Las clases sociales en la España del siglo XXI (IV): El declive de la vieja clase obrera

Por Javier Segura del Pozo

Médico salubrista

 Dentro de nuestra serie sobre “Clases sociales y Salud” ,  hoy analizamos el declive que ha sufrido la vieja clase obrera en las últimas décadas. La disminución del peso de los trabajadores cualificados frente a los no cualificados, de los trabajadores manuales frente a los no manuales (de cuello blanco) y el incremento de los profesionales, han ido asociados a un debilitamiento de la base de la izquierda sindical y política. Finalmente, recordamos como algunos estudios europeos encuentran una asociación estadística entre la menor densidad sindical, la disminución del gasto social y el aumento de la mortalidad general.

  A la izquierda: Soldadores, pertenecientes a la clase social de “trabajadores cualificados” que tradicionalmente tiene fuerte presencia sindical. Fuente: http://www.ciclosnoviciado.com/blog/?p=46. A la derecha: manifestación en Vigo durante la huelga del metal y las negociaciones de un nuevo convenio colectivo sectorial, mayo de 2006. Fuente: M. Vila http://www.20minutos.es/galeria/1086/0/0/

 

 Menos trabajadores manuales, menos trabajadores cualificados

Según el informe de Miguel Requena[1], uno de los hechos más significativos de los cambios en composición de clases sociales y en la ocupación en Europa en las últimas décadas es el retroceso de los trabajadores manuales cualificados, una categoría compuesta mayoritariamente por hombres. Incluye a los trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, la construcción y la minería. Son ocupaciones muy representativas de esta clase los electricistas, moldeadores, soldadores y mecánicos. Como se puede apreciar en el gráfico siguiente este fenómeno ha sido mas intenso en los países más avanzados en la economía postindustrial, como Francia, Reino Unido y Dinamarca, y ha sido menor en España[2]

 

Evolución de la estructura de clases de la población ocupada masculina en cuatro países de la UE. En porcentaje. 1995-2009. La clase de trabajadores cualificados (gris oscuro) ha  tenido un importante retroceso, aunque ha sido menos acusado en España por el “boom” de la construcción en la primera parte del periodo. Fuente. Miguel Requena “Estratificación y clases sociales”. Capitulo V. “Informe España 2011” Fundación Encuentro. Pág. 361, .a partir de datos de Eurostat.

 

El declive fue inicialmente menor en España, o se ha retrasado, debido a la fuerte demanda de estos trabajadores en la construcción.  Como se aprecia en el gráfico siguiente, en épocas del boom inmobiliario el peso de estos trabajadores aumentó, (especialmente de1996 a2003). Fue seguido de una meseta (2004-2007) y ha sufrido un brusco declive en el trienio 2008-2010 (probablemente incrementado hasta 2012), como consecuencia de la crisis económica, y, sobre todo, de la caída del empleo en la construcción.

 

 Evolución de la estructura de clases de la población ocupada masculina en España. En porcentaje. 1995-2010 Fuente. Miguel Requena “Estratificación y clases sociales”. Capitulo V. “Informe España 2011” Fundación Encuentro. Pág. 332, .a partir de datos de INE-EPA

 

En virtud del propio progreso tecnológico, la desindustrialización y la terciarización de la economía postindustrial, los trabajadores no cualificados han crecido a expensas de los cualificados: 0,6 trabajadores cualificados por cada trabajador no cualificado en 1995, frente a 0,4 en 2010. Este proceso también ha llevado a que los trabajadores no manuales (de cuello blanco) hayan crecido a costa de los manuales, en conexión con la expansión del sector servicios: En 1995 había en España 0,8 trabajadores de los servicios y del comercio de nivel bajo por cada trabajador manual cualificado, mientras que en 2010 eran 1,5

 

La debilitación de la base de la izquierda sindical y política

Es decir, a la vez que disminuía el peso de los trabajadores cualificados, se ha ido formando un proletariado de los servicios (trabajadores de los servicios y comercio de rango inferior=clase VII), integrado por trabajadores de escasa cualificación profesional, pocas perspectivas de movilidad ocupacional ascendente y contratos precarios. Tienen además una composición muy heterogénea (mujeres, jóvenes, inmigrantes).

Junto a ellos han ido aumentando los excluidos del mercado de trabajo (parados). A partir de estas dos clases (el proletariado de los servicios y los excluidos del mercado laboral) se han ido formando las legiones crecientes del precariado, que se sienten lejos de las reivindicaciones sindicales a favor de conservar el empleo estable (ver El nuevo proletariado). Por ello, por la falta de una relación colectiva laboral prolongada  y por las dificultades de la acción sindical en los lugares de trabajo de estos colectivos, el precariado tiene un muy bajo nivel de afiliación sindical. Incluso, algunos dirían que tienen menos “conciencia de clase”.

 Viñeta de El Roto, publicada en El País

El declive de la vieja clase obrera y el ascenso de este nuevo precariado, suponen una pérdida de fuerza de las clásicas organizaciones de la izquierda sindical y política, que no han conseguido atraerlos a sus huestes y convencerlos de los intereses de clase comunes existentes entre la vieja y la nueva clase obrera. Una parte importante de estas clases sociales no solo no están afilados a un sindicato, sino que no votan en las elecciones.

Otros muchos de ellos eligieron opciones de derecha en las últimas elecciones locales, regionales y nacionales. Y son por ello responsables del triunfo del Partido Popular en zonas tradicionalmente proletarias, como las ciudades del área metropolitana de Madrid (el ex-cinturón “rojo”) y los distritos del sur, suroeste y sureste de la capital.

Como se puede apreciar en la siguiente tabla, correspondiente a un interesante estudio sobre determinantes de la afiliación sindical en España[3], las profesiones con mayor densidad sindical que la media son los operadores de instalaciones industriales, maquinaria fija, montadores y ensambladores, los operadores de maquinaria móvil y los trabajadores cualificados de industrias extractivas, metalurgia y construcción de maquinaria, pertenecientes todos ellas a la clase ocupacional de los trabajadores cualificados y  que son características del sector industrial [4] . Por otra parte, los dependientes de comercio y asimilados (clase VII=nuevo proletariado) arrojan cifras bajas de afiliación sindical, al igual que las personas que se encargan de la dirección de empresas y administraciones públicas (clases I y II),  los técnicos y profesionales de apoyo (clase III) y los trabajadores no cualificados en servicios. Pertenecientes todos ellos a las clases sociales que han incrementado su peso en España durante  las últimas décadas

  Afiliación  y grupo profesional (% afiliados del total de cada grupo definido por  la Clasificación Nacional de Ocupaciones de 1994 -CNO-94- ), en España, 2006-2009. Fuente: Análisis de la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo (ECVT) realizado por Holm-Detlev Köhler y José Pablo Calleja “Los determinantes de la afiliación sindical en España”. PP. 52. Observatorio Confederal de Afiliación. Fundación 1º mayo. CC.OO. Febrero 2011

Por otra parte, el incremento del peso de los profesionales (clase I y II), ocupados tanto en el sector privado como en el público, ha ido aparejado al refuerzo de las organizaciones corporativas de defensa de sus intereses profesionales, frente a las clásicas organizaciones sindicales. Y, electoralmente, a entender que sus intereses de clase (de “clase media”) eran mejor defendidos por los llamados “liberal-conservadores”[5] que por los “socialdemócratas”. Al menos, hasta hace muy recientemente.

 

Afiliación sindical, gasto social y salud

Como hemos mencionado en otros artículos, la densidad de la afiliación sindical en un país tiene una importancia notable para la salud, pues el grado de afiliación sindical de la población trabajadora está asociado al volumen de gasto social invertido en cada país, como se puede apreciar en este gráfico de un trabajo publicado en el British Medical Journal (BMJ) (ver en este blog: Crisis económicas y salud: cómo minimizar el daño)

 

Asociación entre afiliación sindical (% trabajadores totales) y gasto social (%PIB) en 2009 en 29 países de la OCDE (R=0.53, P=0.0027). Fuente: McKee M, Stuckler D. The assault on universalism: how to destroy the welfare state. BMJ. 2011 Dec 20; 343:d7973

 Y, a su vez, los recortes en gastos sociales están estadísticamente relacionados con el incremento en la mortalidad general, como se ilustra en este otro trabajo publicado en el mismo medio (ver en este blog: Los recortes sociales en Europa aumentarán la mortalidad)

 

Relación entre gastos sociales y mortalidad general en 18 países de la Unión Europea, 2000. Fuente: David Stuckler, Sanjay Basu, Martin McKee. “Budget crises, health, and social welfare programmes”. BMJ 2010;340:c3311

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 En la próxima entrega, hablaremos de El nuevo proletariado

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Este artículo forma parte de la serie “Clases sociales y Salud”   , escrita por Javier Segura del Pozo, que se completa con:

A) Dos artículos-lecciones del Curso de Desigualdades Sociales en Salud:

 B) De la serie “Desigualdades sociales en salud de la Comunidad de Madrid”:

