Ensayos



El libro de Kierkegaard. Estudios en el segundo centenario de su nacimiento (1813-2013).

AUTOR  | Edición de Carabante, José María y Lastra, Antonio. Nexofía. Libros electrónicos de La Torre del Virrey, l'Eliana, 2013. 236 páginas.

UNA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA PROPIAMENTE FILOSÓFICA
Reseña realizada por Víctor Páramo Valero
Licenciado en Filosofía
Universidad de Valencia

La historia de la filosofía parece expresarse antes en el lenguaje de la historia que en el de la filosofía. Este fenómeno tiene, aparentemente, su explicación en el hecho de que lo que se pone en juego en la explicación histórica de la filosofía es el curso histórico de esa filosofía y no su contenido mismo. Es decir, se enfatiza la condición temporal del contenido filosófico. Esa condición, con la perspectiva de la historia de la filosofía, no es simplemente una dimensión del saber filosófico, sino su esencia. El saber filosófico, como cualquier otro, es histórico. La filosofía, según esta visión, tiene como esencia la pura facticidad del darse del presente que la historia recoge como hecho pasado. Pero la historia es una elaboración del presente y no el hecho mismo pasado. Para reconstruir el interior de los hechos del pasado filosófico se requeriría una historia de la filosofía más filosófica que histórica.

El historiador debe ser, en consecuencia, un pensador crítico. Sobre todo cuando es historiador de la filosofía. La historia no es una elaboración basada sólo en los hechos del pasado; es también, en tanto que ciencia, un discurso que elabora proyecciones del presente en el pasado, con lo cual el método pretendidamente descriptivo se viene abajo en historia en el momento mismo en que intenta elaborar leyes a partir del estudio de los hechos. La historia (Histoire) no puede predecirse precisamente porque la historia (Geschichte) es, en tanto que ciencia humana, una interpretación presente del pasado. El método de la historia no puede ser el de la física o la química. No hay leyes con validez universal en el ámbito de la historia. Por esta razón, aunque se subraye la condición histórica del conocimiento filosófico al estudiárselo desde esa misma ciencia, es erróneo pensar que dicho conocimiento se reduce a su puro darse como hecho. La producción del conocimiento científico no es simplemente un acontecimiento pasado, presente y futuro, un acontecimiento constante. La historia, y por ello también la historia de la filosofía, depende de la imaginación. En efecto, la imaginación histórica es la que da sentido al pasado en el presente. Sin esa proyección hacia el pasado desde el presente imaginativo no hay historia. Con lo cual el pasado también resulta condicionado por la imaginación, ya que se lo piensa desde un presente que abre el camino hacia los supuestos hechos del pasado.

Los hechos jamás pueden ser perpetrados en la historia como disciplina científica. Forman parte exclusivamente de la historia como dimensión temporal de la realidad humana en todas sus expresiones (cultural, social, moral, política, religiosa, económica, artística). El intento mismo de otorgar relevancia a la historia desde la historia de la filosofía y no a la filosofía misma carece de sentido, porque, como hemos dicho, reduce los hechos a su puro darse y los sustituye por un contenido que debería ser el protagonista de la historia. Es por ello que resulta completamente acertado presentar la historia de la filosofía a través de la filosofía y no de la historia misma. De este modo se salvan las fallas fundamentales de la historia con respecto a la filosofía. La filosofía, para presentarse históricamente, debe manifestarse por sí misma y no ser meramente representada por datos históricos. Y su manifestación sólo tiene lugar cuando es ella misma la que se presenta y no la historia. Es la filosofía la que debe presentar-se históricamente. No es la historia la que debe re-presentar a la filosofía. De ahí que un tratamiento histórico de la filosofía exija mucho más de la filosofía que de la historia.

Únicamente la filosofía puede presentar históricamente a un filósofo como Sören Kierkegaard (1813-1855). No es solo que la perspectiva histórica deba ser filosófica, sino que toda historia de la filosofía debe hablar en el lenguaje de la filosofía, si es que quiere hacer patente al pensamiento del autor en cuestión. ¿Quién mejor que un filósofo para presentar históricamente a otro filósofo? No se trata simplemente que de que quien lleve a cabo la descripción histórica del pensamiento de un filósofo sea también filósofo o estudioso de la filosofía, sino de que en la presentación misma de un filósofo hable otro (u otros) filósofo(s) . Solo a través del filosofar se abre paso el pensar histórico-filosófico. Solo en la interlocución e interpelación de un filósofo hacia otro en el texto mismo se hace manifiesto el pensamiento de este último. Solo haciendo hablar en el texto histórico-filosófico a un filósofo significativo en la obra de otro puede hacerse hablar a este último. Esto y no otra cosa es lo que encontramos en El libro de Kierkegaard, obra en la que los autores han realizado una pequeña historia de la filosofía en la que hablan distintos filósofos con un único filósofo. Los filósofos a los que se dedica cada capítulo de la obra hablan todos ellos con Kierkegaard. Solo así se crea una historia de la filosofía propiamente filosófica.

A nuestro juicio, éste es un modo de hacer una historia filosófica de la filosofía en dos direcciones, ambas mediadas por el diálogo que hay entre los filósofos allí reunidos. La primera, teniendo como trasfondo la imagen de un solo filósofo, presenta a otro pequeño grupo de filósofos que ocupan todos ellos un lugar significativo en la historia de la filosofía. La segunda, presenta la obra y pensamiento de un filósofo teniendo como trasfondo la imagen de aquel pequeño grupo de filósofos.

Kierkegaard, filósofo y teólogo protestante danés, es considerado el padre de una corriente filosófica desarrollada durante la primera década del siglo XX: el existencialismo. Aunque el marco de presupuestos religiosos de Kierkegaard es ineludible para comprender su filosofía, Heidegger y Sartre retomaron el planteamiento del autor danés desprendiéndose del significado que poseía en el conjunto de su obra. Otros pensadores, como Blaise Pascal -de quien se dice que fue también una fuente de inspiración de Heidegger- constituye una premonición de esa forma de pensar que se encuentra entre los hitos de la historia de la filosofía.

El libro de Kierkegaard ha sido elaborado con motivo del segundo centenario del nacimiento del pensador danés. Se ha publicado en una editorial que, a pesar de ser joven y no tener el soporte económico del que disponen otras, ha logrado dar difusión a aportaciones importantes en el ámbito de los estudios culturales.

Los editores del libro conocen en profundidad el pensamiento de Kierkegaard. Proceden, respectivamente, de las ramas de filosofía del derecho (M. A. Carabante) y de la filosofía política (A. Lastra). El trabajo resulta de interés para todos aquellos interesados en la filosofía de Kierkegaard y en la historia de la filosofía, ya que presenta, como hemos subrayado, su obra desde el punto de vista de su relación con otros filósofos.

