Coronavirus: Pandemia La gripe española de 1918 y el coronavirus de 2019 CoVid19

En el año 2018 se cumplieron 100 años de la pandemia de influenza (gripe) que en 1918 arrasó en todo el mundo, en lo que todavía se considera uno de los brotes de enfermedad más mortales registrados en la historia. ¿Podemos aprender algo de aquella catástrofe para resolver la situación crítica que estamos viviendo?

 

“Se estima que alrededor de 500 millones de personas, o un tercio de la población mundial, se infectaron con este virus, y el número de muertes en todo el mundo se estimó en al menos 50 millones, de las cuales unas 675 000 ocurrieron en los Estados Unidos. La pandemia fue tan grave que, de 1917 a 1918, la expectativa de vida en los Estados Unidos disminuyó en alrededor de 12 años, a 36.6 años para los hombres y 42.2 años para las mujeres.” A diferencia de lo que está sucediendo en Europa con CoVid 19, “hubo tasas de muerte altas entre personas que anteriormente habían sido sanas, incluidas aquellas de entre 20 y 40 años de edad, lo que fue poco común, porque la influenza generalmente afecta a los muy pequeños y a los muy ancianos, más que a los adultos jóvenes.”

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“A la pandemia de influenza de 1918 a veces se la llama “la gripe española”, no porque se hubiera originado en España, sino porque ese país había permanecido neutral durante la guerra y reportaba sin restricciones las noticias sobre la actividad de influenza.”

La aparición de la pandemia

“La pandemia de influenza de 1918 ocurrió durante la Primera Guerra Mundial; los espacios reducidos y cerrados y los movimientos masivos de tropas ayudaron a impulsar la propagación de la enfermedad.

En los Estados Unidos, la actividad poco habitual de influenza se detectó primero en campamentos militares y en algunas ciudades durante la primavera de 1918. En los Estados Unidos y en otros países involucrados en la guerra no se informó mucho sobre la gravedad y la propagación de la enfermedad, ya que a las autoridades les interesaba mantener la moral alta entre la población y no querían entregar, en tiempos de guerra, información sobre las enfermedades que afectaban a los soldados. A estos brotes ocurridos en la primavera ahora se los considera una “primera ola” de la pandemia; los casos de enfermedad fueron limitados y mucho más leves que los que se observarían durante las dos olas siguientes.”


Segunda y tercera ola mortales

“En septiembre de 1918, la segunda ola de influenza pandémica surgió en Camp Devens, un campo de entrenamiento del Ejército de los EE. UU. en las afueras de Boston y en una instalación naval en esa ciudad. Esta ola fue devastadora y llegó a su punto máximo en los EE. UU. entre septiembre y noviembre. Más de 100 000 personas murieron en los EE. UU. solamente en octubre. El final de la I Guerra Mundial, las celebraciones posteriores y la vuelta a casa de los combatientes generaron la tercera ola.”

“La tercera y última ola comenzó a principios de 1919, duró toda la primavera y causó incluso más casos de enfermedad y muerte. Si bien fue grave, esta ola no fue tan mortal como la segunda. La pandemia de influenza finalmente amainó en el verano de 1919 en los EE. UU., después de dejar familias y comunidades diezmadas que tuvieron que superar la situación. Los científicos ahora saben que esta pandemia fue causada por el virus H1N1, que continuó circulando como un virus estacional en todo el mundo durante los 38 años siguientes.”


La influenza de 1918 y el presidente Wilson

El presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, se desmayó en la Conferencia de Paz de Versalles, en abril de 1919, mientras negociaba el fin de la Primera Guerra Mundial con otros líderes mundiales. Algunos historiadores especulan que Wilson estaba débil a causa de la influenza, que todavía estaba generalizada en París.

Limitaciones en los esfuerzos de atención y control en 1918

En 1918 los científicos todavía no habían descubierto los virus, por lo tanto no había pruebas de laboratorio para diagnosticar, detectar o caracterizar los virus de la influenza. Los métodos para prevenir y tratar la influenza tenían limitaciones. No había vacunas para protegerse contra la infección por el virus de la influenza, medicamentos antivirales para tratar la enfermedad, ni antibióticos para tratar las infecciones bacterianas secundarias como la neumonía. Como sucede ahora ante esta pandemia por el nuevo coronavirus, los esfuerzos para prevenir la propagación de la enfermedad estaban limitados a intervenciones no farmacéuticas, como la promoción de una buena higiene personal, la implementación del aislamiento, la cuarentena y el cierre de lugares públicos como las escuelas y los teatros. En algunas ciudades se impusieron ordenanzas que exigían el uso de mascarillas en público. En la ciudad de Nueva York incluso había una ordenanza por la que se multaba o encarcelaba a las personas que no se cubrieran al toser.

