Exposiciones



Arte prehistórico, de la roca al museo

En conmemoración a la exposición Arte prehistórico español de 1921

El Museo Arqueológico Nacional (MAN) ha inaugurado la exposición temporal Arte prehistórico, de la roca al museo, organizada por el Ministerio de Cultura y Deporte y Acción Cultural Española (AC/E), con el apoyo de Bolsas y Mercados Españoles (BME) y la Asociación Cultural de Amigos y Protectores del MAN (ACAPMAN). El proyecto se inspira en la muestra que en 1921 La Sociedad Española de Amigos del Arte dedicó al arte prehistórico español y plantea una reflexión sobre las posibilidades de contextualización del arte de la prehistoria en el ámbito museístico.

La exposición de Arte Prehistórico Español de 1921 constituyó uno de los hitos originales en la valoración universal que hoy se hace de las que podemos considerar las primeras manifestaciones artísticas de la Humanidad. Y este valor ha sido reconocido por la UNESCO con una larga relación de sitios a todo lo largo del mundo: de Noruega a Tanzania, de Brasil a Australia, literalmente miles de sitios con arte rupestre conforman hoy uno de los más caracterizados patrimonios de la cultura mundial.

España es uno de los países con mayor número de sitios declarados en este campo. Desde la declaración pionera de la Cueva de Altamira (1985), después ampliada a muchas de las cuevas con arte paleolítico de la cornisa cantábrica (2008), pasando por la enorme lista de sitios del arco mediterráneo con abrigos de arte levantino y esquemático (1998), completado con la declaración transfronteriza formada por el Valle del Côa en Portugal (1998) y la zona salmantina de Siega Verde (2010), hasta la muy reciente declaración del Paisaje cultural del Risco Caído y montañas sagradas de Gran Canaria (2019).

Y en buena medida todo ello comenzó hace un siglo con su primera presentación para un público general, saliendo del estrecho círculo de especialistas al que el arte prehistórico se encontraba reducido hasta entonces, en una exposición en las salas del antiguo Museo de Arte Moderno, en el edificio que hoy comparten la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico Nacional, del trabajo que dos grupos de investigadores llevaban casi dos décadas realizando en diferentes regiones de España. En poco tiempo en España se crearía una primera generación de investigadores en este campo, agrupados en la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas, creada bajo los auspicios de Santiago Ramón y Cajal como presidente de la Junta de Ampliación de Estudios y que contaría con la presidencia y el sostén del Marqués de Cerralbo. A esta institución se vincularían entre otros Eduardo Hernández Pacheco, el Conde de la Vega del Sella o Juan Cabré.

De la sinergia de estos dos grupos de investigación, y con el concurso de la Sociedad Española de Amigos del Arte, , surgió la idea y la realización de una exposición tan novedosa como lejana a sus intereses habituales en el mundo de las bellas artes y de las artes decorativas.

La presente exposición es una conmemoración de ese evento fundamental en el estudio del arte rupestre prehistórico y de la valoración de los orígenes del Arte.

La muestra cuenta con más de 250 piezas procedentes de las colecciones del MAN y de otras instituciones como el Museo del Traje y el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander. Entre ellas, el público podrá contemplar lienzos que reproducen algunas de las imágenes más representativas del arte rupestre español, expuestos por primera vez en 70 años, así como herramientas, ídolos, objetos cerámicos o estelas grabadas, procedentes del contexto arqueológico de dichas pinturas.

Datos prácticos:

Lugar: Museo Arqueológico Nacional ( MAN) C/ Serrano 13, 28001 Madrid

Fecha: hasta el 31 de julio de 2021

Horario: Martes a sábado: 9:30h– 20:00.h   Domingos y festivos: 9:30h – 15:00h

Más información: Arte prehistórico, de la roca al museo.


La ciencia del CSIC y el arte dialogan en una nueva exposición del MNCN

La muestra ‘Arte y Ciencia del siglo XXI’ reúne casi 80 obras de 35 artistas de renombre que trabajan en España

¿Qué tiene que ver una pintura hiperrealista de una yema de huevo con los alimentos funcionales que previenen enfermedades? ¿Y la representación onírica de un patio que se inunda con el calentamiento global? ¿O un cocodrilo construido con neumáticos reciclados con la investigación en nuevos materiales? Establecer conexiones como estas es el propósito de Arte y Ciencia del siglo XXI, una exposición que convertirá al Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), en Madrid, en una pinacoteca hasta el próximo 30 de agosto.

Organizada en colaboración con la Fundación Arcilla, la muestra está compuesta por 66 cuadros y 11 esculturas figurativas firmadas por 35 artistas de renombre que trabajan en España, como Eduardo Naranjo, Carmen Mansilla o Amador Braojos. Por medio de textos elaborados por científicos y científicas del CSIC, las obras se han puesto a dialogar con la investigación que el organismo lleva a cabo en ámbitos tan dispares como la alimentación, el cambio global, la evolución humana, la inteligencia artificial, el envejecimiento o las migraciones.

“En 2021, el Museo cumple 250 años y queremos celebrarlo volviendo a nuestros orígenes como Real Gabinete de Historia Natural, en el que no solo se representaba la naturaleza, sino también el arte”, explica Santiago Merino, director del MNCN-CSIC. “Lo haremos desde la perspectiva del siglo XXI, uniendo pintura y escultura contemporáneas con la investigación puntera y de actualidad que se lleva cabo en el CSIC”, añade.

Uno de los comisarios de la exposición ha sido David Vieites, investigador del MNCN-CSIC, que ha establecido estos vínculos en colaboración con una treintena de especialistas del CSIC. La física especializada en óptica Susana Marcos, el paleontólogo Antonio Rosas o la filósofa Astrid Wagner son solo algunos de los nombres que han aportado a la muestra textos sobre sus distintas especialidades.

“La ciencia y el arte han ido de la mano desde hace siglos, pero de alguna forma esta relación se ha ido perdiendo. En esta exposición queremos recuperar en parte el diálogo entre ambas disciplinas convirtiendo el MNCN-CSIC en un museo de arte por un tiempo y exponiendo la obra de nombres consagrados y noveles de la pintura y la escultura figurativa española”, señala Vieites. De hecho, doce de las piezas se expondrán al público por primera vez y diez se han elaborado ex profeso para la exposición.

