‘Propiedad Industrial’

El impacto del Brexit en el ámbito de la Propiedad Industrial

Fuente: Daniel Díaz Pixabay

En el Consejo Europeo celebrado el día 17 de octubre de 2019, los 27 Estados miembros de la UE llegaron a un acuerdo sobre la retirada del Reino Unido de la Unión Europea (UE), el “Acuerdo de Retirada”, que garantizaba la retirada ordenada del Reino Unido de la UE. Lo pactado para el ámbito de la Propiedad Industrial se refleja en el Título IV: Propiedad Industrial

El 24 de enero de 2020 la UE firmó el Acuerdo de Retirada. El 29 de enero el Reino Unido confirmó su ratificación del Acuerdo de Retirada y el Parlamento Europeo aprobó el Acuerdo de Retirada. Finalmente, el 31 de enero de 2020 a medianoche, hora central europea, el Reino Unido abandonó la UE y entró en vigor el Acuerdo de Retirada. A partir de ese momento, el Reino Unido dejó de ser Estado miembro de la UE y pasó a tener la consideración de tercer país.

La entrada en vigor del Acuerdo de Retirada marca el fin del plazo establecido en el artículo 50 del TUE y el inicio de un período transitorio hasta el 31 de diciembre de 2020. Dicho período transitorio tiene por objeto conceder más tiempo a los ciudadanos y las empresas para adaptarse a la nueva situación. Durante el período transitorio, el Reino Unido seguirá aplicando la legislación de la UE, pero dejará de estar representado en las instituciones de la UE. Dicho período podrá prorrogarse una vez por un período máximo de uno o dos años, si ambas partes lo acuerdan antes del 1 de julio de 2020.

Dado que la Propiedad Industrial es un área especialmente sensible y afectada por el Brexit, la Oficina Española de Patentes y Marcas O.A. (OEPM) actualizará la información a medida que se vayan sucediendo los acontecimientos.

A continuación, se exponen brevemente las consecuencias que a día de hoy (11 febrero 2020) se prevé que la salida de Reino Unido pueda tener para los diferentes derechos de Propiedad Industrial:

Marcas de la UE y diseños comunitarios

Los Reglamentos de Marca de la UE (RMUE) y de Dibujos y Modelos Comunitarios (RDMC) seguirán siendo aplicables en el Reino Unido durante el período transitorio que finalizará el 31 de diciembre de 2020. Ello incluye, en particular, todas las disposiciones sustantivas y procedimentales, así como todas las normas relativas a la representación en procedimientos ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (en adelante, EUIPO por sus siglas en inglés).

Por lo tanto, todos los procedimientos ante EUIPO que conlleven motivos de denegación referentes al territorio del Reino Unido, derechos anteriores originarios del Reino Unido, partes o representantes domiciliados en el Reino Unido se desarrollarán igual que antes, hasta que concluya el período transitorio.

Ver página web de la EUIPO para más información

Marcas y diseños internacionales

En el caso de marcas internacionales, según la última información publicada el pasado 30 de enero de 2020 en la página web de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), “los registros internacionales bajo el Sistema de Madrid para el Registro Internacional de Marcas (el “Sistema de Madrid”) que designen a la Unión Europea, incluidas las designaciones realizadas durante el período transitorio, continuarán teniendo efecto en el Reino Unido durante este período”.

Además, los nacionales del Reino Unido y quienes estén domiciliados o tengan un establecimiento industrial o comercial real y efectivo en el Reino Unido, y a cuyo nombre se encuentre registrada una solicitud o un registro en la EUIPO, pueden continuar presentando solicitudes internacionales utilizando a la OMPI como Oficina de origen, durante el período de transición.

Lo mismo ocurre en el caso de diseños internacionales: “los registros internacionales del Sistema de La Haya para el Registro Internacional de Dibujos y Modelos Industriales (el “Sistema de La Haya”) que designen a la Unión Europea, incluidos los registros internacionales realizados durante el período de transición, continuarán teniendo efecto en el Reino Unido durante este período

El propio Acuerdo de Retirada prevé que el Reino Unido adoptará medidas para garantizar que las personas físicas o jurídicas que hayan obtenido protección antes del final del período transitorio para marcas o diseños internacionales registrados que designen a la UE, con arreglo al Sistema de Madrid o al Sistema de La Haya, gocen de protección en el Reino Unido para sus marcas o dibujos o modelos industriales con respecto a esos registros internacionales.

Patentes

De conformidad con la última información publicada en la página web de la Oficina de Propiedad Intelectual de Reino Unido (en adelante, IPO por sus siglas en inglés) el pasado 30 de enero: “los derechos de los titulares españoles de patentes europeas con efectos en el Reino Unido y de patentes PCT que hayan extendido sus efectos en Reino Unido no se verán afectados y los agentes de patente europea domiciliados en el Reino Unido podrán seguir representando a los solicitantes ante la Oficina Europea de Patentes”.

Sin embargo, en el caso de los Certificados Complementarios de Protección (CCP) se prevén discordancias, especialmente en relación con la dispensa de fabricación o “manufacturing waiver” regulada en el Reglamento (UE) 2019/933 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de mayo de 2019 por el que se modifica el Reglamento (CE) n.o 469/2009 relativo al certificado complementario de protección para los medicamentos, en vigor desde julio de 2019. Si bien la voluntad de la IPO es mantener los sistemas y procedimiento actuales, la legislación aplicable emana de la UE.

