El Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) lidera una revisión de casi 800 estudios que clasifica los métodos para localizar estos ecosistemas resilientes y alerta de un sesgo geográfico y taxonómico en la investigación actual
El océano está cambiando a gran velocidad. El calentamiento, la acidificación, la pérdida de oxígeno, el aumento del nivel del mar y la intensificación de eventos extremos están transformando los ecosistemas marinos, provocando desde desplazamientos de especies hasta mortalidades masivas.
Sin embargo, estos impactos no se distribuyen de forma uniforme. Existen zonas que amortiguan mejor estos efectos y actúan como auténticos "refugios climáticos marinos". Proteger estos espacios puede ser clave para reforzar la resiliencia del océano frente al cambio climático.
Un nuevo estudio internacional publicado en la prestigiosa revista Trends in Ecology and Evolution, y liderado por la investigadora Marina Sanz-Martín del Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), analiza cómo se están identificando estos refugios y qué limitaciones presenta el conocimiento actual.
Un concepto en evolución en el medio marino
El término "refugio climático" surgió inicialmente en ecología terrestre para describir áreas que permitieron a las especies sobrevivir a cambios climáticos pasados. Con el tiempo, el concepto se ha adaptado al contexto actual de cambio climático, pero su aplicación en el océano sigue siendo reciente y, en muchos casos, poco ajustada a sus particularidades.
"Integrar y unificar la identificación de estos refugios en la gestión y planificación marina es fundamental para apoyar estrategias climáticamente inteligentes que fortalezcan la resiliencia del océano frente a unas amenazas cada vez más intensas", señala Sanz-Martín. El trabajo subraya la necesidad de desarrollar marcos específicos para el medio marino, donde procesos como la circulación oceánica, los afloramientos o la estructura tridimensional de los hábitats desempeñan un papel determinante.
Tres enfoques para localizar refugios climáticos
Para entender cómo se están localizando estos refugios, el equipo revisó 798 estudios científicos publicados entre 2021 y 2026, de los que seleccionó 82 que identifican o cartografían refugios climáticos marinos. A partir de este análisis, los investigadores distinguen tres grandes enfoques. Por un lado, aquellos basados en la baja exposición climática, que buscan áreas donde los cambios físicos son menores. Por otro, los centrados en la resiliencia ecológica, apoyados en la capacidad observada de los ecosistemas para resistir o recuperarse. Finalmente, los enfoques basados en modelos predictivos que identifican qué zonas mantendrán condiciones favorables en el futuro.
Grandes vacíos en el conocimiento
La revisión revela importantes desigualdades en la investigación. Geográficamente, los estudios se concentran en el Atlántico Norte y el Pacífico Norte, mientras que regiones clave como la alta mar o el océano profundo siguen siendo grandes desconocidas.
"Nuestro análisis revela vacíos muy preocupantes en la alta mar y en el océano profundo, regiones que constituyen la inmensa mayoría del hábitat oceánico disponible y donde todavía tenemos enormes lagunas sobre dónde resistirá la biodiversidad", apunta Isaac Brito-Morales, investigador de Conservación Internacional y coautor del trabajo.
También existe un claro sesgo taxonómico. Los corales dominan la investigación (33 % de los estudios), seguidos por peces (18 %) y macroalgas (14 %). En contraste, ecosistemas como praderas marinas, manglares o marismas están muy poco representados, y apenas un 12 % de los trabajos analiza múltiples especies de forma conjunta.
Clave para alcanzar el objetivo 30x30
Identificar y proteger refugios climáticos marinos es fundamental para avanzar hacia una conservación adaptada al cambio climático y cumplir con el objetivo internacional de proteger el 30 % del océano en 2030.
"Para cumplir con los compromisos del Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, es indispensable que las estrategias de adaptación climática incorporen sin demora la protección de estos oasis submarinos, ya que reducen el riesgo de extinción y mantienen el funcionamiento de los ecosistemas", subraya Nur Arafeh-Dalmau, investigador de las universidades de Queensland y de Stanford y coautor del trabajo.
El estudio advierte, no obstante, de que el reto no es solo localizarlos, sino entender hasta qué punto pueden sostener ecosistemas funcionales a largo plazo. Para ello será necesario combinar observaciones, modelos avanzados y estrategias de gestión adaptativa.
Integrar estos refugios en la planificación espacial en la gestión de los recursos marinos permitirá mejorar la eficacia de las medidas de conservación en un contexto de creciente incertidumbre climática.
La revisión ha sido cofinanciada por la Fundación AXA Research, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), el programa Horizonte Europa de la Unión Europea y el Govern de les Illes Balears, entre otros.
Referencia bibliográfica:
Marina Sanz-Martín, Carolina Olguín-Jacobson, Jessica A. Bolin, Carla Quiles-Pons, Isaac Brito-Morales, Jorge García Molinos, Manuel Hidalgo, Irene D. Alabia, Elena Gissi, Mikaela M. Provost, Fiorenza Micheli, Nur Arafeh-Dalmau. Identifying marine climate refugia to advance climate-smart conservation. Trends in Ecology & Evolution. TREE 3594 No. of Pages 17. https://doi.org/10.1016/j.tree.2026.04.007.