Epidemiología de la triquinosis

 Como siempre veamos lo que nos dice nuestro manual de cabecera: El Control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 18º edición. American Public Health Association, 2004

 

La triquinosis es una enfermedad causada por la ingestión de la larva del nematodo intestinal Trichinella spiralis que habita en el músculo de los animales hospedadores y tras ser ingerida por el hombre pasa a la pared intestinal donde se multiplica emigrando sus embriones a los músculos quedando encapsuladas en ellos. El cuadro clínico en los humanos es muy variable y puede ir de una infección asintomática hasta una enfermedad fulminante y mortal dependiendo del número de larvas ingeridas. La aparición repentina de molestias, dolores musculares, edema de parpados superiores y fiebre son síntomas tempranos característicos.

Triquina, imagen de Luis monje

Estos síntomas pueden ir seguidos de hemorragias subconjuntivales, subungueales y retinianas, dolor y fotofobia. Poco después de los signos oculares aparecen sed, sudoración profusa, escalofríos, debilidad, postración y gran eosinofilia. Es común la fiebre que a veces llega a 40º C; cede después de 1 a 6 semanas. Entre la tercera y la sexta semana pueden aparecer complicaciones cardíacas y neurales.

El diagnóstico se basa en los resultados de las pruebas serológicas y la presencia de eosinofilia intensa.

A partir de 10 días tras la infección (mejor después de la cuarta o quinta semana) en la biopsia de músculo estriado puede encontrarse la larva no encapsulada del parásito.

 

En un brote, al menos un caso debe ser confirmado por el laboratorio.

 

 

AGENTE INFECCIOSO

Trichinella spiralis y Trichinella britovi, nematodos intestinales, presentes en mamíferos carnívoros y, a veces, en jabalíes y cerdos domésticos de Europa, Asia, África y otras zonas del mundo.

 

CICLO DE LA TTRIQUINA

Esta aportación se la debemos a nuestro lector Antonio R. Martinez:

Las especies de Trichinella son nematodos parásitos endocelulares, sólo los embriones emigrando desde la pared intestinal a los músculos estriados son libres y temporalmente exocelulares. Así, cuando nos infectamos lo hacemos por ingerir larvas albergadas en fibras musculares, transformadas en quistes por las especies de triquina encapsuladas, Las fibras musculares son conjuntos de células fusionadas– sincitios – que cuidan, como una nodriza, a la larva del parásito, protegiéndola dentro de una cápsula. La digestión libera estas larvas que rápidamente construyen con las células de la mucosa del intestino delgado, una nueva célula nutricia múltiple. Crecen, alcanzan el estado adulto y los machos fecundan a las hembras que dos días mas tarde comienzan a parir, en el interior de las vellosidades intestinales, los embriones. Estos embriones transportados por la linfa y la sangre alcanzan el tejido muscular estriado, penetran las fibras y se fabrican otro albergue endocelular donde crecen y se transforman en larvas infectantes, esperando que algún día su hospedador muera y sus restos sean comidos – carroñerismo – o muera cazado y consumido por un depredador. Y así sucesivamente. Una vida muelle la de las triquinas, siempre a caballo del modo de vida de sus hospedadores, omnívoros carroñeros y depredadores. No todas las especies de triquina rodean la célula nodriza muscular de una cápsula de colágeno protectora. Entre nosotros hay dos que lo hacen, Trichnella spiralis y Trichinella britovi.

 

RESERVORIO

El reservorio principal, en nuestro medio, es el cerdo y el jabalí, juegan también un papel importante las ratas. Otros animales como los gatos, y carnívoros salvajes como el zorro y el lobo mantienen la infección.

 

MODO DE TRANSMISION

El mecanismo de transmisión es la ingestión de carne cruda o mal cocida que contiene larvas enquistadas viables, sobre todo, cerdo y sus derivados, jabalí. En la literatura se han descrito brotes producidos por carne de caballo, o por hamburguesas con mezcla de carne de cerdo.

En el epitelio de la mucosa del intestino delgado, las larvas de triquina se transforman en gusanos adultos. Las hembras grávidas producen larvas que penetran en los vasos linfáticos y se diseminan por el torrente sanguíneo a todo el cuerpo. Posteriormente, las larvas se encapsulan en los músculos estriados.

 ciclo interno de la triquina

 

PERÍODO DE INCUBACIÓN

El período de incubación es de 8 a 15 días después de la ingesta de la carne infectada y puede variar entre 5 y 45 días dependiendo del número de larvas. La susceptibilidad es universal y la infección confiere inmunidad parcial.

 

PERÍODO DE TRANSMISIBILIDAD

No hay transmisión directa persona a persona.

Los huéspedes animales son infectantes durante largos períodos de tiempo y su carne se mantiene infectante salvo que se cocine, se congele o se irradie para destruir las larvas.

 

SUSCEPTIBILIDAD

La susceptibilidad es universal. La infección confiere inmunidad parcial.

