El antidarwinismo como pasión…

“No debemos limitarnos a contar los errores de Darwin, sino evaluar su relevancia para sus postulados esenciales. (Considérese, por ejemplo, la estratagema retórica y profundamente antiintelectual –propia de la crítica destructiva con móviles políticos, en particular el creacionismo estadounidense– de confeccionar una lista de errores, envolver cada uno en una nube de ridiculización verbal y pretender que el sistema entero se hunde en ese mínimo charco de error intrascendente).” (Estructura de la teoría de la evolución, S. J. Gould).

La mayor parte de los ataques a Darwin y su obra, han venido tradicionalmente, desde el pensamiento religioso, sobre todo desde el creacionismo o, últimamente, desde el diseño inteligente. No obstante, también hay críticas que vienen de sectores no religiosos. En concreto, se han escuchado algunas voces que abogan por una “nueva biología”, basada en la negación absoluta de la selección natural como mecanismo evolutivo y en la defensa del papel de los virus, los elementos móviles (transposones y retrotransposones) y los mecanismos epigenéticos, en la evolución. Esta teoría parece aceptar también la posibilidad de la panspermia. Los abogados de esta nueva visión se autodefinen como lamarckistas. Hasta aquí, nada del otro mundo, sectores científicos que discrepan por completo de la teoría estándar en biología evolutiva. La discrepancia con las teorías estándar en ciencia es algo frecuente y muy sano. Pero hay algo más, algo que claramente, a mi juicio, sobra en ese discurso científico: una caricatura grotesca de la figura de Darwin y del darwinismo, basada en citas interesadas y sin un análisis global objetivo de la obra clave del pensamiento darwinista.

 

Para empezar, y como parte de ese discurso denigratorio, se ha dicho que “Darwin no era un científico”, dado que no pasó de ser “subgraduado en teología”. Quienes así hablan quizá desconozcan que Faraday era encuadernador, y que cuando entró de ayudante en el laboratorio de Humphry Davy su bagaje universitario era nulo; que Newton tenía creencias esotéricas, era alquimista y creía en los dragones; que Joule era cervecero, Mendel, monje católico, Pitágoras pertenecía a una extraña secta y creía en la reencarnación; Eratóstenes, que yo sepa, tampoco pasó por Harvard… es decir, esa observación despectiva en cuanto a la formación académica de Darwin, a mi entender, sobra por completo en un discurso honesto.

 

Se acusa a los que apoyaron y extendieron el pensamiento darwinista de que, simplemente, aportaron la base ideológica que necesitaba la revolución burguesa, que justificaba su acceso al poder mediante “la lucha por la vida” y “la supervivencia del más apto”. A partir del siglo XVII, empezó a tomar fuerza el método científico y se fue consolidando el pensamiento materialista. El materialismo cobró fuerza en Gran Bretaña y se extendió a Francia, donde los filósofos y científicos de la Ilustración plasmaron en la Enciclopedia la orientación del materialismo: “El acuerdo del siglo XVIII entre el orden burgués y su ideología de racionalidad científica está representado por la Enciclopedia francesa, publicada clandestinamente. Su editor fue el físico y matemático D’Alembert, y en toda la obra se da énfasis al análisis racional del mundo físico y de las instituciones humanas. El tema de la racionalidad científica, en oposición a los temas religiosos de la fe, lo sobrenatural y la tradición, era evidentemente un requisito básico para el desarrollo de fuerzas productivas basadas en descubrimientos tecnológicos” (No está en los genes, R. Lewontin, S.Rose y L. Kamin). En resumen, el desarrollo científico-técnico de la revolución industrial era incompatible con el espíritu de la inquisición. Pero esto no significa que cada una de esas personas no actuase movida por la búsqueda del conocimiento objetivo, igual que lo ha hecho el ser humano desde que empezó a preguntarse de dónde caen los rayos, por qué sopla el viento o por qué la Luna no cae sobre la Tierra, como decía Espartaco (y eso que en aquella época todavía no existía la burguesía).

 

Es indudable que el darwinismo social, una interpretación distorsionada del darwinismo burdamente aplicado a la sociedad, ha sido utilizado como un arma para defender la propia estructura capitalista. Estableciendo un paralelismo, Demócrito propuso por primera vez el concepto de átomo, pero él no inventó la bomba atómica. Ya Engels expresó su temor acerca del uso que se podría hacer de la obra de Darwin, pero desechar todo lo que aportó el darwinismo sólo porque una de sus interpretaciones –falsa e interesada– condujo al darwinismo social, sería lo mismo que rechazar la física de primeros de siglo porque condujo a la bomba atómica. Y sobre todo, demonizar y ridiculizar a Darwin y al darwinismo porque dio lugar a esa interpretación, es un enorme error en el que no cayeron ni los que, como Marx y Engels, vislumbraron en sus comienzos esta posibilidad. Además, al igual que el darwinismo sirvió a intereses nefastos, sirvió también a los que aspiraban a una concepción científica y transformadora del mundo, en contra de la concepción religiosa que dominaba en esos momentos, aunque esa concepción científica y transformadora viniese bien –por el momento– a la burguesía naciente.

 

 

En relación con la fuente de creación de variabilidad, estas posturas contrarias a la selección natural como mecanismo evolutivo, se mantienen en la negación del azar: “No existe el azar”, “la vida sólo puede ser como es”, afirman. Eso decía también Laplace… que todo está determinado. Son concepciones, a mi juicio, carentes de una visión dialéctica de la naturaleza y, además, tremendamente inflexibles, miopes y deterministas. A mi entender, el azar, la contingencia, lo que puede ocurrir o no ocurrir, no sólo existe, sino que define el transcurrir de la historia de la vida. En este sentido, es imprescindible leer con detenimiento el análisis de la fauna de Burgess Shale que hizo Gould en “La vida maravillosa”. No obstante, hay que reconocer como cierto que es un error referirse a la variación como algo aleatorio en el sentido matemático, y quizá sería más correcto llamarla “no dirigida”: “Los darwinistas nunca han pretendido que la mutación sea «aleatoria» en el sentido técnico restringido de «igualmente probable en cualquier dirección», como en el lanzamiento de un dado. Pero nuestro empleo laxo del término «aleatorio» captura, al menos de manera intuitiva, la esencia del importante principio que queremos transmitir: a saber, que la variación debe ser independiente de la dirección del cambio evolutivo; o, en una formulación más fuerte, que nada en el proceso de creación de materia prima produce un sesgo en la trayectoria adaptativa del cambio subsiguiente”. Por el contrario, para el lamarckismo “la variación surge con un sesgo intrínseco en direcciones adaptativas bien porque los organismos responden creativamente a las «necesidades sentidas» y pasan los rasgos adquiridos directamente a sus vástagos, bien porque el entorno produce variación heredable a lo largo de trayectorias favorecidas” (“La Estructura de la Teoría de la Evolución”, S. J. Gould).

 

Esta visión determinista, que niega por completo el papel del azar y la contingencia en la evolución, se asienta también en la opinión de que “la naturaleza se rige por el equilibrio”. La observación de la realidad muestra, en mi opinión, lo contrario. En la naturaleza todo es movimiento y cambio. El equilibrio es la excepción, algo puntual y, por supuesto, algo dinámico. No olvidemos que en estos momentos se están produciendo en el universo choques de galaxias que se tragan las unas a las otras; que, de hecho, nuestra galaxia está condenada a chocar con nuestra vecina Andrómeda, y ambas se destrozarán en una colisión brutal; que todo tiende a su estado de máximo “desorden” (entropía), que la historia de la vida en nuestro planeta se ha caracterizado por cataclismos innumerables, extinciones, cambios brutales… Si eso es equilibrio…

 

Para terminar, Darwin insistió en repetidas ocasiones en que la selección natural era el mecanismo predominante, no el único, y es obvio que la teoría darwinista es insuficiente. Como corresponde a su naturaleza, el conocimiento científico está en constante cambio y renovación, y la teoría que ayer era correcta, dentro de los límites que la ciencia de ese momento imponía, mañana se habrá transformado, acercándose más a la realidad. La cuestión, es que esa hipótesis basada en virus, transposones o epigenética, hay que relacionarla con los largos picos de los colibríes, el color blanco de la piel del oso polar, el cuello de la jirafa o los distintos fenotipos de la mariposa del abedul. Y eso ya no es tan sencillo. Sin embargo, para algunos, la cosa está clarísima: “Se ha visto que los elementos móviles, ante una agresión ambiental van a sitios concretos (hotspots). Cuando hay una gran crisis ambiental, como por ejemplo, un meteorito, ésta afecta a toda una población por igual, entonces todos los elementos móviles saltan al mismo sitio en varios individuos a la vez, con lo cual surge una población nueva”. (M. Sandín). Precisamente, la extinción masiva del Cretácico-Terciario estuvo producida, según la hipótesis más aceptada, por la caída de un meteorito, (estrés ambiental). Entonces, ¿cómo cuadra la hipótesis anterior con un proceso de extinción tan masivo?, ¿por qué no entraron en escena los elementos móviles con sus hábiles, oportunos y atinados saltos?

 

Para los que sostienen que la teoría de la evolución mediante selección natural no es teoría científica porque no cumple con el criterio de demarcación de Popper, es decir, no es falsable, ¿una teoría de la evolución mediante epigenética, virus y transposones activados por el stress ambiental que acuden prestos a sus hotspots, sí lo es? ¿Es esta “nueva biología” más falsable que la de Darwin? Algunos de estos científicos antidarwinistas se manifiestan en ocasiones descorazonados porque el mundo está “engañado” con la visión darwinista. Pero no deben preocuparse, porque aunque quizá tengan que pasar unos cuantos siglos, si su “nueva biología” es correcta, no cabe duda de que se acabará sabiendo… si duramos tanto.

 

Raquel Bello-Morales

Centro de Biología Molecular Severo Ochoa

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Comentarios

Raquel,

Ya veo que, como prometiste, aclaras más tu postura. Muy buen texto, pero malas conclusiones y dominio de la filosofía de la ciencia. Es mi modesta opinión. Te contestaré desde mi blog (Un Universo Invisible Bajo Nuestros Pies). Os lo haré saber.

Feliz Navidad

Juan José Ibáñez

Llevo casi toda mi vida académica oyendo estas barbaridades antidarwinistas y protransposónicas. Me han parecido siempre tan surrealistas y con tan poca sustentación que no le he prestado ninguna atención. Hoy he leido tu texto y creo que por una vez merece la pena dedicar un momento a esta discusión. Estoy de acuerdo contigo en todo. Es más, creo que eres muy prudente y no denuncias lo que yo creo que es obvio: la necesidad de algunos "científicos" de hacerse relevantes. No hay nada excluyente en el descubrimiento de la epigenética, los elementos móviles como fuente de variación genética, ni siquiera en la herencia horizontal. Todo es origen de variabilidad y desde luego objeto de selección natural, porque como Darwin decía los individuos que dejen más descendientes serán los que con más probabilidad sobrevivirán, y esos descendientes podrán haber sido objeto de todo ese "bombardeo de virus" que todo lo posibilita o no, pero al final serán los que transmitan la variación heredada y adquirida.
Muchas gracias por tu cordura.

Dejo estos links para quien se quiera informar un poquillo sobre por qué se está en contra del darwinismo:

http://video.google.es/videoplay?docid=1595667109244151205#/

http://evolucion-y-darwinismo.blogspot.com/

Hola Raquel. Te dejo mi réplica a tu post. Espero que tengas un feliz año nuevo.

saludos Juanjo Ibáñez

http://weblogs.madrimasd.org/universo/archive/2009/12/27/130483.aspx

Hola Juanjo. Dijiste que responderías a mi post. Pero responder a mi texto, significa -creo yo- decir algo sobre lo que yo he escrito, no sobre lo que no he escrito. Dices muchas cosas, que me parecen muy bien, pero que nada tienen que ver con mi texto. Hablas prácticamente todo el tiempo de cosas que ni yo he mencionado, ni creo, ni estoy necesariamente en desacuerdo.

De entre toda tu larga “respuesta”, sólo en un párrafo aludes a mi texto; en él dices:

“Vamos que “de ser la cosa como Raquel nos narra”, el que sus “supuestos contrincantes” no atesoren una teoría científica corroborada rival, da lugar a que “mutatis muntandi" el darvinismo sí lo sea. ¿¿??.Tal argumentación no solo no es conforme con la lógica formal, sino que atenta contra el sentido común.”

Querido amigo. Yo no digo que como mis “supuestos contrincantes” no atesoran una teoría científica corroborada, el darwinismo sí lo es. En ningún sitio del texto que he escrito encontrarás eso. Lo que he dicho es que los argumentos que los antidarwinistas usan contra los demás, deberían aplicarlos también a sí mismos, pero claro, no pueden, porque si se aplicasen la falsabilidad, entonces la “teoría” transposónica se les iría inmediatamente al garete. Por eso ellos aplican la falsabilidad sólo a los otros, nunca a ellos. En cualquier caso, la filosofía de la ciencia de Popper no es la Biblia, ni Popper es dios. Así que al que le guste el falsacionismo, pues estupendo, pero no lo impongáis a los demás como si fuera un dogma de fe o la medida de todas las cosas. En resumen, no comparto la filosofía popperiana, pero pido al que sí la comparte y la utiliza, que la utilice con todos por igual, no sólo cuando le conviene.

Felices fiestas.

Pilar:

Me parece muy interesante tu comentario. Porque cuando hablas de "la necesidad de algunos "científicos" de hacerse relevantes", creo que das en el clavo.

Un saludo

Estimada Raquel,

Típica maniobra de diversión. Salirse por la tangente. Vamos que de filosofía de la ciencia no sabemos nada de nada. Dime por favor que tipo de criterios utilizas. ¿Corraborado el Darvinismo?. Dime si no te gusta Popper la razón. Cuales son los argumentos que no te gustan de Popper. Y por favor explícame bajo que criterios o escuela consideras corroborada la teoría Darviniana. Nos harías un favor a todos.

Y no digas que no te contesto. ¡Vamos como siempre!. Este debate no venía de este post, sino de otro precedente y lo sabes perfectamente. Más de lo mismo. Las teorías no se corroboran porqué sí (porque me ape o porque lo digo yo o los popoes de mi disciplina), o dices las razones en un contexto filosófico (de la ciencia) o no.

No veo salida al debate, por la sencilla razón de que no estás prepara para tenerlo (lo cual no significa que seas una excelente investigadora en otros campos).

Mejor dejarlo, ¿verdad?. No merece la pena gastar ni un minuto más.

Ciao.

Lo dicho: feliz año.

Juanjo Ibáñez

Querida Raquel,
me encanta tu artículo, qué le voy a hacer. Me gusta tu visión de las cosas. Adoras la crítica honesta tanto como desprecias a los prestidigitadores, esos que como el personaje de Nabokov, esperan con paciencia que sus enemigos resbalen en el brillo de su propia suficiencia. Los antidarwinistas, al igual que los antimarxistas, siempre están al acecho esperando cualquier caída, cualquier contradicción, cualquier fallo para arrojarlo a la cabeza de sus contrarios con el grito triunfante de "lo ves, ya lo decía yo". Reprochar un uso ideológico a la burguesía de las ideas que consideraba convenientes para sus intereses es desconocer toda la historia de la humanidad: el mono desnudo es conspirador e intrigante por naturaleza. Y chismoso. Pon la radio y lo comprobarás. La Historia es tan larga. Una historia de la ciencia objetiva, "desapasionada", antiideológica es esencial para fijar la situación, situación que nunca es fija ni definitiva sino cambiante y provisional hasta nuevo aviso. La metáfora de la ciencia como un edificio en permanente construcción hecho por todos con ladrillos que sustentan el conjunto me parece de gran utilidad. Lo malo es cuando un nuevo ladrillo intenta desalojar del muro a los ladrillos que no le gustan. Con esta "nueva biología" tenemos un caso más de desalojo desacomplejado de la laboriosa tarea llevada a cabo por los maestros de obras que nos precedieron. Lo demasiado nuevo suele resultar con frecuencia demasiado viejo. Sabido es que tras toda crítica radical al darwinismo en forma de enmienda a la totalidad "acaba apareciendo un crucifijo escondido en alguna parte".
Pero cuidado con Popper, no es un tipo que se le despache facilmente. Su pensamiento se situa en el campo racionalista y por tanto del progreso. Se batió no solo contra el marxismo si no tambien contra Strauss y la escuela de Chicago y contra cualquier idea totalizante. De hecho los ultraconservadores le impidieron el acceso. Su "criterio de demarcación" o falsación de las teorías no es nada nuevo. Es un tema constante de la Filosofía y además sin solución lógica, como demostró Gödel en el ámbito de la matemática. Pero la labor científica continua, sin dejarse arrastrar por la "falacia del todo". A quien niegue el papel del azar y la contingencia en la evolución no es lo más indicado mostrarle argumentos de autoridad, sino trabajos concretos que investigan el tema con criterios científicos como los llevados a cabo en la Un. de Michigan por Richard Lenski y colegas y citado y comentado en este blog por JAL y Alcina: ahí se hace un seguimiento concienzudo de como opera la contingencia, que se hace relevante en la evolución cuando facilita la aparición de "innovaciones clave" que tienen que ser sancionadas a posteriori por la selección natural.
Acaba de llegar mi nieta y ante esa contingencia todo se pliega y se pospone.
Besos

Hola amigos:

Como siempre sin atender los argumentos de los que no piensan como vosotros. Personalmente no soy antidarvinista, sino "no darvinista" (ya lo digo en el título del post) por cuanto, en mi modesta opinión (como en la de otros muchos que "no son" antidarvisitas) se trata de una teoría con inumerables lagunas y deficiencias. Pero da igual. Ya cada uno ha dicho lo que tenía que decir. Supongo que en este blog se seguira por los mismos derroteros, que es marear la perdiz, sin aportar lo que se les solicita, desacreditando gratuitamente a los demás sin aportar nada. Pero quien sepa de que estamos hablando y los térninos de un debate sobre filosofía de la ciencia entenderán perfectamente de el que, como y porqué he escrito mi último post y los términos del debate.

PD. Quizás Raquel te gustaría, o serías más afin, a la postura de Feyerabend que defiende que la actividad científica no deja de ser como un prostíbulo (el vocablo es suyo, que no mio). Y que conste que en parte tiene razón (Feyerabend es antipoperiano), como podemos observar….. De deberé seguir explicando y denunciando en mi blog este tipo de ¿debate?; no ¡desiderata insustancial!. Eso si Fco. Sabe un poco más de que va el tema aunque cae otra vez en la trampa de subliminalmente achacarme de creacionista. ¡Como no!, Pero, Fco, ¿has leido mi post?. Es meridiano que no. ¿Porqué criticas sin documentarte?. Lee el post por favor y defiende que soy creacionista, si puedes claro está.

Saludos y por mi parte ya he acabado, en tanto no se desprecie por despreciar mis opiniones. De hacerlo seguiremos perdiendo el tiempo en post insustanciales.

Saludos cordiales y por cierto soy agnóstico y no niego el papel del azar. Es que no nos enteramos.

Juanjo Ibáñez

Preparadísimo y sapientísimo Juanjo:

Desde las abismales profundidades de mi ignorancia y falta de preparación de la que tú tan inteligentemente te has percatado, te pido que, haciendo un ejercicio de democratización del conocimiento, me ilumines con tu vastísimo saber y extensos conocimientos en filosofía de la ciencia, y me contestes a una cosa.

