Construir un genoma humano sintético obliga a pensar qué significa entender la biología
Hace diez años, un grupo de científicos lanzó una idea ambiciosa: construir un genoma humano desde cero usando ADN sintético. El proyecto generó entusiasmo, pero también recelos éticos y sociales. En este artículo de opinión, el biólogo sintético Sudarshan Pinglay defiende que la propuesta sigue mereciendo la pena. No se trata, dice, de fabricar seres humanos artificiales, sino de entender mejor cómo funciona nuestro genoma.
Escribir ADN permitiría probar qué regiones son esenciales, estudiar partes poco conocidas del genoma y desarrollar nuevas herramientas para la biomedicina. También podría ayudar a diseñar células más seguras para terapias, investigación o producción de medicamentos. El autor reconoce los riesgos, ya que una tecnología así exige transparencia, regulación y debate público. Pero sostiene que evitar la investigación no elimina esos dilemas.