  

 

MODO DE VIGILANCIA:

  • Toda sospecha de caso de triquinosis deberá ser adecuadamente investigada y comunicada a las autoridades sanitarias
  • Una vez identificado el caso se recogerá la información epidemiológica.
  • Los datos relativos a la encuesta sobre los posibles alimentos nos indicará la existencia de los  alimentos que hayan sido la posible fuente de infección.

Raramente se dan casos aislados de triquinosis en los que no sea posible la identificación del riesgo. La presencia de un solo caso de triquinosis tendrá consideración de brote y requerirá una investigación rápida y búsqueda de otros casos en familiares o amigos que pudieran estar relacionados con el mismo y que pudieran haber ingerido la carne sospechosa.

Se debe buscar la fuente de infección, así como la distribución del alimento.

 

MEDIDAS PREVENTIVAS:

  • Educación de la poblacion insistiendo sobre la necesidad de cocer toda la carne fresca y sus derivados, también la de los animales salvajes, a una temperatura y tiempo suficiente para que todas las partes de la pieza lleguen a 71º C. Estas medidas deben de practicarse siempre que no se haya demostrado que los productos cárnicos se encuentran libres de triquina (inspección por servicios veterinarios) o que hayan sido preparados por calor, salado o congelación adecuada.
  • La congelación de la carne infectada, en toda la masa, es eficaz para eliminar las triquinas. Un trozo de carne de 15 cm. a una temperatura de -15º C durante 30 días, o -25º C o menos durante 10 días destruirá de forma eficaz todos los quistes comunes de Trichinella. Los trozos más gruesos deben conservarse durante 20 días como mínimo.
  • Educar a los cazadores y a las personas que realicen matanzas domiciliarias en la necesidad de que cada animal sea supervisado por un veterinario antes de proceder a su consumo y acerca de la cocción completa de la carne de estos animales, sobre todo de los animales salvajes
  • Es conveniente no mezclar la alimentación de los animales fundamentalmente cerdos, con restos de carne cruda que pudieran estar infectada por triquina y mantener los establos libre de ratas.

 

CONTROL DEL PACIENTE, DE CONTACTOS Y DEL MEDIO:

 

El tiabendazol y mebendazol son eficaces en la fase intestinal y en la fase muscular de la enfermedad.

 

En esta enfermedad solo podemos hablar de personas expuestas que han ingerido el alimento y o bien no han desarrollado todavía síntomas y se encuentran dentro del período de incubación de la enfermedad, o han ingerido poca cantidad de larvas con baja infectividad y presentan síntomas leves o que únicamente desarrollan eosinofilia. Por ello es necesario investigar a las posibles personas relacionadas con el consumo de alimentos y descartar la enfermedad.

 

Una vez identificado el alimento responsable del caso o del brote se identificarán los lugares de su distribución y se procederá a su inmovilización, una vez recogidas muestras para análisis. Confirmado por laboratorio dicho alimento se procederá a su destrucción.

 

SITUACIÓN DE LA TRIQUINOSIS EN NUESTRO MEDIO (Antonio R. Martinez)

No todas las especies de triquina rodean la célula nodriza muscular de una cápsula de colágeno protectora. Entre nosotros hay dos que lo hacen, Trichnella spiralis y Trichinella britovi. Esta última es la mas frecuente, es la autóctona de los climas templados, la primera que es la mas conocida, se introdujo en el país a finales del siglo XIX. Hasta 1990 todos nuestros brotes de triquinosis se atribuían a T.spiralis. Hoy sabemos que pudieron deberse también a T.britovi especialmente si la causa fue un jabalí o un cerdo ibérico criado en pastoreo libre (montanera). Por ejemplo, el último brote en la Comunidad de Madrid se debió a esta última especie Trichinella britovi. Pero, además, no podemos descartar las infecciones, a partir de jabalí especialmente, con una especie que no provoca la formación de cápsula, Trichinella pseudspiralis, mas patógena que las anteriores.

Así es, la duración de la fase intestinal en el hombre es muy larga y las hembras lanzan embriones durante largos periodos. Es muy posible que en la biopsia, en el seno de una fuerte miositis se encuentren embriones o larvas en periodo de enquistamiento. Es más, en la infección por T.britovi, el encapsulamieento es mucho mas lento que en T.spiralis, con lo que el hallazgo de larvas en fibras parasitadas puede ser mas frecuente. Las medidas de congelación no sirven para T.britovi. Determinadas genovariedades, en España se han encontrado cuatro molecularmente diferentes, resisten la congelación. Hay varios casos, en Francia de brotes humanos por el consumo de jabalí previamente congelado durante meses. La especie T.nativa resiste la congelación, pero también, en menor medida, T.britovi. Y no podemos olvidar que nuestra especie endémica es T.britovi. Lo mejor es el diagnóstico mediante digestión (la UE ha legislado pormenorizadamente los métodos).

 

Consuelo Ibáñez Martí, médico epidemiológo y salubrista

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