“Se ha visto que los elementos móviles, ante una agresión ambiental van a sitios concretos (hotspots). Cuando hay una gran crisis ambiental, como por ejemplo, un meteorito, ésta afecta a toda una población por igual, entonces todos los elementos móviles saltan al mismo sitio en varios individuos a la vez, con lo cual surge una población nueva” Esto lo dice uno de los tuyos. ¿Cómo ves esto compatible con la extinción del K-T? ¿La "teoría" evolutiva basada en estos supuestos, incuidos virus y demás, es falsable? Y por favor, no me cuentes rollos. Di sólo sí o no, y por qué.

Con tu tremenda preparación intelectual (que no humildad) quizá contribuyas un poco a ilustrar a los "semi-analfabetos" (como tú dices) que osan hablar de disciplinas que sólo están al alcance de las mentes grandiosas y clarividentes como la tuya.

Yo aquí corto (me voy de vacaciones). A la vuelta seguimos.

Saludos y feliz año a todos.

Estimada Raquel, con independencia de tu ironía… Pues sí hice el esfuerzo durante varios años de aprender sobre fislosofía de la ciencia. El que tu no lo consideres oportuno es problema que a mi no me incumbe. Pero para hablar sobre validaciones y refutaciones de teorías científicas: ¡son lentejas!. O sabes o no sabes.

Y erre que erre Raquel, te evades nuevamente de la cuestión abordando un caso concreto y no que es una teoría científica "corroborada o refutada. Si quieres entender sobre filosofía de la ciencia puedes comenzar a leer un libro, o comenzando con mi "curso básico" que es para estudiantes, no para investigadores, pero……. Pero contesta al planteamiento que debatimos aquí, que son los problemas inherentes para aceptar que el darvinismo es una teoría científica.

Sigues echando balones fuera y esto ya comienza a ser de cómico (por no llorar). Te recuerdo el título de tu post y tu apelación a Popper. Otra vez andando por las ramas. ¿Sabes o no sabes de que hablo?. No tengo problema en darte alguna clase particular y ‘gratis!. Soy así de generoso. ¿Aceptas?. ¿Quieres aprender?.

Que descanses

Ciao

Juanjo Ibáñez

Vaya, vaya Raquel, has hecho un gran ejercicio de humildad despreciando los conocimientos de los que te llevan la contraria.

Me gustaría saber que tiene que ver en esta discusión el párrafo:

“Se ha visto que los elementos móviles, ante una agresión ambiental van a sitios concretos (hotspots). Cuando hay una gran crisis ambiental, como por ejemplo, un meteorito, ésta afecta a toda una población por igual, entonces todos los elementos móviles saltan al mismo sitio en varios individuos a la vez, con lo cual surge una población nueva”

Te diré que cuando quieres demostrar algo, más alla de las suposiciones, afortunadas o no, en cualquier campo de la ciencia tienes que aplicar el falsacionismo "te guste o no" y cuando refutas una hipótesis y aceptas la altenativa puedes asegurar, con un margen de error, mayor o menor, que vas por buen camino y a partir de esta premisa puedes comparar tu trabajo con el de las personas que están estudiando cosas similares.

Si has tenido la "fortuna" de no tener que utilizar una falsación de hipótesis…poco debes haber investigado.

que tengas felices fiestas

Estimado Juanjo,
con el palmarés que exhibes en tu blog y con el tono iracundo que empleas la verdad es que intimidas. Solo te falta añadir que eres vegetariano, pacifista, multiculturalista, feminista, situacionista, panteista, partidario de la reencarnación y estás a favor de la adopción de niños por las parejas gay. El tono recuerda al cura de aldea que tras vestir al maniqueo con todas las lacras morales lo refuta colérico ante los atónitos parroquianos. ¿De donde procede semejante tono? Leyendo tu artículo se entiende todo enseguida. Tu referencia intelectual es Koprotkin así lo declara. Y tambien citas como fuente de autoridad a Feyerabend. Dos tipos algo extraños, el príncipe Koprotkin y el nacionalista alemán a pesar de ser austríaco Feyerabend, condecorado por el Ejercito alemán-el de Hitler-donde alcanzó diversos grados. Es el problema de los radicales, nunca se conforman con nada. De simpatizar con las ideas y prácticas eugenésicas nazis viró no al ambientalismo, sino a la negación de toda ciencia si esta se presenta como ciencia histórico-occidental que es la realmente existe, la científicotécnica predominante hoy en todo el mundo, donde la partida se juega a vida o muerte como todo lo real, un dadaismo epistemológico que representa la rabieta de un niño malcriado que ha sido pillado haciendo cosas feas y se cobra venganza con una enmienda a la totalidad. Aunque yo no soy quién para analizar la epistemología de Kuhn y Feyerabend, tambien se les puede aplicar a ellos su misma medicina, la manera en que se constituyen los conocimientos y el proceso de producción del conocimiento científico, dado que niegan validez al proceso acumulativo y terminan haciendo cada vez más difuso, con su epistemología anarquista, los límites entre teorías científicas y no científicas y el peso de criterios externos al proceso científico, como su propia idiosincracia, prejuicios, intereses, relación con los centros de poder, etc a los que ellos, como todo el mundo tambien estan expuestos. El "todo vale" de Feyerabend, que él lo circunscribía al ámbito epistemológico como forma de eludir la férrea y según él castrante disciplina del "método científico", no tardó en saltar al campo de la moral y la política, con las consecuencias sociales que nuestra época está padeciendo. Naturalmente hay que reconocer el portentoso y manierista edificio conceptual que levantan ambos, sobre la base de Popper y Lakatos. Yo personamente prefiero el "criterio de demarcación" de Wittgenstein: el significado; solo las proposiciones científicas poseen significado, las demás son metafisicas, o sea, literatura. Tambien me gusta Lakatos en este punto: los programas de investigación son el procedimiento adecuado de crítica y falsación. ¿Y el viejo Koprotkin y su animadversión por Darwin? Naturalmente ese odio provenía de un desconocimiento de las investigaciones llavadas a cabo por Darwin y que condujeron a éste a formular la idea de la unicidad de la vida en el planeta y su diferenciación mediante evolución por "selección natural". Bueno, podia ser una idea interesante en principio para una mente curiosa, es decir científica. Sobre todo teniendo en cuenta el consenso en su época sobre la literalidad del génesis. Pero Koprotkin no era científico y se adhirió a la vulgata del darwinismo difundida por sus enemigos, como la supervivencia del más fuerte, el pez grande se come al chico y otros clichés por el estilo. Koprotkin era un moralista que lo que le gustaba verdaderamente era predicar en el mesiánico y eschatológico estilo de Savonarola. Nanaturalmente conocia a los pedagogos rusos y era partidario absoluto del ambientalismo, era determinista ambiental y odiaba cualquier referencia a condicionamientos instintivos o hereditarios. En ciencia su modelo era Paulov, que habia experimentado en su factoría conductista con el condicionamiento de la conducta animal. Sabido es que Lenin visitó a Paulov y especularon con la posibilidad real de inducir mediante técnicas de condicionamiento pauloviano la emergencia del "hombre nuevo". El programa "eugenésico" se abandonó cuando Stalin se hizo con el poder y fué sustituido por el lisenkismo. Lisenko era un devoto del "apoyo mútuo" y le cayó bien a Stalin, que lo apoyó y encumbró e impuso so autoridad científica hasta la caida de Kruchev en el cicuenta y seis. Durante todo ese tiempo se persiguió en la URSS toda investigación en el campo de la genética. Lisenko era discípulo de Michurin, otro partidario radical del ambiente que sostenía que podia lograr peras más dulces regando el peral con agua azucarada. En cuanto a Lisenko, le cayó bien al régimen porque afirmaba que lograría cosechas seguras, tanto en invierno como en verano, "entrenando" a las semillas. Natuarlmente logró que la hambruna se extendiera por la Unión Siviética.
De todas las caracterizaciones que Gustavo Bueno hace de las sucesivas generaciones de izquierdas, la última se hace acreedora de propiedades como divagante, extravagante y fundamentalista, cuya pasión es la destrucción del orden establecido pero con la condición de no perder la sede, generalmente con cargo al orden establecido. Per conservare la sede perde la fede. A mi personalmente la ignorancia me aterra, porque sospecho que es el sustento de todos los fanatismos y males que aquejan al género humano. Tambien sospecho que es la ciencia, con todas sus caidas, correcciones, rectificaciones y dudas, la que nos está ayudando a ir encontrando suficientes agujas en el pajar para configurar respuestas plausibles a preguntas fundamentales. Por eso me deja perplejo que un Dr. en Ciencias Bilógicas y Científico Titular del Centro de Investigaciones sobre Desertificación del CSIC-Universidad de Valencia y dedicado a la docencia percibiendo sueldos del Estado predique el irracionalismo exquisito de Feyerabend denunciando a la ciencia en su totalidad como ideología, como instrumento de dominio y como sello de clase, en un país tan desesperadamente necesitado de investigación cientifica de calidad y de inovaciones competitivas, defendiendo en su lugar esoterismos extraños y misticismos alternativos que solo contribuyen a elevar el nivel de ruido y la confusión de los hinocentes. Es el mohin exquisito de los petimetres y dandis intelectuales crecidos en la abundancia que otros crearon.
Con un saludo cordial le saluda francisco

Jajajajaja.

Francisco hay que reconocer que al menos sabes algo de filosofía de la ciencia, empero tus interpretaciones no dejan de ser mal intencionadas, por no decir esperpénticas. Tal potaje te cocinas que uno no sabe ni por donde comenzar a despedazar tanta tontería.

