Las condiciones socioeconómicas dejan una huella profunda en el desarrollo cerebral infantil
Un equipo de investigadores ha analizado datos cerebrales y ambientales de casi 12 mil niños de entre 9 y 10 años. El trabajo, publicado en Science, cruzó imágenes cerebrales con 649 variables relacionadas como salud, conducta, uso de pantallas, entorno familiar y condiciones socioeconómicas.
El estudio encontró que las variables socioeconómicas fueron las que mostraron las asociaciones más fuertes con la estructura y la función cerebral. La señal apareció sobre todo en regiones motoras y sensoriales, no en las áreas más ligadas a la cognición compleja.
Los autores proponen que esta huella podría estar relacionada con factores como el estrés, la falta de sueño y la activación fisiológica. También observaron que muchas asociaciones entre cerebro y cociente intelectual se reducían al ajustar por nivel socioeconómico.
El estudio no demuestra causalidad, pero sí refuerza la idea de que las condiciones de vida durante la infancia dejan una marca medible en el desarrollo cerebral.