El PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA – 2016: HUGH HERR, UN EJEMPLO DE SUPERACIÓN.


El biofísico e ingeniero mecánico Hugh Herr ha obtenido el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2016. En este caso, resulta difícil desvincular su vida privada de su carrera científica. Era el menor de los 5 hermanos de una familia menonita de Pensilvania y rápidamente destacó como montañero. Precisamente a consecuencia de uno de sus ascensos en enero de 1982, tras pasar varias noches en la montaña con temperaturas extremas, sus dos piernas tuvieron que ser amputadas por debajo de la rodilla a causa de la congelación.

Lo que es sorprendente y da idea de su fuerza de voluntad es que unos meses después, tras diversas operaciones quirúrgicas y construirse sus propias prótesis ya estaba escalando de nuevo.

A partir de entonces se centró en su carrera académica; obtuvo una licenciatura en ciencias físicas, un master en ingeniería mecánica en el MIT y posteriormente un doctorado en biofísica en la Universidad de Harvard. Desde entonces se ha centrado en el diseño de sistemas robóticos destinados a mejorar las capacidades físicas de personas que han sufrido la amputación de algunos de sus miembros.

Figura de la primera patente de Hugh Herr de nº US4923475

En 2007 creó una empresa llamada iWalk, para comercializar sus prótesis, que luego rebautizó como BiONXMED. Siempre se ha sentido atraído por nuevos retos. El atentado del maratón de 2013 de Bostón dejó varias víctimas con amputaciones. Entre ellas se encontraba la bailarina profesional Adrienne Haslet-Davis, la cual perdió la parte inferior de una de sus piernas. Hugh Herr se propuso diseñar para ella un tobillo biónico que le permitiera volver a bailar. El tobillo biónico se encontraba repleto de microprocesadores y sensores que permitían imitar las funciones de los músculos y los tendones. Se programó para responder a un gran número de tipos de movimientos y, por ejemplo, se rigidiza cuando el bailarín necesita un mayor apoyo.  En este vídeo de “Ted Talks”, Hugh Herr muestra algunas de las prótesis que inicialmente diseñó para poder seguir escalando y explica el funcionamiento de las piernas biónicas que lleva en ese momento. Resulta especialmente sorprendente como el cuerpo se comunica con las prótesis mediante conexiones eléctricas. El vídeo termina con los primeros pasos de baile de Adrienne tras su amputación, todo ello gracias a la prótesis biónica diseñada por Hugh Herr.

Durante dicho vídeo Hugh pronuncia el principio que ha guiado su labor de investigación: “Basic levels of physiological function should be a part of our human rights. Every person should have the right to live life without disability if they so choose.” (Unos niveles básicos de función fisiológica deberían ser parte de los derechos humanos. Todo el mundo debería tener el derecho a llevar una vida sin discapacidad si así lo elige)

En la base de datos Espacenet se encuentran 104 familias de patentes en las que Hugh Herr figura como inventor. A continuación se reproduce la primera página de uno de los últimos documentos de patente de Hugh Herr que se han publicado, el de número US20160067058.

En los últimos años, las Oficinas de Patentes han recibido un gran número de solicitudes de patentes sobre los llamados “exoesqueletos”. Recientemente el CSIC ha divulgado un exoesqueleto que permite caminar a niños con atrofia muscular y que es el objeto de la solicitud de patente internacional WO2016/083650.

Figuras de la solicitud PCT WO2016/083650

Este campo de la tecnología es realmente prometedor y no es necesario realizar ningún esfuerzo para apreciar que se cumple la función social de la patente.

Etiquetas:

SPHERIUM BIOMED: UNA EMPRESA QUE AYUDA A ATRAVESAR EL VALLE DE LA MUERTE DE LAS PATENTES


El pasado 24 de junio, tuvimos la suerte de disfrutar de una nueva sesión de los llamados “encuentros con los otros”, en los que los examinadores de patentes de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) tienen la oportunidad de compartir impresiones con profesionales que conocen el mundo de las patentes, pero desde el otro lado.

En esta ocasión se trató de Jorge Alemany, de la empresa “Spherium Biomed”. Jorge es el director de la Oficina de Madrid, licenciado en medicina, con un doctorado en biología molecular y un MBA. Todos los integrantes del equipo de “Spherium biomed” proceden del mundo de la industria y de la investigación básica.

