Archivo de enero, 2012

El concepto de tribu y la sociedad global.

Miremos a nuestro alrededor y a la historia humana.

Darfur en Sudan occidental, el norte y el sur de este mismo Sudan, las tribus de Somalia, los Hutus y Tutsis en Ruanda/Burundi, Oboni e Ijaw en Nigeria, Marroquíes y Saharauis, Israelitas y Palestinos, Turcos y Kurdos, Sunies y Chiies en Iraq, . . . .  ¿Tengo que seguir?

Nuestra historia europea

En Iberia, los numantinos se resistieron a los romanos, en una resistencia que se describe como ”heroica” en los libros,  para no conseguir nada. Bien vista fue una resistencia estúpida.  Los antiguos habitantes de la región de Sevilla aceptaron a los romanos y se hicieron ricos. En esta misma zona de Europa, a ambas orillas del Guadiana, dos fuertes con cañones se miran uno al otro. ¿Se consiguió algo que no fuera miseria en ese defenderse un hermano de otro? Un buen día se puso un puente sobre el río, entre los dos fuertes. No solo no pasó nada, sino que ambas poblaciones a cada lado del río se hicieron más ricas. ¿No podía haberse construido este puente hace 1000 años? ¿De que ha servido la desconfianza mútua entre Portugal y España? ¿O entre España y Francia, Inglaterra, Holanda? ¿No vivimos mejor unidos que en guerra unos con otros?

La cuestión es sencilla: La riqueza es esencialmente energía. Las guerras y las peleas disipan la energía disponible para no conseguir esencialmente nada.

La cooperación genera riqueza, la confrontación, miseria.

Hoy la energía disponible en el mundo se empieza a hacer escasa. Y el quemar carbono para conseguir energía está fastidiando el clima global, que no tiene fronteras.

El problema climático, el problema energético tienen solución.

Pero es difícil conseguir alcanzar esa solución mientras mantengamos el concepto de tribu: El yo y lo mío frente a los demás, porque ambos problemas son globales y no se pueden resolver localmente.  No es que no se quieran resolver localmente.

Es que no se pueden resolver de esa manera.

Ni mediante el fundamentalismo republicano de los EEUU, ni el persa de Iran, ni las ideas chinas ni las de nadie que quiera encerrarse en su propia tribu y excluir al resto de los seres humanos.

La historia nos muestra que en este esquema de grupos tribales buscando el beneficio propio solo hay perdedores, mientras que en el esquema cooperativo solo hay ganadores.

Es muy difícil cambiar el software  programado en nuestros cerebros. Pero el beneficio a obtener si podemos hacerlo es inmenso, inmenso.

Debemos intentarlo. Es la única posibilidad de supervivencia cultural que nos queda como especie humana. Si no lo hacemos, sobreviviremos, pocos, y habremos perdido unos miles de años hasta poder volver a nivel cultural actual.

Etiquetas:
Categorias: General

La pervivencia de la tribu, y el daño que causa

Una institución madrileña ha decidido, en estas navidades, pagar a SUS empleados con el dinero que debe a sus proveedores.  La idea es clara: Hay que defender a la tribu frente a los de fuera.

En la sabana, hace 30000 años, las tribus de homo sapiens defendían sus pozos hasta la muerte frente a otras tribus que los querían conseguir.

El pensamiento es muy dañino cuando es pensamiento implícito, cuando son ideas que se mueven en el trasfondo de la mente sin salir a la superficie, y sin, por ello, poder ser criticadas.

En otros lugares el dominio de la razón ha avanzado unos milímetros en la evolución humana, pero en España los pensamientos subyacentes siguen dominando a la razón a pesar de que vivimos en el siglo XXI: Las luchas tribales del ’36 se reproducen, ahora incruentamente, en el 2011. Lo ‘mío’ y los ‘otros’.

No somos los únicos. El lugar de máximo dominio tribal es el Levante, quizás porque es aún hoy lo más parecido a la sabana de hace 30000 años. El Levante es el reino de la tribu: Yo soy judío, yo soy palestino, iraquí, suní, shiita, sirio, libanés, turco, kurdo, persa, ……..

