EL ESPEJO DE LOS ENIGMAS


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ESPEJO DE LOS ENIGMAS. Resumen del Capítulo titulado El Espejo de los Enigmas en el libro-homenaje a Isabel Izquierdo Moya “Encuentros con lo imposible” (Amazon, 2017)

 

RESUMEN

A lo largo del siglo XX se propusieron tres explicaciones principales para la adaptación: la primera, considerada por lo general extra-académica, a menudo denominada anti-evolucionista y basada, para algunos en fuerzas internas de naturaleza supra-sensible, se oponía a las dos explicaciones consideradas académicas: la lamarckista y la darwinista. Tanto para el francés Étienne Rabaud (1868-1956), como para el español Pedro Laín Entralgo (1908-2001), entre estas tres opciones la segunda estaba ya periclitada a mediados del siglo XX, mientras que la tercera constituía la doctrina normal o canónica, si bien el propio Rabaud en sus escritos mostraba su desacuerdo con este punto de vista. En una demostración sin precedentes de la naturaleza voluble de la ciencia, la situación descrita parece haber dado un vuelco. La explicación darwinista, que el propio Rabaud cuestionaba en sus textos, parece hoy periclitada. La lamarckista, que parecía entonces periclitada, ha recuperado seguidores, si bien carece de pruebas que justifiquen una aplicación amplia. Ante este panorama, nos planteamos si acaso lo que estos académicos del siglo XX, tan corteses con los textos darwinistas, habían denominado como supra-sensible en algunos casos y extra-científico en otros, no merecerá ahora una nueva denominación que permita dirigir la vista a horizontes amplios que en su día fueron descartados por los ímpetus del positivismo.

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Ciencia y Política: la Genética como herramienta


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hemos visto tantas veces criticado el nombre de Lysenko que nos sorprendió al leer su informe a la Academía de Ciencias Agrícolas, de 1948, ver que tenía un contenido.  No obstante en las contadas ocasiones en que este informe se había publicado en español iba acompañado de comentarios confusos. Hemos escrito este libro para acompañar el informe a la Academia de Lysenko de unos comentarios adecuados.

 

Ciencia y Política: la Genética como herramienta
Emilio Cervantes y Francisco Bravo
Aunque el Logos es común, la mayoría vive como si tuviera una inteligencia particular
(Heráclito de Éfeso, 535-484 a. C.)
La Genética estudia la herencia, la transmisión de los caracteres. Pero existen dos graves peligros en relación con la Genética.
El primero, compartido en general con las demás disciplinas científicas y, en particular, con la Biología, es el de la generalización indebida. Encontrar y describir un mecanismo responsable de la herencia no significa que ese mecanismo sea el único.
El segundo peligro es todavía más general y tiene que ver con la capacidad de manipulación asociada con las ideas más fundamentales de la Genética. En la Ciencia es muy difícil distinguir el conocimiento de la manipulación. La historia de la Genética revela numerosos ejemplos de manipulación y muchos tienen un origen común.
Presentamos aquí el texto completo del Informe de Lysenko a la Academia de Ciencias Agrícolas de la URSS de 1948. En las pocas ocasiones en que hemos visto este informe publicado se ha visto acompañado por textos de gran confusión. Nuestro interés es contribuir a aclarar un poco tanto el contenido de este texto como la difícil relación entre Ciencia y Política y la influencia de la Genética en todo este complejo proceso…
Contenido
Introducción: Ciencia y Política 11
La Genética, una disciplina de gran relevancia política 12
La Genética en sus orígenes I: Cruzamientos 15
La Genética en sus orígenes II: Bioquímica 18
La cuestión de El Origen de las Especies 19
La herencia genocéntrica:
la barrera somático-germinal de August Weismann 27
Las ideas de Thomas Hunt Morgan:
un genético clásico o formal se asoma a la evolución 28
El panorama en la URSS 34
¿Por qué el Congreso Internacional de Genética
no se celebró en Moscú? 35
Lysenko 36
El darwinismo es la verdadera fe de Lysenko:
Comentario a su Informe a la Academia de 1948 39
Waddington y la epigenética 47
Conclusión 51
Apéndice: Texto de Lysenko:
Informe sobre la situación en las ciencias biológicas 52
Referencias 79
1. Introducción: Ciencia y Política
En su obra titulada “Política” Aristóteles caracteriza al ser humano por su racionalidad y también por ser político. Ambos atributos van indisolublemente unidos y, en cuanto un colectivo de individuos pueda tener un cierto conocimiento de sí mismos y de su entorno, surgirá pronto la división de tareas e inmediatamente la representación política, la cesión de ciertas capacidades…
Ver en Amazon el libro Ciencia y Politica: la Genetica como herramienta de Emilio Cervantes y Francisco Bravo.
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Encuentros con lo imposible (Libro-homenaje a Isabel Izquierdo Moya)