El objetivo de la empresa es poner en valor lo que se obtiene como fruto de la investigación básica en organismos públicos como universidades y hospitales universitarios.

Algunas grandes empresas farmacéuticas están cerrando sus centros de investigación y se están dirigiendo a lo que se conoce como “open innovation”.

Es ahí donde “Spherium Biomed” interviene: detectan proyectos interesantes en organismos públicos, los estudian, los licencian, invierten en ellos durante unos 2 años y si merecen la pena, se los venden a las grandes empresas farmacéuticas, que realizan el desarrollo, con los ensayos clínicos. Hay una fase llamada “pre-clínica” que consiste en comprobar que el producto no es tóxico. Cuesta entre uno y un millón y medio de euros y añade poco valor.

La financiación, la obtienen a partir de los “Laboratorios Ferrer”, con el que tienen una “joint-venture”. Son accionistas y próximamente van a ser mayoritarios en el accionariado.

“Spherium Biomed” interviene en lo que dentro del mundo de la investigación se conoce como “el valle de la muerte”; lo que se encuentra entre la investigación básica y la comercialización.

Aunque han trabajado en el ámbito de los dispositivos médicos, han preferido centrarse en los productos farmacéuticos, donde encajan mejor. En el caso de los dispositivos médicos, la industria se encuentra muy cerca de la “academia”, de los médicos y cirujanos y se trata de una innovación muy incremental.

Su nivel de inversión para tratar de superar ese “valle de la muerte” oscila entre el medio millón y el millón de euros. Para que la empresa invierta en un proyecto, es fundamental que haya alguna patente. Actualmente trabajan en unos 11 proyectos, de los cuales hay 2 o 3 en fase clínica. La mayoría tienen su origen en España.

Un tipo de proyecto muy atractivo es el de “reposicionamiento”, similar al “segundo uso médico”. Es muy interesante porque se ha superado ya la fase clínica y se entra directamente en la fase de ensayo clínico. La mayoría de esos proyectos proceden de hospitales.

En relación con la “exclusividad de los datos”, es muy conocida la expresión denominada “8+2+1”. En aplicación de la Directiva 27/2004/EC y la LGURMPS (Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos sanitarios de julio de 2006), las compañías de genéricos pueden solicitar una autorización de comercialización basada en la bioequivalencia, únicamente cuando el período de 8 años de exclusividad de datos ha vencido y puede comercializarlo dos años después. El período efectivo de exclusividad es, por lo tanto, 10 u 11 años. El año adicional es aplicable cuando se añaden nuevas indicaciones al medicamento de referencia (que aportan un beneficio clínico significativo), durante el período de los ocho primeros años de comercialización del producto.

La duración de las patentes de 20 años desde la fecha de presentación no se considera suficiente para rentabilizar las inversiones en I+D, incluso si se suman los CCP’s (Certificados Complementarios de Protección).

Jorge Alemany también comentó que en el mundo de la investigación hay mucha presión por patentar antes de publicar. Como consecuencia, se dan casos donde se patenta antes de tiempo. Algunas Oficinas de Transferencia del extranjero, especialmente en Israel como Yissum, no patentan hasta que no tienen acordada la licencia y es preciso hacer mucho esfuerzo por contener al investigador, normalmente ávido por publicar.

Un problema con el que se enfrentan viene dado por el hecho de que ciertas OTRIS (Oficinas de Transferencia) se ponen en contacto con ellos cuando sólo quedan unos 3 meses para entrar en la fase nacional del PCT (Tratado de Cooperación en materia de patentes) y no es posible estudiar un proyecto en condiciones con menos de 6 meses disponibles.

También les ha resultado sorprendente descubrir que en ciertos casos el investigador no había llevado a cabo una búsqueda previa del estado de la técnica.

Otro aspecto interesante mencionado es que en ocasiones resulta conveniente sustituir el código con el que se suele designar a los productos por un nombre más comercial, que haga referencia a la indicación de dicho producto.

Un ejemplo es el de la marca Mucomel, registrada para un producto que contiene melatonina y que se emplea para tratar la mucositis causada por la radiación utilizada para el tratamiento de ciertos cánceres.