La exposición se enmarca en la celebración del 250º aniversario del MNCN-CSIC. El 17 de octubre de 1771, el Rey Carlos III fundó el Real Gabinete de Historia Natural, origen del actual museo, a partir de las colecciones de arte e historia natural del guayaquileño Pedro Franco Dávila. Fue uno de los primeros gabinetes del mundo en abrir sus puertas al público. Durante su exhibición, se llevarán a cabo actividades paralelas y se editará un catálogo que recogerá las obras y los textos incluidos en la muestra. 

Datos prácticos

Lugar: Museo Nacional de Ciencia Naturales. C/ José Gutiérrez Abascal, 2. 28006, Madrid

Fecha: Hasta el 30 de agosto de 2021

Horario: De martes a viernes de 10.00 a 17.00 h.  Sábados, domingos y festivos de 10.00 a 20.00 h.

Más información: Arte y Ciencia del siglo XX


Madrid-Delicias. 140 años de una estación

AUTOR  | Mª Concepción García González. Comisaria de la Exposición. Museo del Ferrocarril de Madrid. Fundación de los Ferrocarriles Españoles, F.S.P.

El Museo del Ferrocarril organiza una exposición para conmemorar el 140 aniversario de la inauguración de la estación de Madrid-Delicias, la primera con carácter monumental en Madrid y uno de los más destacados ejemplos de la arquitectura del hierro del s. XIX en la capital

En el último tercio del s. XIX Madrid contaba ya con dos recintos ferroviarios, el de la Compañía del Ferrocarril de Madrid a Zaragoza y a Alicante (MZA), ubicado junto a la puerta de Atocha y el de la Compañía de los Caminos del Hierro del Norte de España situado en las inmediaciones de la montaña del Príncipe Pío. Ambos estaban conectados desde 1864 por el ramal de contorno (reconvertido en la década de 1990 en “Pasillo Verde Ferroviario”), pero ninguno de los dos había levantado todavía los grandes edificios de viajeros que hoy conocemos. En un momento inicial, con la incertidumbre aún del rendimiento económico que tendría el novedoso y arriesgado negocio del ferrocarril en España, ambas empresas comenzaron a explotar sus líneas construyendo sencillos edificios o “embarcaderos” en la capital. Fue la Compañía del Ferrocarril de Ciudad Real a Badajoz y de Almorchón a las Minas de Carbón de Belmez (CRB) la primera en proyectar y construir para su estación en Madrid un gran edificio de viajeros con carácter definitivo, sin construcciones provisionales que le precedieran.

El proyecto fue encargado al ingeniero francés Émile Cachelièvre, quien se inspiró en la gran galería de máquinas construida para la Exposición Universal de París de 1878, muy semejante a la nave central de Delicias. El edificio proyectado utilizaría en su construcción materiales novedosos para la época, como el hierro forjado y el cristal y consiguió, mediante una ingeniosa estructura consistente en pórticos o cerchas de hierro prefabricadas y ensambladas en destino con roblones, cubrir un espacio diáfano 170 metros de longitud por 35 metros de ancho sin apoyos intermedios, tirantes o riostras. Junto a la gran nave central, Cachelièvre proyectó dos naves paralelas -una para salidas y otra para llegadas de viajeros- realizadas en ladrillo. La pieza principal de la nave de salidas era el gran vestíbulo ubicado su parte central, donde estaban alojadas las taquillas y los mostradores de equipajes.

Estado de la sobras de construcción el 1 de junio de 1879. Foto: Pedro Martínez de Hebert

Junto a este gran edificio se construyeron otras dependencias de menor tamaño que completaron el recinto de la estación, como muelles de mercancías cubiertos y descubiertos o talleres y naves para reparación de coches y locomotoras, a las que fueron añadiéndose otras muchas a lo largo de los casi noventa años en los que la estación permaneció en activo.

La actividad ferroviaria de Delicias, situada junto a la vía de contorno, condicionó definitivamente el desarrollo del barrio de Arganzuela. En sus inmediaciones se instalaron multitud de empresas y talleres, para las que la proximidad a la red ferroviaria era esencial para el transporte de sus mercancías, además de otras instalaciones de vital importancia para el abastecimiento de la capital, como el Matadero y Mercado de Ganados y el Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi, conectados ambos con Delicias mediante un ramal ferroviario.


El proyecto fue encargado al ingeniero francés Émile Cachelièvre, quien se inspiró en la gran galería de máquinas construida para la Exposición Universal de París de 1878

Tras el cierre de Delicias al tráfico de viajeros en 1969 y posteriores años de abandono, el edificio corrió serio riesgo de demolición. Afortunadamente, gracias al acuerdo firmado en 1980 entre RENFE y el Ministerio de Cultura, y a la incoación en 1981 del expediente para la declaración de monumento histórico-artístico de este inmueble, la estación fue restaurada para alojar en su interior al Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica y al Museo Nacional Ferroviario (hoy Museo del Ferrocarril de Madrid), que abrió sus puertas en 1984.

La exposición está instalada en la Sala Andaluces del Museo, rodeando una locomotora de vapor situada en pedestal en el centro de la misma. En sucesivos paneles se relata la historia de este enclave ferroviario y su entorno anticipándose incluso a su construcción, cuando dos compañías ferroviarias, entre las que se encontraba CRB, decidieron adquirir terrenos en la capital, junto al paseo de las Delicias y al sur del entonces ramal de contorno, para ubicar conjuntamente sus respectivas estaciones de cabecera.

Seguidamente se detalla el proyecto constructivo diseñado por Cachelièvre para esta compañía y se rememora el solemne acto de inauguración de la estación, que tuvo lugar el 30 de marzo de 1880 con la presencia de los reyes Alfonso XII y Mª Cristina. Para comprender mejor el alcance del proyecto, además de los planos originales de 1878, y la fotografía del montaje de la estructura metálica durante las obras, se ha instalado en la sala una maqueta del edificio en escala H0 restaurada para la ocasión. El tráfico ferroviario y los emblemáticos trenes que llegaban y partían desde esta termina -como el Lusitania Expreso-, conectando la capital madrileña con Extremadura y Portugal, también están presentes en la muestra. En este contexto, se detallan también algunas de las llegadas de personalidades a la estación durante su vida activa.


La exposición relata la historia de este enclave ferroviario y su entorno anticipándose incluso a su construcción

La actividad ferroviaria desarrollada en Delicias provocó un gran impacto en el desarrollo urbanístico del entorno, impulsando además la creación de un barrio corporativo ligado al sector ferroviario. En la exposición se incluyen imágenes de la construcción de viviendas para ferroviarios en las proximidades de la estación. Una impresionante fotografía aérea del complejo ferroviario de Delicias -tanto por su tamaño como por su nivel del detalle- tomada en 1967, permite al visitante trasladarse al momento de máximo auge de la estación.

