LA CÁPSULA QUE RESCATÓ A LOS MINEROS CHILENOS Y SU PATENTE

Hace 5 años, el 13 de octubre de 2010, concluyó con éxito una de las operaciones de rescate más espectaculares de los últimos años.  El 5 de agosto de 2010, alrededor de las 14:30, se produjo un derrumbe en la mina San José, ubicada en Chile en la zona del desierto de Atacama. 33 mineros quedaron atrapados a una profundidad de unos 720 metros. El 22 de agosto se supo que los mineros se encontraban con vida. Entonces comenzó una carrera contrarreloj para lograr su rescate. En dicha operación, la tecnología jugó un papel fundamental. En primer lugar se efectuó una perforación entubada que permitía el suministro de agua y alimentos así como la comunicación. Posteriormente se realizó una perforación, un pozo de 33 cm de diámetro, que luego se amplió a 56 para que los mineros pudieran subir a la superficie. Con el fin de que los mineros pudieran ascender a través de ese tubo fue preciso diseñar una “cápsula”.

La “cápsula”, a la que se bautizó como “Fénix” fue una gran invención y se patentó.  El 13 de octubre de 2011, un año después de la operación de rescate se presentó la solicitud de patente chilena de número 2541-2011. Un año más tarde y reivindicando la prioridad de la solicitud chilena se presentó una solicitud internacional PCT (Patent Cooperation Treaty) de número de publicación WO2013053067. Entre la documentación disponible en relación con esta solicitud internacional, accesible en la base de datos “patentscope”, se encuentra una declaración de divulgación inocua, donde se afirma que la invención se hizo pública el 13 de octubre de 2010 durante el rescate. Dicha divulgación daría en ciertos estados (no en Europa) comienzo al llamado período de gracia, que permite la presentación de una solicitud de patente en el plazo de 6 o 12 meses dependiendo del pais, sin que esa divulgación se considere integrante del estado de la técnica.

Figuras de la solicitud PCT WO2013053067

El informe de búsqueda internacional (IBI) se elaboró en la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas) que actuó como Administración de Búsqueda Internacional de acuerdo al PCT. El Informe Preliminar Internacional de Patentabilidad arrojó un resultado positivo, a pesar de ello no se extendió al extranjero, lo cual no es extraño, pues no parece que se trate de un producto de éxito comercial, afortunadamente dadas las raras ocasiones en que se tendría que emplear. Como ha ocurrido con tantas otras invenciones, su autoría no está nada clara y se ha generado una gran polémica en relación con su paternidad. El inventor y solicitante de la solicitud internacional es Jorge Rodrigo Reveco Granifo. Según se cuenta en el diario chileno “El Mercurio”,  Alejandro Poblete que habría trabajado como jefe de ingeniería en proyectos en Minas  también afirma ser el auténtico inventor. Una tercera versión afirma que la invención fue fruto del trabajo colectivo de ingenieros de las empresas públicas chilenas Codelco y Asmar. De cualquier modo, aplicando el criterio “First to file” y mientras no se demuestre lo contrario, el inventor será Jorge Rodrigo Reveco.

Minero saliendo de la mina en la cápsula (El Mercurio)

Indudablemente, la cápsula “Fénix” fue la estrella tecnológica del rescate, pero no hay que ignorar otros elementos fruto de la innovación: las perforadoras, los equipos de comunicaciones entre el pozo y el exterior, los calcetines de compresión, las medias bactericidas, gafas de sol con un 100% de protección, arneses con sensores y cinturones biométricos entre otros.

 

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Interesante, de acuerdo con que es deseable que este tipo de invenciones no se patenten, porque se usarán en escasas ocasiones y en cierto modo se podría hablar de que patentarlo iría contra la moral: ¿se iba a impedir su utilización en caso de necesitar rescatar a otros mineros, sólo porque estuviera la cápsula patentada? De cualquier modo creo que esta invención no es nueva ni mucho menos. En Alemania se conoce la bomba de Dahlbush que en 1955 rescató a los mineros de manera similar: https://en.wikipedia.org/wiki/Dahlbusch_Bomb Interesante, de acuerdo con que es deseable que este tipo de invenciones no se patenten, porque se usarán en escasas ocasiones y en cierto modo se podría hablar de que patentarlo iría contra la moral: ¿se iba a impedir su utilización en caso de necesitar rescatar a otros mineros, sólo porque estuviera la cápsula patentada? DE cualquier modo creo que esta invención no es nueva ni mucho menos. En Alemania se conoce la bomba de Dahlbush que en 1955 rescató a los mineros de manera similar: https://en.wikipedia.org/wiki/Dahlbusch_Bomb

¡Un artículo muy interesante! ¡Enhorabuena! Un saludo.

(requerido)

(requerido)


*