Jorge Alemany reflexionó sobre el coste de las patentes, que en su opinión no es elevado. Según su parecer, se presta una excesiva atención al número de solicitudes de patentes presentadas, cuando una patente sólo tiene valor si se vende y se explota. Un indicador más real de la situación de la innovación en un país es el número de patentes que se transfieren a la industria.

En su opinión, en la universidad española aún no hay una convicción de la necesidad de transferir el resultado de la investigación básica. Asimismo, ha sido testigo de cómo las administraciones frenan la constitución de empresas a partir de los resultados de la investigación, por temas legales.

En cuanto a los estados que se consideran necesarios para la extensión de la patente, la clave está en Europa, los EE.UU. y Japón. En cuanto a China, aún existe la percepción de que hay poca protección de la propiedad industrial.

Etiquetas:

Patentes y Bioeconomía


La Bioeconomía o Economía Biológica es la ciencia de la gestión sostenible, es decir, la ciencia que estudia el uso eficiente de recursos naturales para alcanzar un desarrollo socio-económico sostenible. No se considera una rama de la teoría económica, sino un campo de estudio transdisciplinar, en el que participan economistas con especialistas en otras áreas como biología, física, química, etc. (Fundación Melior).

El nacimiento de la Bioeconomía se puede atribuir al economista rumano N. Georgescu-Roegen cuando publicó el libro “La Ley de la Entropía y el Proceso Económico” (1971), señalando el error de no incluir las leyes de la biología y la termodinámica en la economía. Actualmente, la Bioeconomía representa la ciencia que determina el umbral de la actividad socioeconómica para la cual podría utilizarse un sistema biológico sin destruir las condiciones necesarias para su regeneración y por ende su sostenibilidad (M. Mohammadian, Profesor de Bioeconomía, Universidad Complutense de Madrid).

A escala mundial, en el marco del Programa Internacional para el Futuro, la OCDE publicó en 2009 los resultados de un estudio multianual sobre bioeconomía titulado: The Bioeconomy to 2030: Designing a Policy Agenda.

En Europa, la Comisión Europea adoptó, en febrero de 2012,  una estrategia  de crecimiento sostenible para el desarrollo de una Bioeconomía coherente que tome medidas específicas para maximizar el impacto de la investigación y la innovación en Bioeconomía y  que priorice las inversiones en investigación y desarrollo de mercados de origen biológico (Documento en: http://bioeconomia.agripa.org/download-doc/64047)

España, por su potencial agroalimentario, su capacidad demostrada en el mundo de la investigación en este ámbito, y la disponibilidad de espacios geográficos, se configura como una sociedad que puede y debe aprovechar las ventajas que ofrece la Bioeconomía en nuestras peculiares condiciones, potenciándolas al máximo (Isabel García Tejerina, Ministra de MAGRAMA).

Por ello, España adoptó en 2015 una Estrategia de Bioeconomía cuyo objetivo es la producción y comercialización de alimentos, así como productos forestales, bioproductos y bioenergía obtenidos de la materia orgánica no destinada a consumo humano o animal y que impliquen desarrollos respetuosos con el medio, así como el desarrollo de los entornos rurales.

Curso de Bioeconomía

El Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) y el INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) convocaron conjuntamente el primer “Curso de Bioeconomía para la Gestión y Financiación de Proyectos de Bioeconomía” que se celebró en 4 Jornadas (18 y 24 de mayo, 8 y 15 de junio de 2016). En él participaron investigadores de Universidades españolas y del CSIC, CDTI, CIEMAT, representantes de CCAA, de centros como ASAJA, CTAEX, ENCE, de Instituciones Europeas y de Empresas privadas como BIOPOLIS, BIOPLAT, ORDESA, BIOSERENTIA, etc., que trataron sobre los distintos sectores que involucra la Bioeconomía.

 

Vigilancia Tecnológica

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) colabora con muchas de las instituciones que asistieron al Curso de Bioeconomía, como son CIEMAT / BIOPLAT, publicando trimestralmente desde 2015, un Boletín de Vigilancia Tecnológica sobre Biomasa y haciendo análisis de patentes de este campo.