La idea de la tribu es una idea de dominio genético. Somos, en general, los hospederos de nuestros genes, que nos utilizan para sus intereses especiales, en particular, para su supervivencia, aun a pesar del daño que para cada uno de nosotros suponga esa supervivencia.

Hay otra forma de actuar, que no defiende la supervivencia de cada gen individual, sino el desarrollo de la cultura  y de la sociedad. Esa forma se llama -razón- y su método es la ciencia -racional-.

Es un esquema que ve que compartiendo el pozo del desierto se puede conseguir excavar otros tres de manera que en vez de 1 pozo para cada tribu logramos tener 4 para dos tribus, es decir, dos para cada una de ellas. Esto no lo pueden ver los genes, que se aferran a la supervivencia individual, de cada uno de ellos, sin tomar en cuanta la supervivencia de los demás. Pero lo puede ver la razón.

Si en el Levante todos colaborasen con todos, se harían ricos todos, en vez de vivir unos como ricos (con pobres en su sociedad) muriendo por no compartir sus recursos, otros en la extrema pobreza sin aceptar a los demás como seres humanos semejantes a ellos.

Y en esta España nuestra, arrebatando unas migajas para 4  privilegiados, en vez de compartir riquezas para todos.

Hay mentiras, grandes mentiras y teorías económicas. La realidad no es que haya que repartir la miseria, como dicen los textos de economía. La realidad es que podemos generar riqueza suficiente para todos. Pero para eso hay que rechazar el esquema tribal enunciado por Smith y mantenido desde entonces por sus escuelas.

NO se trata de repartir recursos escasos. Se trata de, mediante la cooperación, hacer que los recursos escasos dejen de serlo.  El recurso esencial para la vida es la energía. Tras 200 años de abundancia no trabajada, sino encontrada gratis, se empieza a hacer escasa de nuevo. Pero tenemos toda la energía que queramos, si queremos compartir los esfuerzos para conseguirla. O tendremos toda la escasez que deseemos siempre que lo que decidamos sea repartir un recurso que mantenemos escaso.

La única solución que tenemos en este momento de nuestra historia es abrir las fronteras, rechazar de plano el concepto de tribu (español, peruano, paraguayo, subsahariano, …..)  y colaborar todos en hacer de la energía un recurso abundante.

Gastamos, anualmente, 140 billones (españoles) de kilowatios hora (kwh) de energía.  La potencia útil que recibimos del sol es de 0.1 kw/m2. Esto equivale a 105800 billones de kwh, es decir,  755 veces lo que hoy gastamos, mucho de ello en disipación absolutamente superflua.

La única forma de acceder a toda esa energía es eliminando las fronteras, reliquias tribales de ideas de hace 30000 años, de los conceptos de oasis en medio de las sabanas desérticas. Hoy tenemos recursos no escasos, sino extraordinariamente abundantes.

Podemos cambiar la definición de economía como la ciencia que permite la distribución óptima de recursos abundantes a lo largo de miles de años.

Es la única solución cuando nos jugamos nuestra supervivencia, no como individuos, sino como sociedad.

Etiquetas:
Categorias: General

Contaminación en Madrid

Llevamos casi un mes de anticiclón. No es raro que ocurra alrededor del soslticio de invierno, cuando el chorro polar ya no se desplaza más hacia el sur. Es de esperar, pues, que en todos los inviernos tengamos una o varias situaciones de ausencia de lluvias y de vientos en España, y sobre todo, en Madrid.

¡Normal!

Las noches de anticiclón son frías pues no hay nubes que limiten la salida de radiación infrarroja hacia la atmósfera, aunque en esta etapa de cambio climático las temperaturas no suelen bajar de 3, 4º bajo cero, mientras que cuando yo era niño y adolescente era habitual tener temperaturas nocturnas de -10/-12ºC.

