¿Permitiremos que se queme de nuevo la Biblioteca de Alejandría?

Que estamos en crisis, lejos de ver brotes verdes, no lo puede negar nadie. Que la ciencia, innovación y comunicación social de dicha ciencia es, o debería ser, el motor que saque a nuestro país de dicha crisis, aunque otra realidad incuestionable, no parece calar hondo en nuestros Administradores… Vaya por delante el siguiente y elegante texto al respecto escrito por un erudito comunicador (que lógicamente no soy yo, claro…).

“En el aniversario del nacimiento de Carl Sagan quiero recordar a esta persona que abrió las puertas de las universidades y los centros de investigación para que todo el mundo compartiera algo que define al ser humano: la curiosidad, la insaciable sed de conocer.

Carl Sagan

Carl Sagan

Lo que más le asustaba fue el fanatismo que anula cualquier entendimiento y razonamiento, un fanatismo como el que destruyó la Biblioteca de Alejandría, ese último reducto de la sabiduría del Mundo Antiguo. La inhibición de los poderes públicos y desconocimiento de la población del verdadero tesoro cultural que albergaba sus muros, permitió que una turba de seguidores del obispo Cirilo asesinaran de forma despiadada a Hipatia, la última representante de la brillante Escuela Alejandrina. Su muerte sumió a Occidente en mil años de oscuridad. Como tantas veces a lo largo de la historia, el silencio de la población fue el mejor aliado de los fanáticos para imponer su voluntad.

Hipatia de Alejandría

Hipatia de Alejandría

Carl Sagan, astrónomo como Hipatia, y científico de la NASA; le preocupaba la poca repercusión que en los medios de comunicación tenían el desarrollo de las sondas para explorar y conocer a nuestros planetas vecinos. Él estaba convencido que toda esta aventura espacial debería ser de gran interés para cualquier persona, solo requería hacérselo llegar de forma adecuada y atractiva.

Para que la tragedia de Hipatia y el fin de la Biblioteca de Alejandría no se repitiera de nuevo, escribió libros y produjo la mítica serie “COSMOS”, todo un referente que aún se mantiene vivo y que marcó a una generación de investigadores y amantes de la Ciencia.

En momentos de penurias económicas es puerilmente fácil reducir el presupuesto para ciencia e investigación, por eso resulta especialmente alentador recordar la figura Carl Sagan. El futuro de cualquier país está en su potencial humano de investigación y desarrollo. No nos confundamos, nuestro futuro depende de ello. Hay muchas formas de quemar la Biblioteca de Alejandría, una de ellas es dejar que sus paredes se caigan y los investigadores, que hemos pagado su formación huyan al extranjero y den sus frutos en tierras extrañas, mientras que los que quedamos en el país nos hundimos en la miseria.

Miguel Herrero Uceda

 

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA DEL 26 DE NOVIEMBRE DE 2012

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Comentarios

[...] el mundo compartiera algo que define al ser humano: la curiosidad, la insaciable sed de conocer. Compromiso social por la ciencia Master Site Feed Posts Noticias Relacionadas Visita la Biblioteca Nacional en su Jornada de Puertas Abiertas Será [...]

Texto muy florido, pero poco fiel a la realidad. Porque ni la muerte de Hipatia se debíó a la lucha de “la luz de la razón contra la oscuridad de fanatismo”, sino a un conflicto local entre dos grupos, ambos fanáticos religiosos. Ni fue la última alejandrina, ni hay demasiada relación entre la Biblioteca de entonces con la que ganó su prestigio prestigio (¡600 años antes!, es como si no distinguiésemos entre la Universidad de Bolonia actual y la de su fundación). Toda esta fabricación intencionada de un falso mito, aparte de ser poco edificante en alquien que pretende defender la ciencia, es una buena metáfora del resto de la argumentación del texto: ¿”cualquier ciencia” nos sacará de la crisis? ¿Vale lo mismo la investigación mediocre que la valiosa, el investigador acomodado y corporativista que el activo y generador de conocimiento vivo? ¿No se debe eliminar la ciencia de escasa calidad, que no aporta nada? ¿Qué tiene que ver un investigador con otro, Sagan con muchos divulgadores que me vienen a la mente ahora mismo? Somos científicos, defendamos ideas, pero no lancemos soflamas demagógicas, seamos más críticos.

Por este mismo principio que dice Jesús, la primera consecuencia de las preguntas nos hace debería ser aplicadas a los políticos solo para las decisiones que toman con la ciencia y los cientificos, y el doble rasero que se traen con una religión que en lugar de aportar lo que hace es desfavorecer y enrarecer la sociedad, ensuciarla en una palabra. Del mismo modo para todo este circulo de políticos incompetentes que tan mal intencionadamente gestionan los recursos de tantos trabajadores y que son los principales causantes de la situación actual.

