En época de crisis… ¿para qué divulgar ciencia?

Estemos o no en recesión, en crecimiento cero o en reajustes macroeconómicos (yo de euros sigo entendiendo poco), de lo que no cabe duda es que nos hallamos inmersos en una crisis económica mundial de antología. Claro está, cada país, cada gobierno de turno tiene que echar números y separar gastos paja de gastos importantes. Ahora bien, ¿Qué se entiende por gastos prescindibles?

 

  

A esta pregunta tampoco tengo respuesta, pero sí indicación clara de lo que NO es un gasto a suprimir: la investigación y su difusión. Tal y como ha indicado Ángel Gabilondo, Rector de la Universidad Autónoma de Madrid y Presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, CRUE, “en momentos de crisis, la investigación, el desarrollo tecnológico es un motor necesario para el avance de un país”. A esta reflexión, yo añadiría que, además, la divulgación de esa investigación aportaría la confianza social necesaria para la superación de la crisis.

 

Sin embargo, muy al contrario de lo que la lógica dicta, una de las primeras víctimas presupuestarias de la actual crisis económica ha sido la Cultura Científica: al parecer, la edición 2009 de la famosa Feria de la Ciencia de Madrid, feria con participación de diferentes comunidades y países, ha sido suprimida –y eso que, como se ve en el presente link, por lo menos en el momento de escribir estas líneas, todavía aparece publicada la convocatoria ordinaria para pedir ayudas para presentar proyectos a la ya cancelada X Feria Madrid es Ciencia. Eso sí, desde la Comunidad de Madrid se propone una alternativa… “virtual” de dicho magnífico, necesario e internacional evento.

 

Las universidades madrileñas no podemos; no debemos permanecer indiferentes. La ventana de comunicación entre los productores científicos y la Sociedad, con mayúscula, no debe cerrarse, y la Feria “Madrid es Ciencia” era, y debe ser, algo más que una ventana. Era, y debe ser, un puente científico-social. Era, y debe seguir siendo, el motor y escaparate nacional e internacional que había conseguido representar. Era, y debe ser, el punto de encuentro de más de 150.000 personas ávidas de respuestas a una simple pregunta: ¿por qué?

 

Más de 100 Instituciones, entre centros de investigación, universidades, centros de educación primaria y secundaria, organismos públicos, y alguno que otro privado, nos dábamos la mano en un espacio físico y emocional que crecía con cada edición. “Madrid es Ciencia”, como el “show” ¡debe continuar! y entre todas las instituciones participantes debemos encontrar la vía. Se engaña profundamente quien considere que en época de crisis, una Feria como la de Cultura Científica es un mal mensaje de austeridad presupuestaria…

 

Pero no acaba aquí todo. Las desgracias en divulgación científica, como se solía decir de la Guardia Civil, vienen a pares. En este caso, otro frente de discordia científicocultural lo constituye la cancelación -aunque se le quiera dar rodeos eufemísticos-  de la actual Red de Unidades de Cultura Científica (UCC) que, con motivo del año de la Ciencia 2007, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) había constituido con la inversión de varios millones de euros. Como he comentado, hace un año, y con motivo de lo que iba a ser el comienzo de una nueva Era (con una “glaciación” temprana por lo que se ve…) en investigación y difusión, se planteó la constitución de 53 UCCs en todo el territorio nacional como una Red estable -así se nos informó, al menos, en la reunión constituyente que tuvo lugar en el Ministerio de Educación y Ciencia (como se llamaba todavía en 2007). La idea era, según Eulalia Pérez, exdirectora de FECYT, crear el motor de difusión de noticias científicas, de organización de eventos, talleres, seminarios, para acercar a todos los rincones de España –el programa Ciencia en la Ciudad lo consigue en algunos municipios con menos de 50.000 habitantes- nuestro progreso científico. Más de 50 UCCs –con nuevas incorporaciones en 2008- que se tradujeron en otras tantas personas contratadas para dicho fin. Sin embargo, todas las UCCs acaban de recibir (por lo menos que me conste) un escueto e-mail –que no reproduzco aquí por puro pudor- donde, apenas un par de días antes de terminarse oficialmente el programa, se nos informa de que, en primer lugar, nuestra labor no ha podido ser más brillante, productiva y socialmente eficiente pero, segundo, que por deficiencias presupuestarias se cancela la continuidad. Punto y final. Ah, eso sí, que futuras convocatorias abundarán en dicha línea de proyectos. Mientras tanto, tendremos que decir, digo yo, a esas 53 personas -muchas de las cuales tomaron, ante la promesa de una cierta estabilidad, decisiones laborales drásticas- que esperen pacientemente en casa a la próxima convocatoria, a ver si resultan agraciadas con otro inseguro proyecto… hasta nueva orden. Eso sí, les transmitiremos, asimismo, el mensaje que, desde la dirección de FECYT, les informa de que su trabajo a lo largo del pasado año ha sido inmejorable, brillante, significativamente ha aumentado la visibilidad de la ciencia en la sociedad. Al parecer, en época de crisis, es lo que toca…

