Mentiras y gordas (Alfonso Albacete y David Menkes, 2009)

Reseña de Adriana Mora:

La película Mentiras y gordas está dirigida por Alfonso Albacete y David Menkes. Fue estrenada en el año 2009, y si por algo llamó la atención fue por su composición de actores. El propio cartel de la película era simplemente la imagen de los actores estrella puestos  mirando de frente sobre un fondo verde. Aunque esto podría parecer una mera acción de marketing, es mucho más. Es la descripción de la película en si. Ésta es la historia de unos jóvenes que ven como sus vidas y otras semejantes se cruzan en las noches de verano, en una ciudad costera, con música, drogas, sexo y muchas mentiras[1]. La película está clasificada para un público mayor de 18 años dado su alto contenido erótico y el tratamiento que se da del sexo y las drogas. Comienza con dos chicos jóvenes completamente desnudos en la playa y hablando de vender droga para ganar dinero. Le sigue una escena de un chico que deja a su novia por haber engordado varios kilos. Así se suceden las escenas y las historias de los personajes. La película gira en torno a tres elementos fundamentales: las drogas, el sexo y los conflictos amorosos de personajes encarnados por actores reconocidos en el mundo de la televisión. Durante toda la película los personajes crean tramas absurdas sin mayor sentido que el de presentar escenas muy atrevidas donde se les vea en situaciones límite o por lo menos, muy comprometidas. Sin originalidad en el argumento ni trascendencia en otros temas que no sean los citados, la película deja una sensación de carencia. Según sus directores, lo importante de la película es el mensaje que transmite. Pero viéndola, esta afirmación parece una contradicción, pues no tiene un mensaje claro, ni es fácil hallar la correspondencia entre lo que las imágenes muestran y lo que sus creadores declaran. En una entrevista[2] los directores de la película afirman que “mentiras y gordas es un viaje iniciático sobre ese periodo de nuestras vidas que conlleva descubrir quiénes somos y aceptarnos”[3] y “El mensaje principal es la tolerancia”[4]. Si trasladamos estas palabras a la película, vemos como esto no se refleja. En un principio dos de sus protagonistas (encarnados por Ana Polvorosa y Mario Casas) se avergüenzan de su homosexualidad y hasta casi el final, no consiguen aceptarse. Otro personaje es de la chica rellenita engañada y despechada (Miriam Giovanelli), que sólo sale de su depresión cuando se encuentra bajo los efectos de la droga que su mejor amiga (Ana de Armas) le ha echado a ella y a un tercer amigo (Alejo Sauras) en la bebida para que se sintieran atraídos entre ellos, lo cual no es una verdadera aceptación de sí mismos, sino un efecto temporal de los estupefacientes. Por otra parte el citado novio (Hugo Silva) es un joven cada vez más adicto a las drogas, insensible, infiel y egoísta que en ningún momento llega a asumir su problema con las drogas.

 

Estos son algunos ejemplos, pero en general, ningún personaje consigue llegar a esa idea de aceptación que los directores proponen.

 

También dice Albacete que “Los personajes andan por la cuerda floja, algo muy propio de la juventud”[5]. Esta generalización choca con sus propias palabras que niegan por activa y por pasiva que sea un retrato generacional. Sin embargo es lo más parecido a ello y recurriendo tanto a la exageración, que ni si quiera representa la realidad.

 

Su otro director, Menkes cuenta en una entrevista: “queríamos plantear que las historias hay que vivirlas, pero no quedarse con ellas. Ya sean de amor, de sexo o de lo que sea. La juventud es una etapa de excesos y de vivir a tope, y es interesante pasar por eso pero no quedarte ahí”[6] queriendo retratar una “Búsqueda desesperada del amor”[7]. Sin embargo, para transmitir este mensaje sólo han utilizado el sexo y las drogas.  Lanzan también mensajes como “a veces el amor obliga a mentir”[8] y según sus palabras “deseábamos también que todos utilizaran la mentira como parte importante de sus vidas para ir desvelando sus secretos poco a poco hasta desnudarlos emocionalmente”[9].

 

Estos temas no son excluyentes de hacer una buena película, pero si la analizamos en profundidad, atendiendo no sólo a la historia sino a los recursos cinematográficos, el montaje, los efectos, la música, las localizaciones, etc., no podríamos afirmar que esta película concreta hiciera justicia a la denominación de producto de buena calidad en el cine.

 

Por otra parte, la cantidad de elementos escogidos en base a estrategias de marketing, las ideas que transmite y la historia en general, muestran claramente la explotación de la cara industrial. Los actores están escogidos estratégicamente pues son los que en ese momento tenían más influencia sobre el público juvenil de series de ficción española. Cada uno de los protagonistas llevaba aparejada una fama que les aseguraba el éxito en cualquier aparición. No se puede afirmar tajantemente que, de haber sustituido ese elenco de actores conocidos por otros desconocidos, la película no hubiera funcionado, pero queda bastante claro que son uno de los pesos fuertes del film.

 

No obstante, se puede hacer cine que cumpla con las dos premisas, pero este no es el caso, porque para nada se consideraría esta película como arte. Los propios directores afirmaron que tras hacer varias películas de otro estilo, se embarcaron en esta producción con el objeto de conseguir los medios para poder realizar otras películas, extraído directamente de las palabras de Menkes, quien dice “nosotros lo que queremos es que nos permita hacer otra película. Ojalá que la controversia, la polémica, la calidad de la película o el poder de convocatoria para el público joven nos lo permitan”[10]. Por lo tanto, se podría afirmar que se le ha dado más importancia a la cara económica que a la calidad para crear una buena obra.

Esto nos conduce inevitablemente a hacia eterno dilema que acompaña al cine: ¿se trata de arte o de industria? Y por otro lado, ¿Es bueno el abuso de las figuras mediáticas, el sexo y las drogas en la creación cinematográfica? Si atendemos sólo a la cara artística del cine, en este ejemplo concreto el uso desmesurado de los tres elementos citados tienen un resultado nefasto. Sin embargo, desde la perspectiva industrial, el éxito en taquilla demuestra que es una buena fórmula para conseguir beneficios. El dilema se halla ahora en cuál de las dos caras es más relevante, o si es necesario encontrar el equilibrio entre ambas para que una película pueda ser clasificada como un buen producto.

 

La crítica no apoya la calidad de este film, visto por ejemplo en las declaraciones de Ramón Freixas, quién denomina la película como una “frivolidad decididamente tóxica”[11] que  “produce insatisfacción y enojo”[12] y además cuenta con insuficiencias que crean un resultado negativo. Sin embargo La Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE) hicieron público que el fin de semana del estreno[13] esta película fue la más taquillera en los cines españoles, para expresar su “satisfacción” por unos “resultados excepcionales” que muestran “la competitividad del cine español en nuestras salas”, según explicaban en una nota de prensa[14].

 

En este caso, los directores consiguieron su objetivo en taquilla y rebasaron lo necesario para amortizarla siendo la película que más recaudó en su estreno, pero es paradójico cómo películas de este estilo, al igual que pasó con Torrente, tengan los mayores éxitos en taquilla concedidos por el público y sin embargo la academia de cinematografía española ni si quiera les otorgue un mínimo reconocimiento. Curiosamente, la película tuvo muchas dificultades para conseguir financiación pues todos los productores pedían cambios en el guión, coescrito con Ángeles González Sinde, quién “aportó al guión una estructura muy elaborada y trabajada y además de feminidad”[15] según sus directores.

 

Abusar de estos elementos da lugar a una película exagerada y que deja descontento al público que busca cierta calidad en el cine, pero no al que busca simple entretenimiento movido por el fenómeno fan. Sin lugar a duda, económicamente resulta muy satisfactorio, idea que se apoya en que la mayoría, por no decir todas las películas españolas dirigidas a un público joven, usan los nombrados tres elementos clave para conseguir éxito. Pero para llegar a ser una buena película, esos elementos deben estar compensados el resto de factores de una obra cinematográfica, como una buena historia o al menos más elaborada, acompañada de reflexiones más profundas, un buen trabajo interpretativo o localizaciones con cierta belleza estética, que le aporten algo más que lo que posee, morbo creado por imágenes muy explícitas que contribuyen a un buen resultado económico pero no artístico.

 

BIBLIOGRAFIA DE REVISTAS ESPECIALIZADAS EN CINEMATOGRAFÍA

 

FREIXAS, Ramón. MENTIRAS Y GORDAS. Ante todo, frenesí. Barcelona. DIRIGIDO. Mayo 2009

 

LÓPEZ GRACÍA, Raquel. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009.

 

MENTIRAS Y GORDAS. Iniciación a la vida. Madrid. INTERFILMS.  Marzo 2009.

 

PANDO, Juan. MENTIRAS Y GORDAS. Madrid. FOTOGRAMAS. Abril 2009.

BIBLIOGRAFÍA WEB.

España. MINISTERIO DE CULTURA. Largometrajes españoles estrenados. Boletín informativo 2009. 2009, [30-5-2012].

http://www.mcu.es/cine/docs/MC/BIC/2009/Distribucion/15.Largos_Estrenados.pdf

VVAA. Mentiras y gordas. Filmaffinity [en línea]. Año 2009, [1-5-12].

http://www.filmaffinity.com/es/film968394.html

VVAA. ´Mentiras y Gordas´ arrasa en la cartelera. La opinión de Tenerife [en línea]. 30 de Marzo de 2009 [1-5-12]. Sección de cultura.

http://www.laopinion.es/cultura/2009/03/30/cultura-comunicacion-mentiras-gordas-arrasa-cartelera/209820.html

 

 

 


[1] PANDO, Juan. MENTIRAS Y GORDAS. Madrid. FOTOGRAMAS. Abril 2009. p. 125.

 

[2] LÓPEZ GRACÍA, Raquel. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009. p. 22.

 

[3] ALBACETE, Alfonso. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009. p. 22.

 

[4]ALBACETE, Alfonso. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009. p. 22.

[5] ALBACETE, Alfonso. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009. p. 22.

[6] MENKES, David. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009. p. 22.

[7]MENKES, David. Mentiras y gordas desprende verdad. Madrid. INTERFILMS. Marzo 2009. p. 22.

[8] MENTIRAS Y GORDAS. Iniciación a la vida. Madrid. INTERFILMS.  Marzo 2009. p. 84-85.

[9] MENTIRAS Y GORDAS. Iniciación a la vida. Madrid. INTERFILMS.  Marzo 2009. p. 84-85.

[10] MENTIRAS Y GORDAS. Iniciación a la vida. Madrid. INTERFILMS.  Marzo 2009. p. 84-85.

[11] FREIXAS, Ramón. MENTIRAS Y GORDAS. Ante todo, frenesí. Barcelona. DIRIGIDO. Mayo 2009. p. 29.

[12] FREIXAS, Ramón. MENTIRAS Y GORDAS. Ante todo, frenesí. Barcelona. DIRIGIDO. Mayo 2009. p. 29.

[13] La fecha de estreno referida  en cines fue el día 27 de marzo de 2009. Datos publicados en la página web del Ministerio de educación, cultura y deporte. [30-5-12].

 

[14] Fuente EFE, publicado en La opinión de Tenerife en edición digital, 30 de marzo 2009. [1-5-12].

 

[15] MENTIRAS Y GORDAS. Iniciación a la vida. Madrid. INTERFILMS.  Marzo 2009. p. 84-85.

 

Adriana Mora, mayo 2012.

 

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