MEZCLAS Y COLORES, PATENTES PARA QUÉ OS QUIERO


Una de las principales novedades que ha introducido  la entrada en vigor el 1 de abril de 2017  de la nueva Ley de Patentes 24/2015, de 24 de julio, es la posibilidad de proteger como modelo de utilidad cualquier producto o composición, incluyéndose por lo tanto los productos químicos, exceptuando aquellos que recaigan sobre materia biológica y las sustancias y composiciones farmacéuticas.

Este cambio abre una vía nueva para el registro de composiciones que, aun siendo nuevas, quizá no cumplirían con el requisito de actividad inventiva, que como ya se ha comentado en otros posts de este blog (La actividad inventiva – el requisito de patentabilidad y Profundizando en el concepto de actividad inventiva: el conocimiento general común del experto en la materia) es un requisito cuya evaluación entraña en ocasiones muchas dificultades.

Y pesando en  posibles composiciones  que se podrían beneficiar de este cambio normativo surge el ejemplo de los colores.

¿Sería posible patentar un color?

La idea es que la mera descripción de un color no sería protegible pues no sería la solución técnica a un problema técnico, pero si suponemos que una pintura surge de una mezcla, de una composición química, podrá ser  protegida como patente siempre que:

- se describa de manera clara y completa en la invención

- sea nueva y con actividad inventiva

- y tenga aplicación industrial

Un ejemplo de este tipo de solicitud  es el “Vantablack”,  un recubrimiento para superficies que tiene el record de ser la sustancia más oscura elaborada por el hombre y que está disponible en dos versiones, una para su aplicación por deposición al vacío y otra más reciente, conocida como Vantablack S-VIS, que se aplica en spray, y sobre el que la empresa Surrey NanoSystems ha solicitado varias patentes dos de ellas en fase de tramitación:

- Solicitud PCT WO2017033031 “Ultra low reflectivity hydrophobic coating and method therefor”, todavía en tramitación.

- Solicitud PCT WO2017033027  “Low reflectivity coating and method and system for coating a substrate”, todavía en tramitación.

- Y una solicitud más antigua, WO2010086600 ”Providing gas for use in forming a carbon nanomaterial”, que ha sido retirada.

 Primera página de la patente WO2017033031

Este recubrimiento ha sido objeto de una gran polémica (El secreto del Vantablack y la leyenda de la patente Azul Klein: entre colores anda el juego), pues su utilización para fines artísticos ha sido cedida en exclusiva al artista  Anish Kapoor , lo que ha levantado en pie de guerra al mundo del arte y en especial al artista británico Stuart Semple que ha lanzado al mercado su propia pintura negra, que esta al alcance de todo aquel quiera comprarla desde su página de internet pero siempre que no sea el propio Anish Kapoor, pues en el formulario de compra se incluye esta cláusula:

Otras formas de protección de un color: el  enveloppe Soleau

Pero el ejemplo del  Vantablack” no ha sido el único dentro del mundo del arte para tratar de proteger la exclusividad de un color.  Es conocido que el artista Yves Klein  (1928-1962), en  colaboración con Edouard Adam, un proveedor de pinturas artísticas parisino, desarrolló lo que se conoce como International Klein Blue (IKB). Pero frente a lo que habitualmente se escribe, Klein no llegó a tener realmente una patente en vigor para el IKB, sino que en mayo de 1960, Klein  depositó en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial de Francia (INPI)  un  enveloppe Soleau en el que describió la fórmula de la pintura, bajo el nombre de International Klein Blue (IKB).

Un enveloppe Soleau  equivale a un depósito previo que da fe, autentifica en qué fecha se hizo un registro. Sería equivalente a lo que en España se hace para el Registro de la Propiedad Intelectual y que en Francia también se utiliza para invenciones técnicas. Este enveloppe Soleau tiene dos partes, una se sella y se devuelve al solicitante, y la otra la guarda el INPI durante 5 años y se puede renovar por otros cinco años más. Pasado ese tiempo el sobre se destruye. En el año 1960 Klein hizo este depósito, que es el que consultando distintas fuentes aparece identificado con el número FR63471. La copia en poder del INPI fue destruida en 1965, pero la copia de Klein, que el INPI le entregó debidamente sellada en su momento, sigue existiendo. Al no tratarse de una patente, este registro no aparece recogido en la Base de datos espacenet pero en internet se puede localizar una imagen de este recibo.

Imagen tomada de Pinterest

 

Nos podemos quedar con un secreto industrial

Así como Yves Klein decidió proteger el IKB a través del Enveloppe Soleau  (quizá porque el artista fuera consciente de las dificultades para que su  “invención” cumpliera los requisitos de novedad y actividad  inventiva)  y  Stuart Semple ha decidido no proteger sus pinturas para uso y disfrute de todos (excluyendo a Anish Kapoor), hay otro tipo de creaciones que se ha decidido mantener como secreto industrial.

Es el caso de la composición WD-40 , un producto desarrollado en los años 60 del siglo pasado por la empresa Rocket Chemical Company para la industria aeroespacial y que pasó a utilizarse como lubricante de uso doméstico.

 

Imagen tomada de wikipedia 

La  fórmula no se patentó, precisamente para mantenerla en secreto y lo único que se sabe de ella es lo que aparece en la ficha de seguridad.

 

Una nueva vía: los modelos de utilidad

La nueva ley de patentes abre una nueva vía para proteger composiciones que no nos importe divulgar y que quizá no tengan suficiente actividad inventiva.

Y aunque por el momento no se ha publicado ninguna solicitud de modelo de utilidad que describa una mezcla, un color, es posible que en los próximos meses conozcamos alguna como por ejemplo “el rojo más rojo de la Roja” o “el blanco más blanco del Real Madrid”.

Se admiten apuestas.

 

 

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Anualidades de patentes europeas


Las anualidades de patentes europeas están sujetas a una doble regulación, la prevista en el Convenio sobre concesión de Patentes Europeas (CPE) y la propia de los Estados nacionales adheridos al Convenio, aplicable esta última una vez concedida la solicitud de patente europea. Esta dualidad es origen de una cierta complejidad asociada al proceso del pago de las anualidades, especialmente cuando la Oficina Europea de Patentes (OEP) acuerda la concesión de la solicitud. En lo que a España se refiere, la Ley 24/2015, de 24 de julio, de Patentes (B.O.E. nº 177), introduce claridad y precisión en dicho proceso.  

Para comprender el pago de anualidades de las patentes europeas, antes que nada es necesario tener claro el concepto de “año de vida de la patente” que no es sinónimo de anualidad ni tampoco es equiparable al concepto de año natural concebido entre los meses de enero a diciembre. El “año de la patente” sirve para determinar con precisión cuándo termina la obligación de pagar anualidades en la OEP y cuándo comienza la obligación en las Oficinas nacionales. El año de vida empieza y termina según los ejemplos siguientes:

 Patente europea con fecha de presentación 02/04/2013:

Año de vida de la patente

Inicio

Fin

1er año de vida 02/04/2013 02/04/2014
2º año de vida 03/04/2014 02/04/2015
3er año de vida 03/04/2015 02/04/2016
4º año de vida 03/04/2016 02/04/2017

 

En el ámbito del CPE, el citado concepto forma parte de su corpus normativo desde hace muchos años, y así la primera referencia que al respecto hemos encontrado corresponde al número 4/1980 del “Official Journal” de la OEP, republicada posteriormente en el mes de junio de 1984, en el mismo Boletín Oficial, OJ 6/1984, pág. 272. En la actualidad, el concepto de “año de la patente” puede consultarse también en las Directrices de Examen de la OEP (Guidelines for Examination), Parte A, Capítulo X-6, apartado 5.2.4. La Oficina Española de Patentes y Marcas ofrece información detallada en su página Web, apartado “Tasas y Precios públicos”, sobre el pago de las anualidades, ya sean de patentes nacionales, europeas o modelos de utilidad.  En ella se explica con ejemplos el referido concepto. Consúltese el PDF titulado “Pago de anualidades de patentes y de modelos de utilidad”.

 Pues bien, como es sabido, las anualidades de patentes europeas son exigibles, por años adelantados, durante el procedimiento de concesión en la OEP, a partir del tercer año de la solicitud, contado desde la fecha de presentación. La última anualidad debida ante la OEP sería aquella a pagar en el año de la patente durante el cual se haya publicado la concesión. A partir de ese momento, si el titular desea mantener en vigor la patente europea, deberá pagar las anualidades en los Estados designados para los cuales ésta haya sido concedida (Artículo 86.4 del CPE).