 

Según parece, y por triste que parezca, la ironía de Unamuno cuando dijo aquello de… “que inventen ellos” sigue sin ser bien entendida por nuestros Gestores… En fin, como decía mi vecino del 5º… “dinero no habrá, pero para tontás”…

 

Por supuesto, el contenido de este Post es estrictamente personal y, para más indicación, lo escribo hoy, sábado 15 de noviembre desde la mesa del salón de mi casa, mientras espero a comer en familia. No pretende ser una crítica fútil, sino un ruego; una súplica para la vuelta al sentido común de nuestros Gestores, y no dejar descarrilar definitivamente una locomotora que estaba situando a nuestro País en la correcta dirección del progreso científico  y su comunicación social.

 

Finalmente, durante el segundo encuentro del programa Prescribe Ciencia -magistralmente dirigido por Ana Cremades (UCM) y Amparo Sebastián (FAMNCT)- titulado “La ciencia y la tecnología en la prensa escrita y en las ondas” (jueves, 13 de noviembre de 2008, Instituto Cervantes), expertos de diferentes medios de comunicación (escritos, radio y televisión) debatían sobre si vivimos un momento dorado o no en términos de divulgación científica. Durante el debate, solicité ayuda para intentar dar a conocer la problemática actual sobre cultura científica en España. La respuesta no pudo ser más preocupante: al parecer, para que una noticia guste y atraiga a la “audiencia” debe llevar, y es solo un ejemplo, la palabra “prostitución”. ¿Será esto verdad? ¿Deberemos cambiar la forma de divulgar ciencia para entrar en los patrones de lo que los Medios consideran… “interesantes para emitir”?  

 

Por supuesto, cualquiera que considere que tiene algo que aportar, a título personal o no, será bien recibido.

 

JAL (CBM-UAM)

 

 

Nota: directorio de las Unidades de Cultura Científica

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Comentarios

Una vez más nuestros políticos, sin importar su jerarquía ni ideología, demuestran que no tienen talla para ejercer sus cargos, ni tampoco la visión a medio y largo plazo imprescindible para fomentar el progreso de un país. Al igual que hacen los presidentes de los equipos de fútbol que echan al entrenador en cuanto que pierde dos partidos seguidos (no vaya a ser que el público empiece a silbar al palco de autoridades), suprimen las UCC en lugar de permitir trabajar con tranquilidad a los profesionales y esperar con la paciencia necesaria los frutos de ese trabajo (frutos = crecimiento de la cultura científica del ciudadano > aumento de la valoración del trabajo científico > aumento de la inversión pública y privada en ciencia > desarrollo de tecnología puntera para exportar a otros países> generación de empresas, puestos de trabajo y riqueza > mayor fortaleza económica del país).

Enhorabuena a nuestras cabezas pensantes, ya habrán presentado a sus jefes el gráfico con la disminución en el apartado "gastos" para justificar su excelsa gestión de la crisis a cortísimo plazo. Por cierto, todos los millones que se invirtieron en las UCCs destruidas y que, por tanto, ahora se han tirado por el retrete, ¿se los van a devolver al erario público los mismos que los invirtiernon-despilfarraron?

