Concursante (Rodrigo Cortés, 2007)

Reseña de Víctor Rodríguez Dupuy:

Con guión y dirección de Rodrigo Cortés en 2007, Concursante narra la historia de un profesor asociado de Historia Económica, el cual consigue ganar un premio televisivo valorado en tres millones de euros en bienes de alta gama. Martín (Leonardo Sbaraglia), que es como se llama el protagonista, se ve atrapado por hacienda cuando tiene que pagar los impuestos patrimoniales que esos bienes le exigen. Es en ese momento cuando, una influencia persuasiva con tintes católicos, invade al protagonista creando una interpretación bíblica del Génesis 1:27–5:2[1]. Martín es convertido en un  ser materialista incapaz de deshacerse de sus bienes.  La banca toma un repentino protagonismo en el film, y se convierte en el enemigo número uno al conceder un crédito a Martín para que afronte el pago impuesto por el fisco. El interés de la banca, por supuesto, es que este nunca llegue a pagar los intereses impuestos por la entidad, con el fin de obtener  los bienes inmobiliarios de este.

Concursante es en sí misma una crítica económica a los mercados financieros de hoy en día. Rodada en 2007 fue una película que apenas causó sensación en su estreno. Fue ya, con la caída de Lehman Brothers[2] y el estallido de la crisis económica mundial, cuando empezó a ser una película considerada por los medios. Rodrigo Cortes, director de la película, realzo su nombre por varias vías de difusión. El film se baso en lo denominado por Leopoldo Abadía[3] como “La teoría del Ninja”. Esta teoría defiende que los bancos, en su afán de enriquecimiento, facilitan créditos a ciudadanos con ingresos insuficientes, incapaces de devolver el crédito, con el fin de arraigar sus bienes cuando se efectué el futuro impago del crédito.

 

El incio poético con memorización en flashback del muerto al puro estilo de William Holden en “El crepúsculo de los dioses”[4] nos introduce a un film que da  una narrativa visual estrambótica, dando una modernidad visual que en muchos momentos llega a confundir al espectador. La continua alternancia de la cámara es generalizada durante toda la película, y el ritmo es totalmente adverso.

Sin embargo, la  verdadera cuestión en el film Concursante son los propios personajes. Resulta anecdótico, como la gran mayoría de ellos responden a unos patrones culturales cinematográficos, pero uno de ellos se escapa a esa concepción. Laura (Myriam Gallego), la mujer de Martín, establece unos patrones procedentes del catolicismo, concretamente del Antiguo Testamento[5]. Se trata de una mujer que incita a la pasión y al pecado. Una mujer segura de sí misma, sin ningún complejo, capaz de convertir a su marido en una perfecta escalera con la cual alcanzar sus deseos. Se puede decir sin tapujos que, aunque la mujer no tiene un rol de villano en ningún momento, esta, si que llega a ser estereotipada como  mujer malvada y objeto.

 

Para Natalia González de la Llana Fernández[6], “el deseo se presenta como el motivo que explica el “pecado”, deseo de conocimiento, de juventud, pero, sobre todo, deseo de ser como Dios”. Podemos entender como parte del propio “pecado” la sensualidad proyectada de Laura, en algunas escenas del film, pero el pecado original no es realmente ese. La manzana roja es el materialismo por el que Laura tienta y engaña a Martín y el color rojo de la manzana es la  simple sensualidad esta. Pero antes de meternos plenamente en materia sobre el  contenido religioso, hay que destacar las palabras de María del Mar Rodríguez Rosell, sobre la interpretación religiosa del cine. “Si tratamos de enfrentarnos con lo religioso en el cine, no podemos juzgar las película dentro de un marco de valoraciones estrechas y dogmaticas”. El cine, como cualquier otro arte, es una expresión, donde el elemento “cultura social” es primordial, y dado que, la cultura occidental  esta impuesta sobre  pilares católicos, cualquier película es susceptible de una interpretación religiosa. Pero Concursante no solo toma referencias cristianas, sino que existe un argumento con elementos de acción católicos.

El hecho de que Concursante contenga “líneas argumentales, con referencias a estructuras de textos religiosos o una historia de redención”, hace que Peter Hasenberg[7] la clasifique de nivel dos en cuanto a grado referencial se refiere. Concursante muestra las raíces culturales religiosa de la sociedad occidental  en su máxima expresión, convirtiéndose en un film narrador del mito de Adam y Eva.

La interrelación de Concursante y Adam y Eva es formulada por los personajes de ambas historias con el fin de resolver la acción. El pecado original es la manzana roja, el árbol de la ciencia del bien y del mal es el capitalismo, la serpiente o Satanás es el sistema bancario, Dios o Yahveh es la integridad y por ultimo Adam y Eva responden a Martín y Laura. Seres creados a la imagen y semejanza de Dios (la integridad), susceptibles de su propia corrupción.

“Ella me sonríe, por fin vamos a poder cumplir nuestros sueños. Yo no tengo sueños. Mi sueño es estar acá con ella” dice Martín cuando viaja con Laura para ver sus  nuevas posesiones ganadas gracias a su pericia. Él se muestra un ser integro, mientras que, Laura se muestra  como una personificación de la  persuasión, con el simple fin de crear un sueño material en la mente de Martín. El hecho de que en la imagen  aparezca Laura con alguna insinuación roja, ya sea el vestuario, la luz roja del cuarto oscuro de revelado donde esta revela fotografías  o simplemente los materiales comprados como los regalos, inducen a que David Azcano[8] reflejo el simbolismo del pecado con el color rojo y se sirvió de Laura para personificarlo. La utilización de los tonos grises  a lo largo de la película crean un ambiente de mediocridad, dejando que el tono rojo sea un reclamo o un simple choque visual, con esto, David Azcano intenta hacer presa invocada atención del espectador.

Concursante es un film que tiene gran parte de su historia basada en un mito religioso, exactamente en el de Adam y Eva. Esto se demuestra  en la historia  principal del film, descartando, la parte final donde Martín se revela y lucha hasta morir. Es decir que, Concursante es una película, que convierte un mito religioso en una historia del siglo XXI, sin que el espectador llegue a darse cuenta de esto.

Bibliografía

ABADIA, Leopoldo: “La Crisis Ninja y otros misterios de la economía mundial”. Espasa Calpe, Madrid, 2009.

GÓNZALEZ DE LA LLANA FERNÁNDEZ, Natalia. Adam y Eva, Fausto y Dorian Gray: tres mitos de transgresión. Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2006

GONZÁLEZ MANRIQUE, Manuel Jesús. Mujer y moral católica en el cine de la transición española. Universidad de Granada, Granada, 2006.

HASENBERG, Peter: Religion im Film, Katholisches Institut für Medieninformation, 1999.

LA SANTA BIBLIA: contiene el Antiguo y el Nuevo Testamento con los libros apócrifos/ deuterocanónicos. New York: Collins, 1989. Impresión. New Revised Standard Version “.

MAY, John R. New image of religióus film. Sheed & Ward, Kansas, 1997.

RODRÍGUEZ ROSELL, María del Mar. Cine y cristianismo. Cuaderna Editorial-Interlibro, Murcia, 2002.

RODRÍGUEZ ROSELL, María del Mar. El Cristianismo en el Cine. Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2001.

 

Webgrafía

GONZÁLEZ DE LA LLANA FERNÁNDEZ, Natalia: “Adam y Eva, Fausto y Dorian Gray: tres mitos de transgresión”. Disponible en: http://www.shaker.de/Online-Gesamtkatalog-Download/2014.12.15-18.57.55-83.50.46.47-rad12E94.tmp/3-8322-7988-1_ABS_D_SP.PDF [consultado el 25-11-2014]

MANTILLA, Marta: “Leonardo Sbaraglia (No tengo como meta ir a Hollywood). Disponible en: http://cultura.elpais.com/cultura/2007/03/14/actualidad/1173826807_850215.html [consultado el 15-11-2014]



[1] LA SANTA BIBLIA: contiene el Antiguo y el Nuevo Testamento con los libros apócrifos/ deuterocanónicos. New York: Collins, 1989. Impresión. New Revised Standard Version “.

[2] El País, el 15 de septiembre de 2008. Edición Impresa El País, Sección Economía. Disponible en: http://economia.elpais.com/economia/2008/09/15/actualidad/1221463973_850215.html [consultado el 19-11-2014]

[3] ABADIA, Leopoldo: “La Crisis Ninja y otros misterios de la economía mundial”. Espasa Calpe, Madrid, 2009.

[4] WILDER, Billy: “El Crepúsculo de los dioses”, 1950.

 [5]  ALEGRE ARAGÈUÉS, José: Personajes del Antiguo Testamento”. Estella, Navarra, 2012.

[6]  GONZÁLEZ DE LA LLANA FERNÁNDEZ, Natalia: “Adam y Eva, Fausto y Dorian Gray: tres mitos de transgresión”. Disponible en: http://www.shaker.de/Online-Gesamtkatalog-Download/2014.12.15-18.57.55-83.50.46.47-rad12E94.tmp/3-8322-7988-1_ABS_D_SP.PDF [consultado el 25-11-2014]

[7]   HASENBERG, Peter: Religion im Film, Katholisches Institut für Medieninformation, 1999.

 [8] AZCANO, David. Director de fotografía del Film Concursante. Ganador de los premios

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