Un estudio establece una asociación entre el uso de fármacos como el Ozempic y una menor criminalidad
Ozempic nació como tratamiento para la diabetes tipo 2 y se hizo famoso por su efecto sobre el peso. Pero cada vez hay más indicios de que los fármacos GLP-1 también actúan sobre el cerebro. En concreto, sobre circuitos relacionados con la recompensa, las adicciones, el deseo compulsivo y el control de los impulsos.
Un nuevo estudio poblacional sugiere que estos medicamentos podrían debilitar la relación entre impulsividad, alcohol y violencia. Aunque por supuesto no se establece una relación causa-efecto, el estudio sí que parece indicar que el paso entre sentir un impulso y actuar sobre él puede depender de mecanismos biológicos muy concretos.
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