El Sistema Energético Español

El Cambio Climático es una realidad y no se va a detener. Hay tres factores que lo impiden: Uno es sociológico: Los grandes emisores, EEUU y China no van a eliminar el carbono como fuente de energía en un plazo predecible, y los países del hemisferio sur no tienen fuentes de energía eléctrica. Los otros dos corresponden al planeta Tierra: El Polo Norte se está deshelando, y esto es ya un proceso irreversible. El segundo factor planetario es el calentamiento del océano. La masa de agua de los océanos no se puede enfriar en un plazo menor de mil años. Y el agua caliente emite CO2 a la atmósfera. 

Las estrategias de mitigación ya no sirven de nada. Se precisan urgentemente estrategias de adaptación.

El sistema eléctrico español esta en saturación. España va tener en los próximos años olas de calor continuas de Junio a finales de Septiembre: 4 meses seguidos. Esto exige aire acondicionado día y noche, y por las noches no hay energía fotovoltaica, ni tenemos baterías que almacenen la diurna. Y en invierno habrá picos de frío intenso. 

Por otro lado, el sistema de centrales transformadoras locales de suministro no admite más demanda, mucho menos de coches eléctricos. La red eléctrica no permite la instalación de bancos de datos. Las nuevas construcciones retrasan su entrega a los compradores por falta de corriente eléctrica. 

Hay solución para esto, pero lleva tiempo. 

Se debe hacer un parón de los coches eléctricos, que de cualquier forma no compran los segmentos medios de la población, por la falta de cargadores (en las aceras ¿donde si no?) y su alto precio. 

Se precisa elevar el voltaje en la red de alta tensión, en toda ella, de 200.000 y 400.000 voltios a 600.000 voltios. Esto se puede hacer en un plazo de dos a tres años: Hay que cambiar los transformadores y los aislantes de las torres. 

Hay que recuperar o instalar de nuevo fuentes de baja potencia (relativa, 200 MW, 400 MW) de ciclo combinado, cerca de los lugares de alto consumo: Esto reduce mucho las demandas de cobre y torres, y se puede hacer también en plazos cortos.

Hay que mantener las calefacciones de gas natural, como la mejor alternativa para la calefacción doméstica.

Y las centrales nucleares deben mantenerse hasta que ya no puedan más. No se pueden montar nuevas porque no hay agua en España para mantener su funcionamiento. 

La emisión de CO2 por vehículos, centrales de ciclo combinado, y calefacción doméstica en España no altera la concentración de este gas en la atmósfera, ya que somos, a pesar del orgullo de los gobiernos, un país muy pequeño. 

La alternativa serán restricciones de la electricidad de maneras no brutales: Precios altos, reducciones de la potencia disponible, y racionamientos, y otras  de estos tipos. 

La realidad es tozuda, por muchas utopias que se quieran lanzar en el «relato». 

La realidad es que no hay más generación, ni, sobre todo, más capacidad en le red. 

 

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