Cada filósofo escogido para estudiarlo conjuntamente con Kierkegaard constituye -según los editores- a su vez un nombre con el que prolongar la ironía socrática que él hizo suya. "El libro de Kierkegaard -señalan- trata de ser un libro kierkegaardiano en algunos aspectos esenciales y una actualización de su pensamiento tras la desaparición del existencialismo". En este caso, no son exclusivamente filósofos los que forman esa pequeña historia de la filosofía. Puede cuestionarse la importancia histórico-filosófica de algunos de los autores escogidos, pero es innegable el notable lugar que ocuparon en la formación del pensamiento de Kierkegaard o la influencia que han recibido de él: Abraham, Sócrates, Pascal, Lessing, Mozart, Thoreau, Unamuno, Benjamin, Adorno, Peterson, Löwith, Sartre, Steiner, Dreyer y Tarkovski.

Enlace al libro: www.latorredelvirrey.org/nxs/wp-content/uploads/2013/10/el-libro-de-kierkegaard.pdf


El ciclo del combustible nuclear.

AUTOR  | González, Valentín. Universidad Autónoma de Madrid. Madrid, 2013. 72 páginas

UNA BUENA OPORTUNIDAD PARA TRASLADAR A LA SOCIEDAD LOS ASPECTOS BÁSICOS RELACIONADOS CON LA ENERGÍA NUCLEAR
Reseña realizada por Carmen Martos Sánchez
Departamento de Tecnología Química y Energética (URJC)

El suministro energético es uno de los retos cruciales de la sociedad actual. En las últimas décadas los combustibles fósiles, principal recurso energético utilizado a nivel mundial, han sido cuestionados por su impacto ambiental y la dependencia energética que genera en la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo. Junto con la eficiencia energética y las energías renovables, la energía nuclear se podría perfilar como una alternativa interesante a la utilización de combustibles fósiles en la producción de energía eléctrica. Sin embargo, la energía nuclear suscita gran controversia entre la opinión pública debido a su relación con la proliferación nuclear, su seguridad y la problemática relacionada con la gestión de los residuos nucleares generados en este tipo de instalaciones.

Sin duda, estos son aspectos que deben ser tenidos en cuenta al optar por este tipo de aprovechamiento energético. Sin embargo, un problema adicional por el que la sociedad rechaza este recurso energético está relacionado con el desconocimiento existente a nivel general de los aspectos científico-técnicos asociados a la tecnología nuclear, y en general aquello que se desconoce acaba temiéndose. Este libro constituye una buena oportunidad para trasladar a la sociedad los aspectos básicos relacionados con este tipo de energía.

Tras realizar una introducción en la que se revisan las fuentes energéticas disponibles y sus diferentes problemáticas, se explica qué es la radiactividad y cómo estamos expuestos a ésta de manera natural. En el capítulo 3 se explica el funcionamiento de los reactores nucleares de fisión, mientras que los capítulos 2, 4 y 5 se ocupan de la descripción de las distintas fases del ciclo del combustible nuclear: obtención de Uranio y fabricación del combustible nuclear, gestión de este combustible una vez que se ha gastado y disposición final de este residuo. En esta obra, se expone de manera sencilla y clara el papel que juega el Plutonio en la tecnología nuclear y cómo su aprovechamiento en centrales de tipo civil puede contribuir a la destrucción del armamento nuclear.

El libro está escrito de forma amena lo que puede facilitar a lectores sin un perfil técnico entender los aspectos relacionados con esta tecnología. Aún siendo fácil de leer, el autor, profesor de Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de Madrid, ha conseguido no perder rigor científico-técnico, lo que es de agradecer en obras de divulgación de este tipo.


El español académico. Guía práctica para la elaboración de textos académicos.

AUTOR  | Regueiro Rodríguez, Mª Luisa y Sáez Rivera, Daniel Mª. Arco/Libros. Madrid, 2013. 192 páginas.

UN INSTRUMENTO INDISPENSABLE PARA UNA CORRECTA ELABORACIÓN DE TEXTOS ACADÉMICOS
Reseña realizada por Ocarina Masid
Universidad Complutense de Madrid

El momento de enfrentarse a la elaboración de un trabajo académico siempre genera cierta incertidumbre en los estudiantes. El desconocimiento de unas pautas generales para la elaboración y presentación en los géneros académicos escritos, así como la escasa atención prestada en la tradición académica española a los géneros académicos orales, conllevan en muchas ocasiones que la realización de un texto académico se convierta en un auténtico desafío para los alumnos universitarios. Por estos motivos, la reciente publicación del libro El español académico de María Luisa Regueiro y Daniel M. Sáez, dentro de la colección Bibliotheca Philologica de la editorial Arco Libros, más que estar justificada, era realmente necesaria.

La sólida experiencia de sus autores en la elaboración y dirección de trabajos académicos de diversa índole avalan el contenido de la obra, que, como su propio subtítulo indica, es una guía práctica para la elaboración de textos académicos. La profesora María Luisa Regueiro Rodríguez y Daniel Sáez Rivera son Doctores en Filología por la Universidad Complutense de Madrid, donde imparten clases en el Departamento de Lengua Española, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Facultad de Filología.

El libro se divide en seis capítulos en los que se ofrecen directrices muy claras para la elaboración y comprensión de los textos académicos más frecuentes. En el primer capítulo describe las características del lenguaje y el estilo académicos y sus relaciones con el lenguaje científico al que sirve de medio de transmisión y de generación de conocimiento; y la configuración textual, con la exposición y la argumentación como marco expresivo fundamental.

Los capítulos dos y tres caracterizan y pautan la elaboración y la comprensión de los textos expositivos y de los expositivo-argumentativos: el resumen, el abstract, el manual y el examen, en el capítulos dos, y el artículo de investigación, la nota, la monografía y la reseña, en el capítulo tres. En todos los tipos de texto se explican tanto el concepto como las características y los procedimientos de composición y redacción.

El cuarto capítulo se dedica a la realización de trabajos de investigación tutelados de Fin de Grado, Fin de Máster y Tesis Doctoral. Se explica la estructura que debe tener el TIT, las pautas formales y las principales revisiones finales que se deben hacer.

En el capítulo seis se tratan los géneros académicos orales, de forma más breve que los géneros escritos, pero igualmente práctica: la clase magistral, la exposición oral del alumno (presentaciones y defensa del TIT), la comunicación, la ponencia, la conferencia, la mesa redonda y la presentación de pósteres en congresos y reuniones científicas. En este capítulo se explican las pautas de elaboración, las características del lenguaje académico oral y no verbal e incluso cómo confeccionar una presentación audiovisual de apoyo.