Por otro lado, cabe destacar que algunas áreas específicas del procedimiento de patentes han sido ajustadas por el Reglamento de Patentes aprobado en Reino Unido en 2019, son las siguientes:

  • Licencias cruzadas con derechos de variedades vegetales: A partir del 1 de enero de 2021, los derechos comunitarios de variedades vegetales ya no tendrán efecto en el Reino Unido. Sin embargo, los titulares de patentes superpuestas y derechos de variedades vegetales podrán solicitar licencias obligatorias basándose en los derechos de obtentor del Reino Unido para evitar que un derecho interfiera con el uso del otro. Esto incluirá los derechos comunitarios de variedades vegetales que se conviertan en derechos del Reino Unido al final del período de transición.
  • Caución: A partir del 1 de enero de 2021, el Reino Unido quedará fuera de los acuerdos de cooperación judicial civil conforme a los cuales el Reino Unido no puede solicitar la caución prevista en su normativa para procedimientos ante la IPO a un residente en el EEE. Ello implica que cualquier persona que resida fuera del Reino Unido puede estar sujeta al pago de dicha caución.

Por lo demás, no habrá cambios significativos en los requisitos legales o los procesos de solicitud. En particular, las solicitudes de patentes y de certificados complementarios de protección (“CCPs”) que se encuentren pendientes se seguirán evaluando sobre la misma base, y se podrán seguir presentando nuevas solicitudes. Los procedimientos judiciales que se encuentren en curso en relación con estos derechos o licencias, continuarán sin verse afectados y la IPO ha asegurado que cualesquiera derechos o licencias en vigor en la fecha en que finalice el periodo transitorio permanecerán en vigor.

Por otro lado, las condiciones para patentar invenciones biotecnológicas se mantendrán vigentes. Los examinadores de patentes continuarán aplicando la misma ley cuando analicen las solicitudes de patentes en esta área. Los terceros que deseen cuestionar la validez de una patente podrán hacerlo por los mismos motivos que en la actualidad.

Las empresas del Reino Unido, la UE y de terceros países podrán seguir obteniendo una licencia obligatoria para fabricar un medicamento patentado para satisfacer una necesidad de salud específica en un país en desarrollo.

Para los ensayos de productos farmacéuticos, las empresas del Reino Unido, la UE o de terceros países pueden seguir confiando en las excepciones a la infracción de patentes previstas para diversos estudios, ensayos y pruebas realizados en un producto farmacéutico.

Más información:

 

Covadonga Perlado Díez

 

 

 

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La Propiedad Industrial y la Primera Guerra Mundial: 100 años del Arreglo de Berna

Este año la propiedad industrial europea está de efemérides. Se cumplen 100 años de la firma del Arreglo referente a la conservación o restablecimiento de los derechos de propiedad industrial afectados por la guerra mundial, firmado el 30 de junio del año 1920 por los plenipotenciarios de los miembros que formaban la Unión Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial, entre los que se encontraba España. El Ministro de Estado relataba la ratificación del Convenio, en comunicación del 21 de octubre de 1920, de la siguiente manera: “En primer lugar, el canje de las ratificaciones se hizo el día 30 del pasado septiembre, habiendo revestido el acto, que fue presidido por Monsieur de Motta, la mayor solemnidad, como podrá V.E. apreciar por el adjunto recorte, del periódico Le Journal de Géneve”. España no se adherirá en ese preciso momento, tardará un poco más. Sería precisamente la comunicación del Ministro de Estado la que motivaría dicha adhesión al indicar en la misma lo siguiente: “El señor Rothlisberger me manifestó igualmente el agrado con que sería vista la adhesión de España, que vendría a aumentar el número de países neutrales adheridos, en favor de los cuales se orientó en gran parte este Convenio”.

Arreglo referente a la conservación o restablecimiento de los derechos de propiedad industrial afectados por la guerra mundial, firmado el 30 de junio del año 1920. Archivo Histórico Oficina Española de Patentes y Marcas O.A. (OEPM)

El arreglo afectaba, sobre todo, a los plazos del registro de la propiedad industrial. Estipulaba que el plazo de prioridad sería prorrogado seis meses, los plazos de cumplimiento de formalidades y de pago de impuestos, un año, y los plazos de puesta en explotación de las patentes, dos años.

Este acuerdo surge como consecuencia de un conflicto a escala europea, concretamente, a raíz de la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra, que se prolongó desde el 28 de julio de 1914 al 11 de noviembre de 1918, enfrentando a la Europa de las grandes potencias que se agruparon en dos bandos. Por un lado, la Triple Alianza, formada por el Imperio alemán, Austria-Hungría e Italia y, por otro lado, la Triple Entente, formada por Reino Unido, Francia e Imperio Ruso.

España no participó en el conflicto, se mantuvo neutral, pero se vio afectada por la guerra de igual modo que el resto de los países europeos. Es bien sabido que las guerras activan la denominada economía de guerra, que tiene como objetivo orientar los recursos económicos y humanos de un país con la finalidad de ganar la contienda.

