Por qué muchos bosques españoles se parecen más a parques que a ecosistemas salvajes
La mayoría de los bosques españoles no son tan naturales como parecen. Han confirmaron un modelo basado en la limpieza del sotobosque, la homogeneización de especies y la eliminación del "desorden" natural. El resultado son paisajes verdes y ordenados, pero ecológicamente empobrecidos, como nos cuenta el sociólogo David Casado-Neira en este artículo publicado en The Conversation.
Este enfoque reduce la biodiversidad, debilita la resiliencia frente a sequías y plagas y, paradójicamente, aumenta el riesgo de grandes incendios. Los bosques sanos necesitan madera muerta, diversidad estructural y procesos naturales que hoy tendemos a ver como descuido.
La ciencia forestal lleva años defendiendo un cambio de paradigma: pasar de bosques-jardín a ecosistemas funcionales, capaces de autorregularse. El reto no es solo ecológico, sino cultural, ya que requiere aceptar que un bosque sano no siempre es un bosque limpio.