El capítulo seis expone de forma bastante exhaustiva los procedimientos de cita bibliográfica, las pautas para la elaboración de la bibliografía y los términos y las abreviaturas bibliográficas más comunes. Finalmente, se complementa con unos anexos muy útiles que incluyen un esquema de la relación entre puntuación y sintaxis, una guía de autoevaluación de textos académicos escritos, un cuadro sinóptico de tipos de fuente y referencias en distintos sistemas de citas y ejemplos de poster.

Las pautas descritas de manera muy práctica en toda la obra son muy precisas y, además, comunes a las diferentes disciplinas científicas. Se aportan numerosos ejemplos que son de gran utilidad para el alumno, destinatario para el que está especialmente pensado, pero también facilita la tarea de los profesores responsables de su orientación. Su carácter eminentemente práctico, su estructura perfectamente organizada, su fácil manejo y su gran claridad erigen El español académico no solo en un instrumento útil para la elaboración de textos académicos sino en un recurso de lectura indispensable para cualquier alumno universitario.

Técnicas de enseñanza.

AUTOR  | De la Herrán, Agustín y Paredes, Joaquín. Editorial Síntesis. Madrid 2013, 242 páginas.

UN LIBRO DE REFERENCIA PARA LA REFLEXIÓN DIDÁCTICA Y LA RENOVACIÓN PEDAGÓGICA
Reseña realizada por Dr. José Luis Villena
Universidad de Granada
Campus de Melilla

El trabajo que aquí se presenta incluye un conjunto de técnicas de enseñanza válidas, previa adecuación, para la mejora e investigación de la comunicación educativa en todos los niveles educativos, desde segundo ciclo de Educación Infantil hasta Posgrado. Se trata de una cuidada selección de propuestas metodológicas que podrían contribuir a mejorar procesos de planificación, de comunicación y de evaluación didácticas en la educación formal y no formal.

El libro está organizado en dos grandes apartados: en técnicas sin TIC y técnicas con TIC. Para favorecer un acceso funcional a su contenido, las técnicas de cada uno de los dos apartados se ha clasificado en las mismas seis categorías, si bien casi todas pudieran incluirse en más de un grupo:

1) Técnicas basadas en la planificación.
2) Técnicas para el trabajo autónomo del estudiante.
3) Técnicas de enseñanza para apoyar la exposición docente.
4) Técnicas de enseñanza para la participación.
5) Técnicas de enseñanza para la cooperación.
6) Técnicas basadas en la evaluación.

Un criterio de selección ha sido reparar en técnicas que podrían desarrollarse tanto con TIC como sin TIC. De este modo si, por ejemplo, en la segunda se han descrito los 'diálogos simultáneos con mensajerías' y los 'talleres didácticos con imagen y sonido', en la primera se han presentado los 'diálogos simultáneos' y los 'talleres didácticos' en general. De este modo el lector o lectora puede disponer de un corpus metodológico internamente coherente.

Su pretensión no es la aplicación mecánica, sino servir de referente para la reflexión didáctica y el cambio para la renovación pedagógica de profesionales y equipos didácticos, departamentos o centros. Con esta caución, puede ser de utilidad tanto para profesionales de la enseñanza (noveles o séniores) como para investigadores del área de DOE y estudiantes de profesorado de todos los niveles educativos, específi-camente de la asignatura de Didáctica General (versátil o multiaplicable).

En definitiva se trata de conseguir que la Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Universitaria queden enlazadas pedagógicamente y sin solución de continuidad, por la más clara y vertebradora fibra transversal que recorre la escuela: la metodología didáctica.


Argumentación didáctica de una innovadora cultura socioinfotecnológica.

AUTOR  | Fumero, Antonio y Sáez Vacas, Fernando. Publixed. Madrid, 2013. 382 páginas.

UN TEXTO INNOVADOR SOBRE LA SOCIO TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA CULTURA
Reseña realizada por César Ullastres
Tecnología y Personas

Nos encontramos ante un texto heterodoxo; que forma parte de un proyecto ambicioso e igualmente poco común. Tanto por su naturaleza profundamente sociotecnológica, como por su aproximación sistémica y compleja.

La revolución de la infotecnología que en poco tiempo ha colonizado a todo el planeta no solo convierte a los dueños de la Red en protagonistas indiscutibles de la innovación y el cambio tecnológico, dos factores que influyen decisivamente en el mantenimiento y consolidación del posicionamiento económico de los países. También, a todos nosotros, los infociudadanos, en tanto que nos han cambiado la forma en que aprendemos y nos relacionamos amplificando el alcance de nuestros sentidos y la forma de comunicarnos.

Los autores, con un afán innovador y pragmático incontestable, nos presentan, en un formato innovador de 'libro-tesis' el resultado de la tesis doctoral de uno de ellos, complementado con una serie de textos que apoyan una argumentación didáctica para el desarrollo de una SocioTecnología de la Información y Cultura (STIC).

El concepto de Socioinfotecnocultura sigue el modelo de las aportaciones de Fernando Sáez Vacas a la Sociotecnología de la Información, y el término elegido utiliza Infotecnología en lugar de Tecnología de la Información, con el añadido esencial del importante, aunque discutible, vocablo Cultura.

Se trata, por tanto, de un proyecto con un alcance muy amplio: nada menos que la creación de una disciplina científica dentro de la sociotecnología, basada en un trabajo trans, inter y multidisciplinar. Son, de hecho, la complejidad y el enfoque sistémico los dos ejes principales de la propuesta intelectual de Antonio Fumero y Fernando Sáez Vacas.

Su propia elaboración, desde el punto de vista del proceso de la investigación tecnocientífica, introduce cierta originalidad, integrando elementos pedagógicos en el texto (véase, por ejemplo, el caso de los 'textículos') e instrumentos relativamente innovadores en la divulgación y la diseminación del trabajo realizado (véase el recurso a la 'blogotesis' como solución de compromiso para seguir una estrategia de 'investigación abierta').

Además, el ámbito de aplicación de los resultados presentados en la tesis resulta coincidir con un área en pleno auge, como es la de la tecnología educativa. La evolución de los PLE, la rápida emergencia de los MOOC como enésima encarnación de la educación a distancia en un entorno que avanza hacia la consolidación de escenarios no formales para el aprendizaje continuo... son todos elementos que se valoran desde una aproximación rigurosa a las intervenciones pisco-pedagógicas que conforman las acciones formativas diseñadas dentro de una institución de Educación Superior.

Ambos autores acreditan largas trayectorias profesionales dedicadas al análisis y el estudio riguroso de algunos de los fenómenos sociotecnológicos que han marcado el desarrollo contemporáneo de la Red: los blogs y las redes sociales como instrumentos destacados dentro de una variedad creciente de medios sociales para la información, la relación y la comunicación, la Web 2.0 como parte de un Nuevo Entorno Tecnosocial (NET), los móviles como realización de una protesicidad creciente característica en ese nuevo escenario, etc.

