Su aplicación en más de 100 restos óseos indeterminados permitió identificar las especies consumidas tanto por los neandertales como por los humanos anatómicamente modernos
Los estudios sobre las estrategias de subsistencia llevadas a cabo por los grupos de cazadores-recolectores de las Sierras Orientales de Galicia durante el Paleolítico medio y superior cuentan con una nueva aportación procedente del emblemático yacimiento paleolítico de Cova Eirós (Cancelo, Triacastela, Lugo). Una investigación liderada por Hugo Bal García, del Grupo de Estudos para a Prehistoria do Noroeste – Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEPN-AAT) de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y del Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas e Culturais (CISPAC), permitió realizar por primera vez una identificación a gran escala de restos animales cazados y aprovechados por neandertales y humanos anatómicamente modernos mediante el empleo del ZooMS (Zooarchaeology by Mass Spectomety o Zooarqueología por Espectrometría de Masas).
El ZooMS es un método basado en la asignación de categorías taxonómicas en función de la identificación de secuencias peptídicas en el colágeno que se conserva en los huesos de los animales y comparándolos con bibliotecas de secuencias de referencia. Este método permite por lo tanto identificar aquellos restos óseos que por su elevado grado de fragmentación no pueden ser identificados mediante anatomía comparada, la base de cualquier estudio zooarqueológico o paleontológico.
Publicado en acceso abierto en la revista International Journal of Osteoarchaeology, el trabajo presenta el resultado de la aplicación de este novedoso método en 114 restos fáunicos que no pudieron ser identificados mediante métodos tradicionales y comparándolos con el estudio morfológico de más de 8.000 restos fáunicos del yacimiento. Esto permitió demostrar una mayor diversidad en la dieta cárnica de los grupos cazadores-recolectores de la que se conocía hasta el momento, dejando patente que la mayor intensidad en el procesado de los herbívoros introdujo un sesgo en la identificabilidad de los restos de estos animales, de los cuales hay una mayor cantidad de esquirlas óseas indeterminadas que de otros animales, como los osos cavernarios.
El estudio se realizó en colaboración con las investigadoras e investigadores Samantha Brown (CENIEH), Iván Rey Rodríguez (UVIGO-IPHES), Mikel Díaz Rodríguez (UVIGO-CISPAC), Carlos Fernández Rodríguez (ULE), Álvaro Ibáñez Encinas (USC-IPHES), Arturo de Lombera Hermida (UNIOVI-CISPAC), Tania Mosquera Castro (USC-CISPAC), Xosé Pedro Rodríguez Álvarez (URV-IPHES) e Ramón Fábregas Valcarce (USC-CISPAC).
Esta investigación forma parte del proyecto 'Dinámicas poblacionales y tecnológicas durante el Pleistoceno final-Holoceno de las Sierras Orientales del Noroeste Ibérico 2- Generación de Conocimiento 2022' (PID2022-142337NB-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU/AEI/10.13039/501100011033) y 'Feder Una manera de hacer Europa'. Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Cova Eirós cuentan con financiamiento de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude.