Clembuterol: Intoxicación alimentaria

En España se detectó el primer brote de intoxicación por clenbuterol en Asturias en 1990.

No se había registrado ningún brote de ese tipo y se inició la investigación para establecer las causas de aquella intoxicación que se manifestaba con los siguientes síntomas: temblores fácilmente objetivables, palpitaciones y taquicardia acompañados frecuentemente de nerviosismo, cefalea y mialgias, náuseas, nerviosismo, inquietud, temblores, vómitos, dolor de pecho, boca seca y calambres musculares, con una duración media de 40 horas, aunque llegó a alcanzar un máximo de 6 días. También se observaron hipokaliemias e hiperglucemias, transitorias. En algún caso se produjeron arritmias como fibrilación auricular o hipertensión arterial. Se trataba de un cuadro autolimitado, que desaparecía a los dos días y no dejaba síntomas residuales.

Se sospechó un mecanismo de transmisión alimentario.

Al sospechar una intoxicación alimentaria las encuestas realizadas a los afectados incluyeron todo tipo de alimentos ingeridos en los últimos 7 días, encontrando que, generalmente, poco antes del inicio de los síntomas habían consumido hígado de ternera, con un comienzo brusco, después de un período de latencia entre 30 minutos y 6 horas (con una media de dos horas).

No se ha registrado ninguna defunción ni complicación grave por esta causa.

 

Los brotes se han presentado con un patrón que afecta a pequeños núcleos familiares, debido a la forma de distribución y consumo del alimento.

 

A partir de ese momento la investigación etiológica se dirige a la identificación de un tóxico con las siguientes características: vía de entrada digestiva, rapidez de absorción y resistente a altas temperaturas.

 

La sospecha se dirigió hacia productos estimuladores de receptores ß de uso en animales.

 

El clenbuterol es un fármaco ß-agonista con afinidad para receptores ß1 y ß2. Está autorizado su uso como broncodilatador en humanos (tanto en España como en la Comunidad Europea), así como su uso en animales para el tratamiento de afecciones respiratorias y como relajante uterino en el parto.

Los efectos anabólicos del clenbuterol sobre la masa muscular y la grasa corporal han favorecido su uso ilegal en la alimentación animal. Causa disminución de la grasa corporal, crecimiento de la masa muscular y ganancia de peso, sobre todo en el ganado vacuno joven.

Se acumula en el hígado en grandes cantidades y en menor grado en el músculo, por lo que el consumo de las vísceras conlleva mayor riesgo que el de la carne.

La intoxicación en humanos se adquiere por ingestión del producto contaminado. Se detecta en orina y sangre de las personas afectadas, dentro de las primeras 48 horas, por Cromatografía Líquida de Alta Resolución, así como también en animales y alimentos sospechosos.

Este corto período de permanencia de la sustancia en el organismo hace a veces difícil su detección.

 

El año que mayor número de brotes y casos presentó fue 1992; desde entonces, la evolución es marcadamente decreciente. Enero es el mes con mayor número de brotes y de casos notificados.

 

El mayor brote registrado ha sido en Madrid con 155 casos (en 1994).

 

El alimento implicado en la mayoría de los brotes fue el hígado de ternera . Menos frecuente fue su presentación tras la ingestión de otros productos vacunos como carne y riñones. También se comunicaron brotes por consumo de cordero (hígado y carne), de cerdo (lomo), de canela y de pan. Estos dos últimos alimentos fueron contaminados de forma accidental.

 

El diagnóstico de los primeros brotes se hizo de forma clínica, pues los clínicos desconocían el procedimiento a seguir y las escasas muestras obtenidas se recogieron tardiamente.

 

Para conseguir detectar los casos, además de la alerta sanitaria inicial en primavera de 1990, se realizó una amplia difusión de las características de presentación de este tipo de intoxicación a sanitarios, especialmente a médicos clínicos, epidemiólogos y veterinarios, de todo el territorio nacional, así como a la población general.

 

Consuelo Ibáñez Martí médico epidemiólogo

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