Subyacentemente, las descalificaciones contra mi persona están ahí. Hablas de “Iracundo” “cura de aldea” o tu traca final:

“Por eso me deja perplejo que un Dr. en Ciencias Bilógicas y Científico Titular del Centro de Investigaciones sobre Desertificación del CSIC-Universidad de Valencia y dedicado a la docencia percibiendo sueldos del Estado predique el irracionalismo exquisito de Feyerabend denunciando a la ciencia en su totalidad como ideología, como instrumento de dominio y como sello de clase, en un país tan desesperadamente necesitado de investigación cientifica de calidad y de inovaciones competitivas, defendiendo en su lugar esoterismos extraños y misticismos alternativos que solo contribuyen a elevar el nivel de ruido y la confusión de los hinocentes. Es el mohin exquisito de los petimetres y dandis intelectuales crecidos en la abundancia que otros crearon”.

A parte de la mala leche creo que tienes problemas de comprensión lectora. Yo pregunto a Raquel que, ya que no le gusta Popper si prefiere a Feyerabend, por cuento como todo vale……..

Y a partir de ahí (es decir has leído mal o tendenciosamente) te montas una desiderata hipócrita tu solito para decir que yo defiendo esoterismos extraños y misticismos alternativos para ……. (H) inocentes….. “petimetres”. Y en medio sacas a Estalin, Kruchev, Lisenko. Demasiado para mi cuerpo, jajajajaja. No merece la pena que te contestara sino fuera porque me acusas de que como no entiendes como el CSIC paga a un irracionalista. ¡Madre de Dios! ¡o de Dawin!, según prefieras. ¿Y luego dices que tengo un tono iracundo? No seamos hipócritas Francisco X.

Obviamente te contestaré en mi Blog. Si me gustaría que dieras la cara, res decir que pusieras nombres y apellidos, como hacen las personas honestas y valientes.

Veamos algunas cuestiones y luego que con tu pan te lo comas.

1. A Feyerabend le respetan casi todos los filósofos de la ciencia, incluso sus rivales, (hay que leer un poquito más), y especialmente por hacer de “Pepito Grillo” con una gran agudeza intelectual. Efectivamente fue nazi (y luego anarquista), pero al menos no lo ocultó, como otros muchos que pasaron a dirigir laboratorios en USA.

Tu dices: “Feyerabend, que él lo circunscribía al ámbito epistemológico como forma de eludir la férrea y según él castrante disciplina del "método científico", no tardó en saltar al campo de la moral y la política, con las consecuencias sociales que nuestra época está padeciendo”.

Da toda la impresión que confundes a Feyerabend con los neodarvinistas que por no saber, no saben ni exponer los criterios de demarcación del darvinismo, es decir que se saltan la “férrea” y “castrante disciplina del método científico” para eludir contestar la simple pregunta que yo hago que es justamente esa: ¿Porqué no exponéis los criterios de demarcación del Darvinismo?. Vamos en casa del herrero cuchillo de palo.

¿Qué la amoralidad que “padecemos” es culpa de Feyerabend y no de un ultraneoliberalismo basado en la ideología de los ultradarvinistas?. Jajajaja. Eso ya son delirios muy serios y efectivamente aquí hago mía tu frase de “A mi personalmente la ignorancia me aterra, porque sospecho que es el sustento de todos los fanatismos y males que aquejan al género humano”.

Totalmente de acuerdo pero parece que nuevamente te pones en tu foco de mira.

2. Entre Kuhn y Feyerabend hay un pozo ideológico insalvable. ¿Cómo los mezclas?. Kuhn no tenía nada en absoluto de anarquista y hace falta ser miope y tergiversador para entender la inconmensurabilidad como tu la interpretas. A noser que simplemente no la entiendas. Es la primera vez que leo a interpretar a Kuhn en esos términos. Vamos que “a la hoguera”, como buenos inquisidores que sois. Hablas de uno de los filósofos de la ciencia más reconocidos del siglo XX, citado en muchas publicaciones estrictamente científicas. ¿cuidado colega, cuidado! Vamos que para ti una buena parte de los científicos son anarquistas peligrosos. Se trata de es e tipo de pensamiento descalificante típico de los neonazis adoradores del pensamiento único que hace parecer a unos científicos anticreacionistas tan radicales como los creacionistas. Inquisición de la buena por ambos lados. Cada día os parecéis más. ¿Y criticas a Feyerabend?

Luego parece que eres tu el que defiende a Popper y yo el que le ataco. Como maniqueo no tienes precio. Todo el mundo puede leer los comentarios de arriba (que ya tengo a buen recaudo) que yo defendía de todo lo contrario. Para continuar aludiendo a que Kuhn y Feyerabend construyen todo su edificio “diabólico”, en la obra de Popper e Irme Lakatos.

Y ontinuas escribiendo:” Yo personalmente prefiero el "criterio de demarcación" de Wittgenstein”. Perdona, ¿a que Witgenstein te refieres?: al que escribió el Tractatus Logico-philosophicus, o al que renegó después de el, como previamente les paso a Rusell y Whitehead con sus Principia Mathematica, es decir a todos los que pensaban que todo el edificio de la ciencia podía reducirse a la lógica formal (y obviamente renegaron de el, porque eran honestos y cuando hay que desdecierse se hace). Cuidado porque defender a Popper y después defender lo que el mismo criticó………… no es de tu estilo.

Resumiendo, Yo pedí que se explicarais los criterios de demarcación de Popper para el Darvinismo y tu conviertes el asunto en lo que ya predije, un marasmo de argumentos procedentes, de diferentes doctrinas, ámbito del pensamiento, en un galimatías descalificados que pudiera dar lugar a pensar, a los que no entienden del tema, que eres un erudito. ¡Que lástima!. Y encima quieres darle la vuelta a la tortilla. O sigues con problemas de deficiencia lectora o es un asunto bastante más grave. ¡Fastuoso!. Debes sentirte muy orgulloso. No dudo que como político harías carrera.

Te explico el porqué existe una categoría en mi blog llamada” curso básico de la filosofía y sociología de la ciencia”.

En primer lugar, comenzó como un debate con Ruiz Elvira (blog ciencia y medio ambiente) cuando alegaba, más o menos, que hay dos tipos de pensamiento: “la ciencia y la superstición”, para añadir seguidamente que la ciencia era el estudio de la realidad. Vamos que no tenía ni pajolera idea de lo que se traía entre manos.

En segundo lugar, porque muchos colegas no saben lo que es el método científico y la filosofía de la ciencia, algo que debiera ser de conocimiento obligado y enseñado en la universidad, para todos aquellos que iniciamos la carrera científica. Ya comenté que aprendí tarde, pero lo hice.

En tercer lugar, lo he hecho en orden cronológico, divulgando las posiciones de las principales escuelas de la filosofía de la ciencia.

En cuarto lugar señalo que en muchos libros de filosofía de la ciencia los autores toman posiciones maximalistas a favor de una (a las que ellos pertenecen) contra todas las demás, cuándo yo pienso que todas atesoran algún valor y tienen aspectos interesantes. Es decir que la filosofía de le ciencia no es eso de: ¡O del Madrid o del Barsa!. Dicho de otro modo, que se aproveche lo que consideren bueno y soslayen los aspectos ya refutados, caducos, o que simplemente no entren en su perspectiva personal, pero siempre con coherencia.

Resumo por segunda vez, intento que las personas piensen por si mismas. Iintento modestamente atacar el pensamiento único e intolerante. Sí, ese del que hacéis gala constantemente algunos de vosotros para desgracia de la biología. Porque vuestra postura no difiere de la de los creacionistas en su intolerancia. Parece que simplemente pretendéis desplazar a las religiones clásicas por una nueva religión, haciendo uso del mismo lenguaje “Dogma central de la biología, sacerdotes de la ciencia, y bla, bla, bla”.

Si llamáis a agitadores a los que defendemos la pluralidad de opiniones y el derecho a expresarse libremente, ya estáis implícitamente diciendo lo que sois muchos de vosotros (que afortunadamente no todos).

Ciertamente, que a veces puedo ser contundente (o como tu dirías iracundo), pero tan solo en una cosa, contra la intolerancia. Lamento tener ese defecto: ser intolerante contra los intolerantes, es decir contra los que machacan a los que no piensan como ellos.

Y a partir de aquí, ya no discutiré más con vosotros. He obtenido todo lo que pretendía para alimentar mi blog. Mostrar vuestra manera de proceder. , la intolerancia de muchos neodarvistas que atenta contra el libre pensamiento.

Solo os pedí los criterios de demarcación poperianos (sí ese filósofo que te merece respeto) del darvinismo. Y la habéis montado fina. Jajajaja. Ciao.

Yo no descalifico para luego decir saludos cordiales. Simplemente no soy un hipócrita anónimo.

Y como traca final, porque si no terminaría nunca te dejo este enlace en el que se incluye una entrevista a una persona que no creo que digas que es antidarvinista, lo que viene a continuación sobre la postura de Darwin.

http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=42142

“En algunas ediciones de El origen, al final del último capítulo, señala que todas las formas de vida provienen de sólo unas pocas formas primordiales. En otras dice que fue el creador el que infundió la vida a estas formas. En otras ediciones no dice nada. Claramente estaba jugando a ser ambiguo, primero con Dios y luego sugiriendo el origen químico de la vida”.