 En este punto, entra en juego la legislación nacional de cada Estado, con sus plazos, cuantías y otros detalles relativos al pago de las anualidades. Sin embargo, dicha legislación está condicionada por el contenido del Artículo 141.2 del CPE, puesto que limita la facultad de los Estados para exigir recargos en lo que se refiere a la primera anualidad a pagar en ellos. En concreto, ese artículo prescribe que no se puede requerir al titular de la patente europea que pague recargo alguno cuando el devengo de esa primera anualidad se produzca en los dos meses siguientes a la publicación de la concesión.

 

“Artículo 141. Tasas anuales para la patente europea.

1. Las tasas anuales debidas en concepto de patente europea sólo podrán percibirse para los años siguientes al mencionado en el párrafo 2 del artículo 86.

2. Si las tasas anuales debidas en concepto de patente europea vencen dentro de los dos meses siguientes a la fecha de publicación de la nota de concesión de la patente, dichas tasas se considerarán válidamente satisfechas a condición de que se paguen en el plazo mencionado. No podrá percibirse ninguna sobretasa prevista en virtud de una reglamentación nacional.”

 

La Ley 24/2015, en el artículo 161, establece dos novedades al respecto de lo comentado en el párrafo anterior. Por un lado, incluye una referencia explícita al citado Artículo 141.2 del Convenio, y por otro, introduce por primera vez en nuestra legislación el concepto, arriba explicado, de “año de la patente”. La introducción de ese concepto en la nueva ley de patentes se justifica a partir de la experiencia acumulada durante la vigencia de la anterior normativa, especialmente la Ley 11/1986, de 20 de marzo, de Patentes, y el Real Decreto 2424/1986, de 10 de octubre, relativo a la aplicación en España del CPE. Podríamos decir que dicho concepto del “año de la patente” estaba implícito en las citadas normas, pero su falta de concreción fue causa de numerosas controversias y dificultades.  

Otro de los aspectos novedosos de la nueva Ley de Patentes es el referido a los plazos para el pago de las anualidades de patentes de invención y los modelos de utilidad, aplicables igualmente a las patentes europeas concedidas, en aplicación de lo dispuesto en el mencionado artículo 161 de la Ley 24/2015, con la salvedad mencionada más arriba relativa al pago de la primera anualidad debida en España. Cuando se inició el proceso de redacción del proyecto de la nueva ley de patentes, se consideró conveniente simplificar el régimen de pago de anualidades establecido en la Ley 11/1986, y en ese sentido se consideró incluso la posibilidad de alinear nuestro sistema con el establecido en el ámbito europeo del CPE. La adopción de este sistema presentaba ventajas e inconvenientes, pero finalmente se prefirió adoptar una solución distinta, de carácter conciliador entre los distintos puntos de vista, consistente en la simplificación del modelo de la Ley 11/1986 –consolidado a lo largo de muchos años de implantación-, pero manteniendo su coordenadas esenciales.  

El plazo para el pago de anualidades viene recogido en los artículos 184 y 185 de la Ley 24/2015. En un primer momento, es necesario saber cuándo es la fecha de devengo de la anualidad, es decir, cuándo nace la obligación del pago de una anualidad. Según el apartado 2 del artículo 184 la fecha de devengo de cada anualidad “será el último día del mes del aniversario de la fecha de presentación de la solicitud”. Una vez conocida la fecha del devengo, se inicia el cómputo del plazo para el pago de la correspondiente anualidad. Este plazo es, según lo dispuesto en el apartado 3 de este mismo artículo, los tres meses siguientes a dicha fecha de devengo. Ahora bien, podrá abonarse la anualidad con los correspondientes recargos en el plazo de los seis meses posteriores. Estos recargos están previstos en el artículo 185, de modo que en los tres primeros meses el recargo es del 25%, mientras que en los tres siguientes el recargo es del 50%. Transcurrido este plazo de demora, aún se puede abonar la anualidad hasta la siguiente fecha de devengo abonando la anualidad con el 50% de recargo más la tasa de regularización. En la siguiente figura se puede ver un esquema de estos plazos:

 

Otra novedad, esta vez introducida en el Reglamento de ejecución de la Ley (Real Decreto 316/2017) es que, en virtud de su artículo 68.1, para el pago de anualidades con fecha de devengo posterior a la publicación, el cómputo de los plazos se realizará en meses naturales.

