Darío Gil dirige uno de los mayores programas científicos de Estados Unidos en un contexto político marcado por el lema "America First". Desde esa posición, defiende que el liderazgo científico no tiene porqué suponer aislamiento.
Con formación en física y una carrera ligada a la investigación aplicada, Gil se mueve en la frontera entre ciencia, industria y geopolítica. Su papel consiste en coordinar grandes inversiones en investigación estratégica sin romper los lazos internacionales que sostienen la ciencia global.
El perfil muestra hasta qué punto la ciencia se ha convertido en un instrumento de poder blando. Decidir qué se investiga, con quién y para qué ya no es solo una cuestión académica. Es también una decisión política con consecuencias económicas, tecnológicas y diplomáticas de largo alcance.
Imagen de portada: Dcerasani