Botulismo alimentario o botulismo clásico

Como siempre veamos lo que nos dice nuestro manual de cabecera: El Control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 18º edición. American Public Health Association, 2004

 

El botulismo en los seres humanos es una enfermedad rara pero grave causada por la ingestión de toxinas preformadas producidas por Clostridium botulinum. De los 7 tipos reconocidos de Clostridium botulinum producen botulismo en el ser humano las cepas A, B, E, F (rara vez).

Hay 3 formas de Botulismo:

 

El sitio de producción de la toxina es diferente en cada una de ellas pero todas comparten el signo común de “parálisis fláccida” como resultado de la acción de la neurotoxina botulínica.

El botulismo clásico o alimentario es una intoxicación grave producida por la ingestión de toxina preformada existente en alimentos contaminados. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad son el resultado de la acción de la neurotoxina sobre el sistema nervioso. Los síntomas iniciales suelen ser de tipo gastrointestinal: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea. No cursa con fiebre. Los síntomas neurológicos más precoces suelen ser visión borrosa, boca seca y diplopía. La parálisis fláccida descendente simétrica afecta a las extremidades superiores, los músculos respiratorios y finalmente, las extremidades inferiores. La tasa de letalidad es de 5 a 10% y el restablecimiento de meses.

 

AGENTE INFECCIOSO:

El Clostridium botulinum es un bacilo gram positivo, anaerobio estricto y formador de esporas. Esta toxina es la sustancia letal más potente conocida, bastan unos nanogramos de la toxina para causar la enfermedad. Existen 7 grupos genéticamente distintos con capacidad para producir neurotoxinas A, B, C, D, E, F y G. El botulismo en el ser humano lo causan, básicamente las cepas de Clostridium botulinum que producen toxinas de tipo A, B y E y en raras ocasiones por el tipo F. Los brotes causados por toxina E, normalmente se relacionan con consumo de pescados y mariscos.

Clostridium botulinum neurotoxina

 

toxina del Clostridium botulinum

La toxina se genera en los alimentos mal procesados, que no cumplen las condiciones de anaerobiosis, enlatados o con poca acidez o alcalinidad, y en alimentos pasteurizados y tratados inapropiadamente, no conservados en refrigeración, en particular en envolturas herméticas. La Ebullición destruye las toxinas pero no las esporas.

 

DISTRIBUCIÓN

Mundial; aparece en casos esporádicos, brotes en familias y de tipo general en zonas en que los productos alimentarios se preparan o conservan por métodos que no destruyen las esporas y permiten la formación de toxinas. Rara vez los casos se dan por consumo de alimentos procesados comercialmente y contaminados; se han detectado brotes por contaminación del alimento después de su procesamiento en envases o latas deteriorados.

 

 

RESERVORIO

Las esporas de Clostridium botulinum se encuentran ampliamente distribuidas en el suelo de todo el mundo y en los sedimentos marinos. También han sido encontradas en productos agrícolas como la miel y vías intestinales de animales (incluidos los peces).

 

MODO DE TRANSMISIÓN

La transmisión se produce mediante la ingestión de alimentos en los que se ha formado la toxina, generalmente después de una cocción inadecuada durante el envasado y sin cocción posterior suficiente. Las fuentes de infección más frecuentes son los alimentos envasados en el hogar, fundamentalmente hortalizas y frutas.

Diversos alimentos han sido implicados en la aparición de casos: verduras, frutas, productos de pescado, cebollas salteadas, ajos picados conservados en aceite, salchichas, carnes ahumadas en conserva. La toxina de tipo E se asocia frecuentemente con productos de pescado

No se han demostrado casos de transmisión secundaria de persona a persona.

 

PERIODO DE INCUBACIÓN

En el botulismo transmitido por alimentos, los síntomas neurológicos comienzan a manifestarse unas 12-36 horas después de ingerir el alimento contaminado. Cuanto antes aparezcan los síntomas más grave es la enfermedad y más alta la letalidad. También pueden aparecer varios días después de ingerir el alimento contaminado.

 

SUSCEPTIBILIDAD Y RESISTENCIA

La Susceptibilidad es general.

 

METODOS DE CONTROL

Medidas sobre el mecanismo de transmisión

  • Difusión de información sobre las técnicas de conservación de alimentos para evitar el riesgo de los alimentos envasados en el hogar
  • Control eficaz de la preparación y procesamiento de los alimentos comerciales en conserva.
  • Educar a las personas en la preparación casera de alimentos en conserva respecto al tiempo, presión y temperatura apropiados para la destrucción de esporas (la ebullición de los alimentos durante 10 minutos destruye la toxina botulínica).
  • El consumo de productos con envases abombados o con “olor a rancio” debe ser evitado.  Las latas de productos comerciales que tengan las tapas abombadas deben devolverse, sin abrir, al vendedor.

CONTROL DEL PACIENTE, DE LOS CONTACTOS Y DEL MEDIOAMBIENTE

  • Notificación obligatoria y urgente de los casos sospechosos y confirmados a las autoridades sanitarias en el plazo máximo de 24 horas
  • Ingreso inmediato en una unidad hospitalaria de cuidados intensivos
  • administración precoz de antitoxina botulínica trivalente
  • Detección de toxina en muestras humanas, Al envío de muestras adjuntar un pequeño informe indicando si se ha administrado antitoxina, la fecha de administración de la misma y la fecha de extracción del suero, con el fin de determinar si ésta se administró antes o después de la extracción de la muestra.
  • Detección de toxina y análisis microbiológico de muestras tanto humanas como de alimentos.

 

Control del medioambiente

  • Si se sospecha de un alimento comercial, el caso deberá ser notificado urgentemente para proceder a su retirada del mercado por las autoridades competentes.
  • Si se sospecha un origen alimentario, a nivel nacional, la aparición de un solo caso se considera como brote.
  • en el caso de productos comerciales, identificar los lotes y su distribución y ordenar el decomiso de los mismos. Asimismo, se deberá informar a la población para evitar el consume de envases ya comprados y almacenados en domicilios.
  • Los alimentos deben ser tratados mediante ebullición antes de desecharlos. Los utensilios contaminados deben esterilizarse por ebullición o por desinfección con cloro. Las heces pueden eliminarse directamente en las alcantarillas sin desinfección preliminar.

 

MEDIDAS EN CASO DE BROTE EPIDÉMICO

Ante la sospecha de la aparición de un caso de botulismo alimentario hay que descartar que haya podido aparecer un brote que afecte a una familia o a otras personas que hayan consumido simultáneamente un alimento contaminado. Las sospechas en primer lugar recaerán en el consumo de conservas caseras, hasta que se pruebe lo contrario.

Como en brotes recientes se han identificado productos poco comunes, la sospecha ha de identificar un vínculo epidemiológico y han de ampliarse a todos los productos comunes consumidos por las personas afectadas hasta identificar el posible producto contaminado.

 

Cuando los datos epidemiológicos o de laboratorio orienten a un alimento en particular, inmediatamente debe confiscarse ese producto e iniciar la búsqueda de las personas que, presumiblemente, han podido consumirlo y los restos de ese alimento para enviarlo al laboratorio para proceder a su estudio.

 

Antes de administrar la antitoxina hay que recoger los sueros, aspirados gástricos y las heces de de los pacientes y, si está indicado, de otras personas expuestas no enfermas para enviarlos al laboratorio de referencia

 

 

 

Consuelo Ibáñez Martí médico epidemiólogo y salubrista

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