Estimado Juanjo,
menuda filípica me endilgas, no se si amí o un enemigo in phantasma con el que te bates ardorosamente, como don Quijote. ¿Tratas así a tus alumnos? Yo creo que dirijes mal tus tiros y nadie merece este trato. Para empezar he de decirte que yo no soy biólogo, ni científico, ni filósofo ni tengo cargo alguno en ninguna institución pública o privada. Como decía Amós, vivo de ser vaquerizo y de coger los higos de sicomoro. O sea, soy un obrerete. Pero no pierdo la esperanza de ser partícipe de lo que Descartes predicaba de todo ser humano, el buen sentido. Eso sí, me gusta leer. De todos los filósofos, el más generoso de todos fué Sócrates, que discurrió la mayéutica. Tenía verdadero gusto por enseñar y no despreciaba a los ignorantes. Yo siento nostalgia por el saber sistematizado que imparte la Universidad precisamente porque no lo tuve. A todos los autores que mecionas y a algunos más los he leído. Pero no se me ocurriría discutir con usted con semejante carácter. Y menos en esta noche. De manera que le deseo un feliz año nuevo y quedo suyo affmo.
francisco

Querida Raquel,
sobre la falsación a mi se me ocurre este pedestre razonamiento: una teoría T debería ser falsada por una teoría T’, que a su vez tendría que ser falsada por una teoría T” y así hasta el infinito. Esto es una aporía y por tanto puro nominalismo. La falsación de una teoría es su propia historia, que puede requerir siglos. El darwinismo ha sido desmenuzado, analizado, verificado, contrastado, corregido y encontrado sus limitaciones y errores hasta ayer mismo y todavía no está zanjada la cuestión. No es un dogma. Todas las críticas que se le hacen ya están contenidas en la propia obra da Darwin. Pero contiene una parte de certeza que sí está verificada y contrastada. A mí al menos así me lo parece. Y a Juan Luis Arzuaga parece que tambien. Su libro se llama "El reloj de Darwin". Delicioso.

Queridos/as compañeros/as,
Juanjo, Francisco, Raquel y todos los demás que, con vuestros comentarios, enriquecéis este blog (ni mejor ni peor, espero, que cualquier otro…), os deseo toda clase de éxitos y suerte para este encrisado 2010. Como decía el poeta… lo más profundo que se puede penetrar en un túnel, es hasta su mitad. A partir de ahí se empieza a salir…

Aprovecho la ocasión, como moderador, simplemente para eso, para pedir moderación, que nadie descalifique a nadie gratuitamente y que los únicos argumentos que se esgriman sean los de la razón (no razón de verdad, sino de consciencia y… conciencia…). Aunque ya está muy manido eso de que el que insulta solo se descalifica a sí mismo, creo que se puede decir casi de todo… con algo menos de soberbia y agresividad… ¿estamos?

Un saludo.
JAL

Coincido con JAL, que para algo me dio el curso de verano "Biotechnology Explorer" (aunque no le tuve como profesor de Microbiología).

Mi opinión es que la ciencia (afortunadamente) a "comido terreno" a la Filosofía. Preguntas como ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Qué es la vida? han pasado de la filosofía al área de la Astrofísica, la Biología, etc. En otras palabras: la filosofía y la teología no es más que conocimiento obsoleto del dominio de la historia. Recordemos que este es un blog de CIENCIA. He leído a grosso modo los comentarios y como conclusión final solamente saco lo siguiente: No por hablar más pedante se es ni más culto, ni más correcto. Me reitero: Esto es un blog de ciencia no de crítica literaria, así que todo ese alarde de complejidad lingüística está fuera de lugar.

Saludos cordiales

Pd: Claridad, brevedad, racionalidad y reduccionismo

Hola Cesar,
coincido contigo en la estima por JAL, a quien tengo el honor de conocer. Su heróica labor de divulgación no solo nos delita, sino que nos instruye.
Sin embargo creo humildemente que te equivocas cuando realizas una división tan tajante entre filosofia (¡y teología!) por un lado, y ciencia dura por otro. Tu frase "filosofia y teología no es más que conocimiento obsoleto del dominio de la historia" requeriría alguna aclaración porque es incoherente negar validez a la filosofía filosofando. Yo prefiero partir del principio de que el saber humano es uno y está expresado en su historia, en la historia de los conocimientos humanos, que son acumulativos. Reduccionismo y complejidad son nociones surgidas en los mismos centros de conocimiento, en las universidades anglosajonas y ningún científico ignora hoy esa relación íntima. No es justo despreciar "ahora" a la filosofía, sería caer en el mismo pecado de arrogancia que en otro tiempo se le reprochó a la filosofía. Por la sencilla razón de que la filosofía puede conservar cierta utilidad como recurso que quizás proporcione el "brinco" necesario fuera del sistema cerrado que es toda teoría científica. Cierto que este es un blog de ciencia, de ciencias biológicas y tecnología concretamente. Pero yo observo que se discuten muchas otras cosas además de ciencia en sentido estricto. Seguramente la ciencia solo se pueda hacer en los laboratorios. Pero la ciencia forma tambien parte de la cultura humana y en ese sentido su divulgación cobra una importancia relevante. ¿O no estas a favor de la divulgación de la ciencia? Di-vulgación, difundir entre el vulgo. Para mejorar su condición. ¿Estás en contra de esto?
Siento resultar pedante, pero es que yo soy muy vulgar y encuentro todas las cosas muy interconectadas y enmarañadas. Especialmente enmarañadas en el tiempo. Las cosas para enmarañarse y desenmarañarse necesitan mucho tiempo, tanto como la propia biología. Un saludo

Hola César,
un abrazo, a la vez que a todos los demás. Gracias por tu comentario. Espero que aquellos días enclaustrado en el sótano de biológicas te hayan servido de algo y que, ya puestos, sigas dejándote caer por estos lares donde, como Francisco, compartimos la pasión por la ciencia y su proyección social (con filosofía o sin ella, puesto que nunca he tenido claro qué pertenece a cada magisterio…, a excepción de la religión).
Un abrazo.
JAL

Hola Cesar,
¿tu crees que los problemas de las sociedades, de los indivíduos, que tienen casi siempre que ver con necesidades y carencias, se pueden encarar con mecánica probabilistica o biología molecular? La realidad del ser humano se desenvuelva en diferentes niveles interrelacionados pero autónomos. Seguro que has oído y leído sobre emergentismo, una idea muy interesante. En los estados de la conciencia, o sea, la mente, no están ni las neuronas ni los genes ni las proteinas que gobiernan sus funciones, excepto cuando un científico las observa cuando las estudia, y en este caso tambien como imágenes. Los contenidos de la mente no es la biología quien los estudia, sino la psicología. Tambien la mente produce arquitecturas prodigiosas, véanse los sistemas de lógica, las matemáticas, el estudio de la historia, la sociología, el arte, la música. Hasta los juegos malabares. Vivimos en las palabras, en la relación, en la cultura. No en las proteínas. Un saludo

Mucha gente critica las teorías científicas no Darwinianas con la misma ferocidad carente de educación, elegancia y base que ellos mismos critican de los “anti-Darwinistas”. Alguien como Pilar Herrero Solans, que titula estas teorías como barbaridades y ridiculeces, nos deja un ejemplo de la falta de calidad científica que se suele generar en estos temas. Desde luego, si supiese algo del tema, como qué son estas secuencias móviles (por cierto, el 21% del genoma), la mayoría de origen viral, las que median procesos fisiológicos claves como la inmunomodulación durante el embarazo o la propia placentación, mediante “saltitos”, se ahorraría cometarios tan poco acertados como los que parece haber copiado de un patio de colegio.
Tampoco me parece correcto meter en el mismo saco a todos los que crean en los virus como motor de evolución, ni todos creen en la panspermia ni desde luego se considerarían lamarckianos. Cuando esto se aplica también de manera poco acertada al Darwinismo quedan citas tan poco acertadas, pero con base real, como que la mujer son simplemente “aplicaciones” del hombre macho (Libro original El Orígen del Hombre de Darwin). Desde luego esta cita en ningún caso debería actuar como menoscabo de la teoría evolutiva de Darwin, y lo mismo se debería aplicar a las teorías evolutivas no -Darwinianas.
Me gustaría que, por último, alguien como Pilar me explique por qué las series estratigráficas, salvo en contadísimas y por lo tanto estadísticamente despreciables casos, no se ven secuencias progresivas de evolución, sino saltos radicales en términos evolutivos. Saltos como los que dan esas secuencillas saltarinas que componen nada menos que el 21% de nuestro genoma.

Por Starviewer Team

Carl Gustav Jung (1875-1961) fue el primero de la era moderna que expresó la idea de arquetipos en el ámbito de la psicología. Su exploración de las profundidades de la mente le llevó a la filosofía, la mitología, la alquimia, las religiones orientales y el misticismo occidental. Abrió la puerta al relativismo psicológico, y situó el estudio del inconsciente en un primer plano, por encima del consciente, e iniciando un nuevo camino muy poco transitado por el conocimiento académico. Para él, incluso había algo más global y suprapersonal que denominó inconsciente colectivo. Éste, común a toda la humanidad, contendría la herencia mental de la evolución humana.

Jung observó símbolos de naturaleza universal, que llamó arquetipos, y que estaban relacionados con una serie de experiencias comunes en distintos pueblos y culturas (infancia y vejez, muerte, embarazo y parto, el amor,…). Estas experiencias se estructurarían y organizarían en campos comunes (arquetipos) dentro del inconsciente colectivo: como el del padre, madre, niño, amante, héroe, sabio, etc. Sería como si una idea común se hubiera concretado en cada uno de los pueblos de la tierra a lo largo de su historia, cambiando conforme las vivencias de esos pueblos variaban, pero permaneciendo siempre un remanente colectivo que estaría presente en cada uno de los individuos de las nuevas generaciones.

En los años 20, se inició un experimento en la Universidad de Harvard que fue continuado en Escocia y Australia. El fisiólogo y doctor William McDougall intentaba medir, en unos experimentos de psicología animal, cómo las ratas heredaban la inteligencia de sus progenitores. En sus experimentos colocaba a los roedores en un pequeño laberinto para medir su inteligencia. Las ratas más “inteligentes” resolvían el laberinto con mayor rapidez y eran emparejadas con otras ratas inteligentes. Lo mismo hacía con las más torpes. Es decir, las inteligentes se apareaban entre si, y las torpes solo entre ellas.