La gripe de 1918 en España

“Las cifras oficiales de muertos en España son terroríficas. En 1918, la gripe mató a 147.114 personas, en 1919 a 21.245 y en 1920 a 17.825. En un país de poco más de 20 millones de habitantes. La epidemia duró tres años y, además, afectó especialmente a personas en la veintena, completamente sanas. En 1918, España era muy distinta. La mitad de sus habitantes eran analfabetos y la tasa de mortalidad infantil doblaba la de los países más pobres de hoy, pero muchas medidas para contener la epidemia recuerdan a las actuales. Se cerraron universidades y escuelas y se controló el transporte ferroviario, con cuadrillas que desinfectaban los trenes para contener la expansión del virus. Al principio, los españoles también se reían. El 22 de mayo de 1918, el diario ABC publicó en portada la aparición de una enfermedad parecida a la gripe, pero con efectos leves. Durante ese mes, se celebran en la capital las fiestas de San Isidro y las verbenas populares se convirtieron en espacios ideales para el contagio.”"Las víctimas de la gripe no solo fueron por una vez los más vulnerables como los niños o los ancianos de los estratos socioeconómicos desfavorecidos, sino que incluyó a los adultos sanos e incluso a algunos animales (fundamentalmente perros y gatos). La predilección por los individuos jóvenes adultos, que constituían el 87 de la población activa, provocó que la actividad económica se redujera, e incluso en algunas localidades quedara prácticamente paralizada.”

¿Habrá varios olas de coronavirus?

No lo sabemos con total certeza, pero es probable que así sea.

En casi todos los escenarios, una nueva ola de infecciones es “muy probable”. Por esa razón, los estados deben adoptar medidas “más agresivas” para poder evitar esta nueva oleada del coronavirus, como la realización de pruebas de diagnóstico a gran escala, el aislamiento de personas con síntomas y la identificación de sus contactos.

La existencia en China  de un número considerable pero desconocido de portadores asintomáticos de coronavirus ha generado preocupación entre el público de que las personas aún podrían estar propagando Covid-19 sin saber que están enfermas. La ciudad de de Wuhan, centro de la pandemia del coronavirus que ha puesto en jaque a los sistemas sanitarios, sociedades y economías de todo el mundo, levantará el próximo 8 de abril la cuarentena  impuesta a sus habitantes el pasado 23 de enero. No obstante, tal y como informan desde Reuters, los casos asintomáticos presentan un gran desafío en el control de enfermedades infecciosas, lo que dificulta la detección y la detención de la transmisión.

Los sistemas sanitarios de Europa, región que concentra un 60% de los nuevos casos de COVID-19, no deben bajar la guardia y han de prepararse para posibles segundos o terceros picos de la pandemia, advirtió el jefe de la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge «Debemos ser conscientes de que afrontamos una nueva realidad: esto no es una carrera de esprint sino un maratón, y una vez se levanten las medidas restrictivas podría haber un segundo o un tercer pico de casos», señaló Kluge en teleconferencia desde Copenhague. «Si sólo se presta atención a la Unión Europea y el virus por ejemplo se extiende al este del continente, podría regresar, esto es una prueba de nuestra resistencia y tenemos que solidarizarnos unos con otros», insistió.

En conclusión, necesitamos estar informados y saber que esta será una larga lucha que venceremos si actuamos con responsabilidad y sentido común. No hay que minimizar el riesgo. No es una gripe. La gripe originó la muerte a 6400 personas en España en 2019. En un mes fallecieron en España más de 4000 personas por CoVid 19 causada por el virus SARS Cov 2.

Fuentes

1918 Pandemic (H1N1 virus). CDC. Artículo completo sobre la gripe de 2018

1918, la otra gran epidemia que no nos tomamos en serio. El País. Daniel Mediavilla

La mentira sobre que el Rey Alfonso XIII contrajo la Gripe española en 1918. ABC. Cesar Cervera

GRIPE: BALANCE FINAL DE LA TEMPORADA 2018-19

Sistema de Vigilancia de la Gripe en España

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Comentarios

[...] estimaciones de un influyente grupo de modelos del Imperial College de Londres. Los paralelismos con la gripe del 18 son cada vez más [...]

[...] Una propuesta. Publicado por Antonio Figueras el 6 abril, 2020 Comentarios (0) TweetLa pandemia de la gripe de 1918 tuvo tres oleadas, causando aproximadamente 50 millones de muertos en t…. ¿Qué va a pasar cuando los que estamos en casa salgamos a la calle y nos encontremos con un [...]

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