Aspectos más humanos, como la mención a los trabajadores ferroviarios y sus oficios específicos, que pusieron el alma a la estación en su etapa activa, o la referencia a la Agrupación Deportiva Ferroviaria “la Ferro”, que durante más de dos décadas tuvo su campo de juego en el paseo de las Delicias, junto a la estación, también son contemplados en la exposición.

Como colofón, se abordan los innumerables rodajes de películas, series de televisión y spots publicitarios que han tenido y tienen como escenario el edificio de viajeros de Delicias y que, además, ha inspirado a artistas y escritores que han introducido referencias al ferrocarril y los trenes en sus obras, tomando a la estación como contexto.

La exposición cuenta también con una versión virtual a la que se accede desde la página principal del museo www.museodelferrocarril.org/140Delicias , en la que se han volcado los contenidos de la exposición física en formato bilingüe (español-inglés) junto con otros recursos digitales que la complementan, como la sección EducaDelicias que contiene juegos educativos interactivos para los más pequeños y la sección ¿Sabías que…? con fichas con datos curiosos y específicos sobre la estación para todo aquel interesado en profundizar en sus conocimientos sobre la misma.

Datos prácticos:

Lugar: Museo del Ferrocarril de Madrid. Pº de las Delicias, 61. 28045 Madrid

Fecha: Del 02 de octubre de 2020 al 26 de septiembre de 2021

Horario: viernes, sábados, domingos y festivos, de 10:00 a 15:00 horas

Más información: www.museodelferrocarril.org

Exposición virtual: www.museodelferrocarril.org/140Delicias


Exposición: Miradas y Resistencias

Una reflexión sobre la necesidad de proteger el patrimonio natural

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha inaugurado  Miradas y Resistencias, una exposición de dibujos de Nacho Zubelzu realizados en tinta y plumilla que representan diversas especies de fauna ibérica. Esta muestra, que también incluye la exhibición de ejemplares de las colecciones del museo, pretende acercar al público la belleza del medio natural y concienciar sobre la necesidad de protegerlo. “Zubelzu combina en esta muestra la mirada del naturalista y la del artista plástico para llamar la atención sobre un patrimonio natural amenazado” comenta Soraya Peña de Camus, coordinadora de exposiciones del MNCN.

El arte de Zubelzu está basado en la observación, la evocación, la metáfora y la interpretación. En sus obras habla de naturaleza y su transformación en sensaciones, en recuerdos de su infancia en un molino harinero a orillas del río Ebro que ahora utiliza como estudio. “Las montañas, la nieve, las aves, el privilegio de crecer con las enseñanzas de Félix Rodríguez de la Fuente y de tener la oportunidad de observar a lobos y osos, han influido en mi pasión por la naturaleza y el arte”, añade el artista.

Miradas y Resistencias, que se podrá visitar hasta el 24 de mayo en el edificio de Biodiversidad, se compone de más 50 dibujos y de una selección de ejemplares naturalizados de las colecciones como el halcón, el Martín pescador, cráneos de mamíferos, un zorro albino o la mariposa Graellsia isabelae, entre otros. También hay un audiovisual y una colección de cuadernos de campo con apuntes y bocetos realizados durante las salidas del autor a la montaña.

Series

La muestra está dividida en cuatro series: Resistencias, Miradas, Lobo ibérico y Pelo y Pluma. La serie Resistencias se compone de 20 dibujos de aves e insectos que se posan sobre estacas de madera, simbolizando el intento de aferrarse a la vida para no desaparecer. De esta forma el autor muestra el peligro que supone la extinción de las especies.

En la serie Miradas, las aves y los mamíferos retratados se dirigen al espectador para invitarles a reflexionar sobre la conservación del patrimonio natural. En Lobo ibérico el artista juega con el movimiento, los colores y el potencial creativo de esta especie tan emblemática. Por último, en la serie Pelo y Pluma, Zubelzu trabaja con la figura de seis mamíferos y seis aves y reproduce con sutileza la textura de su pelaje.


Lugar: Museo Nacional de Ciencia Naturales. C/ José Gutiérrez Abascal, 2. 28006, Madrid

Fecha: Hasta el 24 de mayo de 2020

Horario: De martes a viernes de 10.00 a 17.00 h.  Sábados, domingos y festivos de 10.00 a 20.00 h.

Enlace: Miradas y Resistencias


Blas Cabrera y la Ciencia española, 1936-1940

Hasta el próximo mes de abril, se puede visitar en la biblioteca de la Facultad de Educación de la UCM esta exposición sobre el Padre de la Física moderna con motivo del 75 aniversario de su muerte

El 1 de agosto de 1945 fallecía en México el padre de la Física moderna en España, la figura de referencia de la Física española de la Edad de Plata, Blas Cabrera Felipe. En 1995, la asociación Amigos de la Cultura Científica promovió la conmemoración del Cincuentenario de su muerte erigiendo una estatua en su Arrecife (Lanzarote) natal; organizando desde Madrid una exposición que viajó a Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife; convocando un Congreso que se desarrolló en sedes en estas tres islas canarias; publicando los 14 volúmenes de las Obras Completas de Cabrera; poniendo en marcha en Arrecife el Centro Científico-cultural Blas Cabrera y, en él, el Museo de la Física y la Química españolas; etc.

Transcurridos 25 años, la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote (ACIHL) ha convocado el “2020 AÑO BLAS CABRERA”, para conmemorar los 75 años del fallecimiento de Blas Cabrera y recordar los 25 años de iniciativas blascabrerianas promovidas por Amigos de la Cultura Científica.

 

 

   

 

Monumento a Blas Cabrera en Arrecife de Lanzarote, erigido por Amigos de la Cultura Científica en 1995, y Catálogo de la Exposición conmemorativa del Cincuentenario de la muerte de Blas Cabrera en México, 1945-1995.

 

Y la primera actividad del Año, realizada en colaboración con la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid y la División de Enseñanza y Divulgación de la Física de la Real Sociedad Española de Física y Química, es la exposición “Blas Cabrera y la ciencia española, 1936-1940”, que podrá visitarse en la Biblioteca de la Facultad entre enero y abril de 2020, momento en el que empezará su periplo por otras ciudades españolas.

Atendiendo a los límites temporales que se explicitan en el título, la exposición se compone de cinco secciones. La primera está dedicada a mostrar la situación de la Ciencia española en el punto culminante de la Edad de Plata, a las puertas del 18 de julio de 1936, y se ilustra con diferentes trabajos publicados a lo largo de ese año: el Discurso de Ingreso de Blas Cabrera en la Academia española, leído en Presencia del Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, y contestado por Ignacio Bolívar; el electrocardiograma original del Presidente del Consejo de Ministros de la República, Alejandro Lerroux, realizado en junio de 1936 en la clínica privada del cardiólogo Luis Calandre; el último volumen de la revista Archivos de Cardiografía, dirigida por Gustavo Pittaluga y Luis Calandre y desaparecida durante la guerra; un artículo de la Doctora en Física Piedad de la Cierva, publicado en el Boletín de la Academia de Ciencias; el primer volumen, firmado por Julio Palacios, de una colección de libros sobre Física Teórica que deberían haber continuado Blas Cabrera y su hermano Juan, y no llegarían a ver la luz como tales; un artículo del entonces joven matemático Sixto Ríos sobre hiperconvergencia; etc.

 

 

Cartel anunciador de la exposición y Sección dedicada a Blas Cabrera y la Ciencia española en 1936

 

Las tres siguientes secciones, con sus paneles explicativos y las vitrinas recogiendo una selección de publicaciones originales de singular relevancia, están dedicadas a dar a conocer la situación de la Ciencia y las actividades de los científicos españoles durante la Guerra Civil en cada una de las tres Españas que vivieron el conflicto.

La primera detalla la excepcional atención que dedicó la República a las actividades científicas en las difíciles condiciones de la guerra, durante la cual se seguirían financiando las investigaciones, incluso las que no tenían aplicación bélica, en el Laboratorio Seminario Matemático, el Instituto Nacional de Física y Química, el Instituto Cajal, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, etc. Para ilustrar estas vicisitudes se empieza mostrando el sello de entrada y control de vacunación en Francia de Augusto Pérez-Vitoria, en septiembre de 1936, en su tránsito por San Juan de Luz a Port Bou para poder volver a la España gubernamental tras la clausura de los curso de la Universidad Internacional de Verano en Santander; un ejemplar de los Anales de la Sociedad Española de Física y Química publicado en 1937; otro de la revista Matemática Elemental aparecido ya en 1939, casi al final de la contienda; el primer artículo de Arturo Duperier sobre Radiación Cósmica, publicado desde Valencia en 1937; otro artículo de Salvador Velayos sobre magnetismo de la materia publicado en Madrid; un artículo de la Doctora en Químicas, Mª Teresa Toral, escrito en colaboración con Enrique Moles, publicado en las Comptes Rendus de la Academia de Ciencias de París en 1938; etc.

La segunda está dedicada a conocer las actividades de los científicos españoles de la Tercera España. En efecto, al estallar la Guerra Civil, numerosos intelectuales que se habían significado durante la República “en paz” empezaron a sentirse extremadamente incómodos en la República “en guerra”. Entre ellos, el caso de Blas Cabrera resulta paradigmático: aprovechó la convocatoria de una reunión del Comité Internacional de Pesas y Medidas para abandonar Madrid, el 7 de octubre de 1936, camino de París, y tratar de mantener allí una imposible equidistancia entre los dos bandos enfrentados. En las vitrinas podrán verse una monografía de Cabrera sobre paramagnetismo de las tierras raras publicada en Francia; el texto de una conferencia sobre ingeniería aeronáutica publicado en 1938 por Esteban Terradas en su exilio en Argentina; el anuncio de conferencias, también en Argentina, de José Ortega y Gasset, ausente de España desde 1936; un trabajo conjunto publicado en las Proceedings of the Physical Society por Blas Cabrera y Arturo Duperier tras abandonar éste la España republicana en la primavera de 1938; etc.

 

 

Paneles y vitrinas dedicados a las tres Españas en las que desarrollaron sus actividades los científicos españoles entre 1936 y 1939

 

Y la tercera se centra en las actuaciones de los científicos que permanecieron en la España sublevada (o se pasaron a ella desde la zona republicana). Empieza con un trabajo de Emilio Jimeno publicado “formalmente” por el Instituto de la Metalurgia y de la Mecánica de la Universidad de Barcelona, pero que se imprimirá en 1936 desde la España nacional con la leyenda “Una patria, un estado, un caudillo. Una patria: España. Un caudillo: Franco”. Pueden verse también el libro Los intelectuales y la tragedia española, publicado en 1937 por Enrique Suñer, Catedrático de Pediatría, Presidente de la Comisión encargada de la depuración universitaria durante la guerra y uno de los ideólogos de la nueva Educación Nacional. Se exhiben también dos artículos recopilados en el libro La Institución Libre de Enseñanza (ILE). Una poderosa fuerza secreta. El primero firmado por el catedrático de Química de la Universidad de Zaragoza Antonio G. Rocasolano, sobre “La investigación científica, acaparada y estropeada”, se entiende que por parte de la Junta para Ampliación de Estudios en nombre de la ILE; el segundo, escrito por Luis Bermejo y dedicado a “El Instituto Rockefeller”, el centro dirigido por Blas Cabrera como núcleo de culpables de la “tragedia de España”. También puede verse el Libro de actas del primer Congreso científico organizado por la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias en la España nacional, en agosto de 1938, en el que presentaron trabajos Miguel A. Catalán, Obdulio Fernández, Manuel Lora-Tamayo, Eduardo Hernández-Pacheco, etc. Cierra esta sección el relato del físico Julio Palacios de su participación, como quintacolumnista de Franco, en la “maniobra Casado-Besteiro” para la rendición de Madrid, en marzo de 1939, que precipitaría el final de la incivil contienda.