Este innovador 'libro-tesis' marca un hito relevante en esa trayectoria investigadora. Propone la aplicación de un marco conceptual consolidado a una situación de complejidad específica, que sirve como base para definir un proyecto educativo para la formación de cierto tipo de infoprofesionales capaces de desarrollar el propio marco teórico en el que se definen.

El lector que decida adentrarse en sus páginas debe estar dispuesto a enfrentarse a una suerte de 'Rayuela', menos literaria, aunque igual de sorprendente en su naturaleza de desafío intelectual provocador y apasionante.

El libro se estructura alrededor del texto original íntegro de la tesis doctoral de Antonio Fumero; que acaba siendo arropado por un prólogo y un anexo compuesto por una compilación de textos -algunos inéditos y otro publicados en diferentes formatos-, de quien fuera su director, Fernando Sáez Vacas.

Los textos de Sáez Vacas giran en torno a la definición de "una iniciativa de proyecto para diseñar y potenciar un movimiento de investigación y desarrollo sobre STIC", aportando numerosos y sólidos argumentos para sustentar su propuesta.

El texto de la tesis, riguroso, aunque notablemente menos academicista de lo que el lector podría esperar y que es de agradecer, se articula alrededor de una serie de aportaciones teóricas de profunda base sistémica, que quieren dar cuerpo a la STIC como área sociotecnológica con entidad propia, apoyándose en elementos empíricos que se utilizan para contrastar la validez de ese marco conceptual en una situación de complejidad específica: la tecnología educativa y las intervenciones pisco-pedagógicas programadas para la formación de infoprofesionales y ampliables en sentido amplio a los infociudadanos. Se incluye, además, un generoso prontuario que facilita el acceso del lector a un conjunto básico de conceptos, arraigados en la complejidad y la sistémica, que sirven de base teórica para el desarrollo ambicioso de una STIC con vocación pragmática.

El recurso a la 'blogotesis' -un conjunto de entradas en el blog de uno de los autores (antoniofumero.blogspot.com.es/2014/01/un-pequeno-paso-para-la-ciencia.html), proporciona una dimensión internética al texto, conectando online con offline de manera sencilla. De la misma manera, innovando en el formato y con vocación neológica, se echa mano de un amplio 'texticulario' que incluye numerosas piezas ('textículos') destinadas a reforzar algunos de aquellos conceptos.

Un texto que se puede descargar desde el siguiente enlace antoniofumero.blogspot.com.es/2014/01/un-pequeno-paso-para-la-ciencia.html y que resulta ser un ejercicio que, en definitiva, invita a la innovación, desafiando la naturaleza tradicional de un formato aparentemente anacrónico, así como la aparente falta de flexibilidad de la Academia para la diseminación de los resultados de una actividad, la investigadora, que no pasa por sus mejores horas.


Entre cavernas. De Platón al cerebro pasando por Internet.

AUTOR  | Echeverría, Javier. Triacastela. Madrid, 2013. 186 páginas.

LAS SALINAS SUBTERRÁNEAS DE SARMACIA
Reseña realizada por Antonio Lastra
Instituto Franklin de Investigación en Estudios Norteamericanos
Universidad de Alcalá

En Salidas de caverna, Hans Blumenberg observó que Kant no mencionaría nunca 'el modelo de la caverna' al apropiarse de las ideas de Platón. La omisión es significativa. Kant no había leído directamente los diálogos platónicos y dependía de la doxografía, lo que, en el mejor de los casos, supone siempre suplir con el pensamiento lo que se pierde con la lectura. Podríamos preguntarnos si la omisión de Salidas de caverna en Entre cavernas (cf., por ejemplo, pp. 11-29) no es igualmente significativa o, al menos, sintomática: tanto Blumenberg como Echeverría son acreedores al título de filósofos de la ciencia y, en la medida en que esa denominación no se circunscriba a una concepción sectaria de la filosofía, han sabido hacer frente al desencanto del mundo que la ciencia y la técnica han producido, un desencanto al que no todos los filósofos se han resignado. Echeverría escribe que "seguimos siendo hombres y mujeres de las cavernas" (p. 13), de unas cavernas que ya no pueden entenderse como formaciones geológicas, sino como formaciones 'culturales y mentales' -las 'instituciones' de Blumenberg- que configuran una estructura del mundo como “caverna de cavernas” (p. 41). Ese modelo de caverna de cavernas sustituiría, según Echeverría, al modelo platónico.

Que siempre haya una caverna en la caverna es "la tesis principal de este libro" (id.) Echeverría se apoya aquí en un pensador sobre el que ha levantado toda su obra: Leibniz (e, indirectamente, en la interpretación leibniziana de Deleuze). Que haya una Ilustración leibniziana, distinta de la Ilustración kantiana, es una hipótesis de esa tesis y supone menos una omisión de Platón que una refutación: el "pluralismo ontológico'"es, de hecho, "el punto de partida de este libro" (p. 73). (Como ejemplo de la dedicación de Echeverría a Leibniz es suficiente con citar la edición del volumen de sus escritos en la Biblioteca Gredos de Grandes Pensadores, publicado en 2011.)

La omisión del modelo platónico de la caverna en Kant y la refutación del "unitarismo ontológico" en Leibniz-Deleuze-Echeverría condicionarían “el futuro de la filosofía” (p. 81). El pluralismo ontológico propiciaría así la "pluri- o interdisciplinariedad" de una sociedad del conocimiento basada en la ciencia y en la técnica. La sociedad del conocimiento basada en la ciencia y en la técnica, sin embargo, solo puede aspirar a un conocimiento limitado de la realidad; de hecho, solo puede aspirar a un conocimiento limitado de alguna de las realidades que existen. La multiplicación de la realidad es concomitante con la limitación del conocimiento (p. 135).

La limitación del conocimiento tiene que ver menos con lo que el cerebro podría saber que con lo que podríamos saber del cerebro. En el cerebro "no entra luz alguna, de modo que no hay sombras". A diferencia de Kant, Echeverría interpreta "la alegoría platónica" como un modelo cerebral; en términos leibnizianos, estudia "la posibilidad de vivir en cavernas cerebrales" (p. 142). Es, precisamente, en el cerebro donde se originaría la “idea abstracta” de una “realidad absoluta”. Que la "realidad absoluta" sea una idea quiere decir, para Echeverría, que "no hay imagen de ninguna realidad absoluta en el cerebro" (p. 150).

La omisión kantiana del modelo de la caverna se proyecta sobre la afirmación científica y técnica del modelo cerebral. En la historia doxográfica de la filosofía, la generación posterior a Kant tuvo que recurrir a la hermenéutica para suplir el olvido de la mayéutica. Sin embargo, que la lectura no sustituya al pensamiento no significa que podamos pensar en algunas cosas sin haberlas leído literalmente. El absolutismo de la realidad contra el que Blumenberg levantó toda su obra monumental no es más amenazador que el relativismo de la realidad. La generación anterior a Kant -la generación que va de Leibniz a Lessing- no había olvidado tanto la mayéutica como para no distinguir escrupulosamente entre el uso de las ideas y el de las imágenes. En un pasaje de un opúsculo de Leibniz sobre el que el propio Echeverría ha llamado la atención (p. 66), el autor de la Monadología habla de quienes, como los sármatas nacidos y criados en salinas subterráneas, creen que en el mundo no hay otra luz que la de la mezquina lámpara que apenas basta para guiar sus pasos. Kantiana o leibniziana, Ilustración significa más luz.


Madrid, 1939: La conjura del coronel Casado.

AUTOR  | Bahamonde Magro, Ángel. Ediciones Cátedra. 2014. 272 páginas.

UNA APROXIMACIÓN INESTIMABLE A LA COMPRENSIÓN DEL FINAL DE LA GUERRA DE LOS MIL DÍAS
Reseña realizada por Juan Carlos Sánchez Illán
Profesor Titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid

El 5 de marzo de 1939 el coronel Segismundo Casado, jefe del Ejército republicano del Centro, se sublevó contra el Gobierno presidido por el doctor Juan Negrín López. Con ello concluyeron los casi tres años de Guerra Civil. Ángel Bahamonde, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III de Madrid, analiza el acontecimiento de forma minuciosa, con todo lujo de detalles y explorando nuevas fuentes recientemente abiertas al público. Plantea la sublevación en diversos espacios interrelacionados: los planos militar, político e internacional. Solamente en la interacción de todos ellos se consigue una explicación global y exacta a este final dramático de la Guerra de España. El tema ya había sido objeto de interés por parte de otros historiadores. Desde la historiografía de derechas, Ricardo de la Cierva lo había analizado desde el punto de vista de los servicios de espionaje franquistas. El mismo autor del presente ensayo ya se había aproximado a la cuestión en la obra que publicó hace catorce años, en colaboración con el profesor Javier Cervera, con el título de Así terminó la Guerra de España, publicada por la editorial Marcial Pons. Últimamente el profesor Ángel Viñas también ha incidido en el tema en su investigación titulada El desplome de la República, aportando valiosos datos, sobre todo procedentes del ámbito internacional.

Ángel Bahamonde no pretende sugerir que se dieran las condiciones necesarias para que la República pudiera ganar la Guerra. No es esa la cuestión. Pero sí de que cabían fórmulas de resistencia que posibilitaran arrancar al adversario unas concesiones finales que hubiesen evitado los altos niveles de represión posterior. En su discurso, Bahamonde comienza planteando las prisas que tiene Franco por concluir el conflicto. Las ilusiones levantadas por el pacto de Múnich de 1938 y la tesis del alejamiento de una guerra europea se encuentran en entredicho a la altura de marzo de 1939. El denominado espíritu de Múnich aparece como algo superado. Las tensiones han vuelto a reproducirse con toda crudeza en el espacio centroeuropeo. El régimen hitleriano incrementa su tabla reivindicatoria y está a punto de invadir Bohemia y Moravia y de establecer un régimen títere en Eslovaquia. La cuestión de Danzig y Memel aparece en el horizonte. En suma, continúa con más virulencia que nunca el DrangnachOsten y la enmienda a la totalidad de los tratados de Versalles. A los alemanes les urge una rápida terminación del conflicto español y Franco tiene conocimiento de ello. Por otro lado, si la guerra larga ha sido beneficiosa para élporque le ha consolidado como caudillo, no es menos cierto que también en la denominada zona nacional existe el lógico cansancio porque la victoria no acaba de llegar. Además, esto puede traer como consecuencias la aparición de fisuras en ese bloque hasta ahora pétreo en que Franco reposa su poder. El dictador no tiene dudas de su triunfo final en la Guerra, pero se siente inseguro porque teme perder el tempo del conflicto.

La zona republicana está exhausta, sería ingenuo no reconocer este hecho. La desmoralización en la retaguardia se hace evidente. El sobrevivir de cada día impone que parte del pueblo republicano, al perder la esperanza en la victoria, valore la terminación del conflicto a cualquier precio: no más bombardeos, poder comer cada día y que los familiares regresen del frente. No cabe duda, pues, que existe un marcado clima de derrota en la España republicana. Pero también es cierto, como ya hemos señalado, que existe la posibilidad, dadas las prisas de Franco, de conseguir algo más que una rendición incondicional.

A partir de esta doble ambientación, Bahamonde desgrana los elementos que infieren en la conspiración del coronel Casado. En primer lugar, saca a colación un tema escasamente explorado hasta ahora: el papel de los militares profesionales que, con mayor o menor fidelidad, habían servido a la causa republicana. Para ello, el autor ha cotejado un enorme caudal informativo desconocido hasta ahora: los sumarios de los Consejos de Guerra incoados después del 1 de abril de 1939 a estos militares profesionales. Demuestra así la incomodidad con la que sirvieron a la República, los actos de espionaje a favor del bando franquista, la peculiar psicología corporativa que ayudó a relacionar a estos militares con sus colegas del otro bando. Al fin y al cabo, solo un militar profesional, el coronel Barceló se opuso decididamente a la sublevación de Casado. Bahamonde analiza con suficiencia lo que denomina el abrazo de Vergara: entre militares nos entenderemos. Asimismo estudia cómo desde Burgos se manipula este conjunto de sentimientos y percepciones, sobre todo a partir de las denominadas concesiones del Generalísimo, especie de anzuelo compasivo que Franco envió al otro bando prometiendo un final no excesivamente dramático. En la práctica no se cumpliría lo prometido.

Igualmente, se estudia la plataforma política del conflicto. Entra de lleno en la actitud del Comité de Defensa de la CNT madrileña y del IV Cuerpo del Ejército del Centro bajo el mando del teniente coronel Cipriano Mera, uno de los más caracterizados líderes del movimiento confederal ya antes de la Guerra Civil. Plantea el tema como el último coletazo de la lucha por la hegemonía política entre el anarcosindicalismo y el Partido Comunista. Precisamente, el mensaje de Franco iba en esta dirección de que la zona republicana se había convertido en una especie de sucursal de la Unión Soviética: si os libráis de Negrín y de los comunistas tendremos respuestas compasivas en la victoria. Asimismo,Bahamonde analiza el sustrato socialista, sobre todo en Madrid, que también actuó como basamento de la sublevación casadista.

La última parte del libro se centra en la represión de los mandos militares, profesionales o procedentes del mundo miliciano, de las diferentes unidades que compusieron el Ejército del Centro. Una vez más, las fuentes judiciales le proporcionan al autor un caudal inestimable de datos fehacientes.

