15.04.2008
El cerebro de los mamíferos, incluyendo el de los humanos es altamente plástico, es decir, tiene la capacidad de modificar su función y estructura ante la estimulación ambiental, produciendo respuestas más adaptativas ajustadas a la experiencia vivida. Esta plasticidad es una propiedad intrínseca del cerebro que se mantiene toda la vida, incluyendo la edad avanzada.