CINCO DÍAS SIN FISIOTERAPIA, ¿NO PASA NADA?

Vislumbramos ya el final de las fiestas navideñas. Son fechas peculiares, alegrías, gozos, encuentros, nostalgias, regalos, familia. Y la vida en los hospitales, con ello, también se ve alterada.

Es inevitable que los entornos laborales se vean concernidos, afectados, con beneficios y perjuicios, en el devenir de su actividad. El sistema sanitario lo forman medios, recursos, instalaciones y personas. En las Navidades los profesionales tienen días libres, se desplazan, festejan. Hemos hablado en esta bitácora de la repercusión que las vacaciones, especialmente las más largas, las veraniegas, tienen en la atención a pacientes. Las fiestas navideñas también repercuten en la actividad sanitaria. Se disminuyen consultas, pruebas y algunas unidades restringen o suprimen sus servicios.

En las unidades de fisioterapia, en lo que podemos observar, se opta por repartir el trabajo entre los profesionales que quedan o se difieren sesiones para después. También hay pacientes que, voluntariamente, pausan sus terapias para disfrutar de las fiestas o por otros motivos, como la conciliación con el parón escolar. Seguramente hay distintas circunstancias que nos llevan a ver unidades de fisioterapia a medio gas.

La fisioterapia, hay que decirlo sin complejos, no es una atención imprescindible, inaplazable, inexcusable o urgente. Al menos en la inmensa mayoría de las intervenciones. El personal enfermero y médico, el técnico de laboratorio o de imagen o el celador, por nombrar sólo profesionales del ámbito hospitalario, sí son indispensables. Por eso, cuando se acumulan varios días sin fisioterapia, ambulatoria o en la planta del hospital, tantos como cinco en algunas ocasiones, cabe preguntarse si se pueden ignorar las demandas sobre la necesidad o la aportación de la fisioterapia todos o algunos de esos días.  En situaciones como los cuidados críticos se elogia la contribución de la fisioterapia temprana (1), pero no nos queda claro si eso incluye la atención continuada y en qué grado. A pesar de reivindicaciones desde ámbitos profesionales, en el contexto español pocos demandan, al menos con suficiente énfasis, la presencia de fisioterapeutas que impidan tanta discontinuidad de sus cuidados. Las peticiones de fisioterapia en fines de semana y días feriados no parecen tener eco suficiente.

Si queremos aumentar la respuesta a los que apuntan a que la fisioterapia puede ser eficiente en mayor medida cuando se intensifica o amplifica su presencia habrá que tener el apoyo suficiente, evitando sesgos reivindicativos de carácter corporativo o sindical. Los estudios con rigor son difíciles y las barreras culturales, institucionales o financieras lo complican aún más. Pero, aún suponiendo, intuyendo un beneficio adicional de la sumación de sesiones de fisioterapia, debemos ser humildes y entender que, a veces, no pasa nada y que, tal vez, en el contexto del proceso y del paciente puede haber una respuesta satisfactoria. Implicar al propio paciente, a la familia y a otros profesionales puede ser más que suficiente en muchas de nuestras intervenciones. Quizá una tarea para este nuevo año, como otras tantas.

Referencias:

  1. Laghi, Franco; Shaikh, Hameeda . Physical Rehabilitation in the ICU: Is It Worth the Effort?. Critical Care Medicine 50(3):p 504-507, March 2022. | DOI: 10.1097/CCM.0000000000005289
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