La inmunoterapia como bestia negra contra el cáncer

Nosotros no comenzamos la investigación con la idea de tratar el cáncer, y mira dónde hemos llegado. La investigación básica es la carretera que lleva al futuro. Todo el mundo debería tener conocimientos básicos de ciencia desde una edad muy temprana porque al final esa población educada va a tener que votar sobre asuntos que tienen que ver con la ciencia. Es importante que todos sepamos que los descubrimientos importantes pueden tardar mucho tiempo en llegar”. Este maravilloso párrafo, palabras de una entrevista realizada por El País a la patóloga estadounidense de la universidad de Harvard, Arlene Sharpe, merece una reflexión, y como divulgador científico tuyo que soy, esa explicación… te la voy a dar…

De hecho, el párrafo se las trae, puesto que pocas veces se pueden decir verdades tan trascendentales en tan pocas líneas. Por una parte, se vuelve a poner de manifiesto la necesidad de apoyar decididamente a la investigación, incluso a la mal llamada “básica”, puesto que, de ella, de esos pequeños pasitos que día a día vamos dando los científicos de todo el mundo, sale el progreso y bienestar de la sociedad presente y futura. Asimismo, Arlene Sharpe insiste en otra realidad que yo mismo llevo denunciando –denunciando como sinónimo de evidenciar- toda mi vida profesional: la comunicación de la ciencia es vital que se implante en una sociedad desde las primeras etapas académicas de la vida. Una sociedad con altos niveles de cultura científica es una sociedad fuerte y capaz de decidir, con conocimiento de causa, sobre su futuro. Ahora, con tu permiso y después de esta modesta arenga, paso a describirte la interesante noticia científica que te tengo preparada…

Tal y como la patóloga Arlene Sharpe presentó en una reciente conferencia impartida en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, CNIO, “nuestros microbios intestinales pueden controlar la respuesta al cáncer”. La investigadora de la universidad de Harvard es una eminencia mundial en el desarrollo de fármacos que permiten al sistema inmune eliminar tumores, concepto denominado genéricamente Inmunoterapia. Su equipo de investigación ya había demostrado que la ausencia de la molécula CTLA-4 provocaba en ratones la aparición de una grave enfermedad autoinmune. CTLA-4 –antígeno 4 del linfocito T citotóxico, en inglés- es un receptor situado en una de las principales células del sistema inmune, los linfocitos T. La presencia de esta molécula, de este receptor, regula que la respuesta inmune no se descontrole. Curiosamente, muchos tumores saben esto (entiéndase, por favor, mi falta de rigor al “humanizar y dotar de inteligencia” a célula alguna), saben que hay moléculas que inhiben la temida respuesta inmune y las expresan en su superficie -¡Ojo, que el control de la respuesta inmune es un mecanismo indispensable para nuestras vidas, por lo que CTLA-4 juega un papel indispensable en condiciones normales y no ha sido “creado Ad hoc” para favorecer a tumor alguno-. Otras moléculas que ayudan a controlar la respuesta inmune, frenándola, son PD-1 y su ligando PD-L1 (PD, por si te interesa saberlo, significa, en inglés, Muerte Programada). En su conjunto, estas proteínas constituyen lo que se denominan “inhibidores de los puntos de control inmunitario”. El cáncer tiende a activarlas, pero ahora, los llamados fármacos inmunoterápicos, procura bloquearlas, así, el sistema inmune libre de frenos, actuaría más eficazmente contra los tumores. Algo que está teniendo éxito, de momento, hasta en uno de cada tres tumores tan graves como el de pulmón o los melanomas.

Partiendo, como decía al principio, de la investigación básica –igual que a Pasteur, qué poco me gusta este término-, la patóloga Sharpe ha desarrollado patentes sobre sus descubrimientos encaminados a aumentar la efectividad de la respuesta inmune frente a patógenos o, en sentido opuesto, a disminuirla y evitar problemas como los rechazos de trasplantes o el avance de algunas enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1. Finalmente, señalar que su grupo de investigación está estudiando cómo los microorganismos intestinales, nuestra microbiota, pueden determinar la inmunidad antitumoral interactuando, por ejemplo, con PD-1. Ya se plantean próximos ensayos clínicos combinando la inmunoterapia con trasplantes microbianos. Toda una nueva esperanza para millones de enfermos…

JAL (DCC-CBMSO)

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA DEL 04 DE MAYO DE 2018

Jueves 21:30 h en Radio 5

Matemáticas por todos los poros. Dieta macrobiótica
La pasada semana tuvo lugar la segunda edición del ciclo de conferencias sobre matemáticas en La Corrala, Universidad Autónoma de Madrid, con el objetivo de acercar de forma amena dicha disciplina y sus aplicaciones a la Sociedad. Con este pretexto, hoy Entre probetas entrevista a Juan Luis Vázquez Suárez, profesor emérito de la UAM y académico de la Real Academia de Ciencias. En nuestra sección de las pseudoterapias hablaremos de una polémica, la denominada dieta macrobiótica. Otras noticias en formato breve y las efemérides científicas de la semana concluyen el programa.

El LAB de JAL
L,X y V a las 10:05h en Radio 5

MADRI+D TV (Divulgación científica con cara, e imágenes, en 3 minutos)

ENTRE PROBETAS (25 minutos de intensa y entretenida ciencia). Radio 5

EL LABORATORIO DE JAL (Píldoras científicas en 3 minutos). Radio 5

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