Libro excelentemente bien escrito, representa una aproximación inestimable a la comprensión del final de la Guerra de los Mil Días.


Razón biológica: La base evolucionista del pensamiento.

AUTOR  | Castrodeza, Carlos. Colección Razón y Sociedad. Biblioteca Nueva. Madrid, 2011. 272 páginas.

UN ANÁLISIS DE LA CONDICIÓN HISTÓRICA DEL HOMBRE
Reseña realizada por Profª Drª Juana García Romero

En esta obra Castrodeza analiza y contrasta las clásicas visiones del mundo, esencialista y accidentalista, para mostrar la ambigüedad en que se encuentra la "condición histórica del hombre desde la perspectiva de Occidente" (p. 26). Reclama a la Filosofía que aclare dicha ambigüedad a través de la razón biológica fundamentada en el estudio de la base evolucionista del pensamiento.

A lo largo del libro, describe la importancia que tiene el individuo modal (clase media) por ser el que más padece la 'paradoja' (supervivencia-existencia), debido a su inconformismo y su afán por comprender las cosas emprendiendo caminos nuevos (ciencia y tecnología) para controlar su medio más inmediato, garantizando su supervivencia en 'el más acá' y poder dar sentido a su existencia en relación 'al más allá'. La polémica está servida puesto que, a todo ser vivo (incluido el ser humano), se le aplican los conceptos de información, conocimiento, adaptación (p. 16) para ser entendidos en su medio y circunstancia, porque es donde se manifiesta la diversidad y pluralidad de los mismos, haciendo que la objetivación resulte cada vez más compleja y, con ello, estén en constante revisión las teorías científicas y las filosóficas porque, según Quine, "la filosofía está en el extremo abstracto y teórico de la ciencia. La ciencia, en su sentido más amplio, es un elemento continuo que va desde la historia y la ingeniería, en un extremo, a la filosofía y matemáticas puras, en el otro" (p. 222).

La razón biológica afecta al ser humano instintivo y al racional, pero cada individuo tiene su 'clase y condición' dando lugar a castas y/o clases sociales (p. 236), afirmando la ortodoxia más accidentalista que "la selección no actúa directamente a nivel social (de la especie o de la población) por lo que si del beneficio del individuo se deriva un beneficio social esto ocurre a pesar de la acción individual y no por su causa" (p. 214).

Entre todos los modos con los que cuenta para solucionar la supervivencia (mantenimiento y reproducción) y, según Castrodeza, "lo que es preferible lo determinan las circunstancias [...], sobre una base interorgánica absolutamente igualitaria" (p. 17) porque la dicotomía esencialista-accidentalista "no refleja la realidad que se pretende sino, simplemente la situación entre dos grupos de seres humanos que se sienten, respectivamente, más o menos seguros en su medio en función de su propia historia personal y social" (p. 151), formalizándola a través de dos actitudes: instintivista (primer orden) y racionalista (nivel intelectivo de segundo orden) donde "los instintivistas no utilizan las palabras para precisar lógicamente sus ideas, sino más bien para señalar unas vivencias, para plasmar en palabras unas intuiciones que entran mucho más en la expresión artística que en la lógica" (p. 168).

Al final de su exposición, Castrodeza afirma que las tipologías tratadas en su estudio son "el resultado de la interacción del genotipo y el ambiente percibido, es decir, [...] estrategias de supervivencia. En todo caso, se 'genetizarían', valga el término, aquéllas que facilitaran más la supervivencia a través de los tiempos" siguiendo el proceso de asimilación genética que lanzó Conrad Waddington (p. 246).

En la primera mitad del siglo XIX se imprimió la palabra scientist para diferenciarse de los artist (p. 211) pero, todavía hoy, se cuestiona si esta distinción facilita o entorpece la concepción de nuestra existencia.

Este libro está estructurado de la siguiente manera: Palabra preliminar sobre esta edición (p. 13), Tesis global de esta obra (p. 15), Prólogo (p. 21), Introducción (para emotivos). La base evolucionista de la Ilusión (p. 26), Capítulo 1. El aspecto 'involutivo' del proceso evolutivo (p. 39), Capítulo II. Estrategias adaptativas y eficacia biológica (p. 79), Capítulo III. ¿Para qué sirve la ética? (p. 111), Capítulo IV. Hacia una solución biológica al problema de las dos culturas (p. 153), Capítulo V. La diversidad del intelecto y su lógica biológica (p. 190), Conclusión. La base evolucionista del pensamiento filosófico (p. 235), Epílogo (para flemáticos) (p. 242), Bibliografía citada (p. 247), y un Índice onomástico (p. 263).

También, ha sido publicado en la editorial Minerva, en el año 1999. Carlos Castrodeza (Tánger, 1945 - Madrid, 2012) desarrolló su actividad investigadora en la Universidad Complutense de Madrid, en la Universidad de Edimburgo, en la Universidad de Helsinki, y en la Universidad de Leeds. Desde 1985, fue profesor en el Departamento de Lógica y Filosofía de la Ciencia, de la Facultad de Filosofía (UCM).

Descanse en Paz.


El mundo y la química.

AUTOR  | Ordóñez, Javier y Pérez-Galdós, Natalia. Lunwerg Editores. Madrid. 2011. 280 páginas. Idioma: Español-Inglés.

UNA EXCELENTE MUESTRA DE LA NUEVA HISTORIA CULTURAL DE LA CIENCIA
Reseña realizada por Beatriz Pichel
PhD Candidate, Universidad Autónoma de Madrid, grupo GEA de la Red CREP

"Se dice que la mente gobierna el mundo. Pero, ¿qué gobierna la mente? El cuerpo. Y el cuerpo (síganme con atención) está a merced del más omnipotente de todos los potentados que es el Químico. Dadme química a mí, a Fosco, y cuando Shakespeare acaba de concebir Hamlet y se sienta para ejecutar su concepción, yo, echando en su comida diaria unos granitos de polvos, reduciré su inteligencia influyendo sobre su cuerpo hasta que su pluma escribiese la más abyecta tontería que jamás haya degradado papel alguno".
                                                                                                 La Dama de Blanco
                                                                                                 Wilkie Collins, 1859

Javier Ordóñez y Natalia Pérez-Galdós abren El mundo y la química con estas palabras del Conde Fosco, personaje de la obra de Wilkie Collins La Dama de Blanco. La cita no podía estar mejor elegida. En ella (un poco más larga en el original) el Conde Fosco defiende que los químicos podrían dominar el mundo porque su ciencia es capaz de someter los cuerpos. No es casualidad, por tanto, que el ejemplo de Shakespeare, al igual que otros en el texto original, remita a la comida, ya que la alimentación es la base de la producción del cuerpo, y la cocina el primer ámbito de aplicación de la química. De hecho, Ordóñez y Pérez-Galdós consideran, más adelante, la revolución de la cocina como la primera revolución científica (p.24). Para el Conde Fosco, entonces, el poder de la química procede de su poder para controlar y transformar los cuerpos.

El Mundo y la Química pretende mostrar, precisamente, que la química, o mejor dicho, que los procesos químicos no sólo han alterado sustancias a lo largo de la historia, sino que también han modificado nuestro cuerpo y la relación que nuestros cuerpos tienen con el mundo. De ahí que el eje conductor de este libro sean los sentidos y no la química. La organización en torno a conceptos clave relativos a los sentidos (el oído, el color, el olor, el sabor y el tacto) y a otros procesos corporales como las emociones (el miedo, en particular), la salud y, finalmente, el poder y el futuro, permite a Ordóñez y a Pérez-Galdós alejarse de las tradicionales historias de la química, elaborando microhistorias en las que el énfasis recae en la aplicación de la química y en los problemas a los que intentaba dar solución. Sin renunciar en ningún momento al rigor científico, el libro expone de una manera clara y amena los principales momentos de la historia de la química, desde los procesos más intuitivos (como es el caso de la salazón) hasta las últimas innovaciones, pasando por momentos clave como la alquimia y la constitución de la química como disciplina.

Esta historia de la química a través de los sentidos y las emociones no habría sido posible sin la diversidad de fuentes empleadas por los autores, propiciada por la propia editorial Lunwerg. Junto a textos clásicos de la química y artículos académicos sobre temas específicos aparecen continuamente pasajes literarios, como el que abre la obra, referencias filosóficas o antropológicas e, incluso, de divulgación. Es precisamente esta riqueza textual la que permite analizar la química como un elemento cultural que impregna la cotidianeidad de nuestras acciones, ya que muestra su presencia en distintos ámbitos. Sin embargo, lo más característico de este libro son las ilustraciones. A excepción de la corta introducción, no hay apenas páginas que no estén ilustradas. Además, a diferencia de otros textos, en El mundo y la química las imágenes no ocupan un lugar secundario meramente ilustrativo, sino que tienen peso en sí mismas. Las pinturas, las fotografías y las imágenes cinematográficas que aparecen relatan, ellas también, diversos episodios relacionados con el problema general, mostrando su alcance social y cultural. De ahí que, nuevamente, Ordóñez y Pérez-Galdós hayan optado por la variedad de géneros. Por ejemplo, una obra clásica en la historia del arte de Occidente como La libertad guiando al pueblo de Delacroix (p. 157) sirve para enlazar las revoluciones políticas con su compromiso con la industria química, proveedora de los explosivos a los que alude la imagen. Ilustran también el libro fotografías científicas e imágenes más populares, como un cartel de Coca-Cola (p. 117). Precisamente por la facilidad con que el cartel es identificable como tal por el espectador, no necesita de más descripción que la fórmula química de la bebida. De esta forma, la presencia de la química en nuestros hábitos alimenticios y sociales queda demostrada con este cartel.

Sin embargo, el alcance de este libro no es sólo la historia de Occidente. Al contrario, incluye también documentos históricos pertenecientes a otras culturas, como el códice prehispánico mesoamericano Fejérváry-Mayer (también conocido como el Tonalamalt de los pochtecas, p. 101) o láminas del manuscrito hindú Ni’matnamai Nasir al-Din Shah (1495-1505, p. 79). Ambas imágenes muestran diversos procesos químicos y se insertan en la narración del texto. Sin embargo, el hecho de no estar planteado como una historia de la química como disciplina sino de los procesos químicos y su función social, impide caer en una historia progresiva, en la que cada resultado daría pie al siguiente. Al contrario, la propia estructura del libro y la diversidad de sus fuentes permite narrar esta historia como microhistorias interconectadas, no enlazadas en un gran relato.

El mundo y la química trata, por tanto, de la historia de la química en nuestros cuerpos, pero también de lo que nuestros cuerpos hacen con la química en el mundo. El ejemplo más claro del libro es la guerra. La introducción de los gases químicos en 1915, durante la Primera Guerra mundial, supuso no sólo la alianza entre la ciencia y el ámbito militar, sino también un cambio en la manera de hacer y de preparar la guerra. Así, junto a los venenos y los explosivos, este capítulo dedicado al miedo muestra que los efectos de la química sobre el mundo y sobre los cuerpos son tales que pueden llegar a arrasar campos y matarnos.

Publicado con ocasión del año internacional de la ciencia (2011), El mundo y la química es una excelente muestra de la nueva historia cultural de la ciencia, en la que el relato de los descubrimientos científicos es inseparable de su contexto social, cultural y político. Ordóñez y Pérez-Galdós contribuyen a esta historia con datos y reflexiones de gran rigor científico, pero también incorporando una nueva perspectiva: es el paso de las sustancias y los instrumentos a los cuerpos.


Las moléculas: cuando la luz te ayuda a vibrar.

AUTOR  | García Ramos, José Vicente. Colección ¿Qué sabemos? Editorial Catarata-CSIC. Madrid, 2014. 117 páginas.

UN LIBRO IDEAL PARA AQUEL QUE QUIERA INICIARSE EN LOS FUNDAMENTOS DE LA ESPECTROSCOPÍA
Reseña realizada por Álvaro Martínez del Pozo
Catedrático de Bioquímica. Universidad Complutense de Madrid

El profesor del CSIC José Vicente García Ramos ha escrito un libro ideal para todo aquel que quiera iniciarse en los fundamentos de la espectroscopía. Muy particularmente si los intereses del lector se centran en la modalidad que conocemos como Raman. Se trata de un texto que se puede dividir en dos partes bien diferenciadas. Durante aproximadamente el primer tercio, se hace una descripción general de los fenómenos atómicos y subatómicos que subyacen al comportamiento de las moléculas y de cómo, precisamente por eso, podemos estudiarlos mediante el empleo de técnicas espectroscópicas. Se trata de una introducción muy informativa, asequible a todo tipo de público. Durante la segunda parte, más o menos a partir del capítulo 3, se empieza ya a profundizar en las características de los instrumentos empleados y en las aplicaciones de la mencionada espectroscopía Raman. El texto sigue siendo extraordinariamente interesante e informativo pero, tal vez porque no pueda ser de otra forma, pierde gran parte de su carácter divulgador y se convierte en un manual útil para un lector algo más especializado. El carácter divulgativo se recupera, sin embargo, en el último capítulo, en el que se describen las principales aplicaciones de las técnicas descritas a lo largo del libro que nos ocupa.

El texto comienza haciendo honor a su título, definiendo qué es una molécula y todo lo que ello implica. Es decir, se van explicando de forma muy asequible y amena los conceptos de átomo, enlace, tipos de enlace, etc. Todo ello constituye un breve y completo resumen de química elemental, incluyendo la tabla periódica y la nomenclatura. Se tratan la teoría atómica de Dalton, la ley de la conservación de la materia de Lavoisier y los distintos modelos atómicos, por ejemplo.

