Un paciente ciego recupera la visión durante la implantación de una prótesis cerebral
Esta semana hemos conocido la historia de Miguel, un paciente que se sometió a una intervención experimental para implantarle una prótesis visual en el cerebro. El objetivo era estimular directamente la corteza visual, de manera que Miguel pudiera empezar a percibir luces y formas.
Pero para sorpresa de los investigadores, días después de la cirugía, y con la prótesis todavía apagada, Miguel comenzó a notar destellos, contornos y contrastes. Estaba "viendo" sin que la tecnología hiciera nada.
Los científicos creen que la propia intervención para colocar la prótesis pudo reactivar circuitos dormidos o liberar conexiones que llevaban años silenciadas. El cerebro, incluso tras una ceguera prolongada, conserva una gran capacidad de reorganización. Además, cuando la prótesis empezó a actuar, la visión de Miguel mejoró incluso más.
Podéis leer más sobre este curioso hallazgo en El Diario.
Imagen de portada: UMH