Pues bien, teniendo en cuenta toda la información anterior, pasemos a poner un ejemplo. Al inicio de esta entrada, cuando hablábamos del concepto “año de vida de la patente” poníamos como ejemplo una patente europea con fecha de presentación 02/04/2013. Imaginemos que la publicación de la mención de la concesión por la OEP se efectuó el 05/05/2016. Según estos datos, las anualidades se pagarían como sigue:

La Oficina Española de Patentes y Marcas ofrece información detallada en su página Web, apartado “Tasas y Precios públicos”, sobre el pago de las anualidades, ya sean de patentes nacionales, europeas o modelos de utilidad.  En ella se explica con ejemplos el referido concepto. Consúltese el PDF titulado “Pago de anualidades de patentes y de modelos de utilidad”.

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7ª Edición del Curso de Gestión Administrativa de la Propiedad Industrial


Un año más la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y la Escuela de Organización Industrial (EOI) organizan el Curso de Gestión Administrativa de la Propiedad Industrial (Paralegales). En el curso, que este año se imparte en su 7ª edición, colaboran las organizaciones internacionales más relevantes en el ámbito de la Propiedad Industrial: Oficina Europea de Patentes (OEP), Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) y Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Este Curso de Gestión Administrativa de la Propiedad Industrial resulta de especial interés en el contexto actual, en el cual cada día es más importante para la empresa, y particularmente para la PYME, contar con profesionales expertos en Propiedad Industrial que sepan reconocer la importancia de proteger los activos intangibles resultantes de la actividad innovadora con el fin de generar valor y así conseguir mejor financiación y mayor rentabilidad de las inversiones en I+D+i. En la industria, la universidad y en definitiva en la sociedad española, urge la necesidad de formar sólidamente en Propiedad Industrial a aquellos profesionales cuya actividad incida en la mejora de la competitividad de nuestras empresas en los mercados globales, pues fomentará el uso estratégico de los instrumentos de protección de la Propiedad Industrial, patentes, marcas y diseños.

¿Cuáles son los objetivos del curso?

¿A quién va dirigido?

El Curso de Gestión Administrativa de la Propiedad Industrial va dirigido a profesionales de agencias de la Propiedad Industrial, personal de departamentos de Propiedad Industrial de empresas, OTRIS de universidades, parques tecnológicos, Organismos Públicos de Investigación y en general a todos los profesionales interesados en la gestión de la Propiedad Industrial. El curso tiene un componente práctico importante, vinculado al ejercicio profesional. Lo impartirán reconocidos profesionales activos en la industria, la Administración, agencias, bufetes o instituciones relacionados con el mundo de la Propiedad Industrial, con gran experiencia práctica.

¿Cuál es su duración, horario y estructura?

 El curso tiene una duración de 105 horas y se imparte los lunes, martes y miércoles de 9:30 a 18:00 h.
  

Está estructurado en 5 módulos independientes, es decir, se puede realizar el curso completo o bien 1 o varios módulos.

Módulo I (22, 23 y 24 de mayo):

  • Significado de la Propiedad Industrial y su gestión como clave para la protección de los activos intangibles.
  • La patente como protección de la innovación técnica. Documentos que acompañan a una solicitud de patente. Pymes e innovación.
Módulo II (19,20 y 21 junio):
  • Procedimiento de tramitación en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Sede electrónica.
  • El Estado de la Técnica y el procedimiento de concesión.
  • El Modelo de Utilidad como protección de la innovación técnica.
Módulo III (10,11 y 12 julio):
  • Procedimiento de tramitación en la Oficina Europea de Patentes (OEP) I.
  • Procedimiento de tramitación en la Oficina Europea de Patentes (OEP) II.
  • La internacionalización de la innovación técnica. Casos prácticos de la solicitud de una patente.
Módulo IV (18,19 y 20 de septiembre):
  • Procedimiento de solicitudes PCT. Capítulo I y II.
  • Tramitación de solicitudes PCT a través de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).
  • Redacción de una solicitud de patente con vistas a la internacionalización.
Módulo V (23,24 y 25 de octubre):
  • Los signos distintivos como generación de valor empresarial.
  • El diseño como protección de los activos intangibles de las empresas.
  • Protección en la UE: Marca y Diseños Comunitarios. Evaluación final.

Este curso se enmarca dentro de las actividades de la Cátedra de Innovación y Propiedad Industrial “Carlos Fernández-Nóvoa”

 

Más información y programa en http://ow.ly/rGBK30bwC8H

 

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LA PATENTE QUE DIO ORIGEN A LA COSTUMBRE ESPAÑOLA DE CONSUMIR CAFÉ TORREFACTO


La costumbre de consumir el llamado café torrefacto o torrado en España y gran número de países iberoamericanos tiene su origen en una invención patentada por el inventor y empresario español José Gómez Tejedor (Frades de la Sierra, Salamanca, 1854 – Badajoz 1932). Durante su infancia y primera juventud se dedicó al pastoreo trashumante entre Salamanca y Soria y a finales de la década de los 70 del siglo XIX se estableció en Badajoz.  Allí, en una tienda de ultramarinos, entró en contacto con la tostación del café. Compró una cafetería de nombre “Café Europa” en Badajoz y comenzó a viajar a México para abastecerse de materia prima. Allí conoció que al igual que en Cuba, los mineros añadían azúcar a los granos de café para protegerlos de la humedad. A su regreso inventó el procedimiento de tostado del café conocido como “torrefacción” y el 22 de noviembre de 1901 presentó su solicitud de patente ES28829. Esta patente fue concedida de acuerdo a la Ley de patentes de 1878, la cual no exigía la presentación de reivindicaciones, sino únicamente de una llamada “nota”, que podría considerarse el antecedente de las reivindicaciones. El contenido de la “nota” se define en el artículo 15 segundo de dicha Ley:

“Al pie de la memoria se extenderá una nota que exprese clara, distinta y únicamente cuál es la parte, pieza, movimiento, mecanismo, operación, procedimiento o materia que se presenta para que sea objeto de la patente. Esta recaerá tan sólo sobre el contenido de dicha nota”.

Además de la ausencia de un juego de reivindicaciones como el que es obligatorio actualmente, las patentes se presentaban manuscritas. A continuación, se reproducen la portada de la solicitud y el encabezamiento de la memoria de la patente:

En la memoria, José Gómez pedía disculpas por sus escasos conocimientos técnicos y científicos:

“Siento no poseer conocimientos bastantes para expresar mejor, científica y técnicamente las propiedades que resultan con mi procedimiento de tostado de café; así pues, he de concretarme a decir, en pocas palabras, mis observaciones en la práctica sucesiva y constante.”

Según se describe en la memoria, la invención consistía en un “tostado especial de café” con las siguientes etapas:

Resumidamente, la invención consiste en proporcionar a los granos de café una capa protectora de azúcar y manteca de cacao que queda firmemente adherida durante el tostado.

Caja de café “José Gómez Tejedor” donde se mencionaba la patente sobre

                               el método de torrefacción (Fuente: todocolección.net)

 

Aunque la patente ES28829 fue la base del imperio del café torrefacto de José Gómez Tejedor, no fue su único invento. En la base de datos de la OEPM figuran 12 documentos de patente en las que aparece como titular y dos más a nombre de “Herederos de José Gómez Tejedor”. En 1906 presentó la solicitud “Mejoras en el procedimiento de torrefacción con los medios para llevarlo a cabo” de número ES0039494 y en 1912 la de número ES0053015 sobre “un nuevo procedimiento para la torrefacción del café y su enfriamiento después sin que pierda nada de su aroma”.

La patente ES0039494 sí contaba en esta ocasión con reivindicaciones y además estaba mecanografiada, un cambio que trajo la Ley de Propiedad Industrial de mayo de 1902:

Reivindicaciones de la patente ES0039494 por “mejoras en el procedimiento de torrefacción”

Está claro que el concepto de reivindicación estaba aún en pañales, pues no cumplían con los requisitos exigidos actualmente por las oficinas de patentes.

El procedimiento de torrefacción del café de José Gómez-Tejedor permitía que los granos de café tostados se conservaran durante unos 6 meses sin problemas. Ello le permitió distribuir su producción por toda España e incluso exportarla a algunos países iberoamericanos. José Gómez-Tejedor también creó la conocida marca de café, aún comercializada, “Cafés la Estrella”.

 

Su patente de número ES0180282 y título “procedimiento de fabricación de bloques o granos de sucedáneos de café”, que mezclaba malta molida con sustancias aromáticas, nos da una idea de las penurias que atravesó España durante la posguerra de los años 40.

Reivindicación independiente de la patente de número ES0180282 sobre “procedimiento de fabricación de bloques o granos de sucedáneos de café”

La invención de José Gómez-Tejedor fue la responsable de que aún hoy el café torrefacto se siga consumiendo en España e Iberoamérica, con Argentina a la cabeza, donde se denomina “café torrado”. En Europa también se consume en Austria y en Francia, pero en menor medida.