 

 

Última sección de la exposición, dedicada a la situación de la Ciencia española en 1940

 

La exposición se cierra con una sección dedicada a mostrar las complejas y variadas situaciones de los científicos españoles en 1940. Por un lado, se muestran un trabajo del químico Adolfo Barredo que “se había perdido en 1936”, publicado finalmente en 1939 al asumir Julio Palacios la dirección del antiguo Instituto Nacional de Física y Química, y otro del matemático Sixto Ríos en el primer volumen de la renacida en 1940 Revista de la Real Academia de Ciencias, continuación de sus trabajos de 1936. También se exhibe la Tesis doctoral en CC Químicas de Leopoldo Yzu, que había sido dirigida en 1936 por Miguel A. Catalán y que no pudo leerse hasta 1939, pero apadrinada por Julio Palacios al estar Catalán sometido ya a expediente de depuración. Puede verse cómo Luis Calandre, expulsado de los puestos oficiales por la nueva España, continuaría su labor como cardiólogo en su clínica privada de Madrid atendiendo, por ejemplo, al antiguo ministro republicano Nicasio Velayos, del que se muestra un electrocardiograma realizado en 1940 registrando el infarto que había sufrido. Se exhiben también memorias oficiales de la institución creada por el Régimen sobre las cenizas de la Junta para Ampliación de Estudios y la Fundación Nacional para Investigaciones Científicas y Ensayos de Reforma, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Los últimos documentos expuestos son especialmente significativos: el número de la revista Ciencia, publicada en México por los científicos exiliados, en el que se recoge la necrológica de Blas Cabrera preparada por Antonio Madinaveitia en 1945; la monografía y el libro de Francisco Giral sobre la Ciencia española en el exilio, de 1988 y 1994, respectivamente, promovidos desde Amigos de la Cultura Científica; y el Discurso de ingreso de Dominga Trujillo en la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote sobre, precisamente, El exilio de Blas Cabrera.

En suma, con esta exposición se aporta un panorama de la Ciencia española, durante ese período 1936-1940 tan complicado de nuestra historia, que sirva de primer homenaje al insigne físico lanzaroteño Blas Cabrera, en la Universidad de la que fue Rector, y con la colaboración de la Real Sociedad Española de Física, institución de la que fue dos veces Presidente, con ocasión del 75 aniversario de su muerte.

 

Francisco A. González Redondo

Comisario de la Exposición

Departamento de Didáctica de las CC Experimentales, Sociales y Matemáticas (UCM)

 

 

 

 

Lugar: Biblioteca de la Facultad de Educación, Universidad Complutense de Madrid

C/Rector

Royo Villanova s/n,
28040 - Madrid

Fechas: Hasta el 30 de abril

Horario: de 9:00h a 21:00

Más información: https://biblioteca.ucm.es/edu/blas-cabrera-y-la-ciencia-espanola-1936-1940


Ángel del Campo y Cerdán: eminente químico español

Hasta el próximo 30 de noviembre, la Biblioteca de la Facultad de Químicas de la Universidad Complutense acoge una exposición sobre este pionero de la renovación de la química española en el primer tercio del siglo XX

Desde el 17 de junio y hasta el 30 de noviembre de 2019 puede visitarse, en la Sala “Mendeleiev” de la Biblioteca “Enrique Moles”, en la Facultad de CC. Químicas de la Universidad Complutense de Madrid, la exposición “Ángel del Campo y Cerdán: eminente químico español”. Esta exposición, concebida en 2006 desde la asociación Amigos de la Cultura Científica y la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote, a partir de la tesis doctoral en CC. Químicas de José R. González Redondo, leída en la Universidad Politécnica de Madrid en 2005 bajo la dirección de Francisco González de Posada, se exhibió por primera vez en el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha en Cuenca, su ciudad natal, y vuelve a la Facultad de Químicas de la UCM, donde Del Campo fue durante medio siglo alumno y profesor, después de haber visitado, entre otras sedes, la Casa de las Ciencias de Logroño.

 

 

Pionero de la renovación de la química española durante el primer tercio del siglo XX, la contribución docente e investigadora de Ángel del Campo le convirtió en figura central de la convergencia europea de la Química española, creando verdaderas escuelas de Espectroscopía y de Química Analítica, esta última iniciada antes de la Guerra Civil, activa durante la contienda y, caso verdaderamente singular, continuada con los mismos integrantes a partir de 1939.

Fue el primer químico español de nuestra Edad contemporánea, incluso antes que Enrique Moles, en: a) hacer química en nuestro país al modo europeo, centrado en particular en el ámbito de la Espectroscopía; b) publicar junto con científicos europeos de primera fila; c) asumir el papel de “padre de la Química española” con la creación de equipo de investigación y escuela.

Entre sus contribuciones originales a la Química se encuentran: 1) el descubrimiento, entre otros, de germanio en las blendas de los Picos de Europa, de platino en las cromitas de los Urales y de galio en el agua de mar; 2) la prioridad en el descubrimiento del espectro de bandas del silicio; 3) el conocimiento de los grupos de líneas no seriadas en el espectro del calcio, 4) la introducción de la idea de los “multipletes”, que después consagraría su discípulo, Miguel Catalán; y 5) la obtención de una serie werneriana de los complejos hidratados del cromo.

Ángel del Campo destaca también en el panorama de la Ciencia española de la Edad de Plata por: a) su contribución a la renovación de la enseñanza mediante textos docentes, participación en la reforma de los planes de estudio y la mejora de los laboratorios y las práctica de los alumnos; b) su papel como maestro de Miguel A. Catalán Sañudo, c) su aportación a la españolización rigurosa de los nuevos términos de la Nomenclatura Química; y d) su destacada presencia internacional, junto con Enrique Moles y Obdulio Fernández, llevando la Química española al mundo científico.

 

 

Todas estas cuestiones quedan recogidas e ilustradas en la Exposición. En primer lugar, pueden estudiarse los contenidos de catorce densos paneles que, combinado textos y fotografías originales proporcionadas por la familia, aportan una completa biografía científica de Ángel del Campo organizada en los siguientes apartados:

1. Los primeros años en Cuenca (1881-1895).

2. Estudios universitarios. Madrid (1895-1906).

3. El Profesor universitario (1907-1913). París (1909).

4. Matrimonio (1913) y vida familiar.

5. En el Laboratorio de Investigaciones Científicas (1911-1915): la escuela de Cabrera.

6. El difícil camino hacia la Cátedra (1913-1915).

7. Miguel Catalán: un encuentro afortunado (1915-1920).

8. El éxito de Catalán, su discípulo (1921-1923).

9. A la búsqueda de nuevos horizontes (1923-1927).

10. El cenit: la Academia de Ciencias (1927). Reflejo en Cuenca.

11. En la Facultad de Ciencias (1927-36): dedicación a la Cátedra.

12. En el ámbito de la Sanidad (1927-1936).

13. La Guerra Civil (1936-1939).

14. Depuración y rehabilitación (1939-1944).

Otra de las novedades que aporta esta exposición es la dedicación de Ángel del Campo a la fotografía, muy especialmente a la fotografía estereoscópica. Así, organizados también cronológicamente, dos paneles detallan los aspectos esenciales de esta faceta del químico español, combinando textos con algunas de las fotografías más representativas de las tomadas por Del Campo a lo largo de su vida.