Pues bien: al bajar las temperaturas aumentan las horas de funcionamiento de las calderas, y los madrileños cogemos más el coche, que nos ahorra las esperas del autobús en un ambiente gélido. Ahora bien, calderas significa combustión, y eso significa altas temperaturas en las llamas. Mas coches significa más combustión en los motores, y puesto que muchos coches, camiones y autobuses son de gasóleo, temperaturas más altas dentro de esos motores. Cuando el nitrógeno, que es el 70% del aire, se encuentra con el oxigeno (un 25% del mismo aire) a altas temperaturas, se oxida. Los óxidos nitrosos son corrosivos (son los precursores del ácido nítrico) y atacan los bronquios, que producen un exceso de mucosidad para proteger sus epitelios.

Nos pasamos el día tosiendo.

¿Solución?

Substituir las calderas de combustión por calderas eléctricas, con la electricidad proveniente de los embalses y los molinos de viento, y conseguir eliminar el transporte privado a favor del transporte público.

Para lo primero basta un decreto de substitución a realizarse en el plazo de 4 años. Para lo segundo, se trata de construir un sistema de transporte público atractivo.

Los esquemas coercitivos no sirven para nada. En los EEUU tienen uno de los sistemas penales más estrictos del mundo,  sus cárceles tienen hoy unos dos millones y medio de presos, y eso no disuade a otros a seguir delinquiendo.

Sistemas de bicicletas no sirven en Madrid, que es una ciudad de colinas con pendientes muy fuertes. Solo personas muy en forma pueden montar en bicicleta en Madrid.

Los sistemas de peajes y de matrículas pares e impares no funcionan en ningun lugar donde se han implantado.

Los sistemas coercitivos no funcionan. En este mundo solo funcionan los sistemas positivos: Ofrecer al ciudadano algo mejor que el transporte privado.

La idea es hacer el transporte público tan atractivo para los ciudadanos que éstos lo elijan en preferencia al coche.

Para hacer un sistema de transporte público atractivo se precisa cambiar el concepto de eficiencia: La idea es que el sistema es muy eficiente si atrae a muchos ciudadanos, independientemente de la amortización de cada unidad del mismo. La amortización del sistema se consigue con el ahorro de no utilizar coche privados y la mejora de la salud y la movilidad ciudadana.

Y se precisa cambiar el concepto de transporte público: Hasta ahora el transporte público se piensa para los pobres. Pues bien, se necesita desarrollar un sistema de transporte que quieran utilizar ricos y pobres.

En un sistema eficiente de transporte público se precisa:

1) Un sistema de autobuses con horarios garantizados al minuto. Esto se puede conseguir con localizadores GPS y un sistema de redes controlado milisegundo a milisegundo mediante ordenador.

2) Un sistema de cabinas de espera calientes y con televisión.

3) Un sistema de líneas de conexión directa: No líneas que pasen laberínticamente por todas las calles de un barrio, sino líneas en las que prime la rapidez de conexión frente a la recogida de un alto numero de viajeros: Muchos autobuses pequeños pero de trayectos directos entre puntos.

4) Autobuses dotados de amortiguadores, con asientos iguales a los de los coches y pantallas de televisión/video/música de selección personal en cada asiento.

5) Un sistema de metro en el que los cambios de línea se puedan realizar en 1 minuto, no como ahora, que cada línea es rápida, pero se pierden cuartos de hora en pasar de una línea a otra.

6) Un sistema de trenes racional. Un ejemplo. Existe ya una línea de tren directa entre la estación de Chamartín y Alcalá de Henares. Mediante esa línea se puede llegar de Chamartín a Alcalá en 10 minutos, con trenes normales de cercanías.

Pues bien: El trayecto Chamartín – Alcalá de Henares  actual dura una hora. La razón es sindical. Los conductores cobran un plus por kilómetro recorrido, de manera que se niegan a utilizar la línea directa Chamartín-Alcalá, obligando a los viajeros a dar una vuelta con 50 minutos inútiles que no sirven mas que para gastar tiempo. Un sistema de salarios en el que se pague no por kilómetro, sino por rapidez (lo cual es perfectamente posible) resolvería el problema.

En definitiva: Desafío al Ayuntamiento de Madrid a establecer un sistema de movilidad en el cual los ciudadanos digan: ¿Para que coger el coche? Es mejor, más rápido, cómodo y barato coger el transporte público.

¿Se acepta el desafío?

Etiquetas:
Categorias: General