Por cierto, he entrado a los comentarios para animar a los lectores a enviar una solicitud al “Defensor del Espectador de RTVE” para que cambien el horario del programa. Los Lunes de 1 am a 3 am es imposible escucharlo. Antes, los Viernes o los Sábados y el Domingo por la mañana si lo podía escuchar.

http://www.rtve.es/participacion/defensora/

Envíen una solicitud/queja
Gracias

Muchas gracias, Joaquín, por tu interés en la divulgación… A ver si hay suerte y nos meten en prime time, como nos mereceríamos… jeje. Un fuerte abrazo

Estimado Jesús, gracias por considerar el texto florido. La Biblioteca de Alejandría fue una institución creada y apoyada con entusiasmo por los reyes de la dinastía Ptolemaica. El mundo había cambiado mucho desde entonces hasta la época de Hipatia, primero con la anexión romana. La rígida estructura jerárquica de poder en no pocas ocasiones chocaba con la mentalidad libre de los filósofos (hasta hubo una ocasión que se prohibió enseñar filosofía en Roma). La primera agresión que sufrió la biblioteca fue el incendio ocasionado por las tropas de Julio Cesar en el año 48 a.C., por fortuna los daños fueron escasos. Se estima que llegó a albergar cerca de un millón de manuscritos. Obras completas de muchos sabios de la antigüedad de lo que apenas conocemos hoy solo su nombre. Prácticamente todo el bagaje cultural que atesoraba sus muros se mantenía hasta la época de Hipatia. Era una época de decadencia, Roma estaba en decadencia, la antigua religión pagana estaba en decadencia, la Biblioteca estaba en decadencia, la cultura esta en decadencia. Hipatia se aferraba a un mundo que se deshacía, amaba la cultura, los libros, la enseñanza, el mundo del paganismo que tan fecundos frutos dieron y por ello fue el objeto de la brutalidad de fanáticos cristianos que la asaltaron en medio de la ciudad, la ultrajaron, la degollaron y como trofeo pasearon sus restos por las calles de Alejandría sin que nadie moviera un dedo contra tamaña barbarie.
¿Fue el fin de la cultura de guardaba la Biblioteca? Fue el principio del fin. Un millón de manuscritos no es fácil destruilos todos, siempre hay algunas personas que aún al riesgo de su vida logran salvar algunos. Para vergüenza de la humanidad la Biblioteca de Alejandría ha sufrido muchos incendios. La última fue en durante la conquista musulmana, quedaban todavía apenas unos miles de escritos. El comandante Amr ibn al-As preguntó al califa Umar ibn al-Jattab qué hacer con estos libros. Él, más preocupado en las conquistas que en el valor cultural de todo este tesoro, respondió:
“Con relación a los libros que mencionas, aquí está mi respuesta. Si los libros contienen la misma doctrina del Corán, no sirven para nada porque repiten; si los libros no están de acuerdo con la doctrina del Corán, no tiene caso conservarlos”.
Según el historiador Abd al-Latif, Amr lamentó este criterio, pero obedeció la Biblioteca de Alejandría de fue nuevamente incendiada y ya totalmente destruida. El historiador añade que los manuscritos sirvieron como combustible para los baños públicos por espacio de seis meses.
Sobre el valor de las investigaciones, hasta que no se investiga no sabe qué beneficios puede aportar. No son muchos los científicos que en vida han visto como sacar beneficio de su trabajo. Al inventor del poliespan le dijeron de chufla que su invento solo servía para hacer algo con aspecto de queso gruyere y hoy es un material fundamental en la construcción como aislante y se utiliza en mil aplicaciones como en la fabricación de embalajes
En cuanto al valor de un investigador, hay que tener presente que todos los investigadores han pasado una época en el que nadie los conocía, ni nadie podía sospechar los frutos que daría, empezando por el propio Einstein.
Al evaluar la rentabilidad, tenemos que tener cuidado y no caer en el error del jefe de la oficina de patentes de Nueva York que a finales del siglo XIX propuso cerrar esta institución para ahorrar dinero al contribuyente, ya que, según él afirmaba, todos los inventos que aportaran mejoras a la sociedad, ya se habían inventado.

Estimado Miguel, gracias por la detallada descripción de hechos que más o menos ya conocía (sí que te indico que la relación de Hipatia con la Biblioteca ni siquiera está probada, y que es un poco peligroso interpretar hechos o dichos de otras épocas en función de la mentalidad actual). En todo caso, si tienes un conocimiento tan completo, aún entiendo menos la simplificación, en mi opinión, poco afortunada, de tu primer texto. Cuanto más leo y aprendo, menos me creo las historias simples de buenos y malos, aunque estoy de acuerdo en que muchos hechos históricos se pueden juzgar éticamente, y repudio el atroz asesinato de Hipatia. Sí me parece relevante que los bestias que la mataron no lo hicieron por sabia, sino por pagana (esto es, por intolerancia religiosa). Le pasó lo mismo a Servet, que fue quemado vivo por teólogo, no por médico. Y le pasa lo mismo a muchos implicados en los terribles conflictos que alimenta el fanatismo religioso, sean o no gente sabia o de ciencia.
Y respecto a lo que dices de la investigación, como me dedico al oficio, predicas a un converso. El puro utilitarismo es un mal planteamiento para una política científica, bien lo sé. No es de eso de lo que hablaba mi mensaje anterior. La ciencia básica es tan necesaria, y acaba siendo tan útil, como la aplicada, pero ambas sólo son respetables cuando tienen CALIDAD. Lo mismo vale para la divulgación. Es sobre eso sobre lo que trataba mi mensaje. Yo no comprendo a quien dice que la ciencia nos solucionará los problemas sólo por serlo, aunque sea mediocre y esté velando exclusivamente, no por mejorar el conocimiento, sino por perpetuar sus estructuras (sueldos, captación de fondos, sistemas de influencias). Y de eso en España hay, desde mi punto de vista, demasiados ejemplos. No puedo estar de acuerdo en planteamientos generales que oculten esta realidad. La culpable, por cierto, de que todos los indicadores demuestren que España produce mucha ciencia, pero de calidad más bien pobre.
Gracias por tu mensaje y por el diálogo. Un saludo.

(requerido)

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