Mar adentro (Alejandro Amenábar, 2004)

Reseña escrita por Marta Antolinos Raposo:

Después de un gran éxito como Los Otros y tratando un tema tan poco atractivo como la muerte, era difícil que Amenábar tuviese otro gran éxito con su siguiente película, pero así fue.

Mar adentro nos cuenta la historia de Ramón Sampedro, un marinero gallego que sufrió un horrible accidente en el mar, a consecuencia del cual, se quedó tetrapléjico (parálisis en las cuatro extremidades del cuerpo). Aunque aprendió a desempeñar muchas actividades por sí mismo como escribir o pintar, seguía dependiendo de su familia para todas las actividades cotidianas como comer, lavarse, etc. Ramón, que pasó casi 30 años en esta situación, defendía su derecho a morir dignamente, ya que no podía vivir de esta manera, e intentó que los tribunales españoles le concediesen su deseo, algo, que siempre fue rechazado. Dos mujeres serán fundamentales en su vida: Rosa, una vecina que quiere convencerle de los motivos por los que debe vivir y Julia, su abogada que padece CADASIL1, y apoya su lucha diaria.

Alejandro Amenábar, director y guionista de la película, junto con la excelente actuación de Javier Bardem (Ramón Sampedro) y Belén Rueda (Julia), consiguió que su estreno de 2004 conmocionase al público. Fue ganadora de un Óscar a la mejor película de habla no inglesa y de numerosos Goya, entre otros premios.

Basada en un hecho real y, en el centro de una polémica universal, el director consiguió mostrar al mundo de una manera más cercana, los sentimientos de las personas que sufren esta desagradable situación a través de un caso concreto. Pero sería realmente el propio Ramón, el que a través de su lucha y a través de su libro Cartas desde el Infierno, consiguiese llegar hasta las pantallas de cine y defender su libertad.

“Para muchas personas es peor que el miedo a la muerte el de llegar a ella en condiciones que impliquen un terrible sufrimiento o una situación de indignidad que los obligue a llevar una vida contraria a los valores que siempre han defendido”2. Esta cita muestra a la perfección el fondo de esta historia, y es, sin duda, lo que Amenábar intentó transmitir a través de su película.

Mar adentro da nombre a una historia en la que un hombre perdió su libertad allí donde todos nos sentimos libres: en el mar. Pero era aquello que le quitó sus ganas de vivir lo único que veía del mundo exterior, a través de una ventana de la habitación en la que vivía su duro día a día. Un testimonio del propio Ramón de su libro Cartas desde el Infierno refleja perfectamente el conjunto de su vida con sus pensamientos sobre la misma: “Ninguna libertad puede estar construida sobre una tiranía. Ninguna justicia, sobre injusticia o dolor. Ningún bien universal sobre un sufrimiento injusto. Ningún amor sobre una obligación. Ningún humanismo sobre una crueldad, sea cual sea el ser viviente que la padezca”3.

Pero uno de los logros de Amenábar es que la película no fuese un simple documental sobre la eutanasia y sobre un caso real. El director consiguió darle mucha más profundidad a Mar adentro tocando temas como la religión o la ética, representadas en diferentes personajes. Un entorno lleno de sentimientos y posiciones enfrentadas con un hermano mayor que se niega a aceptar la decisión de Ramón y se rebela contra él, una vecina enamorada que quiere convencerle de lo bonito que es vivir, una cuñada tierna que respeta su posición, una abogada que aprenderá de él muchas cosas que luego tendrá que vivir en su propia piel, un cura que aun viviendo el mismo infierno que el protagonista, intenta quitarle toda idea de suicidio de la cabeza, y finalmente, un padre al que lo que más le duele no es la muerte de su hijo, sino el deseo que tiene su hijo de morir.

“No se le puede dar más apoyo, más respeto, amor, cariño y calor humano solidario a nadie. Es decir, no se puede hacer nada más de lo que todos vosotros hicisteis por mí. Pero lo que no le podemos dar a nadie, por mucho que queramos, es la esperanza. Esa sólo nace en el fondo de nosotros mismos. Yo perdí la mía el día en que me dijeron que no había nada más que hacer para curarme. La vida tiene que tener un sentido. Y tiene sentido mientras esperamos algo…”4. Aunque dentro de su desgracia, Ramón supo ver cosas buenas, como el gran apoyo de su familia de una manera u otra, y de aquellos que le rodeaban. Agradeciendo con este testimonio todo ello, también dio una lección al mundo entero, haciendo cambiar la vida de aquellos que estuvieron con él.

Esta historia que conmocionó al mundo no sólo llegó a las pantallas de cine, sino a todo tipo de artículos de revistas y periódicos, “Todos ellos (los actores) han confesado que desde el rodaje, desde que vivieron como propios los sentimientos de Sampedro y su círculo más íntimo (su hermano, su cuñada, sus sobrinos), miran a la vida y a la muerte -el tema recurrente en la filmografía del realizador- desde una perspectiva diferente al menos”5.

Ninguna persona que vea la película se quedará indiferente ante algo tan importante, tan duro, tan presente en nuestra sociedad y, ante algo, a pesar de todo, tan bonito como la historia de un hombre que tras una larga y dura lucha, por fin, consiguió el último y único deseo que tenía desde hacía muchos años en su vida: su paz y su libertad. Un caso en el que millones de sensaciones y sentimientos se enfrentaron y se abrazaron, un caso, en el que la tristeza y la alegría se dieron la mano por un momento, cuando lo que parecía imposible, al fin, se hizo posible.

 

Bibliografía

SÁNCHEZ, Francisco: “El cine nuevo del nuevo siglo (y otras nostalgias)”, Casa Juan Pablos, S.A. e Instituto Zacatecano de Cultura, México, 2008.

RENTERO, Juan Carlos (coordinador general de la obra), DELGADO, Francisco (escritor del artículo dedicado a Mar adentro): “Todos los estrenos del 2004”, Ediciones JC, Madrid.

EQUIPO RESEÑA (coordinador general de la obra), LAMET, Pedro Miguel (escritor del artículo dedicado a Mar adentro): “Cine para leer. Julio-Diciembre 2004”, Ediciones mensajero, Vizcaya.

SAMPEDRO, Ramón: “Cartas desde el infierno”, Editorial Planeta S.A., Barcelona, 2004

Páginas Web

HERNÁNDEZ, Virginia: “Amenábar presenta “Mar adentro”, un giro de 180º en su carrera”, www.elmundo.es.

1 CADASIL es la forma abreviada en inglés de denominar la enfermedad arteriopatía cerebral autosómica dominante con infartos subcorticales y leucoencefalopatía, enfermedad degenerativa de las arterias menores del cerebro que produce múltiples infartos en sus partes más profundas.

2 SÁNCHEZ, Francisco: “El cine nuevo del nuevo siglo (y otras nostalgias)”, Casa Juan Pablos, S.A. e Instituto Zacatecano de Cultura, México, 2008. Pág. 66. Esta cita está sacada de este libro, que a su vez, el autor del mismo, sacó de: ÁLVAREZ DEL RÍO, Asunción: “Práctica y ética de la eutanasia”, editado por Fondo de cultura económica, 2005.

3 SAMPEDRO, Ramón: “Cartas desde el infierno”, Editorial Planeta S.A., Barcelona, 2004. Pág. 173.

4 SAMPEDRO, Ramón: “Cartas desde el infierno”, Editorial Planeta S.A., Barcelona, 2004. Pág. 296-297.

5 : HERNÁNDEZ, Virginia: “Amenábar presenta un giro de 180º en su carrera”, www.elmundo.es, última consulta: 14-12-2011.

 

Marta Antolinos Raposo, diciembre 2011.

 

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