 

 

Como podrán constatar los visitantes, esta muestra dedicada al ilustre químico conquense mantiene la concepción habitual de las exposiciones concebidas a partir de 1982 por Francisco González de Posada y sus colaboradores desde Amigos de la Cultura Científica en sus programas de recuperación de “lo historiable” (en el sentido de Américo Castro) de la Historia de la Ciencia Española. En concreto, se exhibe en Madrid mientras, simultáneamente, pueden visitarse otras tres exposiciones dedicadas a otros científicos de la Edad de Plata comisariadas también por el autor de estas líneas: “Arturo Duperier: mártir y mito de la Ciencia española” (Palacio del Infante Don Luis en Arenas de San Pedro, Ávila; junio-julio), “Julio Palacios y la Edad de Plata de la Física española” (Congreso Bienal de la Real Sociedad Española de Física en la Universidad de Zaragoza; julio) y “Leonardo Torres Quevedo: ingeniero cántabro universal” (Sala Polivalente del Ayuntamiento de Noja, Cantabria; julio-agosto).

España, aunque lentamente, progresa en la consideración de la importancia de la Cultura científica no sólo para la difusión de la ciencia, sino también para estimular vocaciones juveniles hacia el ejercicio científico. A esta tarea estamos dedicados desde hace más de 40 años el Prof. González de Posada y sus discípulos, y en ese marco se sitúa esta exposición en la Facultad de CC. Químicas de la UCM, para la que se programarán visitas guiadas durante la Semana de la Ciencia 2019 de la Comunidad de Madrid, antes de su clausura el 29 de noviembre.


Reseña de Francisco A. González Redondo. Comisario de la Exposición. Universidad Complutense de Madrid.

Lugar: Biblioteca de la Facultad de CC. Químicas, Universidad Complutense de Madrid. Avda. Complutense s/n 28040 Madrid: https://biblioteca.ucm.es/qui/

Fecha: del 17 de junio al 29 de noviembre de 2019

Horario: De lunes a viernes, de 8.30 a 20.20 h

Más información: https://biblioteca.ucm.es/qui/angel-del-campo-quimico-complutense


Antropoceno. Arte y biodiversidad en escenarios periurbanos

El Museo Nacional de Ciencias Naturales ha inaugurado un proyecto desarrollado por el artista Eduardo Cortils que permite contemplar el impacto que las ciudades ejercen a su alrededor

El Museo Nacional de Ciencias Naturales ha inaugurado la exposición ‘Antropoceno. Arte y Biodiversidad en escenarios periurbanos’. Esta muestra surge de un proyecto de intervención de arte contextual y su documentación fotográfica de siete años de duración desarrollado por el artista Eduardo Cortils que permite contemplar el impacto que las ciudades ejercen a su alrededor, originando los escenarios periurbanos y sus complicaciones medioambientales.

“A veces no somos conscientes de que el impacto de nuestras actividades se produce más allá de las ciudades, haciendo que la biodiversidad se vea reducida incluso en espacios periféricos”, comenta Santiago Merino, director de MNCN.


Esta muestra de arte contextual, ubicada en el edificio de Biodiversidad, reflexiona sobre el papel que tienen distintos ámbitos de la sociedad en la conservación de ecosistemas y biodiversidad. Se compone de más de cuarenta fotografías de fauna y de los espacios periurbanos donde se encuentra, mosaicos y elementos artísticos ideados por el autor y que utiliza para la observación y la llamada de atención. Además, la muestra incluye ejemplares de las colecciones del museo a los que alude la exposición.

“Los observatorios dazzle que he utilizado durante siete años me han permitido mostrar, a los habitantes y usuarios de los lugares donde estaban ubicados, que en ellos existe una rica biodiversidad antes no apreciada. A través de ellos se puede modificar la mirada de las personas que los transitan y hablar, in situ, de los problemas que por exceso de instrumentalización de los campos apenas apreciamos”, apunta Eduardo Cortils.

Antropoceno y arte contextual


El Antropoceno es la época geológica propuesta por parte de la comunidad científica para suceder al Holoceno, debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas. En muchas ocasiones, el cese de estas actividades y el abandono de infraestructuras da lugar a que en estos escenarios se produzca una renaturalización donde la fauna, antes desaparecida, vuelve a estar presente. La exposición de Eduardo Cortlis y de las más de 130 especies que ha fotografiado durante su proyecto, es un ejemplo de ello.

El arte contextual sale de los espacios convencionales de arte y aparece en aquellos lugares en los que se da el tema que quiere abordar.

Se exponen fotografías de aves, mamíferos, anfibios y reptiles que han renaturalizado espacios periurbanos Eduardo Cortlis, el autor, ha utilizado observatorios dazzle para la toma de imágenes y mejora de la visualidad de los valores ambientales


Fuente: MNCN

Lugar: Museo Nacional de Ciencias Naturales. c/ José Gutiérrez Abascal, 2 28006, Madrid

Fechas: Hasta el 2 de octubre de 2019

Horario:   De martes a viernes de 10.00 a 17.00 h . Sábados, domingos y festivos de 10.00 a 20.00 h. (Durante el mes de agosto de 10 a 15 horas)

Enlace: Antropoceno


Reservas marinas y pesca artesanal

Historia, cultura, tradición y sostenibilidad

El Museo Nacional de Ciencias Naturales dedica una exposición a la pesca artesanal y las reservas marinas. La muestra ha sido producida por Océano Alfa, una asociación que fomenta y promociona el contacto con la naturaleza y su protección y que forma parte del proyecto Reservas marinas, garantía de futuro II desarrollado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Programa pleamar, cofinanciado por el FEMP (Fondo Europeo Marítimo y de Pesca) con el objetivo de conservar la tradición de la pesca artesanal y recuperar la fauna de las reservas marinas.

“Es fundamental conservar las prácticas tradicionales que no generan impactos negativos en el medio. Y, si además incidimos en la recuperación del  entorno, la sostenibilidad está garantizada”, comenta Santiago Merino, director de MNCN.