Fernando Carrasco

Estimado JAL,

Comprendo tus razones aunque creo que no tienes razón, al menos toda la razón. Es evidente que los gestores políticos son de suyo muy propensos al resultado a la corta, más atentos a los beneficios políticos que puedan lograr que a la visión a largo plazo. No discutiré ni contigo ni con el hasta ahora único participante, Fernando Carrasco, lo cierto de vuestra opinión pues comparto vuestras quejas. Pero hay una segunda parte, creo que muy importante, de grave responsabilidad de los científicos, responsabilidad muy generalizada pues se cuentan con los dedos de una mano los que no han hecho declaraciones retumbantes de que estábamos a la vuelta de la esquina de lograr terapias eficaces para enfermedades muy complejas, al fin, el motivo justificativo del esfuerzo económico que se le pedía a la sociedad a través de sus políticos. No creo que sea necesario entrar en detalles del fracaso sin ambages de, por decir varios ejemplos, la vacuna del SIDA y el atasco (insisto, en cuanto a la propuesta de remedios que prometieron) de lo relativo al genoma humano (“el mayor avance de la humanidad”, “primer paso para la cura de enfermedades”, etc. ¿te acuerdas?) o a las “células madre”, mucho más complejas e inmanejables –como cabía esperar por otra parte- de lo que audazmente algunos científicos de excelencia que creo innecesario identificar anunciaron. Otra autoridad político-científica del todo solvente proclamó sin rubor que dentro de poco el ser humano podría llegar a los 350 años de esperanza de vida; no me lo invento; está en los periódicos. Debo decirte que las seguridades que daban y los plazos que prometieron me dejaron atónito a la vez que avergonzado. Han pasado ya una serie de años como para que se pidan resultados que siguen, por desgracia, sin estar a la vista. Tal vez eso también tenga que ver con el problema del que hablamos.

Algunos, muy pocos, nos quedamos al margen de la general algarabía y ya alertábamos entonces de los riesgos que se contraían al hablar con tanto desahogo a la sociedad de tener casi al alcance de la mano soluciones a problemas de salud muy graves sin tener ni remotamente motivo para ello; algo semejante a lo que ha pasado con los mercados: tanta fue la alegría por conseguir aumentar los rendimientos económicos que el sistema ha acabado haciéndose trampas a sí mismo de modo que poco a poco nos hemos visto en la situación que hay ahora mismo y de la que tanto nos lamentamos.

De acuerdo con que los políticos tienen la vista corta. También creo que lo honrado es reconocer que muchos, la mayoría, de los científicos han vendido irresponsablemente lo que no tenían.

Sigue con salud. Un abrazo.

ARC

La verdad, ARC, es que me cuesta seguir tu argumento…

Acaban de descubrir en Sicilia que ciertos médicos seguían pasando consulta a muertos. Conclusión, suprimamos el aumento de presupuesto para Sanidad.

También me consta que ni la LRU ni la LOU ha alcanzado todas las expectativas sugeridas por las sucesivas legislaturas. Conclusión, suprimamos el aumento de presupuesto en Educación…

En fin… Te informo que la mayoría de los titulares que te encuentras en los medios de comunicación distan mucho de coincidir con las declaraciones iniciales de los científicos, como bien deberías saber, ya que eres uno de nosotros. Hay que vender y sé de lo que hablo (casi pierdo el trabajo por un titular)…

Por otra parte, algunos grupos de investigación se sienten presionados por patrocinadores y, en ocasiones, se ven obligados a dar a conocer resultados prometedores. Y, por qué no, también hay declaraciones un tanto optimistas… ¿Y qué? Pues nada, suprimamos la cultura científica; suprimamos el único motor capaz de tender puentes directos, sin mayores ambiciones, entre los productores científicos y el público en general. Claro, por las expectativas fallidas, suprimamos la Feria de la Ciencia, la Semana de la Ciencia donde, lejos de hacer declaraciones grandilocuentes a la prensa, simplemente mostramos experimentos, hacemos talleres, presentamos libros… Ah, si, y damos seminarios…

Pero claro, como las células madre, de gran potencial, todavía no son capaces de curar el Alzheimer (no conozco a ningún científico serio que haya dicho lo contrario…), para qué tener unidades de cultura científica. Dejemos que Tele 5 nos siga instruyendo de los avances científicos en el Mundo. ¡Qué difundan ellos!
Un abrazo

Estimado JAL,

Lamento no haber sido lo suficientemente explícito como para que tú, acostumbrado al debate, hayas podido seguir mi argumentación. Trataré de hacerlo ahora.

De que haya médicos corruptos, como hay científicos, financieros, políticos, etc. yo no infiero, ni creo haberlo hecho nunca, que haya que suprimir el presupuesto de la Sanidad pública y universal. Pero sí creo que convendremos que habrá que controlar esas prácticas fraudulentas, precisamente para que no peligre todo el sistema ¿Estamos de acuerdo? Valga el argumento para la Educación. En todo caso, prefiero que me reprochen no haber dicho lo que sí he dicho que el haber dicho lo que no he dicho.

