Mentiras contagiosas

La desinformación se convirtió en un contagioso virus social, con graves consecuencias para la salud, ya en los primeros momentos de la pandemia de la Covid-19. En aquel momento acababa de empezar el proyecto Redes Sociales en Salud “La difusión de noticias falsas sobre salud en redes sociales”, realizado con una Ayuda a Equipos de Investigación Científica 2019 de la Fundación BBVA para estudiar precisamente cómo y por qué se contagian los bulos...

La desinformación se convirtió en un contagioso virus social, con graves consecuencias para la salud, ya en los primeros momentos de la pandemia de la Covid-19. En aquel momento acababa de empezar el proyecto Redes Sociales en Salud “La difusión de noticias falsas sobre salud en redes sociales”, realizado con una Ayuda a Equipos de Investigación Científica 2019 de la Fundación BBVA para estudiar precisamente cómo y por qué se contagian los bulos.

El equipo de Redes Sociales Salud ha investigado la tipología y las dinámicas de diseminación de información falsa sobre salud en las redes sociales en España durante los primeros meses de pandemia. Analizaron unos 530 artículos de verificación de bulos publicados por las plataformas Maldita, Newtral y EFE Verifica entre el 11 de marzo y el 10 de junio de 2020, con la ayuda de técnicas de Big data implementadas con el Barcelona Supercomputing Center.

El equipo, dirigido por el catedrático de periodismo de la Universidad de Navarra Ramón Salaverría, ha logrado desarrollar una tipología de los bulos relacionada con su gravedad, que va desde los más leves −la broma y la exageración− hasta los más graves –descontextualización y engaño−. La gravedad depende del nivel de falsedad y de voluntariedad en su difusión.

Respecto a las vías de difusión, son las aplicaciones móviles de mensajería o redes sociales las principales difusoras de bulos: en concreto WhatsApp se ha revelado como la plataforma donde los bulos se diseminan en mayor cantidad y con mayor alcance, según afirman los investigadores. Aunque también se advierte una considerable difusión de contenidos falseados en redes sociales abiertas, como Twitter.

Sin embargo, sólo el 4% de los bulos han sido conocidos a través de los medios de comunicación convencionales. Eso quiere decir, según resaltan los autores del estudio, que los periodistas han llevado a cabo una importante labor de filtrado de la desinformación. El mensaje principal que quieren transmitir los autores del estudio es que combatir la desinformación también es cosa de todos. En su opinión, la ciudadanía debe hacerse cargo de que la difusión de noticias falsas es un fenómeno con peligrosas consecuencias sociales. La pandemia ha puesto de manifiesto que desatender recomendaciones apoyadas en la ciencia y sustituirlas por teorías conspiratorias o negacionistas puede tener riesgos sanitarios muy graves, incluso mortales, para quienes caen en esos mensajes.

Para afrontar este problema, los autores del proyecto han elaborado materiales divulgativos para el público general, incluyendo podcast y una guía para ayudar a combatir la desinformación. El paquete de materiales divulgativos incluye también un test para que cada ciudadano pueda probar su capacidad de identificar contenidos potencialmente desinformativos.

Estos materiales incluyen algunas recomendaciones para que la ciudadanía esté mejor preparada para combatir la desinformación: 1) Seleccionar bien las fuentes donde uno se informa, empleando fuentes acreditadas que empleen datos solventes; 2) no confundir confianza con conocimiento. A menudo la desinformación nos llega de personas en quienes tenemos plena confianza (un familiar, un amigo, un compañero de trabajo), pero esa proximidad no evita que nos comparta información falsa; 3) contrastar la información, especialmente la más sorprendente o impactante, en diversas fuentes; 4) actuar con suma cautela a la hora de compartir públicamente información en las redes sociales o 5) desconfiar de la información que nos llega a través de plataformas o canales sin un filtro profesional. La información rigurosa es cosa de todos…

JAL (NeuroVirología UAM)

Director de Cultura Científica del CBMSO

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA DEL 22 de ABRIL de 2022

ENTRE PROBETAS

Martes 21:03 h en Radio 5

La ciencia que entra por el oído
19/04/2022
Con la excusa del minisimposio celebrado recientemente en Madrid sobre la salud auditiva, organizado por AG Bell, Ciberer y el CSIC, hoy hablaremos con una experta en audición y su repercusión en muchos ámbitos de nuestra salud. Hoy conversamos con Isabel Varela Nieto, Profesora de investigación del CSIC. Con Wikipeke, otras noticias y la canción de la invitada cerramos el programa.

ENTRE PROBETAS (25 minutos de intensa y entretenida ciencia). Radio 5

EL LABORATORIO DE JAL (Píldoras científicas en 3 minutos). Radio 5

MARCA ESPAÑA (A CIENCIA CIERTA) Radio Exterior de España

A HOMBROS DE GIGANTES RNE

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2 comentarios

  1. Si, como el bulo del principio de la pandemia, avalado por “expertos científicos”, que llevar mascarillas era perjudicial… Los ciudadanos, en general, han tenido un comportamiento ejemplar, más basado en su experiencia personal que en lo que dictaban las autoridades manipuladoras

  2. La verdad del chaman africano del Africa del sur es lo que nos salvo, no las vacunas que fueron eficientes 98%. Y no me digan que tecnicas utilizo para benificiar omicron. Simplemente el uso de la tecnica de no hacer test a sanos y no restringuirles basta para seleccionar virus menos virulento. Por diferencia de las medidas que restinguien el virus, bueno, no de todo, pero seleccionan con cada restriccion virus mas virulento.

    Se necesita tiempo y humanos. En fin, para las verdades-barbaridades occidentales tambien humanos, tiempo, policia y televisor.

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