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A LAS NUEVAS Y NO TAN NUEVAS GENERACIONES DE FISIOTERAPEUTAS
Seguimos escuchando, tras decenas de años, que la Fisioterapia es una profesión joven. Probablemente sea una expresión acertada, si se la compara con las disciplinas sanitarias más histórica y socialmente reconocidas.
Pero ya no es tan joven si se la compara con la variedad de nuevas titulaciones que han surgido en los últimos años y las que vendrán con los cambios tecnológicos y científicos futuros. Los que sí son jóvenes, con unos criterios de juventud un tanto laxos, son los profesionales de la Fisioterapia, si nos atenemos a los que están colegiados. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), con datos de 2024, el 75% de los fisioterapeutas erán menores de 45 años (1). En el contexto sanitario, por comparar, apenas el 52% de los enfermeros y el 40% de las médicas estaban en esa misma situación.
Decimos que se habla de la Fisioterapia como profesión joven a modo de justificación, excusa, explicación de diversas situaciones, generalmente de valoración negativa. Parece que la juventud implica inexperiencia, incapacidad, incompetencia o ignorancia. También que esa bisoñez disculpa situciones de dependencia, amilanamiento ante otras profesiones, o desaconseja cierto atrevimiento a la hora de proponer, iniciar, colaborar o contraponerse a corrientes establecidas.
Vale ya de este tipo de comentarios y actitudes, la Fisioterapia es ya una disciplina madura, con presencia académica y científica de impacto, generadora de conocimiento y con presencia en instituciones, aún menor, pero cuyo potencial ya es en gran parte una realidad. Queda, en muchos países, trasponer esa realidad a la aportación autónoma y transversal de la profesión, en condiciones de cooperación desjerarquizada a los equipos de salud y en las variadas unidades y servicios con el resto de disciplinas. Con humildad pero sin complejos.
Por todo eso, de ahí el título de esta entrada, nos percatamos de que esa juventud etaria de muchos fisioterapeutas se acompaña de empuje, iniciativa y mucho conocimiento, mucha experiencia clínica de la buena, la pensada y reflexionada, y capacidad crítica y de divulgación. Desde la posición de los que nos formamos cuando ser fisioterapeuta era algo raro por el número y porque acceder a la carrera estaba al alcance de pocos expedientes académicos, ver cómo hay muchos colegas un poco y un mucho más jóvenes con esas características nos enorgullece. Fuimos testigos del surgimiento y extinción de Fisioterapia Sin Red (2), del trabajo posterior de los que la crearon y de otros fisioterapeutas que se prodigan por redes sociales, cursos, publicaciones, con mucha o poca exposición mediática. Muestran y demuestran sus conocimientos con madurez y solidez que les acredita y, con ello, prestigian a la profesión. No daremos nombres, serían demasiados, algunas y algunos tienen presencia en esta misma bitácora con enlaces a sus contenidos.
Los que estamos ya en mucho más de la mitad de nuestra carrera profesional por edad, desde una posición que nos permite ver el pasado de una fisioterapia más técnica y menos científica; como herederos de aquellos que en la segunda mitad del siglo pasado empujaron a la profesión; y como antecedentes de estas nuevas, y no tan nuevas generaciones, nos conformamos con que sigáis con dedicación ejerciendo, aprendiendo, dudando, criticando, con criterio, conocimiento, compromiso social y libertad.
Referencias:
- Instituto Nacional de Estadística. (22 de mayo de 2025). Estadística de Profesionales Sanitarios Colegiados. Año 2024 [Nota de prensa]. Instituto Nacional de Estadística. https://www.ine.es/dyngs/Prensa/EPSC2024.htm
- Fabiani, N. (2012, 7 de marzo). Fisioterapia sin red. Blog Fisio. https://blogfisio.wordpress.com/2012/03/07/fisioterapia-sin-red/