No soy ni divulgador ni periodista y por tanto no sé cómo se gestionan técnicamente las noticias del ámbito científico; lo que sí sé es que en declaraciones HABLADAS no pocos científicos han expelido una porción de tonterías e inexactitudes que personalmente me han avergonzado; quizá es que tengo la piel muy fina; no las decía ni interpretaba el periodista. De la misma manera, cuando se lee (en un periódico esta vez) que en breve podremos vivir 350 años (sic), cuesta entender cómo se ha podido sacar esa cifra de contexto. Quien lo dijo sabía, o debería saber, que eso no es posible y que tal vez no lo pueda ser nunca (otra cosa es que además fuera socialmente saludable, que lo dudo). Siguiendo esta argumentación, me parece que uno de los problemas no menores que tenemos es que no somos conscientes de qué límites puede tener el conocimiento y sus aplicaciones. Se está diciendo, sin base, que CUALQUIER COSA ES POSIBLE, que no tenemos limitaciones. Las experiencias recientes deberían hacernos más cautelosos ¿Recuerdas la terapia génica? Hace unos años iba a ser el bálsamo de Fierabrás de todos los males conocidos (sustituir el gen que no funciona por uno normal); además de que técnicamente es difícil, la mayoría de enfermedades involucran a más de un gen, con lo que la técnica se complica enormemente. Después de tantas esperanzas, su aplicación ha sido prácticamente nula. Desde luego no me considero del grupo de científicos-taumaturgos que prometen cosas que no saben hacer. De eso sí estoy seguro.

Dices que algunos grupos (por lo que yo sé son la mayoría) están presionados por patrocinadores y en ocasiones (tengo la impresión que las más de las veces), se ven obligados a dar a conocer resultados prometedores. Si no se tiene una certeza razonable de ello, ¿dónde queda la ética del científico? Creo que no vale decir CUALQUIER cosa con tal de captar los fondos para trabajar. Porque al final, es un mal negocio. De tanto decir que se está a un paso de lograr terapias, antes o después los beneficiarios las van a pedir y si no se tienen el sistema va a perder la confianza, con las consecuencias fáciles de prever ¿Declaraciones un tanto optimistas? Hombre, no. Llamando a las cosas por su nombre son con frecuencia mentiras flagrantes. E, insisto, quizá fuera bueno reflexionar, por nuestro propio bien, si esa alegría no ha hecho que crezca la desconfianza en nuestro trabajo.

No ignoro que las células madre son un tema de interés preferente para ti. Yo creo que tienen un gran potencial….en su ámbito natural (el embrión en desarrollo o el tejido que regeneran); otra cosa es cuando las sacas de ese contexto: su manejo se vuelve poco menos que imposible. He trabajado durante años con células en cultivo, con cultivos primarios y establecidos; he inmortalizado (ahora se dice reprogramar) cultivos primarios con oncogenes (se vuelven indefectiblemente tumorales) y sé que sacar a una célula de su contexto tisular es poner en marcha un organismo fuera de control (de “su” control) ¿Estoy diciendo que no se ha de trabajar más para conocer mejor la fisiología de esos sistemas? Rotundamente no. A lo que sí apelo es al más elemental sentido común para no andar proclamando que algo tan sumamente complejo está a un paso de convertirse en terapia efectiva; por una razón: porque es mentira. Y lamento discrepar cordialmente en cuanto a que ningún científico serio (hablar de seriedad quizá sería materia interesante de tratar) haya dicho eso, a menos que algunas luminarias de cuyo nombre no quiero acordarme sean unos irresponsables lenguaraces; porque yo sí se lo he oído decir a ellos, no al periodista; y más de dos veces.

Sigue con salud. Un abrazo.

ARC

Efectivamente aqui en España lo del Plan Bolonia parece ser que lo se va a hacer ‘a la española’, es decir, ‘tarde, corriendo y mal’, y además parece ser que queriendo meter el supositorio suplementario de la legalización de ‘los negocios y chiringuitos’ ya instalados y los que vengan, es decir, ‘barra libre’ para el personal:

http://www.ellibrepensador.com/2008/11/14/carta-abierta-a-la-sra-minista-garmendia/

y para entenderlo mejor basta con leer esto otro:

http://www.ellibrepensador.com/2008/11/17/una-pequena-reflexion-si-uds-me-lo-permiten/

un saludo.