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sentimiento de la necesidad de cuidar las colecciones de insectos se encuentra en primer lugar entre las líneas maestras que dirigieron la trayectoria científica de Isabel Izquierdo, Conservadora de colecciones de insectos en el Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC en Madrid.

¿A qué puede deberse, nos preguntamos hoy, dicha necesidad?

El naturalista acostumbra a investigar las causas, pensando que la explicación se encuentra siempre antes del efecto pero, a veces, puede resultar conveniente buscar las razones de la existencia de algo no antes, sino por el contrario, más allá de sus consecuencias…

 

Coordinado por: Emilio Cervantes

Textos de: Paloma Blanco Fernández de Caleya, Santos Casado, Emilio Cervantes, Alberto Gomis, Antonio González Bueno, Carlos Martín Escorza, Carmen Rey del Castillo

PRESENTACIÓN

 

Una entrevista publicada en el periódico del Museo Nacional de Ciencias Naturales pone de manifiesto las líneas maestras que dirigieron la trayectoria científica de Isabel Izquierdo. En primer lugar, el sentimiento de una necesidad: la de cuidar de las colecciones de insectos. ¿Y a qué puede deberse, nos preguntamos hoy, dicha necesidad?

El naturalista acostumbra a investigar las causas, pensando que la explicación se encuentra siempre antes del efecto; pero a veces puede resultar conveniente buscar las razones de la existencia de algo no antes, sino por el contrario más allá de sus consecuencias. En el caso de las colecciones de insectos una necesidad conduce a otra, y la de cuidarlas no iba a ser excepción, puesto que inmediatamente obliga a poner todos los medios al alcance. ¿Con qué deseo? Con el de que dichas colecciones tengan un fin público. “Mi meta siempre ha sido hacer accesibles a la sociedad las colecciones del Museo” es el titular que destacaba, tanto en el encabezamiento de la entrevista como en el quehacer cotidiano de Isabel.

Como conservadora de la colección de entomología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Isabel Izquierdo se sabía depositaria del fruto de los desvelos y fatigas de muchos naturalistas, grandes nombres como Mariano de la Paz Graells, Ignacio Bolívar o Manuel Martínez de la Escalera y de otros entomólogos más modestos, muchos de ellos anónimos. Isabel sabía que su principal tarea era la custodia de un tesoro en potencia, porque la colección de insectos, resultado del trabajo de tantos autores durante los años, no constituye tesoro por sí misma. Es necesaria una conversión.

“Hacer accesibles a la sociedad las colecciones” significa eso: convertir una colección de insectos en un tesoro, en muchos tesoros. Una tarea que requiere cualidades especiales y un quehacer continuo, perseverante, inacabable. Una labor de encantamiento que Isabel hacía con esmero en su trabajo diario. Siendo así, algún indicio debería haber en la mencionada entrevista acerca de las claves y habilidades que se necesitan para tarea tan especial.

Los autores participantes en este volumen, colegas, compañeros, amigos de Isabel, hemos sentido la necesidad de dejar por escrito algunas ideas que quedaron pendientes en nuestros encuentros y conversaciones con ella. Estamos de acuerdo en que hay algo especial, enigmático, en su labor. El giro que nos lleva a considerar como un tesoro a un conjunto de insectos atravesados por alfileres entomológicos es semejante al toque de una varita mágica o si se quiere un ejemplo más material, a la labor del artista que convierte un bloque de piedra en la viva imagen de una persona o en el desencadenante de una emoción.