Figuras de la patente ES0056383 sobre “horno que consta de dos bóvedas”

 

En los últimos tiempos se ha producido un intercambio de opiniones en relación al café torrefacto en el medio digital “el diario”. Por un lado, Enrique Benítez acusa a José Gómez-Tejedor de ser el culpable de que en España se beba tan mal café, aunque reconoce que fue un genio y un pionero de la publicidad. No es el único que aborrece el café torrefacto y otros blogueros acusan a la invención de diabólica. En defensa de su bisabuelo ha intervenido en la misma tribuna Abelardo Jurado Gómez-Tejedor, conocedor del mundo del café, que afirma que la mala fama que actualmente tiene el café torrefacto en España tiene su origen en la dificultad que las empresas del resto de la Unión Europea, principalmente italianas, francesas y alemanas han tenido para entrar en España desde nuestra incorporación al mercado común, porque ellas no comercializaban el café torrefacto, lo cual se convirtió en una “barrera tecnológica”. A pesar de la campaña contra el café torrefacto, este aún supone el 51,8% del mercado, según el bisnieto de José Gómez-Tejedor.

José Gómez-Tejedor también inventó el billete publicitario (Fuente: Cafés la Estrella)

Conclusión

Independientemente de que usted prefiera el café torrefacto o natural, es preciso reconocer que la invención patentada por José Gómez-Tejedor permitió extender y popularizar el consumo del café en España e Iberoamérica.

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26 DE ABRIL: DÍA MUNDIAL DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL


El Día Mundial de la Propiedad Intelectual fue creado en el año 2000 por la Asamblea General de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) para difundir el conocimiento de los derechos de Propiedad Intelectual e Industrial (PI) y para dar a conocer la función que desempeñan en el fomento de la innovación y la creatividad. Los Estados miembros de la (OMPI) eligieron que se celebrara cada 26 de abril por ser el día en que entró en vigor en 1970 el Convenio de la OMPI por el que se estableció la Organización en 1967.

Cada año la OMPI propone un lema para esta conmemoración, siendo el de este año “La innovación mejora la vida”.  De acuerdo con este lema, la OMPI plantea centrar este Día Mundial de la PI 2017 “en las mejoras que han traído a nuestra vida algunas de las innovaciones más extraordinarias del mundo y cómo contribuyen las nuevas ideas a afrontar retos mundiales comunes, como el cambio climático, la salud, la pobreza y la necesidad de alimentar a una población en constante crecimiento”. En este contexto, se hace especial hincapié en la contribución que hace el sistema de PI a la innovación mediante la atracción de inversiones, la recompensa a los creadores, los estímulos para que desarrollen sus ideas y los mecanismos para garantizar que sus conocimientos estén disponibles a fin de que los innovadores del futuro puedan aprovechar las nuevas tecnologías del presente.

De acuerdo con esta propuesta, en primer lugar queremos recomendar la lectura de una entrada que se publicó hace unos años en este blog en la que se resumía el contenido de la exposición denominada “Inventos – Ideas que cambian el mundo”. En ella se mostraban inventos sencillos cuya aplicación cambió la vida de poblaciones vulnerables de África, Asia y América Latina. En segundo lugar, y coincidiendo con el 26 de abril, queremos recordar algunas invenciones españolas que, de una manera u otra, han repercutido en el bienestar de las personas.

La invención de la fregona por Manuel Jalón mejoró notablemente la vida de muchas personas al evitar que tuvieran que fregar los suelos de rodillas. Posteriormente introdujo diversas mejoras como el sistema escurridor que se describe en la patente ES0298240 de 16.06.1964.

Mejoras en los sistemas escurridores por compresión patente de invención  ES0298240

 

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por una inflamación crónica del intestino delgado. Está causada por la exposición a la gliadina, uno de los componentes del gluten presente en algunos cereales en la dieta, especialmente el trigo. Se produce en individuos con una predisposición genética y en Europa afecta al 1% de la población. Los investigadores del CSIC han mejorado la vida de estas personas al desarrollar una forma de silenciar la expresión de los genes responsables de la síntesis de la gliadina en el trigo. En su patente ES2343618 describen el procedimiento para silenciar estos genes lo que permite obtener trigo que carece de gluten. Lamentablemente, ciertas trabas legislativas en la UE a los alimentos genéticamente modificados y la falta de interés de las empresas españolas por este producto han retrasado la llegada al mercado de esta harina sin gluten. 

