Los Lophiiformes son unos peces que viven en aguas profundas y oscuras y que tienen varias características muy singulares. Por ejemplo, muchas especies tienen un apéndice que actúa a modo de reclamo para atraer presas y que está formado por bacterias bioluminiscentes.
Pero quizás su rasgo más llamativo sea el reproductivo. En varias especies, el macho es mucho más pequeño que la hembra. Cuando la encuentra, se incrusta en su cuerpo y acaba fusionándose con ella. Con el tiempo pierde órganos innecesarios. Su sistema circulatorio se conecta al de la hembra y queda reducido a una fuente permanente de esperma.
Este fenómeno, llamado parasitismo sexual, está bien documentado en estudios de peces abisales y se trata de una adaptación extrema a un entorno donde encontrar pareja es raro.
Imagen de portada: PositiveDope