Veintidós generaciones después, todas las camadas de ratas, inteligentes y torpes recorrían el laberinto diez veces más rápido que cualquier rata de la primera generación. ¿Cómo era posible que las camadas más recientes de ratas lentas hubieran aprendido a recorrer el laberinto aún más rápido que las ratas inteligentes originales?, ¿Qué conexión había entre la primera generación de ratas y la última? Posibles explicaciones de este fenómeno llegarían a finales del siglo pasado de la mano de revolucionarias ideas, como por ejemplo, la teoría de la resonancia mórfica (Sheldrake, 1995). Sigamos viendo otros experimentos y fenómenos naturales curiosos.

En los años 50 el biólogo Lyall Watson observó en la isla de Koshima, próxima a Japón, a una colonia de monos Macaca Fuscata en estado salvaje durante varios años. En 1952, los científicos empezaron a proporcionar a los monos batatas dulces que arrojaban sobre la arena. Al principio los monos comían los tubérculos con algo de arena, hasta que una hembra joven, llamada Imo, comenzó a lavar las batatas y pronto otros monos aprendieron este comportamiento.

Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes lavaban las batatas antes de comérselas. Sólo los adultos que imitaron a sus crías incorporaron este cambio. Otros adultos siguieron comiendo las batatas con arena.

Lo descrito hasta este momento no dejaría de ser un mero aprendizaje por imitación (Miller y Dollard, 1941) o también llamado aprendizaje vicario (Bandura y Walters, 1963), es decir, hay un modelo del que se aprende algo por observación.

Sin embargo, en el otoño de 1958, a partir de un determinado instante, diríase mejor de un determinado mono, TODOS los primates de la tribu lavaban las batatas antes de comerlas. Y la sorpresa no quedó ahí, hubo algo que aun les impresionó más a estos investigadores. Sin que los monos de Koshima salieran de la isla, la conducta de lavar las batatas antes de comerlas se había extendido a otros monos del archipiélago ¡e incluso del continente!

El hábito aparentemente saltó las barreras naturales y apareció en otras islas e incluso en Takasakiyama, en Japón. Científicamente no se encontró ninguna explicación. A partir de un mono, imaginemos que fuese el número cien, el centésimo mono, se produjo una explosión de conocimiento que fue automáticamente incorporada por todos los miembros de su especie, sin importar la distancia a la que se encontraran (Watson, 1979).

Otro interesante fenómeno ocurrió con aves a mediados del siglo pasado. Los herrerillos azules son pequeños pájaros de cabezas azuladas muy comunes en Gran Bretaña. Aún hoy se reparte leche fresca en algunos lugares de Gran Bretaña. Hasta los años 50, los tapones de las botellas de leche se hicieron de cartón.

En 1921, en Southampton, Gran Bretaña, quienes recogían sus botellas de leche observaron un curioso fenómeno. Al recogerlas había pequeños trozos de cartulina alrededor de la base de la botella, y la crema de la parte superior de la botella había desaparecido. El hecho apareció en otro lugar de Gran Bretaña, a unas 50 millas de distancia; y después en algún otro lugar a 100 millas. El fenómeno se extendió supuestamente por imitación –diría la psicología del aprendizaje clásica-, sin embargo, los herrerillos azules son criaturas que normalmente no viajan más de cuatro o cinco millas. Por lo tanto, la expansión de ese comportamiento sólo podía explicarse en términos de un descubrimiento independiente del hábito.

Ese hábito fue cartografiado por toda Gran Bretaña hasta 1947 y para entonces era bastante universal, quienes realizaron el estudio, concluyeron que debió ser “inventado” de manera independiente al menos 50 veces. Pero aún hay más, el ritmo de extensión del hábito se aceleró con el tiempo. En otros lugares de Europa donde las botellas de leche son repartidas al pie de las escaleras de las casas, como en Escandinavia y Holanda, el hábito también afloró durante los años 30, extendiéndose muy similarmente.

Pero aún se puede dar una vuelta más de tuerca, y es que existe una evidencia aún más fuerte de un proceso desconocido de transmisión del conocimiento. La ocupación alemana en Holanda, hizo que cesara el reparto de leche durante varios años, reanudándose en 1948. Si un herrerillo azul suele vivir tres años, probablemente no quedarían herrerillos azules de la época en la que la leche fue repartida por última vez. Sin embargo, al retomar el reparto de leche en 1948, la apertura de botellas de leche por los herrerillos azules surgió rápidamente en lugares bastante separados de Holanda, se extendió con rapidez y surgió independientemente con una frecuencia mucho mayor en esta segunda ocasión. Esto prueba que un nuevo hábito probablemente dependería en mayor medida de un tipo de memoria colectiva que de la genética.

De nuevo al alcanzar ese conocimiento un determinado sujeto, todos los individuos de la especie, sin importar ni la distancia ni el tiempo, lo incorporan automáticamente.

Quizás podríamos pensar que estas experiencias fueron casualidad y que no ocurren en otros entornos, especies o entidades físicas. Sin embargo, existen multitud de experimentos en plantas e incluso en estructuras físicas como cristales o en niveles atómicos y cuánticos en algunas partículas.

En experimentos con sustancias se han obtenido también resultados cuanto menos sorprendentes. Algunas de ellas son muy difíciles de cristalizar en el laboratorio. Sin embargo, si en uno de ellos se tiene éxito en la tarea, la sustancia en cuestión comienza a cristalizar con mayor facilidad en otros laboratorios del resto del mundo. Al principio se pensó que la causa pudiera ser que investigadores visitantes portaran diminutos trozos de cristal en sus ropas o en sus barbas. Pero finalmente esta causa fue desechada.

Aparentemente los cristales aprenden: 40 años después del descubrimiento de la glicerina, solía aceptarse que ésta no formaba cristales. Cierto día a principios del siglo XIX, un bidón de glicerina transportado de Viena a Londres comenzó a cristalizarse.

Muy poco tiempo después, en otro lugar muy distinto, otra carga de glicerina cristalizó. Los casos se extendieron y hoy se la glicerina forma cristales cuando la temperatura desciende a menos de 17°C. Esto mismo ha ocurrido con otras muchas sustancias.

Edgard Morín (Nuevos Paradigmas, Cultura y Subjetividad. D. Fried Schniyman Ed. Paidos B. Aires 457 pg.) relata textualmente: “Hace poco se descubrió que hay una comunicación entre los árboles de una misma especie. En una experiencia realizada por científicos, se quitaron todas las hojas a un árbol para ver cómo se comportaba. El árbol reaccionó de un modo previsible, es decir, que empezó a segregar savia más intensamente para reemplazar rápidamente las hojas que le habían sacado. Y también segregó una sustancia que lo protegía contra los parásitos. Pero lo que es interesante es que los árboles vecinos de la misma especie empezaron a segregar la misma sustancia antiparasitaria que el árbol agredido”.

Pareciera que cualquier entidad física viva o inerte tuviera un soporte más sutil por el que se expande y a través del cual recoge la información necesaria de su especie para dar un salto en su evolución cada cierto tiempo, o quizás, cada cierto número de unidades, sujetos o individuos.

El Dr. Rupert Sheldrake, biólogo y filósofo británico, planteó una hipótesis que intentaba explicar estos experimentos y fenómenos: los Campos morfogenéticos, o campos no locales como prefiere llamarlos. Según el propio Sheldrake:

“Morfo viene de la palabra griega morphe, que significa forma. Los campos morfogenéticos son campos de forma; campos, patrones o estructuras de orden. Estos campos organizan no solo los campos de organismos vivos sino también de cristales y moléculas. Cada tipo de molécula, cada proteína por ejemplo, tiene su propio campo mórfico -un campo de hemoglobina, un campo de insulina, etc. De igual manera cada tipo de cristal, cada tipo de organismo, cada tipo de instinto o patrón de comportamiento tiene su campo mórfico. Estos campos son los que ordenan la naturaleza. Hay muchos tipos de campos porque hay muchos tipos de cosas y patrones en la naturaleza…”

Podríamos decir que esta hipótesis, al haber sido replicada en multitud de experimentos, pasaría a convertirse en teoría, sosteniendo que de alguna manera todos estamos interconectados (Gregg Braden, 2000), de forma que existiría una matriz que conecta toda la realidad visible e invisible, y que los cambios en una parte de la misma, afectan a otras partes de esa realidad. Algo semejante se desprende del principio de incertidumbre de Heisenberg (1927) cuando postula que un observador del mundo subatómico afecta a los resultados por el mero hecho de observar, convirtiéndose en participante.

Lynne Mctaggart (El campo, 2007) sostendría la misma idea que Braden: Todos estamos conectados, existe un campo que responde al poder de la intención y que a partir de una determinada masa crítica los cambios en sujetos individuales se extienden a todo el colectivo automáticamente.

Según la teoría de Sheldrake los genes, por ejemplo, serían el mecanismo físico que recibe la información del campo morfogenético, como la radio o la televisión reciben sus señales. Explicaría también la transmisión de la información a individuos de la misma especie de forma simultánea, pero separados en el espacio y en el tiempo.

Para verificar o refutar su propia teoría, Sheldrake realizó dos experimentos con humanos: “El primer experimento fue patrocinado por la revista New Scientist, de Londres, y el segundo por la Brain/Mind Bulletin, de Los Angeles.

En el experimento patrocinado por New Scientist, a personas de distintas partes del mundo se les dio un minuto para encontrar rostros famosos escondidos en un dibujo abstracto. Se tomaron datos y se elaboraron medias. Posteriormente la solución fue emitida por la BBC en una franja horaria donde la audiencia estimada era de un millón de espectadores.

Inmediatamente de realizada la emisión, en lugares donde no se recibe la BBC, se realizó el mismo “test” sobre otra muestra de personas. Los sujetos que hallaron los rostros dentro del tiempo de un minuto fueron un 76 % mayor que la primera prueba. La probabilidad de que este resultado se debiera a una simple casualidad era de 100 contra uno. Según el Dr. Sheldrake, los campos no-locales, o campos morfogenéticos, habían transmitido la información a toda la “especie”, sin detenerse en aquellas personas que presenciaron la mencionada emisión de televisión.

