SALUDABLE Y TERAPÉUTICO, EL EJERCICIO

En el trascurso de nuestras búsquedas nos topamos con estudios o artículos que nos llaman la atención a pesar de no ser objeto de pesquisa inicial. Eso nos ha pasado con un trabajo nada novedoso pero que viene muy a cuento en un contexto en el que el ejercicio es una parte demandada en la práctica del fisioterapeuta.

Manja Idorn y Per thor Straten (1) son los autores de una revisión publicada en 2017. Hablan sobre el tránsito del ejercicio de una actividad notablemente recomendable y sana hacia una forma de tratamiento de un grupo de enfermedades tan “serias” como las que agrupamos bajo el genérico de cáncer.

Se sabe que el ejercicio previene el desarrollo de cáncer y en  cánceres como el colorrectal y el de mama influye en las recurrencias. En cuanto a otros cánceres y en cuando a la planificación y tipo de ejercicio se tienen más dudas. Tampoco se tienen claros los mecanismos por los que el ejercicio logra sus efectos positivos.

Con modelos murinos se ha constatado una reducción de tamaño e incidencia de ciertos tumores. La función inmunológica se ha implicado, con una mayor infiltración en los tumores de la muestra que realizó ejercicio de células B, T o NK. Incluso en ratones con inmunosupresión inducida (nude) se mantenía el efecto del ejercicio. Los autores relatan que provocando una desaparición de las NK también lo hacía el efecto del ejercicio, con lo que estas células, “azote” del tumor, tienen un papel importante en dicho efecto.

Se tiene claro que los cambios producidos por el ejercicio, como la respuesta catecolaminérgica al mismo, aumentan el recuento de células del sistema inmune, en especial las NK o asesinas. Estas alcanzan un máximo tras 30 minutos de ejercicio, que se puede mantener hasta 3 horas con el mismo. De hecho, las NK tienen receptores β-adrenérgicos. Y la administración de un β-bloqueante como el propranolol frena la movilización de las NK y el impacto en la progresión tumoral. Tenemos pues una conexión entre sistema endocrino y sistema inmune en relación con el efecto del ejercicio en el cáncer.

Las células T tienen también receptores β-adrenérgicos y, por tanto, también son movilizadas por la noradrenalina generada con el ejercicio.

El músculo libera miocinas durante su contracción. Una de ellas es la interleucina 6 (IL-6), que tiene varios efectos en el sistema inmune. Puede ser, curiosamente, proinflamatoria o antiinflamatoria. Se libera de forma dosis-dependiente con el ejercicio y puede fijarse a las NK, que tiene receptores para la misma. De esta manera la acción del músculo podría favorecer la actividad antitumoral.

Los autores citan otro artículo, de Moore et al.(2), en el que la actividad física de ocio se asocia a menor riesgo de cáncer de esófago, hígado, pulmón, riñón, colon, mama, leucemia y mieloma. Todos estos hallazgos y mecanismos propuestos subrayan el papel del ejercicio en el cáncer. La infiltración de células del sistema inmune en el tumor se ha asociado a mayor supervivencia en humanos.

Por tanto, el ejercicio en sí mismo tiene un papel reconocido en prevención y tratamiento oncológicos. Además, se puede usar como  adyuvante o cooperador al tratamiento farmacológico. En el caso de los anticuerpos monoclonales encuentran una mejor respuesta si el tumor está infiltrado por células del sistema inmune, algo que se puede provocar mediante ejercicio.

Entonces, el ejercicio, actividad saludable donde las haya, deviene en terapia, objeto de investigación y aplicación por los profesionales sanitarios. Queda mucho por hacer y conocer. Pero quizá debamos pensar en normalizar una sala de fisioterapia en la unidades de tratamiento oncológico.

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Referencias:

1. Idorn M, Thor Straten P. Exercise and cancer: from “healthy” to “therapeutic”? Cancer Immunol Immunother. 2017 May;66(5):667-671. doi: 10.1007/s00262-017-1985-z. Epub 2017 Mar 21. PMID: 28324125; PMCID: PMC5406418.

2. Moore SC, Lee IM, Weiderpass E, Campbell PT, Sampson JN, Kitahara CM, Keadle SK, Arem H, Berrington de Gonzalez A, Hartge P, Adami HO, Blair CK, Borch KB, Boyd E, Check DP, Fournier A, Freedman ND, Gunter M, Johannson M, Khaw KT, Linet MS, Orsini N, Park Y, Riboli E, Robien K, Schairer C, Sesso H, Spriggs M, Van Dusen R, Wolk A, Matthews CE, Patel AV. Association of Leisure-Time Physical Activity With Risk of 26 Types of Cancer in 1.44 Million Adults. JAMA Intern Med. 2016 Jun 1;176(6):816-25. doi: 10.1001/jamainternmed.2016.1548. PMID: 27183032; PMCID: PMC5812009.

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