De nuevo el ruido en la ciudad

Ayer, domingo, a las 19:00, unos chiquillos empezaron a jugar en la calle de todos con unas motillos que levantan un palmo del suelo. Hacen un ruido de unos 100 dB, y no queman el aceite de lubricación que llevan en la gasolina, de manera que el aire  a su alrededor es esencialmente aceite vaporizado.

No sirve de nada llamar a la policía, puesto que para cuando ésta llega con sonómetros (¿media hora?)  a los chiquillos se les ha acabado el combustible, o se llevan las motos a casa al verlos venir.

No entienden esos chiquillos, y sus padres, que el ruido es la misma agresión física que un puñetazo en la cara. Éste se considera agresión, pero un puñetazo real en los tímpanos no se considera ofensa, siendo sin embargo mas dañino y duradero.

¿A quien protestar? El sistema parlamentario o de ayuntamientos que tenemos no considera que los diputados a cortes, o a los ayuntamientos, sean representantes nuestros: Son solo representantes de los partidos a que pertenecen.

Tenemos que vivir con agresiones físicas permanentes por la razón de que los padres de la patria no sabían que el ruido es una tal agresión, y porque, en nuestro sistema “democrático” no tenemos ningún representante nuestro en los gremios que nos gobiernan.

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Comentarios

Con todos mis respetos, creo que éste comentario no tiene cabida en un foro que lleva por título "Madri+d" y sí en un blog personal. Tal vez debería plantearse usted crear un foro de opinión y dejar éste para los temas científicos.

Un saludo,

Eduardo

Efectivamente, ignorar a los demás y agredirles: con el ruido, escupiendo en el suelo, sacudiendo alfombras por la ventana, tirando papeles en la calle … y otros hechos es comportamiento habitual en demasiadas personas.

Efectivamente falla esa educación que, desde siempre, ha sido labor esencial de los padres, los abuelos, los tíos, los vecinos… ("Para educar a un niño, hace falta toda la tribu" Dice J.A. Marina).

Efectivamente, los políticos al servicio de ellos mismos y de la superestructura que les da de comer, no se ocupan de estas menudencias.

Me alegra encontrar este comentario en su blog. Gracias D. Antonio

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