En el experimento patrocinado por el Brain/Mind Bulletin de Los Angeles, a varios grupos de personas se les pidió que memorizasen 3 poemas distintos. El primero era una canción infantil japonesa, el segundo un poema de un autor japonés moderno y el tercero un galimatías sin sentido. Tal como la teoría de los campos morfogenéticos predice, la canción infantil, habiendo sido aprendida por millones de niños durante muchas generaciones, aunque éstos fueran japoneses, fue memorizada notablemente más rápido que las otras dos alternativas.”

Gary Schwarz, psicólogo de la Universidad de Yale, realizó un experimento similar en el Tarrytown Executive Conference Center de Nueva York. A estudiantes de Yale que no sabían hebreo se les mostraron palabras hebreas de tres letras, la mitad de ellas sin sentido. Los estudiantes obtuvieron mejores resultados en el reconocimiento de palabras “reales” en una proporción superior a la que cabría esperar como mero fruto del azar.

Tal vez os estéis preguntando, ¿qué implicaciones pueden tener estas cuestiones en nuestra vida diaria, que la pasamos buena parte de la misma comportándonos como autómatas, o viviendo felizmente en un mundo donde consumir o hacer lo que hay que hacer forma parte de nuestra rutina más inconsciente?, ¿Porqué debería importar ser consciente de lo que significa esta teoría?, ¿Se pueden extrapolar a nuestra especie los resultados de ese ‘centésimo mono’ que lavó las batatas y provocó la revolución en toda su especie?, ¿Influiría el pensamiento de un solo sujeto en un cambio planetario?

La teoría de la resonancia mórfica anima al cambio en nuestra manera de pensar y sentir el mundo que vivimos. Dice que la aparición de una nueva idea, sentimiento, e incluso la acción de, por ejemplo, intercambiar servicios en vez de dinero, puede ser facilitada por la resonancia procedente de personas que sintonicen con esa idea y la pongan en práctica.

Surgiendo un comportamiento totalmente nuevo, no sólo por primera vez en la historia de un individuo, sino por primera vez en el mundo. ¿Qué significa esto? Pues quizás que esté en nuestras manos cambiar el rumbo de nuestro planeta si somos capaces de generar una nueva forma de pensar, actuar o sentir, que poco a poco se materialice en nuevas formas de convivencia.

¿Realmente influyen nuestros pensamientos y los sentimientos en tal medida?, ¿Su influencia es real o fruto de la fantasía popular? Sabemos por distintos experimentos, como por ejemplo los llevados a cabo por Masaru Emoto en sus investigaciones sobre el agua (Mensajes del agua, 2003) que los pensamientos y las palabras habladas o escritas son capaces de generar un tipo de energía no visible que influye sobre la cristalización de las moléculas. Un pensamiento de paz hace que una molécula de agua cristalice de una forma completamente diferente a como lo haría el pensamiento de violencia, siendo en el primer caso cristalizaciones perfectamente ordenadas y simétricas, mientras que en el segundo aparecen estructuras desordenadas e irregulares.

En otro nivel de investigación de la realidad, conectado con el tema que estamos tratando, se sitúan las investigaciones del físico francés Alain Aspect (1982). En ellas, junto con su equipo, descubre que sometiendo a ciertas condiciones a partículas subatómicas, como los electrones, eran capaces de comunicarse entre sí con independencia de la distancia que las separase. Parecía que cada partícula individual supiera qué estaban haciendo todas las demás.

El físico cuántico David Bohm (Totalidad y el Orden implicado, 2000) exploró la unidad del universo por medio de lo que él llama “orden implicado”, que se encontraría presente en todos los seres y las cosas. Dio una respuesta a los experimentos de su colega francés opinando que sus descubrimientos implicaban la realidad objetiva no existe siendo una especie de gigantesco holograma la realidad en la que vivimos.

Para Bohm el motivo por el cual las partículas subatómicas permanecían en contacto con independencia de la distancia, reside en el hecho de que es una ilusión. Explica su teoría con un sencillo ejemplo: Imaginemos que a través de dos monitores observamos el mismo pez. En uno de ellos aparece de frente, y en otro de lado. Podría pensarse en un principio que son entidades diferentes y separadas. Podríamos pensar que son dos peces distintos e incluso creer que se comunican entre ellos a la vez. Sin embargo, al cabo de un tiempo, veríamos que hay cierta unión entre ellos, e incluso seguramente que se trata de un solo pez. Con las partículas subatómicas estaría pasando algo parecido, según Bohm. La aparente conexión entre éstas partículas nos estaría advirtiendo de un nivel más profundo de la realidad al que, de momento, no tenemos acceso. En realidad, en ese nivel, las partículas estarían conectadas entre sí, y puesto que tu, yo y todos los objetos y seres de nuestra realidad estarían constituidos por partículas como éstas, y otras, todos formaríamos parte de una inmensa red de carácter holográfico donde el fenómeno de la localidad se resquebraja al estar todo interrelacionado y unido.

Multitud de investigadores, máximos exponentes de lo nuevo, y herejes a la vez, muestran un multiuniverso en el cual cada una de sus partes, desde las partículas subatómicas pasando por una gota de agua, un ser humano, y hasta las agrupaciones de galaxias estarían conectadas, compartiendo información entre sí de forma simultánea y constante.

Quizás, la realidad física manifiesta parte de ese gran holograma del que formamos parte y sería nuestra conciencia quien lo recorrería reconociéndolo en sus más variopintas manifestaciones.

El ser humano de la Tierra es cada vez más consciente de la necesidad de empezar a utilizar todo el potencial que lleva dentro de sí mismo. Si todos y todo está conectado, tal y como nos avanza la física cuántica, deberíamos empezar a plantearnos seriamente la posibilidad de que los seres humanos como sujetos individuales, son los primeros y últimos responsables de la realidad que crean y viven a diario, tanto en el presente como para las generaciones futuras, y que el hecho de una transformación global de la humanidad pasa inexorablemente por el cambio de un individuo… de otro… y otro… y otro más, así hasta llegar a un enésimo sujeto,… supongamos que fuese el número cien, y que al cambiar ese centésimo humano, generaría una explosión de conocimiento que se transmitiría automáticamente al resto congéneres del planeta, provocando grandes corrientes de cambios planetarios que a modo de contracciones de un parto darían lugar al nacimiento una nueva era de seres humanos, una nueva humanidad. Esa nueva era que tanto esperamos que se materialice, debería nacer antes en el interior de cada uno de nosotros para luego expandirse. Seamos conscientes de lo que implica colaborar con esa masa crítica silenciosa que forman millones de personas en todo el planeta. Millones de seres que desean vivir en un mundo diferente pero que se creen desconectados cuando lo que apuntan las investigaciones es a todo lo contrario. Aprovechemos el río de conocimientos y transmisión de información que suponen las nuevas tecnologías (internet,, móvil,…), para conectar con esas ideas, sentimientos y actitudes que hablan de unión entre los seres humanos, de comprensión, de aceptación, de paz, de comunicación, de vivir la vida con esos valores que nuestra sociedad parece haber dejado en un segundo plano, y en definitiva, para dejarnos empapar de lo nuevo y formar parte de una cadena de transmisión que potencie lo global. Integremos y actualicemos, con la información que ahora tenemos, el hecho de que el todo es mayor que la suma de las partes.

Nuestro planeta y su futuro, es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros, de nadie más. Intentemos no dar energía a lo que nos separa, a lo que nos divide. Abandonemos lo malo conocido y abrámonos a lo nuevo por conocer, cojamos nuestra batata llena de arena, hagamos algo nuevo con ella -como los monos japoneses- y daremos sentido a las palabras implicación, compromiso y humanidad, a su principal representante, el ser humano y a la herramienta que es capaz de cambiar en cada instante el futuro: el libre albedrío, escoltado por la mente y el corazón y trabajando con esos niveles sutiles que nos cuentan los investigadores más avanzados.

Intentemos ser un poco más conscientes de nuestro potencial como grupo para cambiar el planeta, pero antes, ¿Te atreves a ser tú el centésimo humano? …Yo sí.

http://www.starviewer.wordpress.com

¡Virgen santa qué principio! He salido k.o de la lectura de éste escrito. Aquí tenemos una buena muestra de lo que representa la “cultura” en la red y un ejemplo de cómo se puede construir un discurso tan frondoso como pamplinesco. Alguien recordaba aquí hace poco que éste es un blog de ciencia, no un akelarre de meigas. No en vano se cita a Edgard Morin.
La ciencia creo que nunca fué tan atrevida como para hacer afirmaciones del tipo: “la realidad no existe, sino solo una especie de gigantesco holograma”. Quien afirmaba algo parecido a esto era el obispo Berkeley, exponente máximo del solipsismo. La diferencia es que Berkeley sabia lo que quería: saber quien manda. De manera que ya podemos decir a los del CERN que paren el HLA, que ya tenemos la teoría del todo, la gran teoría unificada: ¡se trataba de un holograma!
Pero, ¿qué es un holograma? un holograma es una fotografía en tres dimensiones que puede incluir el movimiento porque todo late. Naturalmente en nuestro caso se trata de holografiar el Universo. Por tanto, te situas fuera del Universo provisto de una cámara holográfica y ruedas una secuencia que dure aproximadamente 18000 millones de años…et voilà, ahí tenemos el Universo.
La ciencia es mucho más modesta. Lo primero que aprendió fué a no tomarse muy en serio a los iluminados. Como decía Gould, poner una cosa curiosa al lado de otra cosa curiosa sin precipitarse en ir demasiado lejos en las conclusiones. Que tal método se parece demasiado al coleccionismo de sellos, pués quizá. Pero es la única forma de ser fiel al cometido de la ciencia, que no es otro que ponerle cerco precisamente a la “realidad”. Se trata de ir encontrando el suficiente número de “agujas en el pajar” que nos ayuden a esbozar una imagen de conjunto. Un dia puede ser Darwin, pero otro puede ser Mendel. O Lynn Margulis. O Bárbara McClintok. O Judith R. Harris. Todos encontraron su aguja particular.
Por cierto ¿Es la “teoría de la resonancia mórfica” un buen ejemplo de lo que debemos entender por teorías evolutivas no darwinianas?
Gracias

No, Francisco. La Teoría de la Resonancia Mórfica por ahora no cubre el vacío creado por la Teoría de Evolución por Selección Natural.