Esta economía de guerra, no supone un parón de la industria y la innovación, sino que la favorece ya que se potencian ámbitos productivos relacionados con la fabricación de armamento y de productos de primera necesidad para suministrar a los ejércitos. España no fue ajena al negocio de la guerra, y supuso una fuente de riqueza para algunos empresarios, como fue el caso de Juan March quien obtuvo grandes ganancias derivadas del conflicto al convertirse en proveedor de productos, como combustibles y lubricantes para los submarinos alemanes y austríacos, o controlando el comercio de alimentos. La otra cara de la moneda fue la paralización de las industrias de los países que estaban en conflicto y que tenían buenas relaciones con España, lo que supuso la necesidad de protección de la propiedad industrial mediante leyes emanadas de los diferentes gobiernos europeos.

España ya formaba parte, en cuanto a la protección de la propiedad industrial, de acuerdos internacionales como el Convenio de París de 20 de marzo de 1883, así como de acuerdos comerciales que había firmado con diversos países, entre los que se encontraban algunos que participaban en el conflicto. Además de España, otros países europeos publicaron disposiciones relativas al retraso en los plazos de las tramitaciones de los títulos de propiedad industrial, como fue el caso de Alemania, Austria o Italia.

Circular 167/525 de la Oficina Internacional de la Propiedad Industrial. Disposiciones adoptadas en razón del estado de guerra. Prolongación de los retrasos de prioridades nacionales. Archivo Histórico OEPM.

Para proteger la propiedad industrial España participó con siete moratorias. La primera fue publicada el 23 de septiembre de 1914 bajo una Real Orden del Ministerio de Fomento que permitía un retraso en la tramitación de expedientes como consecuencia del estado de guerra en Europa: “1º Mientras duren las presentes circunstancias de guerra y a contar del 26 de julio próximo pasado, quedará en suspenso toda declaración de expedientes sin curso y caducidad de registros de la propiedad industrial, que pertenezcan a personas o entidades que tengan su domicilio en el extranjero, 2º Tan pronto como cesen las hostilidades, se otorgará un plazo prudencial a las personas y entidades comprendidas en el párrafo anterior, para que justifiquen las causas de fuerza mayor que les hubiera impedido cumplir los requisitos legales en los plazos establecidos por las disposiciones vigentes, y aportada justificación de que la Administración considere bastante no se les ocasionará ningún perjuicio.”

Real Orden del Ministerio de Fomento de 23 de septiembre de 1914. Archivo Histórico OEPM.

Otra de las moratorias se publicó el 25 de febrero de 1916, como Decreto, también del Ministerio de Fomento, a propuesta del Ministro Amós Salvador, prorrogando el plazo de prioridad establecido para las patentes. En la exposición de motivos se indicaba: “Los trastornos producidos por el actual conflicto europeo alcanzan en parte muy importante a los asuntos de propiedad industrial, principalmente en lo que a patentes se refiere. Con arreglo al artículo 4º del Convenio de París de 20 de marzo de 1883, revisado en Bruselas el 14 de junio de 1911, las patentes solicitadas en cualquier de los países contratantes, gozarán, para efectuar el depósito en los demás Estados de la Unión, de un derecho de prioridad, durante el plazo de un año, a contar de la fecha del depósito en el país de origen”.

Decreto del Ministerio de Fomento prorrogando el plazo de prioridad establecido paras las patentes de 25 de febrero de 1916. Archivo Histórico OEPM.

El 20 de diciembre de 1919 se publicó otra disposición moratoria en forma de Real Decreto, a propuesta de Amalio Gimeno, Ministro de Fomento. Si bien había acabado la guerra, todavía no se habían restablecido de manera normal y definitiva las relaciones económicas y comerciales entre los países, por lo que la nueva disposición prorrogaba el plazo para el pago de las anualidades y quinquenios.

 El Real Decreto de 29 de marzo de 1920, a propuesta de Emilio Ortuño, Ministro de Fomento, prorrogaba las medidas de excepción anteriores hasta el 15 de julio de 1920.

Real Decreto del Ministerio de Fomento de 29 de marzo de 1920. Archivo Histórico OEPM.

Y la Real Orden de 14 de julio de 1920 firmada también por Emilio Ortuño, prorrogaba las medidas de excepción en materia de propiedad industrial, adoptada por la Real Orden de 23 de septiembre de 1914, hasta el 31 de enero de 1921. Y el derecho de prioridad concedido a las patentes extranjeras por anteriores disposiciones gubernativas hasta el 30 de septiembre de 1920.

Real Orden del Ministerio de Fomento de 14 de julio de 1920. Archivo Histórico OEPM.

Todas las disposiciones españolas y del resto de los países culminaron con el Acuerdo de Berna de 1920, que reunían en un mismo texto a todos los países interesados en la protección de la propiedad industrial a nivel internacional. Su objetivo era restablecer la industria y el comercio lo más rápidamente posible tras la Primera Guerra Mundial. Una nueva disposición, publicada como Real Orden de 4 de junio de 1923, ampliaba hasta el 30 de septiembre del mismo año el plazo para acreditar la puesta en práctica de las patentes depositadas en España, basándose en el artículo 3º del Acuerdo de Berna de 1920. Fue la última disposición española que prorrogó los plazos de tramitación como consecuencia del conflicto europeo.

Ana Naseiro Ramudo

 

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EL LEGADO DE LOS HERMANOS MILLÁS MOSSI, BRILLANTES INVENTORES

Vicente Millás Mossi

Pocos nos paramos a pensar en las miles de herramientas que hacen nuestro día a día más sencillo: carreteras más transitables, electrodomésticos más prácticos, instituciones más estructuradas y salud más asequible. Miles de ideas e inventos, tras refinamiento y reflexión, pasan a formar parte de nuestras vidas hasta volverse una parte imprescindible.

En el campo de la medicina, la innovación y el continuo avance de la tecnología son esenciales, pero cada pocos años una técnica, un aparato, un algoritmo se asienta como pilar para el diagnóstico o tratamiento de ciertas enfermedades por su indudable efectividad. Este es el caso del electroshock, actualmente usado para administrar terapia electro-convulsiva (TEC). La patente para este revolucionario instrumento fue concedida por nuestra oficina en 1943; entre los colaboradores solicitantes se encontraba Vicente Millás Mossi, brillante inventor y, por casualidades de la vida, abuelo de mi yerno. Les cuento la historia:

España de los 40, al final de la Guerra Civil y en la postguerra todo el sistema sanitario está saturado, incluidos los establecimientos psiquiátricos. Además de por las exigencias de un periodo bélico, la situación está agudizada por la crisis económica resultante de la confrontación bélica. Los enfermos mentales se hacinaban en manicomios con todo tipo de carencias.

Los tratamientos que se usaban en esta época para las enfermedades mentales —ampliamente desconocidas en su etiología y por tanto en las medidas correctas para su resolución— fueron desatinados cuanto menos, y horriblemente errados cuanto más: la malario-terapia que se remonta a principios del siglo XX, consistía en infectar al paciente con Plasmodium contra la neurosífilis en un intento rudimentario de vacunación; inducir un coma insulínico en pacientes esquizofrénicos, bajo la hipótesis de que la deprivación de glucosa al cerebro se contraponía a los efectos adrenérgicos causantes de la enfermedad; el uso de pentinotetrazol, un potente convulsionante, por suponer que  existía una antagonismo entre la estructura cerebral de enfermos esquizofrénicos y epilépticos; o la lobotomía, en la que con un instrumento parecido a un picahielos se seccionaban conexiones entre lóbulos cerebrales, con especial atención al frontal –el encargado de la toma de decisiones complejas, procesamiento de información que llega a través de las múltiples proyecciones del resto del córtex, que al fin y al cabo determina nuestro comportamiento y personalidad— de manera que los pacientes sometidos a esta técnica, cuando no morían enseguida, quedaban dóciles y  ausentes, “desalmados”.

El uso de electricidad fue introducido por Cerletti (1938) también para provocar crisis epilépticas controladas y así estimular la conductividad y liberación de neurotransmisores sinápticos en ciertas áreas del cerebro.  Así nace el electroshock —mucho más barato que el pentilenotetrazol — que actúa haciendo pasar una corriente eléctrica a través del cráneo. Actualmente se sigue desconociendo exactamente el mecanismo de acción tanto en la esquizofrenia como en otras enfermedades mentales a las que se aplica la terapia electro convulsiva (TEC).

En España, en plena guerra, no se podía importar este aparato y se fabricaron simultáneamente dos análogos, uno en Palencia por Alfredo Prieto Vidal y otro en Valencia por José María Rius Vivó con la ayuda de los técnicos Vicente y Manuel Millás  Mossi.

Las patentes ES-0154166[1] y ES-0154167[2] fueron solicitadas por José María Rius Vivó el 21 de agosto de 1941 y publicadas el 1 de marzo de 19431,  mismo año en el que los hermanos  Millás solicitaron su propia patente con mejoras implementadas.

Patente Rius. Diagrama eléctrico 1941

 

Las patentes de Rius y Millás diferenciaban sus aparatos del resto por utilizar corriente continua en lugar de corriente alterna, lo que complicaba en cierta medida el diseño y construcción de los equipos, aunque suponían una importante mejora en los tratamientos tal y como se explica en ambas patentes.

Hoy podemos conocer la historia de su invención gracias a la memoria verbal y al “enfoque de la cultura material”. Mediante el análisis de aparatos que se conservan, patentes solicitadas, lugares donde se implementó, las técnicas de utilización, así como los problemas que se suscitaron y el entorno social donde se desarrollaron. Todos esto nos permite encajar las piezas y componer una fiable representación de los hechos. 

Los hermanos Vicente y Manuel Millás Mossi eran peritos industriales y tenían un taller de reparación y construcción de ascensores y electricidad médica con actividad en las áreas de electro cirugía, de electro diagnóstico, electro terapia, pHmetría, estimuladores musculares e incluso aparatos de rayos X, bisturíes y aspiradores de sangre.

En el diagrama del circuito electrónico contenido en la patente se observa que la rectificación de la corriente alterna de la red se consigue mediante cuatro válvulas termoiónicas, dos bobinas y tres condensadores. Más adelante se considerará la modificación introducida por Millás Mossi que permitió aligerar el dispositivo2.

