20) Con pies de barro.

¿Son o no son de barro los pies sobre los que se sustenta la biotecnología en España?

No he empleado la expresión completa, “Gigante con pies de barro”, pues resulta presuntuoso calificar de gigante al sector biotecnológico español. Pero no lo estábamos haciendo del todo mal. En su informe de 2011, la OCDE constata que España había alcanzado un excelente 3.er puesto en cuanto al número de empresas y el 7.º en cuanto a la inversión, siendo este último dato el más comentado en las declaraciones de empresarios y políticos. Y siendo en sí enormemente meritorio, ya refleja un primer problema de las empresas de base tecnológica en España: su limitada financiación. Y eso a pesar del aporte de fondos por parte del sector público, aspecto en el que sí se repetía el 3.er puesto.

Pero en el informe de la OCDE hay otros datos indicativos de las contradicciones a las que hice referencia en una entrada anterior. España baja al puesto 16 cuando se considera la inversión en relación al valor agregado industrial, lo que, me temo, da una idea de la confianza de las propias empresas en este tipo de actividades. Y, cómo no, en patentes también estamos muy por debajo, en el puesto 13.º. Dicho de otra forma y en comparación con Alemania, como ya hice anteriormente, España tiene aproximadamente cuatro veces más empresas biotecnológicas por habitante que Alemania. Sin embargo, la financiación media de cada empresa es la cuarta parte de las alemanas. Peor aún, la generación de patentes biotecnológicas, que son esenciales para su actividad, en España es la octava parte por empresa que en Alemania.

El Estado ha invertido mucho dinero para hacer crecer al sector tecnológico en general. Sin embargo, el crecimiento no se ha hecho de una manera equilibrada, sobre una base sólida de inversión y propiedad industrial. Se han descuidado los cambios normativos y culturales, que son los que realmente cambian la actitud y la aptitud de las personas. Es necesario cambiar la percepción y la formación de economistas y empresarios respecto a las inversiones en I + D + i, así como la de los investigadores y gestores. Es esencial para facilitar la transferencia del conocimiento desde donde se genera hacia donde se puede utilizar para desarrollar bienes y servicios. ¡Meter dinero era lo fácil en tiempos de abundancia!

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