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Un estudio revela la presencia de híbridos entre turón y hurón en España y alerta sobre sus implicaciones para la conservación

El trabajo, publicado en "Mammalian Biology", confirma mediante análisis genéticos la hibridación entre el turón europeo y hurones domésticos utilizados para la caza, un escenario que podría comprometer la integridad genética de las poblaciones silvestres

La Universidad Complutense de Madrid (UCM), junto con la Universidad de Cádiz, llevan a cabo una investigación que confirma la presencia de individuos híbridos entre el turón europeo (Mustela putorius) y el hurón doméstico en la península ibérica. El estudio, publicado en la revista Mammalian Biology, cuya primera autora es Tamara Burgos, investigadora del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR), se ha llevado a cabo en el marco de un proyecto de investigación de la UCM cuyo investigador principal es José Luis Hórreo.

El turón europeo, un pariente silvestre del hurón doméstico, es un pequeño carnívoro ampliamente distribuido en Europa, aunque sus poblaciones han experimentado declives en distintas regiones debido a la pérdida de hábitat, la persecución histórica y otros factores antrópicos como los atropellos. La liberación o escape de hurones domésticos facilita el contacto con turones silvestres, favoreciendo cruces que pueden pasar desapercibidos a simple vista.

Desde el punto de vista evolutivo, el origen ancestral del hurón doméstico sigue siendo objeto de debate científico. Algunos autores proponen que desciende del turón estepario (Mustela eversmanni), mientras que otros consideran que su forma silvestre ancestral es el propio turón europeo. En cualquier caso, en la actualidad el hurón se trata comúnmente como una subespecie domesticada del turón europeo, criterio que adopta este estudio. Este estrecho parentesco explica que la hibridación sea biológicamente posible y que, en muchos casos, los individuos híbridos no puedan distinguirse con facilidad solo por su apariencia externa.

En este trabajo, el equipo investigador analizó muestras genéticas de turones que habían sido atropellados en carreteras de diferentes zonas de España, ya que esta es una de las principales amenazas para la especie. Los turones que viven en ecosistemas agrícolas a menudo se especializan en la caza de conejos, que son especialmente abundantes en los taludes de la carretera y, por tanto, se arriesgan a ser atropellados al acceder a los vivares. Por otro lado, los autores recolectaron muestras de sangre y pelo de hurones domésticos utilizados para la caza de conejos en distintas provincias de España, con la autorización de sus dueños. Este procedimiento permitió detectar casos de introgresión genética —es decir, intercambio de material genético entre ejemplares domésticos y silvestres—.

Uno de los aspectos más destacados del trabajo es su fuerte componente de ciencia ciudadana. La obtención de muestras biológicas de turones ha sido posible gracias a la colaboración de voluntarios, agentes medioambientales y personal de centros de recuperación de fauna de todo el país. Esta red de colaboración permitió recopilar muestras de diferentes puntos de España, ampliando notablemente la cobertura geográfica del estudio y haciendo viable un análisis genético a escala nacional.

Los resultados revelan unas tasas de hibridación elevadas para ambas subespecies, encontrando que un 15% de los hurones y un 35% de los turones analizados mostraron algún grado de hibridación. Por tanto, algunos ejemplares que aparentemente se clasificaron como turones o hurones puros, eran en realidad híbridos. Además, los autores encontraron un ejemplar híbrido de primera generación, descendiente de una madre turón y un padre hurón, lo que hace sospechar de la extracción ilegal de ejemplares silvestres del medio natural que son usados para la cría en cautividad. Estos resultados confirman que la hibridación no es solo un proceso histórico, sino que ocurre de forma recurrente en la actualidad.

Desde el punto de vista de la conservación, los hallazgos de este estudio pueden tener consecuencias importantes. La hibridación puede diluir adaptaciones locales del turón silvestre y dificultar la identificación de individuos genéticamente "puros", lo que complica la gestión de poblaciones y el diseño de estrategias de conservación. Además, la presencia de híbridos puede interferir en programas de seguimiento y evaluación del estado de la especie.

"El principal riesgo no es solo la existencia puntual de híbridos, sino que la hibridación sea mantenida en el tiempo y erosione progresivamente la identidad genética de las poblaciones silvestres y su capacidad de adaptación", señala Tamara Burgos, primera autora del estudio.

El trabajo subraya la necesidad de reforzar el control sobre la tenencia y liberación de hurones, sobre todo de aquellos que son utilizados para la caza de conejos y que a menudo se extravían o son abandonados en el campo, así como de incorporar herramientas genéticas en los programas de monitoreo del turón europeo. Los autores destacan que comprender la magnitud real de la hibridación es esencial para garantizar la conservación a largo plazo de este carnívoro tan desconocido en los ecosistemas ibéricos.

El estudio ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Cádiz, la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad de Aveiro en Portugal y el Museo Nacional de Ciencias de Madrid, y ha contado con la participación de más de 50 voluntarios en el proyecto de ciencia ciudadana.


Referencia bibliográfica:

Burgos, T., Virgós, E., Carmona, G., Martin-Garcia, S., Hernández-Hérnandez, J., Bandeira, V., Quiles, P., Palacín, C., Martín, C.A., Barrientos, R. and Horreo, J.L. (2026). High rates of hybridization between European polecats and domestic ferrets across the Iberian Peninsula. Mammalian Biology. DOI: https://doi.org/10.1007/s42991-026-00573-8

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