Estructura del polinucleótido de la invención

 

El control de insectos transmisores de enfermedades endémicas como la malaria, el dengue, la enfermedad de chagas o la leshmaniosis, es un desafío importante en las regiones menos desarrolladas del planeta. Mientras tanto, la población de las regiones desarrolladas, libre de tales amenazas, se encuentra cada vez más afectada por las enfermedades alérgicas. Pilar Mateo, científica, investigadora y emprendedora valenciana, creadora de la pintura insecticida y acaricida Inesfly, mejoró la vida de muchas personas gracias a sus innovadoras pinturas basadas en composiciones insecticidas y acaricidas que, encerradas en microcápsulas, han demostrado tener gran efectividad y reducida toxicidad. Estas composiciones se encuentran protegidas por 7 familias de patentes en más de 100 países del mundo, la primera de las cuales, ES2127120 se presentó en 1996.

Imagen de la estructura de la microcápsula (solicitud internacional WO2011045448)

 

En operaciones de neurocirugía, puede ser preciso realizar en el cráneo trepanaciones y retirar fragmentos óseos cráneo para poder acceder a la zona del cerebro en la que se debe realizar la intervención. Una vez terminada la operación, lógicamente, esos fragmentos deben volver a colocarse en su lugar. La invención de Vicente Gilete mejoró la vida de los pacientes gracias a un dispositivo de fijación que incorpora un elemento constituido por un material con memoria que facilita su colocación y se adapta al cráneo del paciente. Esta tecnología está descrita en las patentes ES2253061, ES2277511  y ES2253083 de las que es titular la Empresa Neos Surgery, S.L.

 

Dispositivo de fijación de fragmentos óseos de Neos Surgery (http://www.neosurgery.com/)

Son conocidos los efectos beneficiosos de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, ácidos grasos esenciales que nos sintetizados por el organismo y que por tanto, deben ser incorporados a través de la dieta. La empresa Embutidos FRIAL y la Universidad Autónoma de Madrid han desarrollado unos embutidos ricos en omega-3 de cadena larga (sólo presentes en nuestra dieta habitual en los pescados azules) que reducen el colesterol y el riesgo cardiovascular. Este producto, que mejora la vida de las personas a través de la alimentación, está ya en el mercado y sus características se describen en la patente  ES2254018.

SNAID es un dispositivo de inmovilización cervical y de liberación de accidentados para emergencias y rescate.  Consta de un cuerpo alargado, mullido y flexible dotado de una zona central con mayor grosor y dos extremos afinados. La zona central se coloca alrededor del cuello de la víctima y los extremos afinados se cruzan sobre la nuca y sobresalen por debajo de las axilas, permitiendo al socorrista mover a la víctima mientras su cuello permanece totalmente inmovilizado. Snaid mejorará la vida de las víctimas de accidentes de tráfico ya que ha sido incluido en la normativa UNE-EN 1789:2007 A2 para el equipamiento de las ambulancias de tipo B y C de la Unión Europea y aprobado por la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ministerio de Defensa para la intervención en catástrofes. Su patente ES2331041 ha sido registrada en numerosos países.

Procedimiento de uso de Snaid

Cierra la lista la Polimerasa del fago phi29, descubierta hace casi 30 años por el equipo de Margarita Salas, investigadora del CSIC. La aplicación de esta polimerasa en los campos más diversos de la biología molecular, por ejemplo en el diagnóstico rápido de enfermedades, la medicina forense o la investigación policial, ha cambiado la vida de las personas al facilitar el análisis del ADN, aun cuando no se tenga en cantidad suficiente, gracias a su amplificación a una velocidad de copiado sin precedentes. Para profundizar en esta invención, recomendamos la lectura de la entrada publicada en este blog en relación a la patente ES2103741, la más rentable de todas las licenciadas hasta ahora por el CSIC, así como la entrevista que se le realizó en Madri+d hace varios años.

Margarita Salas

 

Por supuesto, existen muchas otras innovaciones de origen español que han cambiado la vida de las personas. Estas que hemos visto son sólo una pequeña muestra de ellas. ¿Conoces alguna otra? Anímate a participar a través de Facebook y Twitter , utilizando la etiqueta #worldipday.

 

 

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