Patente Millás. Diagrama eléctrico 1943

En el folleto del Electroconvulsor JR , figura  —aunque sin acreditar en calidad de qué—la leyenda Millás Mossi en una tipografía que no se volverá a encontrar después y el característico logotipo de la firma. Como examinadora de marcas no puedo evitar fijarme en la simple elegancia del logo: un monograma con dos M superpuestas y entrelazadas en color claro sobre un triángulo invertido de fondo negro; este que perdurará en el tiempo hasta llegar a la actualidad prácticamente sin variación excepto en los colores , hasta la reciente clausura de la empresa en Valencia el pasado enero del 2019.

Folleto comercial/Logotipo de Millás Mossi 2019

Los hermanos Millás elaboraron los folletos para el aparato, en el que se lee como encabezado un sucinto y algo enigmático “Aparato científico”. Contenían las instrucciones de uso y las características más relevantes: “El manejo es muy simple y no se requiere preparación especial alguna, bastando nuestras instrucciones para ponerlo en condiciones de desarrollar perfectamente su cometido, lo cual ‘permite confiar el tratamiento a enfermeras o practicantes’ aunque no ha podido ser confirmada esta utilización a manos de personal auxiliar”. Por supuesto en su desarrollo colaboraron psiquiatras que ayudaban a corregir durante su construcción defectos en el prototipo inicial que podían impactar en su funcionalidad.

El 9 de septiembre de 1943 los hermanos Vicente y Manuel Millás Mossi solicitaban la patente de invención ES-0163101[3] de “Un nuevo aparato para el tratamiento convulsivante de enfermos mentales“, que utiliza corriente continua y aparecen  tres válvulas pero no las bobinas ni los condensadores que había empleado Rius 3.

Vicente y Manuel se separan en 1953. Vicente viene a Madrid con sus seis hijos y su mujer embarazada. Cambia el nombre de sus labores empresariales a simplemente “Mossi”. Su hijo Juan José Millás cuenta en “El Mundo” 4 que su padre tenía un taller de aparatos de electro medicina. Inventaba, reparaba, deducía el funcionamiento de otras tecnologías de publicaciones de diagramas norteamericanas. “No sabía inglés, pero era capaz de interpretar un esquema, un plano o un circuito con la facilidad con la que otros leen estas letras. Por su taller pasaron aparatos de rayos X y pulmones de acero con los que mis hermanos y yo jugábamos, no siempre a médicos. Entre los ingenios que más me impresionaron, recuerdo un aspirador de sangre perteneciente a la época anterior al bisturí eléctrico, cuando las heridas abiertas por el cirujano se inundaban, impidiendo la visión del órgano a operar. El aspirador dejaba la herida limpia en cuestión de segundos. La sangre se recogía en un recipiente de cristal de boca ancha, como los de las aceitunas a granel; probablemente fuera un frasco de aceitunas, pues en casa no se tiraba nada. Los tapones de los tubos de la pasta de dientes servían, por ejemplo, como mandos para los aparatos de radio. Más tarde, con la aparición del bisturí eléctrico, que cauterizaba la herida al tiempo de infligirla, los aspiradores, creo, pasaron a la historia.

Mi padre presumía de haber sido el primero en fabricar el bisturí eléctrico en España, aunque seguramente tomó la idea de una publicación extranjera. Recuerdo haberle visto inclinado sobre la mesa del taller, efectuando cortes en un filete de vaca, asombrado por la precisión y la limpieza del tajo. No olvidaré nunca el momento en el que se volvió hacia mí, que le observaba un poco asustado, para pronunciar aquella frase fundacional: ‘Fíjate Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla’.

Otro ingenio con el que alcanzó cierta celebridad fue el electroshock portátil, un aparato del tamaño de un bestseller con varios compartimientos, en uno de los cuales se guardaban los electrodos. Solía contar que un día, hablando en el jardín de un manicomio con su director, un loco lo reconoció como el proveedor de aquellos artilugios y le arrojó desde una ventana un tiesto que le rozó el hombro. El electroshock estuvo muy cuestionado en los años sesenta del pasado siglo, pero creo que ha vuelto. En algún sitio he leído de Cabrera Infante, que era bipolar, pidió en alguna ocasión que se lo aplicaran.”

Más adelante los aparatos se hacen portátiles, más baratos y solo necesitan un enchufe a la red. Se empiezan a utilizar relajantes musculares y anestesia. En los años 80 se refina la técnica a pesar de que todavía no se sabe con certeza de qué forma ayuda la TEC, sólo que aumenta la liberación de neurotransmisores y la neurogénesis. Para dar una adecuada idea de la relevancia que tuvo este invento les cuento brevemente las características e indicaciones de esta técnica.

Microshock (izq.) y Petishock (dcha)

La TEC basada en la evidencia es una técnica efectiva y eficiente, más que muchas de las estrategias terapéuticas a las que se les dedica una mayor atención y presupuesto de investigación5. Aún hoy la TEC está infrautilizada en muchos entornos psiquiátricos, siendo especialmente importante y un aspecto a regular que la TEC tenga una accesibilidad garantizada ante la evidencia no tan solo de que es un tratamiento eficaz sino electivo en algunos trastornos como la catatonia y diferentes formas de depresión y esquizofrenia6.

