Tularemia, la gran simuladora

Es la enfermedad de actualidad. A todos nos ha llamado mucho la atención que una enfermedad tan poco frecuente en España aparezca de esta forma tan llamativa, pero, como se ha comentado en la weblog hermana “Un universo invisible bajo nuestros pies” en un post llamado: Neumonía por Tularemia, epidemiología humana y megafauna del suelo, si alteramos la ecología del suelo nos podemos encontrar con la emergencia de algunas enfermedades que hasta hace unos años no se habían presentado en nuestro país.

Y pensé ¡ya está una enfermedad emergente!, pues no, es conocida desde que en 1911, McCoy la describió como Enfermedad símil peste de roedores.

En España se registra el primer brote en 1997, también en Castilla León.

 

Desde este blog de Salud Pública vamos a hablar de la epidemiología de la tularemia.

 

La Junta de Castilla León a 1 de agosto ha confirmado la aparición de 41 casos; 29 se han registrado en Palencia, 7 en Zamora, 3 en León, 1 en Burgos y otro en Valladolid.

 

La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla León nos recuerda que la tularemia es una enfermedad que presenta síntomas de un proceso infeccioso: aparición brusca de fiebre alta, malestar general y, en los procesos más graves, lesiones en los dedos y ganglios axilares, que  algunas veces se ulceran. Esta enfermedad no es contagiosa entre personas y tiene un adecuado tratamiento médico mediante antibióticos.

Entre los consejos de la Consejería para hacer frente a la tularemia destacan: evitar el contacto con animales muertos o enfermos, no beber agua no controlada sanitariamente, protegerse de las nubes de polvo, usar guantes y mascarillas cuando se capturen animales, no permitir que los animales toquen animales muertos y consumir la carne de animales perfectamente cocinados.

 

Descripción

Enfermedad bacteriana zoonótica con diferentes presentaciones clínicas que varían en función de la vía de transmisión y la virulencia del agente patógeno.

Como zoonosis es propia de mamíferos salvajes, lagomorfos y pequeños roedores, animales domésticos como ovejas, bovino, gatos, pájaros, algunos anfibios y peces, herbívoros como los conejos, pequeños carnívoros, aves, gararrapatas, tábanos, mosquitos, barro y agua de corrientes y pozos.

 

Agente infeccioso:

El agente etiológico es Francisella tularensis, cocobacilo gram-negativo.

Los principales tipos o biovariedades de Francisella tularensis son: F tularensis tularensis y F tularensis palaeartica, diferentes en sus características epidemiológicas y de virulencia.

 

Francisella Tularensis

 

Cultivo de Francisella tularensis

 

Distribución

La distribución es mundial; la F tularensis tularensis es propia de Canadá y EEUU, mientras que F tularensis palaeartica se ha descrito en Norte América, Extremo oriente, Europa y norte de Africa. Se distribuye el todo el hemisferio norte entre los 30º y 71º de latitud norte.

En España se ha identificado la biovariedad palaeartica, menos virulenta para el hombre.

 

Mecanismo de transmisión

La enfermedad se transmite al hombre por contacto directo con el animal enfermo o muerto a través de sus fluidos o líquidos corporales, ingestión de agua contaminada, inhalación de aerosoles infecciosos, ingestión de carne cruda o poco cocida de animal enfermo o por picadura de artrópodos.

 

El periodo de incubación oscila entre 3 y 5 días con un espectro que abarca de1 a 14 días, generalmente se desarrolla una pápula cutánea en el sitio de entrada. En 2 a 4 días se forma una úlcera, que por lo común se acompaña de fiebre y linfadenopatías

 La enfermedad se presenta en forma de casos esporádicos y brotes epidémicos.

 

Hasta finales de 1997, fecha de aparición de un brote en algunas provincias de Castilla y León, no existía constancia de la presencia de la enfermedad en nuestro país.

 

 

Formas de presentación de la enfermedad en el hombre:

 

Casi todos los pacientes presentan fiebre, escalofríos, malestar general y cansancio de comienzo brusco y desarrollan uno de los siguientes síndromes clínicos. Esta diversidad de formas de presentación, que simula muchas otras enfermedades, hace que el diagnóstico diferencial de los casos aislados sea muy arduo, salvo que exista el antecedente de exposición a un animal enfermo o picadura de un artrópodo.