Como se sugiere en el primer párrafo de esta reseña, el autor recurre a ejemplos muy asequibles para describir complejos conceptos abstractos de química y física. Por ejemplo, la comparación entre las vibraciones de un enlace y las de las cuerdas de un instrumento musical. Cada molécula tendría así su acorde característico dentro de la orquesta de la química. A quien escribe estas líneas le ha resultado especialmente inteligente, por ejemplo, el recurso al concepto de átomo feliz para describir la naturaleza del enlace químico y muy especialmente la del covalente. Como bien nos explica el profesor García Ramos, en el enlace iónico hay un átomo que da (electrones) y otro que recibe, para que ambos puedan ser felices. Bien es sabido por todos que compartir es una de las claves de un matrimonio feliz... Y que, en la misma línea, no todos los matrimonios comparten por igual, como ocurriría con un enlace covalente, sin que esto necesariamente merme la felicidad de los cónyuges (átomos, en este caso).

El segundo capítulo, dedicado a la historia del descubrimiento de la naturaleza de la luz, también es de fuerte carácter divulgador. Pienso que todo el mundo ha oído ya hablar hoy en día de la dualidad onda-corpúsculo de las radiaciones electromagnéticas. Considerar que la luz está formada por corpúsculos, por partículas, no permite explicar fenómenos como la difracción o las interferencias, pero es esencial para entender el efecto fotoeléctrico, por ejemplo. Esta explicación desemboca en la descripción de la naturaleza y desarrollo de las fuentes de luz que conocemos como láseres. Un tipo de rayo lumínico que cuando se inventó, en torno a 1960, no parecía ser sino un divertimento académico y, como suele ocurrir con los descubrimientos de ciencia básica, ha terminado convirtiéndose en una herramienta habitual, presente en todas nuestras actividades diarias. Y si no, que se lo pregunten, por ejemplo, a Messi o a Ronaldo, que lo sufren con resignación cada vez que tienen que sacar una falta... Bromas aparte, creo que todos estamos al tanto de que los láseres son un elemento imprescindible de infinidad de dispositivos como lectores de discos y códigos de barras, bisturís quirúrgicos, impresoras, etc., etc.

Las moléculas se mueven, giran, vibran; sobre todo si forman parte de gases o líquidos. Este movimiento supone una energía cinética que se transforma en calor. Y hay muchas, muchísimas, que, aunque sean químicamente iguales, se mueven con energías ligeramente diferentes. Por eso, cuando utilizamos la luz para estudiar cómo se mueven las moléculas, cuál es su energía, obtenemos una colección de resultados muy parecidos que llamamos espectro. Y para registrar los espectros utilizamos instrumentos que se llaman espectrofotómetros. Es a esta instrumentación a al que se dedica el tercer capítulo. Y no se centra únicamente en la luz que vemos, la visible, sino que también se ocupa de la zona ultravioleta y, muy especialmente, del infrarrojo. Se trata de un capítulo muy completo, bien explicado, pero que, como ya se apuntaba al principio de estas líneas pierde su carácter divulgativo. En mi opinión, por ejemplo, la definición de espectro no es fácilmente asequible a los no iniciados.

En esa línea, el texto va aumentando ligeramente su complejidad para centrarse específicamente en la espectroscopía Raman. Una espectroscopía que se enfoca en el estudio de las vibraciones existentes en los enlaces que se establecen entre los átomos de las moléculas; las moléculas que vibran y dan su título al libro. Vibraciones que son una característica de su naturaleza. En definitiva, el espectro Raman de una molécula vendría a ser como su DNI químico, su huella digital.

Los tres últimos capítulos se centran en las principales aplicaciones del la espectroscopía Raman. El cuarto, más concretamente, trae a colación uno de los temas más de moda en los ámbitos científicos: los nanomateriales, las nanopartículas. Todo lo que lleva el prefijo nano se rodea hoy en día de un halo especial, aunque muchas veces este olor de santidad científica no esté completamente justificado. Y hay que reconocer que el autor de este texto que nos ocupa ha hecho un esfuerzo para explicar correctamente estos conceptos y dibujar con maestría las fronteras que separan lo que es realmente nano de otras cosas que pretenden pasar como si lo fuesen. Leyendo este capítulo se comprende muy bien cuál es exactamente el mundo de lo nano y por qué merece un tratamiento aparte. Obviamente, tras esta definición, el profesor García Ramos vuelve sobre las aplicaciones de la espectroscopía Raman en este ámbito que, concretamente, se engloban bajo la denominación de espectroscopía SERS (Surface-Enhanced Raman Scattering) o dispersión Raman amplificada por superficie. Una modalidad espectroscópica aplicable también a otro de los campos más de moda en la actualidad, el estudio de moléculas únicas, al que se dedica el capítulo 5. Estudiar una única molécula era algo impensable hasta la invención del microscopio de fuerza atómica en los años 80 del siglo XX. Como bien menciona el autor del libro, esta invención no supuso sólo un increíble avance técnico, sino que implicó un completo cambio de mentalidad. Así la espectroscopía Raman también tendría mucho que decir en esta área, especialmente en la modalidad que supone el estudio de moléculas confinadas en un volumen tan pequeño, y a tal dilución, que los efectos observados serían el resultado de la vibración de los enlaces de una sola de ellas. Este capítulo, sin embargo, mantiene, como los dos anteriores, un carácter mucho menos divulgador y es menos asequible al lector no especializado que los primeros. En mi opinión, por ejemplo, no queda suficientemente claro qué ventajas puede acarrear el estudio de una molécula individual sobre la aproximación clásica de estudiar miles de millones de ellas y obtener un espectro representativo de la población promedio presente en la mezcla.

Finalmente, en el último capítulo, el sexto, se recupera plenamente el aspecto divulgador del texto. En este caso el profesor García Ramos hace una magnífica descripción no sólo de los ’qués’ (qué moléculas podemos estudiar), sino sobre todo de los ’por-qués’. Por qué debemos estudiar las moléculas que aparecen a lo largo del capítulo y por qué la espectroscopía Raman, en sus diversas modalidades, representa la herramienta ideal para ello. Una descripción que no se limita a la física y a la química clásicas, sino que va más allá y busca el futuro de esta técnica en aplicaciones que implican a otros campos como las técnicas de imagen en medicina o el estudio de restos arqueológicos.

En definitiva, como se mencionaba al principio, se trata de un texto muy recomendable. Muy ameno y fácil de leer. Todo aquel que quiera conocer los fundamentos de la espectroscopía, en general, y de su modalidad Raman, en particular, encontrará en esta breve lectura una ayuda inestimable.

Páginas