En definitiva, hablamos de una labor de encantamiento. Podría haber en aquella entrevista, decíamos arriba, indicios de algunas de las claves necesarias para esta tarea. La primera es la familiaridad con las piezas: “se crea una relación casi afectiva”, se dice en algún punto de la entrevista. Desde ese momento los insectos dejan de ser entes vulgares y pasan a ser queridos, surge el vínculo especial. En segundo lugar, una documentación exhaustiva. La colección científica contiene datos que constantemente nos recuerdan que un insecto particular ha sido elevado a otra categoría: es un ser apreciado, y nuestro aprecio se acompaña con una serie de datos. Finalmente, una vez que el objeto ha sido elevado a un nivel superior, se ha de cerrar el círculo para que nos demos cuenta de que cada uno de esos ejemplares y otros similares que no hemos escogido para nuestra colección, sin necesidad de habernos familiarizado con ellos, ni de haberlos colmado con datos, ni de haberlos ensalzado a otro nivel, tienen un valor en sí mismos. Cada ser vivo tiene un interés propio, de igual valor al de aquel que primero escogimos, al cual nombramos y al que quisimos y cuyo mérito, en definitiva, consiste en que nos ha llevado a conocer a los otros que eran anónimos. Más allá de aquellos primeros, nuestros modelos, todo son imágenes. Así se cierra el círculo y queda confirmada la hipótesis inicial que proponía buscar las causas de algo no sólo antes de su existencia sino también más allá de sus consecuencias.

“Por esa puerta rara es la semana en que no entra una tentación”, decía Isabel al final de la entrevista. Y es que las tentaciones, los objetos dignos de interés, se encuentran a ambos lados de la puerta. Ignorábamos, antes de atravesar por primera vez el umbral del despacho de Isabel Izquierdo, que nuestra llegada era esperada con la curiosidad y ansiedad del entomólogo. Años después, el análisis ha demostrado ser correcto: ella sabía entonces que llegaba una tentación, que se abrían nuevas perspectivas. Después hemos aprendido que la colaboración era fantástica, por estar basada en su generosidad.

Cuidar, conservar una colección de insectos ayuda a ver las partes del mundo apreciándolas. Las cosas que vemos nos llevan a amar las que no vemos y esto puede conducir a resultados que de otro modo habrían sido imposibles pero cada periodo histórico está compuesto por un conjunto de elementos que habrían sido considerados imposibles en épocas anteriores. Los naturalistas tenemos que dar muchas vueltas para comprender lo evidente, pero queremos verlo con nitidez, un compromiso moral que no debemos olvidar.

 Encuentros con lo imposible está disponible en Amazon

 

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Palimpsestos darwinistas


 

 

 

 

 

 

 

 

Karl Ernst von Baer (1792-1876)

 

El palimpsesto es una obra escrita o dibujada sobre otra obra más antigua, a veces con la simple finalidad de aprovechar un pedazo de papel, papiro o pergamino, es decir, utilización del soporte.

Los textos de los grandes gestores sociales del siglo XIX, Marx, Engels, Darwin, encierran entre sus páginas restos de obras importantes,  que no son suyas, dando testimonio a la posteridad de que, además del firmante, por lo general pretencioso y pesado,  hubo otras personas que pensaron y escribieron antes que él de manera diferente y mejor, más brillante.  Precisamente por eso la suerte les fue menos propicia. Los triunfadores siempre están a lomos de otros que son los proscritos de la historia.

El darwinismo está lleno de estos ejemplos como es el caso de Karl Ernst von Baer, el fundador de la embriología, de cuya existencia sabemos precisamente por las páginas web y los libros del darwinismo que él combatió. Lo que sabemos nos lo han dado con cuenta-gotas quienes no supieron apreciarlo y es, por lo tanto, esquemático. Sabemos que era un gran científico, que descubrió el óvulo humano y que tuvo mucho que decir, pero tal vez por eso mismo, sus escritos no han tenido la fortuna de otros, que sin tener nada que decir,  o tan sólo por complicar la vida del lector,  se han difundido espléndidamente.  Esperamos que algún día se publiquen sus cartas a Darwin, páginas en blanco de difícil justificación en ese gran proyecto de la Correspondencia de Darwin.  Y también esperamos que algún día alguien traduzca al inglés su obra Über Entwickelungsgeschichte der Thiere. Beobachtung und Reflexion.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Robert Fitz Roy (1805-1865)

En relación con este fenómeno de los proscritos, de los maltratados de la historia cuya obra sólo aparece cual palimpsesto a la sombra de la de otros que no les llegaban ni a la suela del zapato,  hay también algún caso trágico. Al parecer, en el famoso debate en Oxford sobre El Origen de las Especies, quien fuera capitán del Beagle, y entonces vice-almirante, Robert Fitz Roy  se mostró contrario al libro de Darwin al que Huxley defendió.  Levantando una Biblia sobre su cabeza, Fitz Roy pidió a la audiencia que creyeran en Dios en lugar de creer en el hombre.

Una vez establecido en Londres, Fitz Roy fue el primer meteorólogo de la Historia, profesión entonces de alto riesgo.  Debido a la dificultad de los pronósticos acabó teniendo, sobre la misma cabeza que sostuvo la Biblia en el debate de Oxford, serios problemas que aparentemente resolvió cortándose el cuello con su cuchilla de afeitar.

Pero quien nos había motivado a escribir hoy sobre ruinas y palimpsestos no era Fitz Roy ni von Baer, sino Dühring.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Karl Eugen Dühring (1833-1921)

Karl Eugen Dühring (1833-1921) es quien da nombre a la exposición de la Teoría marxista de Frederic Engels que se titula precisamente Anti-Dühring. De esta obra podemos encontrar multitud de ediciones en todos los idiomas, pero será mucho más difícil encontrar alguna muestra de la obra que le sirvió de inspiración. Una lástima porque la lectura de los fragmentos que Engels salvó para la posteridad promete. Así tenemos, por ejemplo:

“Darwinian semi-poetry and dexterity in metamorphosis, with their coarsely sentient narrowness of comprehension and blunted power of differentiation  … In our view what is specific to Darwinism, from which of course the Lamarckian formulations must be excluded, is a piece of brutality directed against humanity.”

 

La semipoesía y el truco de las metamorfosis darwinistas, con su grosera estrechez de concepción y su embotada capacidad de distinguir… En nuestra opinión, el darwinismo propiamente dicho, del que hay que distinguir, naturalmente, la concepción lamarckiana, es una pieza de brutalidad dirigida contra la humanidad.

 

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Iconoclast: One Journalist’s Odyssey through the Darwin Debates


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This is the great problem with science today: That authority more and more replaces evidence

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¿Cuán bajo hemos caído? El oxímoron como medida del deterioro del lenguaje


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los oxímoron son expresiones, habitualmente de dos términos, en las que ambos se contradicen, disputan entre sí un espacio que no puede ser ocupado por ambos puesto que lo que uno significa no es compatible con el otro.

El diccionario de oxímoron cuenta con más de cien de estas expresiones. La parte más sencilla en la elaboración de este diccionario es la que consiste en dar las definiciones de estas expresiones puesto que son todas ellas iguales entre sí e iguales a cero: ninguna significa nada. Pero cuidado que esto no quiere decir que estas expresiones no tengan valor. Al contrario, pueden servir  para la destrucción del lenguaje. Son muy útiles para la generación de confusión y por eso a veces se utilizan en procesos de lavado de cerebro masivo. Es por eso que son cada vez más frecuentes en los terrenos de la política y de la educación.

En español se ha denominado a estas expresiones flatus vocis o también fantasmas semánticos.

La cantidad de oxímoron en un lenguaje es indicador de su deterioro y así en el español contemporáneo vemos que hemos caído verdaderamente bajo cuando tan abundantes son los casos encontrados a diario.