Saludos

Enhorabuena Raquel. Ya era hora de que alguien les dijera a estos mentecatos las cosas como son. Es una vergüenza que algunos de estos individuos se dediquen a la ciencia. Así nos va. Al menos da gusto ver que hay gente que es capaz de razonar en la ciencia española.

Señor Merino,

Menos mal que está usted como pilar de la selección natural. Su comentario viene a aportar la solidez y el rigor científico que faltan en la entrada para la justa defensa del darwinismo.

Saludos

Creo que el comentario anterior sobreestima el aporte del señor Merino, el rigor es aplaudir los blogs creacionistas:

http://los-fallos-de-darwin.blogspot.com/2009/11/la-teoria-de-la-evolucion-no-es-una.html#comments

Ahora ya queda todo arreglado. El señor Merino con su rigor y Flex activando el primer resorte, demuestran por enésima vez que todo aquel que critica el darwinismo es creacionista.

Primer resorte activado:

http://nuevabiologia.blogspot.com/2008/01/resortes-darwinistas-primer-resorte.html

Larga vida a la Supervivencia del más apto, la Naturaleza como granja. El emperador luce su maravilloso traje nuevo.

Ver mis libros contra el darwinismo fanático:”Darwinlandia” en internet.

tus libros no estan contra el darwinismo fanático, están contra el darwinismo. Por supuesto, tambien están contra la ciencia. Exactamente igualito que Ratzinger.

En primer lugar, decir que no se si es porque lo es, o porque estoy tan harto de leer el absurdo combatiendo antidarwinistas sea dónde sea que cuando leo la coherencia argumentativa la sobrevaloro. Sea como sea, este es el texto mejor construído, más explicativo y mejor argumentado que he leído en meses en internet acerca de la evolución biológica.

Tengo dos cosillas que decir y que no son críticas, lo primero: dices “La discrepancia con las teorías estándar en ciencia es algo frecuente y muy sano” y no siempre es cierto. Voy a poner un ejemplo burdo pero muy explicativo de esto:
Si una persona que discrepa de existe la gravedad se tira de un décimo piso para demostrarlo, se matará, y su discrepancia se acabará con ella. Pero si una institución o una sociedad, o un club, o una secta discrepan con la gravedad y convencen a 100 millones de ignorantes sobre el tema de que no existe tal gravedad, pueden convencerlos de hacer el ejercicio y la institución (sin ser culpable desde el punto de vista de las leyes de ningún país) habrá propiciado la muerte de esas personas.

Es imperdonable que no exista sanción alguna de la sociedad científica a los científicos que con conciencia o sin ella divulguen ideas no argumentativas (no tienen argumentos; generalmente solo te invitan a que compres sus libros que tampoco tienen argumentos o libros de otros autores sin argumentos o que no dicen lo que creen) que contradicen postulados científicos (no tautológicos) demostrados empíricamente y teóricamente hasta la saciedad.

Por dos razones:

1: Provoca que grandes esfuerzos económicos y de tiempo, tuyo, mío y de muchísim@s otr@s sean dedicados a pararles los pies a los dogmatismos.

2: Pueden contaminar estamentos científicos, lo cual podría desembocar una Ne-Edad Media del conocimiento (y por lo tanto de la sociedad)

Según mi opinión, vivimos en un mundo donde creemos que las bases fundamentales que sustentan lo poco que hay de la civilización moral están a buen recaudo y sin embargo las bases económicas por las cuales el mundo funciona (o mejor dicho, no funciona) estuvieron punto de esfumarse en Estados Unidos tras la caída de Lemman Brothers simplemente porque toda base económica era especulativa (Es decir, irreal) y ahora siguen en entredicho.
Pues al conocimiento le pasa una cosa similar. Estamos en un momento (este medio nuevo siglo) en que la ignorancia global propiciada por determinadas fuerzas de poder mediante la confusión mediática en TV, radio, internet etc (antes se usaba la ocultación en monasterios) vease Iglesia católica, (Baja y Alta Edad Media) podría colapsar la sociedad junto con la propia economía y mostrarnos que no había ni base económica ni base cultural para desarrollar nuestra civilización y ni siquiera para mantenerla.

El hecho es que seguramente deben haber poderes enormes a los que les beneficia alcanzar de nuevo un sistema feudal en el que solo 10.000 individuos puedan dominar sin esfuerzo alguno a humanos cuya necedad les llevaría a actuar como personas de 2ª clase completamente dependientes de los nuevos nobles. Y esos poderes no están tan lejos como parece. Uno de ellos visitó Madrid con una invitación del gobierno sustentada cordialmente por economía pública de un país “aconfesional”.
En una sociedad sana, el darwinismo no necesitaría defensa, como no necesita defensa el defender que “mejor no te tires de un 10º piso si no quieres sufrir daños o la muerte”. Pero dado que no estamos en una sociedad sana debo contentarme con tu texto.

Gracias

hola, me intereso el articulo, porque al menos no rechaza de plano como creacionistas las posturas con las que estoy de acuerdo, por ejemplo, la del Dr. Sandín. Sin embargo, esta claro que es Ud. darwinista y cualquier intento de una nueva biología es “su” “nueva biologia”, veo que Ud. esta muy cómodo con la actual.

Religiosamente, los darwinistas repiten que “el darwinismo social (es) una interpretación distorsionada del darwinismo”, cuando en realidad el darwinismo es una teoría social (Malthus) y económica (Smith) proyectada, sin fundamentos científicos, a la naturaleza. Justificación “biológica” de la explotación, de la persecución y de la “fe” de la existencia de razas superiores.

Respecto a que Darwin era subgraduado en teología, no deja de ser tan verdad como los casos de científicos que Ud. menciona. No entiendo por qué molesta, pero así es, las verdades a los darwinistas les molesta, porque ellos prefieren la “fe”. Como la fe en la tautológica selección natural y la fe en “el iluminado” charles.
Soslayar, tergiversar y minimizar la obra de Lamarck (y muchos más –Tremaux, Blyth, etc) no parece molestarles, además que se encargan de atacarlo personalmente, y todo se debe a que era partidario de la revolución francesa. El darwinismo además de favorecer lo que Ud. menciona, también era una forma de detener esas ideas que venían del continente. (La comparación con la bomba atómica es, por lo menos, inexacta)

Hay una confusión con el azar, el diseño, y la direccionalidad. Esto puede ser por desconocimiento o por incapacidad de discernir. La selección natural y el darwinismo son deterministas y direccionalistas, ven ventajas, estrategias, egoísmo, guerra y planificación de la guerra en la naturaleza, eso es teleología. Decir que “no hay azar” no implica que haya un diseñador o un destino, o una fuerza vital, ni mucho menos. Implica asumir que no hay más realidad que las leyes físicas y la evolución sigue estas leyes de la naturaleza y los sistemas complejos, porque los seres vivos son sistemas complejos en que la integración es más que las sumas de las partes. Debería leer a kauffmann y a von Betalanfy.

La (nuestra?) nueva biología propone partir de lo observado y no de la mitología darwiniana, por ello Sandín recurre a la función de los virus en la naturaleza (no solo Sandin, también Forterre , virólogo del inst Pasteur, Raoult, y otros) cuyo papel en la creación de nuevos genes esta demostrada.
La participación de los virus y la simbiosis, (integración) en los procesos biológicos esta demostrada (placentación, definición del sexo, generación de la célula eucariota – Forterre y los mimivirus-, etc.) El salto que no parece incomodar, es esa “fe” en que los manipulados y fraudulentos experimentos de la Biston betularia, (ahora repetidos sin arrojar ningún resultado a favor de la SN) puedan proyectarse a la generación de nuevas formas de organización, la aparición de especies, la aparición de nuevas estructuras, la evolución. Las diferencias genéticas de las poblaciones no explican la evolución. Pero a los darwinistas les parece muy sencillo. Porque es ciencia ficcion.
Pensar científicamente, escapa al darwinismo, porque –aun diciendo que el darwinismo es incompleto- proponen cambios, mejoras y un “acercamiento a la realidad” que no existe ni existirá hasta no admitir (darse cuenta, atisbar al menos)que el sustento teórico es científicamente inexistente. Son proyecciones económicas, una tautología que no explica nada, y una matemática de poblaciones que no tiene nada que ver con la complejidad evolutiva. Diagnostico: no hay forma de mejorar algo que no aporta científicamente nada, solo confusión, desorden y desacuerdo dentro de los mismos sacerdotes del darwinismo.

Su comentario me resulto constructivo y de pensamiento abier
to estoy precisamente escribiendo un libro sobre evolucio-
nismo y las religiones adamicas.–Aqui no es responsable dar-
win ni Jesus.-Los negocios son cosa del codicioso y cuando la
codicia opta por ocultar la antiguedad de la unica piramide
redonsa porque las cenizas volcanicas la datan en 20000 años
y destruye sumeria,,,,o en argentina encontramos cromagnon
y la academia darwiniana no lo publica…entonces la enfer-
medad tiene virus de codicia y no de ciencia y la teoria del
poblamiento de america o del paleolitico y neolitico no
son mas que instrumentos para fabricar billetes————–

Bueno, toda esta polémica deja en claro una sola cosa EVIDENTE Y PROBADA. Esto es que el origen de la Vida es un auténtico misterio de la cual sólo se tienen las más controvertidas teorías…

Un mensaje para el señor López, que es un admirador de Darwin y de Marx…

(requerido)

(requerido)


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