Tren de sombras. José Luis Guerín, 1997.

Análisis de José Manuel Fuertes Conde:

A medio camino entre el documental y la ficción, José Luis Guerín recrea los últimos momentos en la vida de Gerard Fleury, un abogado burgués que falleció en extrañas circunstancias cuando salió de casa en busca de la luz adecuada para completar la filmación de un lago cercano.

Este argumento justifica una exploración del cineasta, primero, a través de todo el material que filmó Fleury: grabaciones caseras, de su familia, de su hogar y entorno, siempre desde la propia conciencia de su fugacidad; segundo, al pasar al presente, a una mirada cargada de nostalgia sobre el mismo lugar, los mismos objetos y entorno que fueron testigos directos de la vida del abogado. De ahí, pasamos a otro bloque, donde se hace aún más patente la figura del realizador, en la que se manipulan y se exploran los negativos originales en busca de algo, algo desconocido pero que esperamos que nos sea revelado en esa moviola. Por último, se regresa a la ficción, observando al abogado Fleury realizar aquellas filmaciones y, también, el momento de su desaparición.

Tren de sombras es una película que actúa como metáfora del cine. En ella se dan todos los procesos: la observación, el rodaje, la puesta en escena, el montaje, y sobre todo, el placer de la mirada que nos enseña a descifrar historias que se esconden detrás de un gesto, una actitud o la propia mirada. Trata del hecho cinematográfico, de esa observación de la vida situada en un tiempo y un espacio, y su posterior selección, y que a su vez, quedará fijada en un soporte como testigo, como memoria perdida.

Tarkovski lo explica mejor: “Pues una imagen cinematográfica sólo será realmente cinematográfica si se mantiene la condición imprescindible de que no sólo viva en el tiempo, sino que también el tiempo viva en ella, y además desde el principio, en cada una de las tomas”[1].

Guerín rinde homenaje a esta función, y muestra a través de sus imágenes como el cine es capaz de integrar otras formas de representación: el teatro, la fotografía o la pintura.

José Manuel Fuertes Conde, mayo 2010.


[1] Tarkovski, Andrei. Esculpir en el tiempo. Madrid:Rialp, 1991.

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