¿Qué ocurre cuando los electrones (partículas o excitaciones) escapan del sistema planetario?

En la cercanía (medida en las unidades adecuadas) de los centros de atracción, las energías de los cuerpos atraídos varían en intervalos discretos, aunque sus valores son reales. 

Pero si estos cuerpos móviles escapan de la atracción al centro, es decir, adquieren una energía total positiva, se mueven sin restricciones energéticas.  La función ψ es una amplitud compleja (es decir, un par seno – coseno, o un seno con una fase distinta de cero) que describe una probabilidad. Pero la probabilidad, como hemos visto en estos posts recientes, es algo que se refiere a ocurrencias discretas, y no existe probabilidad ni amplitud de probabilidad en abstracto. La probabilidad se refiere siempre a alguna ocurrencia, como la probabilidad de accidentes, de lluvia, o de un número del bombo de la lotería. ¿De qué es la amplitud de probabilidad ψ? Según Max Born, es la amplitud de probabilidad de que una serie (discreta, claro) de electrones que se dirigen hacia un conjunto (discreto, claro está) de átomos  desde muy lejos en la direccion (-x → 0) salgan, tras la interacción con las distintas cargas del conjunto de átomos, en la dirección (x’,y,z).  O si manipulamos la fuente de eyección de electrones  para que solo salga un electrón cada segundo, la amplitud de probabilidad de que ese electrón en la dirección (x,0,0) se mueva tras la interacción con el conjunto de átomos, en la direccion (x’,y,z).

El electrón puede considerarse una excitación localizada de un campo electrónico, o una partícula, pero excitación o partícula se mueven y cambian de direccion de movimiento. Pero como una bola en una esfera de varillas de alambre donde hay otras 99.999 bolas que giran, las condiciones iniciales desaparecen en las interacciones entre bolas y entre estas y las varillas y el movimiento de una de ellas se convierte en aleatorio. También la interacción de excitación del campo o  partícula, del electrón con un número muchísimo más elevado de átomos cargados (en detalle, aunque neutros en valor medio) produce tras ella un movimiento con una componente aleatoria, que es lo que describe la amplitud de probabilidad ψ: La (amplitud) de probabilidad de que el electrón se mueva en la dirección (x’±Δx,y±Δy,z±Δz), ya que en la naturaleza no existen valores exactos como los matemáticos.

Puesto que no existen movimientos de ningún objeto sin interacciones, las direcciones y posiciones de excitaciones de campos o partículas no pueden tener nunca valores definidos (lo que se sintetiza en las ideas de Heisenberg, cuya complementariedad entre precisión de una medida de la posición de algo y la precisión de la medida de su velocidad no es más que el resultado de la transformación de Fourier entre esas variables). En los experimentos en los cuales electrones individuales se lanzan contra una lámina metálica, es decir, contra un cristal con los átomos dispuestos de manera periódica dentro de la precisión atómica, las distancias entre las hendiduras son del orden de 10 nm y la anchura de las mismas de unos 0,08 nm. Supongamos de momento, una herejía: Que la excitación o la partícula, atraviesa con un número muy elevado de interacciones solo una de las rendijas. En las múltiples interacciones cambia su direccion, y finalmente sale en una de ellas. Si solo se deja pasar al electrón que sale de una de las rendijas, al cabo de mucho tiempo una pantalla marca una distribución circular de impactos.  Cuando se abren las dos rejillas, aparecen  zonas de exclusión de impactos en la pantalla, de manera similar a las zonas excluidas en los potenciales centrales. La lámina es un cristal periódico y en ella la cantidad de movimiento está cuantizada y el potencial a que se somete un electrón cuando están abiertas las dos rejillas genera esas zonas excluidas.  

El bi-prisma es un aparato que consiste en dos láminas metálicas unidas a tierra, es decir, a potencial eléctrico 0. En medio hay un hilo delgado cargado a potencial eléctrico de +50.000 V respecto de las placas. Se lanzan electrones de uno en uno y se obtienen sus impactos en otra lámina donde el punto de impacto es un punto negro. Al cabo de mucho tiempo aparece un espectro de puntos similar al de la radiación EM de cualquier átomo: Una serie de rayas negras separadas por intervalos con muy pocos impactos. El potencial del bi-prisma es el análogo de un potencial central, ln(r) en vez de 1/r. El espectro discreto es el resultado de las trayectorias discretas de los electrones en un átomo. 

La realidad de la naturaleza exige cambiar de Visión del Mundo, la Weltanschauung. No son los electrones los que disfrutan de propiedades místicas como pasar de partículas a ondas sin mecanismo alguno, sino son las condiciones de interacción, los potenciales de interacción los que generan los fenómenos que observamos.  El electrón es un ente sin mecanismos de cambio. Por el contrario, en los cuerpos que lo rodean si se pueden cambiar sus potenciales de interacción al cambiar, por ejemplo, la anchura de las rendijas o la distancia entre ellas.

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