Epidemiología de la SHIGELOSIS o disentería bacilar

Con fecha 16 de Julio, desde el laboratorio de un hospital, se notifica a un servicio de salud pública de área el aislamiento de Shigella Flexneri en un corpocultivo de una niña de 4 años.

 La paciente fue ingresada el día 8 de julio y según relata la familia ya llevaba una semana con síntomas. Se trató de averiguar si había otros casos para lo cual se entrevistó a la madre, la cual informó que otra de sus hijas de 19 meses había tenido síntomas similares una semana antes; la madre estaba con síntomas, sin embargo un niño de 7 meses y el marido no tenían ni habían tenido síntomas. Vivían en un poblado de chabolas.

 

La Shigelosis en una infección bacteriana aguda que afecta a la porción distal del intestino delgado y al intestino grueso, caracterizada por diarrea poco profusa acompañada de fiebre, náuseas, vómitos, cólicos, tenesmo y a veces toxemia. En los casos característicos, las heces contienen sangre y moco (disentería), a consecuencia de la aparición de úlceras en la mucosa y microabscesos confluentes en las criptas del colon; sin embargo, en muchos casos, la manifestación inicial es la diarrea acuosa.

La infección puede ser leve o asintomática; la enfermedad suele ser de curso limitado y durar un promedio de cuatro a siete días. La gravedad de la infección y la tasa de letalidad varían según el huésped (edad y estado de nutrición previo) y del serotipo. Shigella dysenteriae se disemina en forma epidémica y suele ocasionar cuadros graves y complicaciones tales como perforación intestinal, megacolon tóxico y síndrome urémico hemolítico; las tasas de letalidad han llegado hasta 20% en los casos hospitalizados, incluso en años recientes. En cambio, muchas infecciones por S. sonnei tienen un curso clínico breve y una tasa de letalidad casi insignificante, excepto en las personas inmunodeficientes.

Agentes infecciosos - El género Shigella comprende cuatro especies o serogrupos: grupo A, S. dysenteriae; grupo B, S. flexneri; grupo C, S. boydii, y grupo D, S. sonnei. El inóculo para los seres humanos es pequeño (de 10 a 100 bacterias han causado la enfermedad en voluntarios).

Distribución: Mundial; se calcula que la shigelosis causa unas 600 000 defunciones al año en el mundo. Dos terceras partes de los casos y casi todas las defunciones se observan en niños menores de 10 años de edad. La shigelosis pocas veces afecta a los niños menores de 6 meses de edad lactantes). Las tasas de ataque secundario en los hogares pueden llegar a 40%. Los brotes se presentan en condiciones de hacinamiento y en medios donde la higiene personal es deficiente.

Reservorio: Los seres humanos constituyen el único reservorio importante.

Modo de transmisión: Predominantemente por transmisión fecal-oral directa o indirecta a partir de un paciente sintomático o de un portador asintomático. La infección puede aparecer después de ingerir agua o alimentos contaminados, así como por transmisión de persona a persona. Los principales causantes de la transmisión son las personas que no se lavan las manos ni se limpian las uñas minuciosamente después de defecar. Pueden diseminar la infección a otras personas por contacto físico directo, o de manera indirecta al contaminar los alimentos.

Periodo de incubación: Por lo común de uno a tres días, y puede llegar hasta una semana en el caso de S. dysenteriae.

Periodo de transmisibilidad: Durante la fase aguda de la infección y hasta que el agente infeccioso ya no esté presente en las heces, lo cual suele ocurrir en un lapso de cuatro semanas después de la enfermedad.

Susceptibilidad: La susceptibilidad es general, y la infección se produce por ingestión de un número pequeño de microorganismos.

Medidas preventivas: No es posible enunciar una serie de medidas específicas aplicables a todas las situaciones. Las medidas generales para mejorar la higiene son importantes, pero a menudo es difícil llevarlas a cabo debido a su costo. La principal medida de control para disminuir las tasas de transmisión en casi todos los entornos es promover el lavado minucioso de las manos con agua y jabón.

Los brotes de origen alimentario o hídrico con una fuente común deben investigarse inmediatamente para realizar la i intervención necesaria.

Control de los contactos:

Investigación de los contactos y de la fuente de infección: la búsqueda de casos leves no diagnosticados y de portadores convalecientes entre los contactos puede resultar infructuosa y pocas veces contribuye a controlar los brotes. La realización de cultivos en los contactos debe limitarse generalmente a las personas que manipulan alimentos, personal que atiende enfermos, niños hospitalizados y otras situaciones en las cuales es muy probable la diseminación de la infección.

 

 

 

 

 

Isabel Méndez; Socióloga Salubrista

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