 

· Ulceroglandular: úlcera cutánea con linfadenopatía regional. Por contacto cutáneo    o picadura

· Glandular: linfadenopatía regional sin úlcera. Por contacto cutáneo

· Oculoglandular: conjuntivitis purulenta  dolorosa con linfadenopatía regiona. Por contacto cutáneo

· Orofaríngea: estomatitis, faringitis o tonsilitis y linfadenopatía cervical. Por inhalación o ingesta

· Intestinal: dolor abdominal, vómitos y diarrea. Por ingesta

· Neumónica: neumonía o enfermedad pleuro-pulmonar primaria. Por inhalación

· Tifóidea: enfermedad febril sin localización precoz de signos o síntomas. Generalmente por septicemia a partir de otra forma de presentación.

 

El diagnóstico clínico se apoya en evidencia de antecedentes de exposición a tejidos de un mamífero huésped de Francisella tularensis, de mordedura de garrapata o mosca del venado, o exposición a agua potencialmente contaminada como el brote investigado por Javier Segura en el que los casos aparecieron tras la manipulación de unos cangrejos de río, probablemente contaminado.

 

 

Estudio de un brote de tularemia entre los visitantes a un molino de agua en el oeste de Francia.

 No existen muchas descripciones de brotes de esta enfermedad, por lo que la relevancia de esta comunicación reside, fundamentalmente, en la aportación de datos que puedan completar nuestro conocimiento más preciso de la tularemia humana, así como de la evolución de un brote.

En este caso, la tasa de ataque fue muy alta, oscilando según la fecha entre un 38% y un 100%.

La mayoría de los afectados (80%) presentaron manifestaciones respiratorias, poco frecuentes en brotes de transmisión acuática y el resto presentaron la forma tifoidea.

Estaríamos, por tanto, ante un brote de tularemia producido por la aspiración de aerosoles infectados, una situación similar a la esperada durante una liberación intencionada del tipo de bioterrorismo.

 

El período de incubación varió entre 5 y 8 días (media de 7) y todos los pacientes presentaron anticuerpos específicos, aunque no fue posible la recuperación de F. tularensis en cultivo a partir de muestras ambientales. Hay que resaltar, por tanto, que se necesita una mejora en los métodos microbiológicos para la recuperación de este organismo a partir de muestras de agua, animales y otras fuentes ambientales, que permitan estudiar la microbiología de la cepa causante e identificar la fuente de infección y su evolución.

(Abstract L-2122) S. Ansart. Clinical and Epidemiological Features of a

Pulmonary Tularemia Outbreak in France

 

 

Consuelo Ibáñez Martí

 

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Comentarios

que se presente fiebre elevada de varios dias que casi no responde a antitermicos,dolores musculares sobretodo en piernas,de mas de tres dias de evolucion,teniendo encuenta que en la zona de residencia se han dado casos.es recomendable hacer las pruebas?.es cierto que haber pasado le enfermedad va unida al riesgo de parecer cancer de pulmon?

Graaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaacias

Aunque no entendi nada igual

no se si tengo, o no, la tuleramia, frucelosisi u otro enfermedad de contagio por animales "del campo". Soy guarda de campo, y hace cuatro días empece por tener un malestar general, me encontraba mal, me dolía todo el cuerpo, no tenia ganas y apenas fuerzas para hacer nada; lo achaque a un posible "golpe de calor" o una insolación por las altas temperaturas que este año estan haciendo,sobre todo en la provincia de Toledo, donde estoy. Ese mismo día por la tarde noche empece con escalofrios, sudores, fiebre que iba y venía, dolor de cabeza, malestar muscolar y de articulaciones. Así he estado cuatro días, hoy el cuarto estoy mejor, no al 100% pero de seguir así, mañana estaré mejor. Durante todo este tiempo me mediqué yo sin ir al médico (como solemos hacer todos) con Neurobren (iboprufeno) en sobres, que me aliviaban bastante. Deciros que me llamó la atención el color de la orina, de color oscuro, como de un cerveza "doble malta", algo que no había antes observado. Al tercer día estuve apunto de ir al médico, pero como notaba mejoría no lo hice, "craxo" error, os juro que iré, no puedo dejarlo, pues las consecuencias pueden ser muy malas. Os mantendre informados

mi conejo le a pasado lo mismo lo tengo en una caja y tengo miedo

a poder contagiarme yo,, xqe lo e tocado muxo,, atraves de qe se contagia las personas .gracias

(requerido)

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