Las palomas podrían orientarse gracias a células inmunitarias cargadas de hierro en el hígado
Durante décadas, la orientación de las palomas mensajeras ha sido uno de esos misterios científicos que parecen resistirse a una explicación sencilla. Se había propuesto que su brújula interna podía estar en los ojos, en el pico o en el cerebro. Pero un nuevo estudio sugiere que una parte del sistema de orientación puede estar en el hígado.
Los investigadores han descubierto que unas células hepáticas acumulan hierro al degradar glóbulos rojos viejos. Ese hierro forma nanopartículas de óxido con propiedades magnéticas. Cuando esas células se eliminan experimentalmente, las palomas dejan de ser capaces de orientarse en días nublados, cuando no pueden guiarse por el sol.