C) La serie “Las clases sociales en la España del siglo XXI”, que tiene el siguiente índice (los artículos publicados hasta la fecha tiene el vínculo de acceso incluido):

  1. La Clasificación Socioeconómica Europea (ESeC)

2. La distribución de clases en España

3. Los ricos no se retratan en las encuestas

4. El declive de la vieja clase obrera

6. El El nuevo proletariado

7. El auge de los servicios y el comercio

8. Los empleados del Estado de Bienestar social

9. Los inmigrantes nos hicieron más ricos a los españoles

 

D) Se complementó con estos dos artículos escritos por Javier Ugarte Perez:

  1. Observaciones sobre los criterios de división en clases sociales que aparecen en el Informe España 2011 (Fundación Encuentro)

2. Clases sociales e identidades (homo)sexuales

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Como hemos dicho, esta serie, forma a su vez parte del Curso de Desigualdades Sociales en Salud, escrito por Javier Segura del Pozo, que hasta ahora ha editado las siguientes entregas o lecciones (si queréis acceder a ellas, pinchad en cada titulo):

  1. De Hipocrates a Koch pasando por Virchow y Engels (Lección 2)

2. La caja negra y  los epidemiologos sociales del siglo XX (Lección 3)

3. El informe Black-The Black report (Lección 4)

4. El estudio Whitehall o el mito del infarto del ejecutivo (Lección 5)

5. El sueño epidemiológico de las ciudades laboratorio y el estudio del condado de Alameda (Lección 6)

6. El informe Black español o informe Navarro-Benach (Lección 7)

7. El informe Acheson (1998) (Lección

8. El informe de la Comisión de Determinantes Sociales de Salud de la OMS de 2008. (pendiente) (Lección 9-1ª parte)

9. Informe de la Comisión Nacional para Reducir las Desigualdades Sociales en Salud en España (“Informe Borrell”) (lección 9-2ª parte)

  • Lecciones10 a16: Las medidas de la posición social
  1.  La clase social (Lección 10),

2. Ocupación (Lección 11),

3. Educación ((Lección 12),

4. Ingresos (Lección 13)

5. Privación social en areas geográficas (Lección 14)

6. Estudios de desigualdades en áreas pequeñas. Estudios ecológicos. (Lección 15)

7. La perspectiva de la trayectoria vital (Lección 16).

  1. La estartegia inglesa de lucha contra las DSS (1998-2010) (Lección 21)

2. “Healthy living centres” o centros de vida saludable, Gran Bretaña (1999-2010) (Lección 22)

3. Los estudios e intervenciones en Escandinavia y los Paises Bajos (lección 23)

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[1] Miguel Requena “Estratificación y clases sociales”. Capitulo V. “Informe España2011” Fundación Encuentro.

[2] En España destaca también la importante disminución porcentual que han tenido los pequeños empresarios o autónomos, también denominados la “antigua clase media” o “la pequeña burguesía”

[3] Holm-Detlev Köhler y José Pablo Calleja “Los determinantes de la afiliación sindical en España” Observatorio Confederal de Afiliación. Fundación 1º mayo. CC.OO. Febrero 2011. Accesible en: http://www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/ObAfiliacion02.pdf

 [4] También tienen alta densidad sindical los trabajadores de los servicios de protección y seguridad (policía local, nacional, servicios privados de seguridad,…) y ,en contra de lo que se supone, el grupo de profesiones asociadas a titulaciones de 1º, 2º y 3º ciclo universitario y afines.

[5] Ver  Observatorio Metropolitano (Pablo Carmona, Beatriz García y Almudena Sánchez). “Spanish Neocon: La revuelta neoconservadora en la derecha española”. Editorial Traficantes de sueño. 2012. Es un libro de libre distribución y el archivo pdf es descargable en:

http://www.traficantes.net/index.php/editorial/catalogo/utiles/Spanish-neocon/

 

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Comentarios

Interesante el término “Precariado” y excelente la información
sobre la clase obrera con arraigo sindical que está siendo sustituida por otra clase donde la implicación sindical y política prácticamente desaparece bien por presión de los empresarios, bien por el poco carisma de los políticos.

[...] dijimos en el pasado articulo (ver El declive de la vieja clase obrera), se han producido importantes cambios en la composición de las clases trabajadoras en [...]

Magnífico artículo.
Todo ello pone de manifiesto el deterioro general tanto laboral como sanitario nos intentan colar como daños colaterales “normales y bien intencionados” estableciendo la precariedad como situación de absoluta normalidad, una falta de valores sociales, honestidad y conciencia que demuestra la calidad de toda nuestra clase política.
No tenemos una crísis económica, tenemos una crísis de valores.
Un saludo.

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