Patentes de Bioeconomía

Dentro del ámbito de la Bioeconomía, las patentes que se solicitan se relacionan con el aprovechamiento de residuos procedentes de la industria del vino, del olivo, de vegetales, etc. Algunos ejemplos de Universidades o empresas españolas, son:

ES 2443547 B2 (UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA) concedida en 06.10.2014 (solicitada a nivel internacional WO 2014013122 A1 23.01.2014) y que se refiere a un extracto polifenólico a partir de residuos de uva blanca utilizable en los sectores cosméticos, farmacéuticos y/o alimentarios.

ES 2533501 B1 (UNIV. DE VIGO y UNIV. DE SANTIAGO DE COMPOSTELA) 07.12.2015  sobre la obtención y aislamiento de un fertilizante orgánico y de semillas de uva a partir de residuos de uva.

ES 2433756 A1 (ABENGOA BIOENERGÍA NUEVAS TECNOLOGÍAS, S.A.) 12.12.2013

Se refiere a un procedimiento de producción de biocombustibles y co-productos alimentarios empleando extractos de cultivos de microalgas que optimizan la producción de biocombustibles por fermentación, en términos de tiempo y rendimiento, y mejoran la composición proteica de sus co-productos útiles en la industria alimentaria.

ES 2084564 B1 (Tratamiento Integral de Alpechines Baena S.L.) 16.11.96, sobre el alpechín tras someterse a una serie de procesos se utiliza en planta de compostaje o en fabricación de piensos.

- ES 2173036 A1 (PEPTONAS VEGETALES, S.L.) 01.10.2002, que reivindica un Procedimiento de solubilización proteica directa en continuo de residuos industriales vía enzimática para obtener peptonas (mezcla de proteína, péptidos y aminoácidos) de origen vegetal. La fase sólida se utiliza como pienso en alimentación animal, en especial  herbívoros.

- ES 2124189 B1 (CORTÉS VARGAS, D.) 16.11.1999, sobre un método para la recuperación de aluminio, celulosa y polietileno, a partir de residuos de envases de tipo pack.

- ES 2319364 A1 (RAMOS ESQUINAS, J. F.) 06.05.2009, reivindica el método para la recuperación de residuos de aceite doméstico.

- ES 2487716 A1 (SENER GRUPO DE INGENIERÍA, S.A.) 22.08.2014, sobre un “Procedimiento para el tratamiento de deyecciones ganaderas” con objeto de separar y recuperar el material fertilizante, que pueda ser transportado a zonas agrícolas alejadas.

- ES 2444017 B2  (MURESAN, M. PETREI, L. M.) 29.09.2014, patente que reivindica un método de obtención de virutas de madera procedente de barricas usadas en la fermentación de bebidas alcohólicas y que se desechan con el tiempo. Las virutas conservan el aroma de la bebida que se ha preparado en la barrica y se destinan a la preparación de alimentos.

ES 2451011 T3 (PROBELTE PHARMA, S.A.) 26.03.2014, empresa de Murcia que solicitó la patente europea sobre un extracto que contiene hidroxitirosol procedente de aceitunas para su uso en las industrias alimentaria, médica y cosmética.

 

También en Europa se protegen procesos de este tipo, como ejemplo los solicitados en la Oficina Europea de Patentes designando España por una empresa francesa, una italiana y una sueca:

- ES 2241778 T3 (COGNIS FRANCE S. A.) 01.11.2005 sobre extractos de residuos procedentes de la producción del vino como agentes cosméticos para el cuidado de la piel y el cabello, contra el envejecimiento.

- ES 2401203 T3 (GOLDWATER S.R.L. UNI PERSONALE et al.) 17.04.2013, de una empresa italiana, que protegió un proceso para producir extractos nutracéuticos refinados a partir de residuos de alcachofa que permiten la producción de extractos de alto valor biológico.

- ES 2402026 T3 (PHENOLIV AB) 26.04.2013, de una empresa sueca que trabaja en recuperación de residuos de aceituna, protegiendo el proceso para separar polifenoles (ricos en antioxidantes) y fibras dietéticas (solubles e insolubles) que pueden utilizarse como aditivos en otros productos alimentarios.

Etiquetas:

“PATENT PENDING” (ARTHUR C. CLARKE) – LA INVENCIÓN MÁS GRANDE DE LA HISTORIA


Dentro de la búsqueda de obras literarias o literatos relacionados con las patentes, que hemos venido ofreciendo en este blog a lo largo de los últimos dos años (Día del libro de 2015, Congreso en Estocolmo, El agua prometida y Les souffrances de l’inventeur), en esta ocasión hemos encontrado un relato de Arthur C. Clarke (cuya obra más conocida es el guion de la película de culto dirigida por Stanley Kubrick 2001: Odisea del Espacio).

La relación entre el relato y las patentes no ofrece duda alguna puesto que su título es “patent pending”. Se trata de una de las 15 historias cortas que componen el libro “Tales from the “White Hart””, publicado en 1957. El “White Hart” es un pub ficticio que el autor sitúa en algún lugar cercano al Támesis en Londres. Allí se reúnen un grupo de periodistas y editores, otro de científicos y un tercero compuesto por simples parroquianos. Algunos integrantes de estos grupos van contando las historias que constituyen el libro.

Respecto al relato titulado “patent pending”, es preciso aclarar que, a pesar de su título, no se aborda en ningún momento aspecto alguno relacionado con las patentes en sí, sino que se centra en la invención sobre la que supuestamente había o habrá una patente en tramitación, de acuerdo al título.

El invento del profesor Julian (investigador en La Sorbona), según se relata, es la meta natural a la que se había estado dirigiendo la humanidad a lo largo de los últimos 100 años: cámara fotográfica, gramófono, cine y cine sonoro. Julian había asumido ese objetivo como suyo y había inventado la posibilidad de almacenar experiencias vitales de todo tipo hasta su más minucioso detalle y reproducirlas con toda fidelidad. Tras un esfuerzo denodado, es capaz de incluir el “aparato” en una carcasa portátil no más grande que un aparato de TV y es que la electrónica no había alcanzado aún su máximo desarrollo en aquellos años.

Estos serían los antecedentes de la invención de Julian, su estado de la técnica anterior, por así decir, que en cierta medida debería haber figurado en el comienzo de la descripción de una hipotética solicitud de patente sobre la invención:

Si la solicitud de patente se hubiera redactado  hoy, indudablemente se tendría que haber incluido en el estado de la técnica, la realidad virtual, sobre la que tanto se habla últimamente, un campo fértil para las patentes, sin olvidarnos de las llamadas “google glasses”.

Figura de la solicitud de patente US2016093108A1 (realidad virtual)

Una vez definido el invento y construido un prototipo, el primer ensayo se realizó en el campo de la “gastronomía”; Georges, el asistente de Julian, convence a uno de los principales gourmets de la cocina francesa para que deguste sus platos preferidos mientras multitud de cables conectan su cabeza al “invento”. El primer ensayo fue todo  un éxito:

“The Baron needed a lifetime of knowledge and training before he could experience these sensations. But once they were down on tape, anyone, even if in real life they had no sense of taste at all, could take over from there ».

Es decir, el Barón o Gourmet  había necesitado toda una vida de conocimiento y formación antes de ser capaz de experimentar esas sensaciones, pero una vez se grababan, cualquiera, incluso si no tenía ningún sentido del gusto, podría apoderarse de las mismas.

Tras el éxito en el mundo gastronómico, parecía que el siguiente paso tendría que desarrollarse inevitablemente en el mundo del placer sexual. Para ello recurre a su novia:

“’Yvonne, ma cheri’ he said, ‘I have a somewhat unusual request to make of you……..”

El éxito en este campo le lleva a Georges a reflexiones de tipo filosófico:

“This was, without a doubt, the greatest invention in history. He would be immortal as well as wealthy, for he had achieved something of which all men had dreamed…. »

«He also realised that he could now dispense with Yvonne, if he so wished. This raised implications that would require further thought. Much further thought.”

Es decir, piensa en su inmortalidad, su riqueza y la posibilidad de prescindir de su novia…… una vez que todo había quedado grabado.

Indudablemente, la posibilidad de traspasar a una memoria exterior todos los recuerdos y pensamientos de un cerebro (“mind uploading” o “transferencia mental”) ha sido un tema recurrente en la ciencia ficción desde los años cincuenta y representa una forma de inmortalidad que podría alcanzarse en los próximos siglos, si se tiene en cuenta el progreso exponencial que el software y hardware vienen experimentando.

Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AArtificialFictionBrain.png

A continuación, Georges desea ir un paso más y probar la invención con profesionales, aunque el presupuesto no daba para excesos:

“He did not go anywhere near the Place Pigalle, because that was full of Americans and prices were accordingly exorbitant…….. »

« Hercule and Susette promised Georges that they would give him every cause for satisfaction ».

Los profesionales no le decepcionaron:

“When this piquant episode was finished, Georges had very little money left, but he did possess two recordings that were quite beyond price.”

Una vez confirmada la viabilidad de la invención, debería haberse presentado una solicitud de patente, aunque el relato, a pesar de su título, no menciona nada al respecto. Habitualmente, una vez se ha constado el correcto funcionamiento de la invención y ésta se encuentra protegida mediante la correspondiente solicitud de patente, el siguiente paso es la búsqueda de inversores.

Tras las primeras conversaciones con potenciales compradores, resulta evidente que el principal potencial comercial de la invención se encuentra en el mundo del sexo. Ello recuerda en gran medida lo que está ocurriendo en estos momentos con la “realidad virtual”.  Se vislumbra que la principal dificultad para su comercialización se va a encontrar en el puritanismo de las sociedades anglosajonas:

“The Mother’s Union, The Daughters of the American Revolution, The Housewives League and all religious organizations would rise as one”

Según los abogados, lo que podría salvarles es que nadie habría pensado que algo similar pudiera existir y las leyes existentes no podrían aplicarse:

“The lawyers were looking into the matter very carefully, and as far as could be seen the regulations that still excluded Tropic of Capricorn from the mails of the English-speaking countries could not be applied to this case__ for the simple reason that no-one had thought of it.”

Incluso pensaban los empresarios que el negocio sería más rentable si llegara a prohibirse la venta de la invención.

“In fact, as one of the directors pointed out, if the recordings were banned, so much the better “

En algún momento se piensa en el estado de Nevada conocido desde hace tiempo por sus leyes liberales, como lugar adecuado para la explotación comercial de la invención.

Georges se encontraba totalmente absorbido por la invención y estaba abandonando sus otros intereses:

“Georges had neglected his usual interests…..He was working literally night and day”

Yvonne, su novia, se sentía víctima de lo que podría considerarse el primer caso de “infidelidad cibernética”:

“And one of the interests he had had to neglect was Yvonne……For Georges had become so remote and cold. He was no longer in love with her.”

Y ello dio lugar a un dramático desenlace………..que se prefiere no desvelar.

Conclusión

Se trata de un relato ligero que gira alrededor de una gran invención y describe a grandes rasgos las situaciones que habitualmente acompañan a una innovación realmente rompedora; la investigación de laboratorio, el ensayo, la construcción de un prototipo, la búsqueda de inversores, los problemas legales y un inventor que lo abandona todo en pos de su proyecto. A pesar del título, se echa de menos todo lo relativo a la solicitud de patente que indudablemente debería haber existido en un caso como este.

 

 


Etiquetas:

ART.21 LEY 24/2015, DE 24 DE JULIO, DE PATENTES. INVENCIONES REALIZADAS POR EL PERSONAL INVESTIGADOR DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS Y DE LOS ENTES PÚBLICOS DE INVESTIGACIÓN


En anteriores entradas de este blog ya hemos repasado algunas de las novedades que la Ley 24/2015 introduce en el sistema de patentes español, más concretamente en el procedimiento, así como en relación con la patentabilidad, la tramitación de las patentes de interés para la defensa y el procedimiento de limitación.

En esta ocasión nos vamos a centrar en un aspecto de particular relevancia para un sector muy grande de la población española y fundamental de la I+D+i española: nos referimos al Personal Investigador de las Universidades Públicas (más de 100.000 personas – curso 2014/2015 (1)) y de los Entes Públicos de Investigación (más de 300.000 personas – año 2013 (2)). Estas más de 400.000 personas presentan al año en España más del 22% de las solicitudes de patentes (3).