El objetivo de la estimulación electroconvulsiva es proporcionar un estímulo eléctrico lo suficientemente potente para conseguir que un elevado porcentaje de neuronas realice sus descargas al unísono y así inducir una convulsión adecuada. El inicio de esta tiene lugar por el reclutamiento sincrónico masivo de ciertos centros neuronales intracerebrales, tal como ocurre en las convulsiones motoras mayores de tipo espontáneo. Debido a las complejas propiedades estructurales y electro físicas del cráneo y del encéfalo, la estimulación eléctrica durante la TEC requiere dosis mucho mayores de corriente que las que se utilizan para estimular las fibras nerviosas o el tejido nervioso en condiciones experimentales7.

La clave se halla en lograr la adecuada intensidad del estímulo. En las recomendaciones para el tratamiento con TEC se considera que si en cada sesión se induce una convulsión generalizada adecuada (actualmente se acepta que la convulsión dure entre 15 y 20 segundos a nivel electroencefalográfico), el paciente ha recibido un tratamiento óptimo y eficaz. El aumento sustancial del umbral convulsivo es una condición necesaria pero no suficiente para la respuesta a la TEC. Los pacientes en que la fisiopatología de su trastorno no esté relacionada con la excesiva desinhibición o excitación podrían no responder al tratamiento. Por eso se administra en patologías como depresión refractaria a otros tratamientos, esquizofrenia, trastorno bipolar y en la enfermedad de Parkinson8.

El beneficio de su aplicación supera de forma considerable los riesgos asociados, siendo estos últimos proporcionados y previsibles. Aunque el conocimiento de su mecanismo de acción es limitado sí se conocen de forma extensa la mayoría de efectos favorables y desfavorables para el paciente, permitiendo el control y previsión estricta de sus consecuencias9.

Los hermanos Millás Mossi dejaron con este invento un legado que ha ayudado a miles de personas; probablemente para muchos de los lectores incluso personalmente, a familiares y amigos. Por ello quiero agradecer desde estas páginas su admirable trabajo, por los beneficios que han proporcionado sus aparatos e inventos tanto a la comunidad médica como a una ingente cantidad de enfermos.

Mercedes Nieto Centeno

[1]   Rius Vivó J. Un aparato electroconvulsor para el tratamiento de las esquizofrenias y otras enfermedades mentales. Memoria descriptiva. Oficina Española de Patentes y Marcas, ES-0154166, 21 de agosto de 1941.

[2]   Rius Vivó J. Un aparato electroconvulsor para el tratamiento de las esquizofrenias y otras enfermedades mentales. Oficina Española de Patentes y Marcas, ES-0154167, 21 de agosto de 1941.

[3]   Millás Mossi V. Millás Mossi J. Un nuevo aparato para el tratamiento convulsivante de enfermos mentales. Oficina Española de Patentes y Marcas, ES-0163101, 9 de septiembre de 1943

[4] Millás JJ. El Mundo. Premio planeta 2007 Ed. Planeta 2007 Barcelona, España. ISBN:9788408075967

[5] Bernardoa, M., Urretavizcaya, M. Dignificando una terapia electroconvulsiva basada en la evidencia Rev Psiquiatr Salud Ment (Barc.) Elsevier España, S.L.U. 2015;8(2):51-54

[6] Bertolín Guilléna, J. M., Sáez Abadam, C., Hernández de Pabloa, M. E., Peiró Moreno, S. “Eficacia de la terapia electroconvulsiva: revisión sistemática de las evidencias científicas” Actas Esp Psiquiatr 2004;32(3):153-165

[7] Sánchez, R., Alcoverro, O., Pagerols, J., Rojo, J.E. Mecanismos de acción electrofisiológicos de la terapia electroconvulsiva Actas Esp Psiquiatr 2009;37(6):343-351

[8]American Psychiatric Association. The practice of electroconvulsive therapy: Recommendations for treatment, training and privileging: A task force report. 2nd ed. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2001

[9] Romero-Tapia, A., Gamboa-Bernal, G.A. ¿Es bioéticamente adecuada la aplicación de la Terapia Electroconvulsiva? Cuadernos de Bioética. 2018; 29(95): 13-24 22

[10] Balaguer Muñoz J. Aparatos de electroshock fabricados en la Valencia de mediados del siglo xx TFM Máster interuniversitario en historia de la ciencia y comunicación científica. Universidad de Valencia. 2018

 

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Contribución de la OEPM en la Cumbre del Clima (COP25)

Con motivo de la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), la Oficina Española de Patentes y Marcas, O.A. (OEPM) realizó entre los días 3 a 13 de diciembre una serie de eventos organizados al en el marco de esta cumbre internacional.

La OEPM, desde la perspectiva de la innovación y la protección de los resultados de la investigación, está implicada en la lucha contra el cambio climático y el desarrollo de diferentes tecnologías que frenen su impacto. Por tal motivo, acogió en su sede numerosos eventos, tanto de carácter interno, como de carácter externo con diferentes organizaciones y de distintas temáticas.

La exposición Sostenibilidad energética, 540 años en España”, comisariada por el Archivo Histórico de la OEPM estuvo expuesta durante esos días en el hall de entrada de su sede en Madrid.  Realiza un recorrido de las invenciones en el ámbito de la energía eólica desde el primer privilegio de invención registrado en España hasta los actuales aerogeneradores. La inauguración de la misma corrió a cargo del Director de la OEPM y contó con la participación de los responsables de la exposición.

La exposición estuvo asimismo expuesta en las instalaciones del IFEMA coincidiendo con el día de clausura de la COP.

 

Se llevaron a cabo charlas informativas sobre publicaciones de la OEPM especialmente relacionadas con la sostenibilidad ambiental.

Una de las charlas estuvo dedicada al Boletín de Vigilancia Tecnológica sobre Energías Oceánicas, fruto de la colaboración hispano-lusa. El objetivo de este boletín es proporcionar el seguimiento trimestral de las últimas novedades y publicaciones de solicitudes de patentes internacionales en el campo técnico de las Energías Marinas.

Por otro lado también se presentó el “Informe sobre Tecnologías de Mitigación del Cambio Climático 2006-2019” que da a conocer la evolución de estas tecnologías a través de las publicaciones de solicitudes de patente como indicadores de la inversión en I+D+i en los campos técnicos relacionados. Este estudio se ha realizado mediante una herramienta de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y es la continuación de una serie de estudios que la OEPM viene realizando anualmente desde el 2014 y, que comprende la evolución de dichas tecnologías desde 2004.

Se organizaron dos interesantes y enriquecedoras mesas redondas. La primera, sobre “Tecnologías Españolas contra el Cambio Climático” en relación con las llamadas “patentes verdes” con el objetivo de dar a conocer la implicación de las empresas e investigadores españoles en el desarrollo de tecnologías relacionadas con el cambio climático y el papel que juegan las patentes en este sector. Y la segunda, en IFEMA, sobre “Marcas Renombradas Españolas y Objetivos de Desarrollo Sostenible” en la que varias empresas con marcas renombradas plasmaron las acciones que están llevando a cabo en la lucha contra el cambio climático en el marco de los ODS.

 Como colofón a estos días de intensa actividad la OEPM acogió la visita del colegio Francisco de Quevedo de Educación Infantil y Primaria de Leganés. Los alumnos y profesores fueron recibidos por la Ministra de Industria, Comercio y Turismo con quien disfrutaron de la exposición sobre sostenibilidad energética alojada en el hall de la OEPM. Asimismo, los niños realizaron un taller mediante el que pudieron acercarse de un modo práctico a los conceptos básicos de la Propiedad Industrial y su relación con la sostenibilidad y el cambio climático.

Pero, además, la OEPM acogió eventos organizados por otras instituciones dentro de lo que se conoció como “Eje Castellana Verde” en el marco de la COP25.

Uno de ellos fue organizado por AMETIC (patronal representante del sector de la industria tecnológica digital en España) en el que participó, entre otros, la Ministra de Industria, Comercio y Turismo (en funciones), Reyes Maroto. Se brindó a los asistentes la oportunidad de conocer la postura de la industria digital ante la emergencia climática.

Otro de los sectores que estuvo en la OEPM para compartir experiencias y conocimiento fue el del Turismo Responsable, quien a través de Biosphere (Instituto de Turismo Responsable), y de los demás ponentes y participantes de toda España, aportó su visión sobre el tema con una amplia participación de los asistentes.

La asociación de concesionarios de coches (FACONAUTO), organizó una interesante charla sobre ciudadanía y movilidad sostenible dando respuesta a las expectativas proyectadas para una transición justa. En esta ocasión, además de representantes del sector, la jornada contó con la participación del Subsecretario de Industria, Comercio y Turismo.

El último de los eventos de carácter externo que tuvo lugar en la sede de la OEPM fue el organizado por la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP). Se planteaba en esta ocasión el reto de la descarbonización de la industria para reducir el impacto del cambio climático, manifestándose en esta charla el incremento del compromiso industrial con la neutralidad de emisiones. La Ministra de Industria, Comercio y Turismo asistió a este encuentro, entre otras muchas personalidades.

En resumen, fueron unos días de intensa actividad en la OEPM, en los que la ciudad de Madrid ejerció de anfitriona de un evento de amplia repercusión internacional y en los que, desde la perspectiva de la Propiedad Industrial, la OEPM intentó colaborar para incrementar la concienciación acerca de la sostenibilidad energética y la lucha contra el cambio climático.

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Informe OMPI sobre Indicadores Mundiales de Propiedad Intelectual 2019

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) ha presentado los indicadores mundiales de Propiedad Intelectual 2019 en un estudio que refleja la actividad en esta materia durante el año 2018.

En términos globales, en 2018, se presentaron en todo el mundo 3,3 millones de patentes, 14,3 millones de marcas y 1,3 millones de diseños industriales.

Patentes

La cifra de solicitudes de patentes que se han presentado en el mundo, 3,3 millones, ha supuesto un incremento del 5,2% respecto del año anterior.

España se sitúa, dentro del ranking mundial de países, en el puesto 22 en cuanto al número de solicitudes de patentes.

La Oficina de Propiedad Intelectual China recibió prácticamente la mitad de las solicitudes de patentes presentadas a nivel mundial, seguida de las Oficinas de Estados Unidos (597.141), Japón (313.567), República de Corea (209.992) y la Oficina Europea de Patentes (174.397).

Así pues, puede apreciarse el sobresaliente papel que desempeña el continente asiático como centro de innovación mundial al concentrar dos tercios de todas las solicitudes de patentes presentadas a nivel mundial. Dicho porcentaje va aumentado año a año, principalmente propiciado por el empuje de China, dejando atrás las solicitudes de patentes de Norteamérica que representan un quinto del total, o las de Europa, que representan tan sólo una décima parte.

Sin embargo, siguen siendo los solicitantes estadounidenses quienes más patentes solicitan fuera de sus fronteras en un intento de llegar a otros mercados potenciales. Detrás de ellos, están los solicitantes japoneses, los alemanes, coreanos y chinos.

La cifra de patentes en vigor alcanzó los 14 millones en 2018 en todo el mundo, siendo esta cifra en el caso de España de 81.957.

Cabe destacar en el informe, el papel de la Oficina Española de Patentes y Marcas como una de las oficinas, junto a Turquía, con un mayor porcentaje de solicitudes de patentes que son finalmente concedidas, un 84% de ellas, en contraste con el 35% de las oficinas de India, Reino Unido y Estados Unidos.

Podemos, en relación al estudio, extraer otros datos curiosos en relación a España:

  1. El número de mujeres inventoras en solicitudes PCT globalmente es del 17,1% del total. Sin embargo, en España, este porcentaje sube hasta el 24,4%, uno de los mayores del mundo, solo detrás de China y la República de Corea.
  2. España aparece en segundo lugar en el ranking de países con mayores solicitudes en el campo de la energía eólica.
  3. La OEPM ocupa el puesto número 20 de oficinas con mayor número de solicitudes PCT, con un total de 1.409.

Modelos de utilidad

En el estudio, también se ofrecen datos sobre los modelos de utilidad cuya cifra de solicitudes alcanzó los casi 2,15 millones en el año 2018, lo que supuso un 21,8% más que en el año anterior y de los cuales el 96,6% fueron presentados en China.

En España, se presentaron 2.731 solicitudes de modelo de utilidad con un incremento del 10,8% respecto del año anterior, y ocupando la posición número 9 en el ranking mundial.

Marcas

Las marcas están experimentando, a lo largo de los últimos años, un crecimiento continuo. En 2018, se presentaron unos 10,9 millones de solicitudes de marcas que cubrían 14,3 millones de clases, un crecimiento del 19,2% respecto del año anterior. De hecho, a lo largo de los últimos años este crecimiento se ha mantenido con el tiempo, por lo que la cifra de solicitudes de marcas duplica en el año 2018 a la del año 2014.

De nuevo, China, con 7,4 millones, aglutina el mayor volumen de petición de solicitudes de marcas con una clase, seguida de las Oficinas de Estados Unidos (640.181), Japón (512.156), la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) (392.925) y la Oficina de la República de Irán (384.338).

Así pues, es también Asia quien lidera la presentación de solicitudes de marcas a nivel global con un porcentaje de hasta el 70% en 2018, seguida de Europa con un 15,8% y Norteamérica con un 5,8%.

Las estimaciones de marcas en vigor en 2018 alcanzaron los 49,3 millones en todo el mundo, con China a la cabeza con 19.6 millones de marcas en vigor, seguida de los Estados Unidos (2,4) e India (1.9). Para España, este dato alcanza las 776.089 marcas.

España se encuentra dentro de las 20 Oficinas con mayor actividad en relación a las solicitudes de marcas. Alcanza el puesto 16 dentro del ranking mundial con 125.916 solicitudes, un 3.3% más que el año anterior, de las cuales el 51,5% son marcas de productos y el resto de servicios.

Además, los solicitantes de marcas de origen español, en un porcentaje cada vez mayor, protegen la marca fuera de España. Las oficinas internacionales a las que las marcas españolas acuden en primer lugar a registrar su marca son la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), Estados Unidos y China.

También, en el informe se analiza como el porcentaje de solicitantes de marcas no residentes en España alcanza el 13,8% y es China el país que más marcas protege en nuestro país seguido de Francia y Estados Unidos.

Diseño Industrial

Las solicitudes de diseño industrial se estimaron en 1 millón en todo el mundo, lo que supone un incremento del 8,4% respecto del año 2017. Las principales clases que se protegieron están relacionadas con el mobiliario y la ropa.

La Oficina China (708.799) lidera igualmente la presentación de solicitudes de esta modalidad de protección representando el 54% de las solicitudes mundiales. Detrás de ella, la siguen la EUIPO (108.174), la Oficina de la República de Corea (68.054), la de Estados Unidos (47.137) y Alemania (44.460).

Como ocurre con las otras modalidades en el caso de los diseños desempeña, de nuevo, un papel destacado, Asia, con más de dos tercios de las solicitudes en todo el mundo, seguida de Europa con un 23% y de Norteamérica con un 4.1%.

El número total de diseños industriales en vigor ronda los 4 millones en todo en el mundo siendo China (1,6 millones) el país con mayor número de registros seguido de la República de Corea (344.560), de los Estados Unidos (336.116) y de Japón (257.157). En España, esta cifra alcanza los 27.305 diseños siendo nuestro país el que presenta una media de tiempo de protección de los diseños mayor, hasta los 8,5 años.

España está dentro de las 10 Oficinas con más solicitudes, 18.853, aunque en 2018 sufrió una reducción porcentual en el número de las mismas del 16,6% respecto del año 2017. A pesar de la reducción en el número de solicitudes, se incrementó el número de diseños.

Para completar el estudio, se recogen datos sobre otras modalidades de protección de la Propiedad Intelectual, en concreto, variedades vegetales, indicaciones geográficas, así como datos de la industria editorial.

Informe

 

 

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