Con el desarrollo de las especialidades académicas se han revelado algunas particularmente fecundas en oxímoron. Tal es el caso de la Economía, de las Ciencias de la Educación, por supuesto de la Filosofía y también, como no, de la Biología.

La Economía se basa en gran medida en la gestión y proliferación de este tipo de expresiones y así tenemos la enorme familia de los oxímoron relacionados con el capital y el capitalismo (Capital humano, Capitalismo avanzado, Capitalismo de Estado, etc.) o aquellos en relación con la banca (Banca amiga, Banca ética, Banca solidaria, etc.).

La cultura de masas, la cultura tecnológica o la educación financiera serán ejemplos de oxímoron en el campo de las Ciencias de la Educación. La filosofía materialista es un buen ejemplo del dominio de la Filosofía, cultivada y abonada desde hace décadas por muchos grupos de expertos internacionalmente reconocidos y retribuidos, pero entre los flatos verbales más notables de todos los tiempos tenemos a la selección natural y la inteligencia artificial. El primero nacido y cultivado con esmero en los terrenos de la Biología,  el segundo de la cibernética que viene a ser la interfaz entre aquella y la informática.

Al admitir tales nociones auto-contradictorias e imposibles, el pensamiento queda bloqueado; su mejor parte anulada: la crítica y la auto-crítica desaparecen. El pensamiento se esfuma para dejar lugar a  la ideología. ¿Cuál es la diferencia entre uno, el pensamiento y la otra, la ideología? El primero es abierto y la segunda es cerrada, limitada. El primero extiende los límites de la razón, la segunda los recorta.

El oxímoron vuelve loco al hablante y lo domina. La selección natural no requiere explicación otra que su propia definición (tautología): sobreviven los más aptos, esto es los que sobreviven. La teoría científica queda degradada y la Ciencia convertida en anti-ciencia. Al admitir la inteligencia artificial el hablante se reconoce uno más entre los robots, máqinas pensantes y engendros cibernéticos. El hablante reconoce su propia estupidez, confiesa su incapacidad, y renuncia así a su cualidad principal, el pensamiento, al que entrega en manos de la autoridad del partido. Pero no importa,  dentro de cincuenta años nadie entenderá ya de qué estamos hablando. ¿Verdad?

 

 

 

 

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La Ciencia, la Literatura y sus motores


 

 

 

 

 

 

 

 

 

En un momento dado escribió Javier Marías:

Porque el pasar que más interesa a Benet es el que más se asemeja al pasar de la vida, en la que nunca nadie tiene todos los datos o toda la memoria o toda la seguridad o toda la interpretación de cómo fueron o son las cosas, aun las que más nos atañen o más han condicionado nuestra existencia teñidas todas de parcialidad e incertidumbre.

 

Y en otra ocasión:

En realidad la vieja aspiración de cualquier cronista o superviviente, relatar lo ocurrido, dar cuenta de lo acaecido, dejar constancia de los hechos y delitos y hazañas, es una mera ilusión o quimera, o mejor dicho, la propia frase, ese propio concepto,  son ya metafóricos y forman parte de la ficción. “Relatar lo ocurrido” es ya inconcebible y vano, o bien es sólo posible como invención.

 

Y antes de todo eso:

A diferencia del científico o el filosófico, el pensamiento literario se caracteriza por dos privilegios que son sólo suyos: no está sujeto a argumento ni a demostración (…), no depende de un hilo conductor razonado ni necesita mostrar cada uno de sus pasos; por consiguiente le está permitida la contradicción.

 

La contradicción, la ambigüedad, son motores en toda obra literaria como también lo son en El Origen de las Especies que, recordemos, es obra que no pertenece a la Ciencia sino a la Épica.

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La persuasión en la construcción de la ciencia contemporánea en México: Los casos de Martín de Sessé Lacasta e Isaac Ochoterena Mendieta


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El triunfo, el éxito de una obra o de un autor científico, no siempre es resultado de una aportación real a los campos del conocimiento, sino que a menudo es debido a una oportunidad histórica: Encontrarse en el lugar adecuado en el momento preciso.

