16.03.2018
Esta es una de muchas frases que hicieron popular a Stephen Hawking, sin duda el más famoso de los físicos teóricos contemporáneos, fallecido el 14 de marzo a la edad de 76 años, curiosamente el mismo día en que nació Albert Einstein y el día del número pi. Ayer nos dejaba un hombre extraordinario que contribuyó a nuestra comprensión del universo de una manera fundamental y cuyas condiciones físicas no lograron dominar su voluntad, inteligencia, buen humor y su insaciable deseo de desentrañar los misterios de este extraño mundo que habitamos.