Este proyecto que  se podrá ver en el edificio de Biodiversidad del Museos, se compone de fotografías de pesca artesanal y biodiversidad de las reservas marinas y utensilios empleados en este tipo de práctica.

“La pesca artesanal es tradición y cultura española. Debemos mantener el sabor de villas marineras y puertos y recuperar la fauna. Para ello es importante identificar las reservas marinas de interés pesquero como espacios que generan recursos pesqueros y naturales”, apunta José Ángel Sanz Wollstein, presidente de Océano Alfa.

 

 

 

Efecto reserva

La pesca artesanal es una tradición milenaria practicada hoy día por un reducido número de familias en pequeños puertos pesqueros a lo largo del litoral español. Para conservar la pesca artesanal como tradición y cultura española, mantener el sabor de villas marineras y puertos y recuperar a su estado óptimo la fauna, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación identifica las Reservas Marinas de Interés Pesquero de España como espacios escogidos por su capacidad de regenerar recursos pesqueros y naturales.

Son muchos los beneficios sociales y naturales que aportan las Reservas Marinas de Interés Pesquero, como el "Efecto Reserva", fruto todos ellos del encuentro entre pescadores artesanales, científicos, turismo responsable y administraciones.

Por unos mares como todos deseamos, conoce y disfruta la pesca artesanal en nuestras Reservas Marinas de Interés Pesquero, Garantía de Futuro en Beneficio de Todos.

 


“Las Cuatro Estaciones”

Creaciones Botánico-Artísticas

Bajo el nombre de "Las cuatro estaciones" recorre la Comunidad de Madrid una exposición itinerante sobre botánica artística con obras realizadas por 90 personas mayores con algún grado de discapacidad y con Alzhéimer. Obras que muestran los beneficios que la botánica artística del Proyecto Kantos, aporta para la mejora de la condición de estos enfermos según su nivel de deterioro cognitivo.  Mejorando los síntomas se mejora la calidad de vida del enfermo, ya que se potencian sus capacidades y habilidades. 


"Las Cuatro Estaciones” pretende sensibilizar a los ciudadanos sobre los mayores con discapacidad y sobre el envejecimiento, sobre la importancia del  contacto con la naturaleza y el continuo aprendizaje para ralentizar el deterioro cognitivo.
Los mayores han expresado su percepción de la primavera, el verano, el otoño y el invierno a través de cuadros hechos a mano con plantas naturales.
La exposición cuenta, además, con un espacio dedicado a la cultura científica que pone en valor la importancia de la conservación de la naturaleza y la influencia de las plantas, la botánica artística, en el envejecimiento activo y el bienestar de las personas. 
Proyecto Kantos utiliza una metodología y unos recursos basados en criterios científicos, con el objetivo de mejorar los síntomas de personas con Alzhéimer, Párkinson, trastornos de conducta, esclerosis múltiple o demencia senil


Esta muestra se constituye en un espacio y un tiempo para la ciencia inclusiva que divulga tanto la importancia de conservar la naturaleza y la protección del medio ambiente a través del conocimiento como el reconocimiento social de los mayores discapacitados que desean mostrar su magnífica creatividad, sus dotes artísticas y conocimiento científico.

La exposición cuenta con un espacio dedicado a la #cultura científica aportando así un complemento enriquecedor para el visitante sobre la ciencia, el arte y las historias de la naturaleza.

Además de la visita a la exposición se han señalados unos días especiales

de celebración: 1 día cada mes y, en los centros donde se encuentre la exposición se repartirá piezas botánicas que darán los propios artistas. Esto mismo se repetirá en la semana del 22 de abril para conmemorar el  "Día Mundial de la Tierra", el 18 de mayo  el "Día Internacional de la Fascinación por las Plantas" y el 5 de junio el "Día Mundial del Medio Ambiente"

 

Proyecto Kantos

 

Lugar: Desde el 21 de marzo al 12 de abril en CAMF de Leganés del Imserso.

Desde el 22 de abril hasta el 31 de mayo en los centros de día de los barrios de Moratalaz (C/ Primavera de Praga, 18) y Legazpi (C/ Embajadores 258, Madrid)

Desde el 22 de abril a junio en Vallecas en el CRMF del IMSERSO

 
Horario: De 9.00 a 15.00 h.
Más información: proyectokantos@gmail.com
 

 Enrique Moles: Profesor e Investigador. En el Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos

Enrique Moles: Profesor e Investigador. En el Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos


Exposición: Enrique Moles: Profesor e Investigador. En el Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos

AUTOR  | Francisco A. González Redondo. Comisario de la Exposición Departamento de Didáctica de las CC Experimentales, Sociales y Matemáticas (UCM)

Un interesante recorrido sobre el introductor de la Química moderna en España.

El 18 de abril de 1983 Augusto Pérez-Vitoria, el discípulo más leal de Enrique Moles, atendiendo la invitación para conmemorar el Centenario del nacimiento del insigne químico barcelonés que le había hecho mi padre y maestro, el Prof. Francisco González de Posada, entendía que debía dar una conferencia con un título y un subtítulo desde entonces inseparables: "Enrique Moles y el sistema periódico de los elementos", título con el que se publicaría la conferencia en el nº 17 de la Colección "Aula de Cultura Científica", que había empezado a dirigir en 1981 mi madre y maestra, la Profª Mª Dolores Redondo Alvarado, panorama que se completaría en 1986 con una segunda monografía de Pérez-Vitoria sobre "La Era Moles en la Química española".

Monografías nº 17 (1983, 2ª edición) y 29 (1986) de la colección Aula de Cultura Científica

Y es que, en efecto, desde la obtención de la Cátedra de Química Inorgánica en abril de 1927, Moles "revolucionaría" la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid: propondría un nuevo Plan de Estudios para el conjunto de la Sección de Química; racionalizaría la enseñanza de los dos cursos de su asignatura con unos programas, en palabras de Pérez-Vitoria, "basados estrictamente en el sistema periódico, en su representación gráfica de la tabla periódica larga, en la que cada columna incluye un solo grupo"; generalizaría las Tesinas de Licenciatura como alternativa a los exámenes de reválida (el precedente de los actuales Trabajos Fin de Grado); introduciría los Coloquios de Química para los alumnos de Doctorado (algo usual en la Europa de esos años, pero desconocido hasta entonces en España), etc. Así, en las vitrinas podrá verse un número del Boletín de la Universidad de Madrid de 1930 reseñando estos "Coloquios".

De hecho, Moles (Barcelona, 1883-Madrid 1953) había empezado la exposición de la Memoria presentada en el concurso oposición a la Cátedra leyendo el siguiente "autorretrato":

"Firme devoto del antiguo adagio Audaces fortuna juvat [la fortuna sonríe a los audaces] he de poner todo mi empeño en realizar el programa expuesto. Cuento en mi historial científico con hechos y publicaciones que habrían sido tachados a priori de imposibles por nuestros timoratos. Publicaciones y hechos que han pasado las fronteras y han sido considerados del mismo rango que los realizados en laboratorios de países afamados en química".

Y, aunque no era habitual entonces, ni lo es ahora, presentarse en estos términos ante un tribunal de oposiciones, la realidad es que el "padre" de la Química moderna en España aportaba, cosa tampoco habitual ni entonces ni ahora, cuatro doctorados: en Farmacia (Madrid, 1906); Ciencias Químicas (Leipzig, 1910); Ciencias Físicas (Ginebra, 1916); y Ciencias Químicas, (Madrid, 1922). También era evidente que presentaba un impresionante conjunto de artículos de Química física, publicados en las principales revistas de la época, en colaboración con Blas Cabrera en Magnetoquímica, en solitario, o con sucesivos grupos de colaboradores de su "Escuela de Madrid", con los que había ido alcanzado autoridad y renombre internacional, especialmente en la determinación de pesos atómicos.

Cartel anunciador y Sección dedicada a Moles como Profesor

Esta doble vertiente de Moles como Profesor e Investigador es la que vertebra los contenidos y da nombre a esta nueva exposición que hemos preparado desde Amigos de la Cultura Científica sobre este insigne químico español: cinco vitrinas llenas de publicaciones originales de Moles, sólo o con colaboradores, en español, francés o alemán; paneles sobre Moles y la Enseñanza, sobre Pesos atómicos y el Sistema Periódico, sobre Moles y la Investigación; retratos científicos de Moles escritos por Blas Cabrera y Augusto Pérez-Vitoria; Suplementos originales de periódicos de época, plastificados y enmarcados, sobre el Laboratorio de Investigaciones Físicas y sobre el IX Congreso de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (del que pueden verse en la exposición varios volúmenes de las Actas, programas originales, credenciales como congresistas y reseñas en revistas científicas), etc.

Tres de las cinco vitrinas y cuatro de los ocho paneles expuestos

Moles había terminado la Licenciatura en Farmacia en la Universidad de Barcelona en 1905, se había doctorado en la Universidad de Madrid en 1906 y, cuando se presentó a la oposición en la primavera de 1927 (en la exposición podrá verse su nombramiento como Catedrático, firmado por el Ministro de Instrucción Pública Eduardo Callejo) solo era, formalmente, profesor Auxiliar de Química Inorgánica en la Facultad de Farmacia de Madrid.

Sin embargo, tras las sucesivas pensiones de estudios concedidas por la Junta para Ampliación de Estudios en Alemania y Suiza, a partir de 1911 se había convertido en el introductor de la enseñanza y la investigación en Química Física en España en y desde el Laboratorio de Investigaciones Físicas. Y, sobre todo, siendo solamente Auxiliar, sería designado por el Consejo de Instrucción Pública como "Vocal competente" para formar parte de numerosos tribunales para el acceso a Cátedras universitarias, de modo que sus colaboradores y exalumnos formados en su "Escuela" irían ocupando todas las vacantes en Madrid y demás Universidades de provincia, "extendiéndose su ejemplo, su táctica y sus procedimientos como mancha de aceite", en palabras de su discípulo más fiel (y a quien podría considerarse co-comisario de esta muestra), Augusto Pérez-Vitoria.

Este proceso de modernización y "europeización" de la Química española liderado por Enrique Moles constituyó uno de los frutos más exitosos de la política de convergencia con la ciencia internacional para la que se había concebido en 1907 la Junta para Ampliación de Estudios. Pero también contribuyó notablemente a que creciera el "repertorio de afrentas" que fueron asumiendo durante nuestra Edad de Plata muchos de los científicos españoles que no habían conseguido pensiones en el extranjero la JAE; que no habían podido integrarse en ninguna de las plazas de investigador en el Laboratorio de Investigaciones Físicas, ni, a partir de 1932, en el Instituto Nacional de Física y Química; que habían perdido frente a Moles o sus discípulos en las oposiciones a plazas de Catedrático; etc., etc., etc.Al estallar la guerra civil, Moles permaneció fiel a la República. Ausente Cabrera, asumió la dirección del Instituto Nacional de Física y Química. Mantuvo la publicación de los Anales de la Sociedad Española de Física y Química para garantizar el intercambio de colecciones. Ejerció de diplomático científico en congresos y reuniones en el extranjero ... Y hasta aceptó el puesto de Director General de Pólvoras y Explosivos del Ministerio de Defensa Nacional de la República. De estos años pueden verse varios artículos publicados en 1937, en la revista Madrid (editada en Valencia) y en los Anales de la SEFQ.

En enero de 1939 se exilió en Francia, donde trabajaría en el CNRS, antes y después de la invasión alemana, hasta diciembre de 1941 cuando, confiado por los visados concedidos por las autoridades franquistas en París, regresaría a su país, siendo detenido en Irún nada más atravesar la frontera.

Condenado a cadena perpetua, saldría en libertad provisional al cumplir los sesenta años. Desposeído de su cátedra, trabajaría para los laboratorios IBYS y daría clases en el Colegio Estudio. En 1950 recuperaría el pasaporte y en 1951 conseguiría la cancelación de sus antecedentes penales, viajaría a dar conferencias en Cuba, invitaciones y recortes de prensa que pueden verse en las vitrinas. En 1952 publicaría su último trabajo científico, del que pueden verse en la exposición tanto el manuscrito enviado a la revista como la separata del artículo final.

Una trombosis cerebral le llevaría a una prematura muerte en 1953, víctima de una realidad histórica española que no debería repetirse jamás. Sirva esta exposición para recordar al "padre" de la Química moderna española en el Año de la Tabla Periódica de los Elementos químicos de cuya introducción en nuestro país fue Moles pionero.

DATOS PRÁCTICOS:

Lugar: Biblioteca de la Facultad de Educación (MNCN-CSIC). Universidad Complutense de Madrid

Fecha: Hasta el 26 de abril, 2019.

Horario: De lunes a viernes de 10:00 a 14:00 h y de 16:00 a 20:00 h.

Más información: The Conversation.

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