La corrupción es cosa de todos… y la resistencia a los antibióticos también…

La corrupción es cosa de todos…, al menos eso dicen quienes creen que repartiendo las culpas tocarán a menos… La resistencia a los antibióticos también es cosa de todos, porque los antibióticos son medicamentos sociales, el uso individual tiene efectos sobre el resto de la comunidad y sobre el medio ambiente.

Eso creen también los autores de un estudio publicado el año pasado en la revista PLOS ONE en el que se analizaba la relación entre el control de la corrupción y la resistencia a los antibióticos en las bacterias patógenas. ¿Absurdo? No tanto. El razonamiento de los autores es que las sociedades que son más tolerantes con la corrupción, también serán más tolerantes con prácticas como la automedicación, la venta irregular o la prescripción injustificada.

Cartel de la campaña desarrollada en el Hospital La Paz para mejorar el uso de los antibióticos. La campaña completa verse en http://www.pantuas.com/usoantibioticos/#mejoremos. 

El estudio en cuestión, llevado a cabo por un grupo de investigadores australianos, analizaba datos de 28 países europeos para los que pudieron obtener un conjunto bastante homogéneo de datos. Para cada país recogieron varios indicadores de resistencia a antibióticos, así como datos de consumo nacional de antibióticos. Recogieron, además, datos de desarrollo económico y social de los Índices de Desarrollo publicados por el Banco Mundial, y un indicador de “calidad de gobierno” o “control de la corrupción” producido por el Political Risk Services Group, un grupo privado que elabora una guía internacional de riesgos para inversores. Mediante un análisis multivariante, los autores observaron una relación directa entre consumo de antibióticos y nivel de resistencias, los países que consumen más antibióticos tienen más resistencias, algo que parece lógico, y que ya era conocido anteriormente. Además, concluyeron que de los diversos índices de desarrollo analizados, el único que tuvo un impacto relevante fue el índice de “control de la corrupción”, que mostraba una relación inversa con las frecuencias de resistencia a los antibióticos, en los países con mayor control de la corrupción hay menos resistencias.

El estudio tiene algunos puntos débiles. Por una parte, el indicador de “control de la corrupción” parece ser un indicador subjetivo elaborado por “expertos” pagados por una empresa privada, esto puede ser una herramienta útil para los inversores, pero no parece que cumpla los requisitos mínimos de objetividad y transparencia que se necesitan para que el estudio sea metodológicamente correcto.

Por otra parte, al observar la gráfica que muestra la relación inversa da la impresión de que si se borrasen los seis países del extremo inferior derecho se perdería la relación, es decir que para el resto de los países no existe esa relación o no está tan clara. Esto quiere decir que es ese grupo de seis países que tienen a la vez los mayores índices de control de la corrupción y los menores índices de resistencia a antibióticos, el que inclina la balanza. Pero esos seis países no están dispersos por la geografía europea, sino que son los tres que forman la península escandinava, más Islandia, Dinamarca y Holanda, es decir, un conjunto de países vecinos con fuertes similitudes sociales y culturales. Por tanto, la generalidad de las conclusiones no está clara, aunque la diferencia entre los países nórdicos y el resto debería ser analizada en detalle. Es de esperar que en el futuro se continúe investigando en esta dirección, y que se pongan en evidencia los hábitos y comportamientos que nos han conducido a la situación actual. No hay duda de que el principal inductor de la resistencia a los antibióticos es el uso de antibióticos, pero mientras que el uso correcto de los antibióticos produce un beneficio, el uso incorrecto o innecesario deja huella sin aportar nada positivo. El uso correcto de los antibióticos es importante y, como la corrupción,  es cosa de todos.

REFERENCIAS

Stuart B. Levy, The Antibiotic Paradox: How the Misuse of Antibiotics Destroys Their Curative Powers, Cambridge, Mass., Perseus Publishing, 2002. ISBN: 0-7382-0440-4

Collignon P, Athukorala P-c, Senanayake S, Khan F (2015) Antimicrobial Resistance: The Major Contribution of Poor Governance and Corruption to This Growing Problem. PLoS ONE 10(3): e0116746. doi:10.1371/journal.pone.0116746

 

 

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