Por ejemplo el libro principal de Darwin y fundador del darwinismo se titula Sobre el Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural o la Preservación de las Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida. En su prólogo el autor reconoce haberse inspirado en Malthus, un obscuro economista del Imperio Británico. La obra, carente de novedad científica y de resultados experimentales originales, busca constantemente confundir especie con variedad, ignorando la obra de los principales naturalistas. A tal fin está llena de errores y juegos de palabras, pero no obstante ha triunfado por inspirar un modelo de vida útil y acorde con los principios del liberalismo.

Muchos autores han triunfado en sus carreras por oportunismo. Pero el oportunismo no es inocente sino que está asociado con el apoyo de grupos de presión, redes de poder, lobbies, de tal manera que la ciencia queda convertida en política y la claridad y objetividad desaparecen.

El análisis de los ejemplos históricos en autores como Ochoterena y Sessé permite obtener las herramientas precisas para distinguir a los verdaderos protagonistas de los avances científicos de otros, cuyo papel histórico es más dudoso y ha de encontrarse entre los políticos o, para ser más críticos, entre los impostores.

No hemos estudiado casos históricos por una contemplación caprichosa del pasado. El estudio del pasado aporta las herramientas que nos permiten analizar el presente y orientar el futuro.

La persuasión en la construcción de la ciencia contemporánea en México: Los casos de Martín de Sessé Lacasta e Isaac Ochoterena Mendieta. PDF gratuito

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Recordando a Rafael Barrett


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace unos años hablábamos de Rafael Barrett, autor español que desarrolló la mayor parte de su obra en Paraguay y leíamos entonces su artículo titulado La ciencia, en el que brillantemente definía a esta actividad humana como religión corta.

La lectura de las memorias de Pío Baroja nos recuerda ahora a Rafael Barrett. De él dice Baroja:

 

Me dijeron que había hablado de algunos libros míos, quizá recordando que nos habíamos conocido un momento. También me dijeron que se habían publicado dos libros suyos en una biblioteca hispanoamericana; pero cuando pretendí comprarlos, no los encontré. Barrett fue para mí como una sombra que pasa. Barret debía de ser un hombre desequilibrado, con anhelos   de   claridad   y   de   justicia. Tipos así dejan por donde pasan un rastro de enemistad y de cólera. A la gente le gusta la mentira.

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El optimismo de los eunucos, según don Pío Baroja


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Leyendo ayer el libro de Don  Pío Baroja titulado Juventud, Egolatría llegaba a unos párrafos que me parecen que ni pintados para celebrar el día de San Alberto Magno, patrono de los científicos (mañana, 15 de noviembre). El texto es de una sorprendente actualidad que indica que aquello que vió Baroja era el embrión de lo que hoy tenemos.

Los párrafos son los siguientes:

 

En un libro de consejos a los investigadores de Ramón y Cajal, libro de una tartufería desagradable, este histólogo, que como pensador siempre ha sido de una mediocridad absoluta, habla de cómo debe ser el joven sabio, ]o mismo que la Constitución de 1812 hablaba de cómo debía ser el ciudadano español.

Sabemos cómo debo ser el joven sabio; sereno, optimista, tranquilo… y con diez o doce sueldos.

 Me han dicho algunos amigos que en la Institución libre de enseñanza de Madrid, donde se intenta dar una orientación artística a los alumnos, se hace tácitamente una clasificación de la importancia de las artes; primero, la pintura; después, la música, y, por último, la literatura.

 Fijándose en la intención que puede tener este orden, se ve que su objeto es no dar al estudiante motivos de pesimismo. Claro, no es contemplando telas viejas pintadas con aceite de linaza, ni con el chim… bum… bum.  de la música, como saldrán descontentos; pero ¡qué sé yo! En un país como España, creo que vale más que haya descontentos que no señoritos correctísimos que vayan al laboratorio con una blusa muy limpia, hablen del Greco y de Cezanne y de la Novena sinfonía  y no protesten, porque detrás de esta corrección se adivina el optimismo de los eunucos.

 

Pío Baroja. Juventud, egolatría.

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