Estimado JAL, me permito escribir aquí algo que te envié a tu correo personal: He leído con los ojos muy abiertos (léase, estupefacto) la información
que envías que da cuenta de los recortes presupuestales a divulgación
científica en la queridísima Madrid, incluyendo los que atañen a la
Feria de la Ciencia 2009. Existen varias explicaciones a esta
"priorización" de los gastos en el contexto global de la crisis que
nunca acaba, pero que siempre comienza. Una de esas explicaciones,
puede ser, es que algunos personajes en la vida de toda ciudad añoran,
con toda legitimidad y respetablilidad, el retorno a la maravillosa
Edad Media. Otra explicación, que te parecerá mal de tontos, es la que
se refiere a que por estos lares latinoamericanos hay una recurrencia
patológica a tales actitudes: de repente aparece en escena alguien con
inusitada lucidez y decide apoyar todo lo relativo a ciencia; pero, de
repente (y como tu dices en tus escritos al respecto: de una día para
otro), aparece otro alguien con inusitada deslucidez y, ya sabrás.
Casi tengo la certidumbre de que la ciencia es un agente causal de
algo así como una alergia (urticaria en algunos casos) neurológica y
que pudiera ser contagiosa. Con entusiasmo científico me atrevo a
postular una hipótesis: de seguir esta recurrencia muy probablemente
se declare una zoonosis regional. Sólo espero que lo que sucede en
Madrid no sea el anuncio de una pandemia global. Como colofón
recurriré a nuestro nunca bien ponderado, jamás acreedor a ningún
premio Nobel, Cantinflas, que dijo: que no panda el cúnico.
Abrazos solidarios en estos días de pena científica.

Muchas gracias, compañero. Esperemos que la razón (en todas sus acepciones) vuelva a gobernar la sinapsis política…
Un abrazo

Estimado JAL,
yo no tengo nada que aportar sino mi solidaridad con tus preocupaciones. Ayer no tuve más remedio que acordarme de tí al leer la noticia en las "páginas de sociedad" de El País, cuyo título ya resultaba de por sí alarmante: EL PRECARIO CIENTÍFICO DE ÉLITE. La noticia da cuenta de la paralización de un proyecto a cinco años-ya transcurre el tercero-para investigar en cristalografía, porque la entidad gestora, el CSIC, ha sido incapaz de proporcionarle el espacio necesario donde poder trabajar. Amargamente confiesa Juan Manuel Garcia Ruiz, coordinador de la "Factoría Española de Cristalización", que "lo que debió de ser una gran alegría se ha convertido en el episodio más triste de mi carrera investigadora" Al parecer el espacio previsto para el desarrollo de su actividad de este grupo de investigadores a sido asignado al INSTITUTO DE ESTUDIOS ÁRABES. Nada que objetar al fomento de los estudios árabes en España. Pero creo que eso no está en concordancia con las "prioridades" aireadas desde las instancias de la autoridad científica. Eso más bien está en la línea de cierta política (me ahorro el calificativo) del Ejecutivo, la llamada ¡¡Alianza de Civilizaciones!! que vaya usted a saber lo que eso significa. Por otra parte, y con motivo del año de Darwin, un científico inglés comentaba ayer en INFORME SEMANAL sobre el grado de aceptación del evolucionismo en la patria de Darwin y decía que en general era aceptada "con toda naturalidad excepto en un sector de la población, los musulmanes, los cuales, a la pregunta de por qué la rechazan responden: porque no está en el Coran". De manera que poniendo en correlación ambas noticias uno se pregunta por el motivo de la preferencia por los estudios árabes a la investigación científica y concluye que el fomento de la ciencia para el Gobierno es simplemente un slogan propagandístico. Mientras tanto los sofisticados y caros instrumentos científicos adquiridos para el proyecto duermen el sueño de los justos en olvidados almacenes. ¡Que inventen ellos! que nosotros no nos ocupamos de esas vulgaridades. Nosotros nos ocupamos de la trascendencia, de Dios, del destino en lo universal, de salvar al mundo, de cosas importantes. Mientras tanto la lepra ya corroe nuestros tobillos.

Estimado JAL,
acabo de leer en el periódico la reseña del Nobel de Química de este año. Los galardonados, dice M.R.E., consiguiron "a través de la cristalografía de rayos X, conocer en tres dimenciones la estructura de los centenares de miles de átomos que forman el ribosoma…cuando muchos pensaban que resultaría imposible resolver la estructura del ribosoma mediante la cristalografía" ¿Qué pensará don Juan Manuel Garcia Ruiz de esta noticia y de su fracasada Factoría Española de Cristalización? ¿Y mientras tanto qué ha aportado al conocimiento el INSTITUTO DE ESTUDIOS ÁRABES de Granada, que se llevó edificio y dotación económica? Eso sí, Gemma Martín Muñoz y colegas arabistas nos recuerdan reiteradamente que somos islamófobos. Un saludo

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