Archivo de abril, 2010

MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA 2.O

Nuevo portal con recursos bajo licencia Creative Commons y, por tanto, de uso público, que contiene vídeos y presentaciones sobre la medicina basada en pruebas. Se pretende dar a conocer de una forma amigable este enfoque de prestación de servicios de salud.

La Medicina Basada en la Evidencia (MBE) consiste en el uso consciente, explícito y juicioso de las mejores pruebas provenientes de la investigación para atender a cada paciente de manera individual. Utiliza las pruebas como base de la actuación aunque no es el único criterio, pues tiene en cuenta las experiencias y expectativas del paciente así como el contexto de la intervención terapéutica, diagnóstica, pronóstica y de prevención.

Por hacer extensivo el término a todas las disciplinas sanitarias preferimos hablar de Atención Basada en Pruebas (ABP). Nos inclinamos más, como se puede ver, a usar la palabra prueba, o mejor en este contexto, pruebas. Esta se ciñe fielmente, en castellano,  a lo que se quiere expresar, la demostración, el indicio o la muestra de algo, más que a lo evidente, que no requiere demostración alguna.

El criterio de prueba se considera hoy como el primordial a la hora de elegir una intervención. Eso al menos de una forma teórica o políticamente correcta. La actuación adecuada al actual estado de la ciencia se esgrime como un precepto y una necesidad en textos legales y códigos deontológicos. Sin embargo, en la práctica, usamos otros muchos criterios en el trato de nuestros pacientes. Así, nos basamos, especialmente, en la experiencia, pero también en la efervescencia de una nueva técnica, en la eminencia de quien nos propone una nueva intervención, o en la gerencia, como no, en tiempos de contención de gasto. En cualquier caso, todas estas formas de actuación no son excluyentes y habitualmente se combinan. Así, un gestor puede tener noticia de que el ultrasonido aplicado en fisioterapia es o no eficaz, y decidir la adquisición de aparataje del mismo. Igualmente, puede evidenciarse la eficacia de la punción seca en trastornos musculares y el gestor, o el fisioterapeuta que conoce los estudios, publicados por un eminente colega, decidir subencionar o aplicarse en, según el caso,  un curso sobre esa técnica.

Idealmente, mediante la aplicación de la ABP se conseguirá ser más eficaz, se usarán mejor los recursos, las inervenciones serán de más calidad y se disminuirá la variabilidad de las  mismas. No parece adecuado que ante un mismo proceso las respuestas sean muchas veces tan distintas y de eficacia probada tan dispar.

La página que destacamos aquí nos ofrece distintos medios por los que conoceremos este paradigma de práctica clínica, como las aportaciones de la ABP, cómo localizar recursos de información, la evaluación crítica o cuestiones sobre estadística. La Fisioterapia Basada en la Evidencia cuenta con una representante en el mundo virtual, ya tradicional, y conocida por muchos fisioterapeuras. Se trata de PEDro (Physiotherapy Evidence Database), producida en Australia. Como otras, estas fuentes de información han de servir para mejorar la calidad de nuestras intervenciones.

Enlace a Medicina Basada en la Evidencia 2.0.

Etiquetas:

GUIASALUD: RECOMENDACIONES PARA LA PRÁCTICA

GuíaSalud es un organismo del Sistema Nacional de Salud que promueve la adopción de prácticas basadas en pruebas, con el objetivo último de mejorar la calidad de la asistencia sanitaria. Se convierte en una herramienta en castellano muy útil para el profesional sanitario.

GuíaSalud nace en 2002 y en ella se ven representadas las 17 comunidades autónomas. Tiene como misión crear oferta de recursos, servicios y productos basados en pruebas científicas para sustentar la toma de decisiónes de los profesionales y de los pacientes. El acceso es gratuíto en http://www.guiasalud.es/home.asp. Ofrece además otros recursos basados en la evidencia, como enlaces o manuales de elaboración y difusión de guías de práctica. Se puede solicitar asimismo la inclusión de guías en el sistema.

Debemos tener en cuenta que las guías de práctica clínica no son protocolos o vías clínicas. No tienen un carácter normativo, sino que aunan una serie de recomendaciones ante un paciente, patología o procedimiento. Son una herramienta poderosa contra la variabilidad muchas veces dominante en el quehacer cotidiano del profesional. Nos encontramos  habitualmente ante procesos similares que requerirían una respuesta homogénea y que sin embargo no la tienen. Por ejemplo, ante un paciente  intervenido para prótesis de rodilla se encuentran propuestas de fisioterapia como programas individuales con distintas duraciones  y periodicidades, programas grupales o, incluso, su ausencia. Admitiendo que la fisioterapia o la medicina tienen mucho de arte, que muchas de las actuaciones se sustentan en el juicio clínico o  la intuición, en un contexto científico parece  obligado armonizar las actuaciones. No pretenden encorsetar la práctica, pues se deja cabida a la personalización del tratamiento o procedimiento. Requieren, por tanto, adaptabilidad al paciente y al entorno en el que se aplican. Valga como ejemplo una de las guías sobre uno de los problemas más prevalentes y que es origen habitual de consulta al fisioterapeuta, la lumbalgia inespecífica (ver aquí).

LEER MÁS FISIOTERAPIA.


Etiquetas:
Categorias: General