¿A quién pertenecen las invenciones patentadas por estos colectivos? ¿Quién se lleva los beneficios obtenidos por la explotación de dichas patentes? Estas preguntas no tienen una respuesta sencilla y ésta no siempre satisface a los investigadores. Tanto es así, que en muchas ocasiones, el cine y la televisión han incluido este tema en sus producciones. Por ejemplo, en la serie BigBang dedican un episodio a la presentación de una solicitud de patente por sus protagonistas (temporada 9, episodio 18: Leonard, Sheldon y Wolowitz se encuentran con un problema cuando intentan solicitar una patente para su giroscopio de persistencia infinita).

La Ley 24/2015 introduce bastantes novedades en relación con las invenciones patentadas por el personal investigador de universidades públicas y entes públicos de investigación. Estas novedades han sido consecuencia de las diversas modificaciones que se han ido introduciendo en la Ley 11/1986 de Patentes por: la LO6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades; el RD 55/2002, de 18 de enero, sobre explotación y cesión de las invenciones realizadas por el Personal Investigador de Entidades Públicas; la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible; y la Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.

La primera novedad se encuentra en el apartado 1, donde se identifica el marco de aplicación, dado que define el concepto de entes públicos de investigación, y se distinguen 3 tipos de personal investigador.

En relación a los entes públicos se indican que son centros y organismos públicos de investigación —de la Administración General del Estado, de los centros y organismos de investigación de otras Administraciones Públicas, de las fundaciones del sector público estatal o de las sociedades mercantiles estatales (en este apartado se ha tenido en cuenta la definición dada por el artículo 53 de la Ley de Economía Sostenible).

Y el personal investigador puede ser alguno de los siguientes: el personal investigador definido como tal en el artículo 13 de la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación; el personal técnico considerado en dicha Ley como personal de investigación; y el personal técnico de apoyo que, conforme a la normativa interna de las universidades y de los centros de investigación, también tenga la consideración de personal de investigación.

En el apartado 2 se incluye la segunda novedad relacionada con la obligatoriedad impuesta al personal investigador de comunicar a la entidad pública a cuyo servicio se halle, las invenciones que realice en el ejercicio de las funciones que les son propias. Así se establece una forma de comunicación: por escrito; un periodo de 3 meses desde la finalización de la investigación; y, además, se incluye una sanción por incumplimiento (pérdida de los derechos que le pudieran ser reconocidos).

En el apartado 3 se incluye un plazo de 3 meses para que el organismo público comunique por escrito al autor de la invención su voluntad de solicitar la patente o considerarla como secreto industrial. Si pasado este plazo el organismo no ha emitido comunicación alguna, el autor de la invención podrá solicitar la patente.

También se incluye la obligación al autor de una invención de no publicar el resultado de una investigación susceptible de ser patentada antes de que trascurra el plazo anterior o de que se haya presentado la solicitud de patente.

En el apartado 5 se indica que cuando la investigación se vaya a llevar a cabo en el marco de contratos o convenios entre el organismo público y otros entes públicos o privados, en los contratos se deberá indicar a quién corresponderá la titularidad de las invenciones que el personal investigador pueda realizar en el marco de dichos contratos o convenios, así como todo lo relativo a los derechos de uso y explotación comercial y al reparto de beneficios obtenidos.

Y por último, en el apartado 6 se da respuesta a la segunda de las preguntas planteadas al inicio: será el Consejo de Gobierno de la Universidad quien determinará las modalidades y la cuantía de la participación del personal investigador de la universidad en los beneficios que se obtengan con la explotación de las invenciones aquí contempladas, y en su caso, de la participación de la Universidad en los beneficios obtenidos por el investigador con la explotación de las mismas, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 83 de la LO 6/2001, de Universidades, y en el artículo 64 de la Ley 2/2011, de Economía Sostenible.

Extracto del “Reglamento para la Protección de los Resultados de Investigación en la Universidad Carlos III de Madrid, aprobado por el Consejo de Gobierno en sesión de 9 de diciembre de 2010” (4).

Referencias:

(1)    Datos y Cifras del Sistema Universitario español, Ministerio de Educación Cultura y Deporte

(2)    Indicadores del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación 2015, Ministerio de Economía y Competitividad

(3)    Estadísticas OEPM en cifras

(4)    Reglamento para la protección de los resultados de investigación en la Universidad Carlos III de Madrid, aprobado por el Consejo de Gobierno en sesión de 9 de diciembre de 2010

 

Etiquetas: