Explosión de vida en el Cámbrico. Susana Barragués.

Enlace a Explosión de vida en el Cámbrico de Susana Barragués en poesía y ciencia

Pikaia, la primera cefalocordada

Susana Barragués ha dado a la luz este 2017 un poemario insólito en que la ciencia ocupa un lugar central. En La perla de la poesía, criaturas diversas, del presente y del pasado, expresan sus discursos en primera persona manifestando sus pensamientos en presente y, también a veces, elucubrando poéticamente acerca de su futuro, evolución y de su papel en la tierra.

 

Burgess Shale (Middle Cambrian), British Columbia. (Wikipedia)

Hemos querido mostrar esta Explosión de vida en el Cámbrico en que la Pikaia, fósil aparecido, junto con otros muchos fósiles invertebrados, en el  yacimiento Burgess Shale en la Columbia Británica, que es considerado el primer cefalocordado y que podría considerarse (con sus más y sus menos) el más antiguo antecesor de todos los vertebrados posteriores, se da cuenta de su propio ser y características:

“Soy la Pikaia, la primera cefalocordada, la notocorda.

Soy la que empieza el erase. Conmigo nace la cabeza.
Mía es la primera médula espinal.”

Fósil de Pikaia en Smithsonian Institution (Wikipedia)

 

Está rodeada de cientos de criaturas que explotaron de forma repentina en el Cámbrico.

“Porque en el inicio de hoy; todos los monstruos se abren.
Existe el trilobites, el gusano y el alga calcárea.”

Y relata su evolución adivinada, iluminando en el futuro lo que llegará a ser.

“De mi saldrán los labios que buscarán besos.
Las patas que darán saltos.
Los cuerpos que se ceñirán ala agua.
Las manos que tocarán otras manos.
Las bocas que buscarán frutos.” 

Manos, boca, los besos…  y el pensamiento y el lenguaje.

“La transparencia del lenguaje será la espada que corte mi cabeza en dos mitades.”

 

Recreacíon de Pikaia (Por Apokryltaros. Wikipedia)

Es un fascinante y bello viaje desde el Cámbrico – hace unos 500 millones de años – al siglo XXI actual de la mano de Pikaia en 40 versos. Por otra parte, la claridad y precisión del lenguaje descriptivo de animales y plantas, con la minuciosidad y exactitud en los detalles; y la novedad de alguno de los animales que aparecen en La perla de la poesía, nos llevan, de alguna manera, a una cierta poesía didáctica que parece retomar las mejores prácticas en ese género que tan habitual fue en el siglo XIX y en los inicios del siglo XX.

De la poeta Susana Barragués, (Bilbao, 1979), licenciada en Ciencias medioambientales y en Humanidades, ya conocíamos, (y se encuentran incluidos en poesía y ciencia, ver al final, en Enlaces), algunos poemas anteriores en los que el lenguaje y detalles científicos se incorporaban al discurso poético con finura, sabiduría y elegancia. Con La perla de la poesía, cuya sinopsis incluimos a continuaciónda un paso más, adentrándose en una dimensión más ambiciosa y arriesgada cuya evolución estamos ansiosos de seguir.

 

Sinopsis de La perla de la poesía, Ediciones El que no duerme, 2017.

LA PERLA DE LA POESIA es una alegoría sobre el intento de rapto de la poesía por diferentes especies animales y vegetales de todos los tiempos, a través de una serie de discursos en primera persona y una cadena de acontecimientos enlazados que tienen como vínculo común la perla, buscada, hallada,  robada, reencontrada y perdida otra vez.

Todos los poemas están compuestos mediante series de sentencias que capturan el pensamiento en presente de las criaturas protagonistas, y su transformación tras el encuentro fortuito o perseguido con la esfera pulida de nácar, que sobrevive a todos los avatares  que le  brindan sus captores, hasta el momento crucial del último poema.

 

 

Hemos invitado a Susana Barragués a que nos relate en poesía y ciencia, y en este blog, su concepción de la relación entre ciencia y poesía y cómo desarrolla su proceso de escritura y, también, a que nos presente, con detalle, La perla de la poesía. Sus palabras se muestran a continuación.

 

Comentario de la autora, Susana Barragués, sobre ciencia y poesía.

Escribir poesía desde un planteamiento científico debe comenzar, a mi entender, por la minuciosidad y exactitud en la selección de detalles, siendo éste el primero de los vínculos con la literatura: la delimitación de lo nombrado en su máxima concreción para que la recreación de la realidad mediante el leguaje sea lo más precisa posible. En mis poemas, además, he utilizado los conceptos matemáticos de infinito y paradoja y he recurrido a las enumeraciones y el inventario como sistema de clasificación y ordenación de la realidad.

“Nuestras camas se elevaban unos centímetros sobre el suelo.
Una luciérnaga iluminaba la cabecera del colchón de hoja dentada de roble.
Los tépalos papilosos de un ajo de monte eran las sábanas.
La cáscara de una avellana era mi gorro de dormir.
Dos bracillos de cereza sostenían las puntas del dosel.”

(La perla de la poesía, 2017.)

El inventario científico tiene como equivalente literario la descripción (categoría textual que, a diferencia de la enumeración científica, permite utilizar recursos literarios como la comparación y la metáfora con objetivo de realzar la belleza del mensaje, y no siempre se categoriza metódicamente sino que sus elementos pueden ser seleccionados aleatoriamente).

En este sentido, en mi último libro, La perla de la poesía, empleo intencionadamente los dos códigos, el literario y el científico, utilizando referencias temáticas de ambas especialidades, si bien el formato final en que presento el trabajo es el de un poemario, y no el de un artículo científico, porque el contenido del texto se genera mediante inspiración poética y ésta no se puede verificar mediante experimentación científica o matemática. Pero creo que la poesía debe ir por delante de la constatación metódica científica y que la sabiduría que proviene de la intuición no debe subestimarse.

“Hay sabiduría que se tiene sin saber, y no se puede saber cuánta se tiene.”
(La perla de la poesía, 2017).

También la Ciencia, en su devenir, ha creado un imaginario perfectamente reproducible desde la literatura, y sustenta un relato que desde el punto de vista ficcional o literario, es tan extraordinario como cualquier otro material imaginario, y sólo la normalidad cotidiana en su uso práctico a través de la historia de las civilizaciones le ha dado a lo asombroso o maravilloso la categoría de “intrascendente” (cualquier avance tecnológico de la era actual puede servir de ejemplo). En este sentido, siempre he sentido una sorpresa equiparable ante inventarios de zoología, tratados de meteorología u obras literarias con contenido propio de la fantasía.

 

 

Acerca de La perla de la poesía

Una de las líneas que he desarrollado en mi propuesta poética es la participación de discursos líricos ajenos a mi propia voz, aplicando lo que se ha denominado según la teoría literaria la técnica del “monólogo dramático”, característica de las Vanguardias de principios del siglo XX. Así, en mi anterior libro “Surfing Ecstasy, Éxtasis superficieando.”, recuperé las fórmulas de los cantos corales bíblicos mediante un yo-plural mayestático, para recrear los discursos ficcionales propios de una situación épica deportiva colectiva. En este caso, mi interés estaba en verificar la imposibilidad de que el yo-lírico se separe totalmente del yo-real, y hasta qué punto se pueden reproducir emociones ajenas a la experiencia personal mediante la poesía sin que el resultado sea un discurso impostado sino verdadero.

 

Susana Barragués. 2016
(Jesús F. Salvadores. El Diario de León)

Siguiendo adelante con este planteamiento, en mi libro “La perla de la poesía”, he explorado los límites de la ficción polifónica, cediendo mi voz poética al discurso verbal inexistente (o al menos imposible de comprobar a día de hoy) de animales y plantas actuales y extintos.

“Soy el Ánade Real, la primera en la punta de flecha,
la que nunca se distrae, nunca descansa, nunca toma tierra.
En suspensión duermo en el cielo. Avanzando en flotación,
cresteando el ribete nebuloso,
sin perturbaciones ni alarmas
ni deseos ni miserias inútiles
me concentro en un único horizonte: la bola de sol.”

(La perla de la poesía, 2017).

En cuanto al vocabulario o léxico empleado, he utilizado un registro científico propio del evolucionismo, pero desde la perspectiva de la Crítica literaria, se pueden encontrar referencias también al preciosismo modernista y simbolista (perla, cisne, pantera) y a las fábulas clásicas latinas, los exempla medievales y los relatos orientales que otorgaban conciencia y voluntad, e incluso lenguaje verbal y palabra, a los animales. 

“Soy la langosta de tierra, la atleta principal.
La ortóptera con fans, la que se ata en la frente la cinta de la victoria.
Llego la primera, las demás vienen detrás, siguiendo mi estela.
Pruebo los originales frutos, mastico ropa almidonada, cintas de paja, orugas de seda.”

(La perla de la poesía, 2017).

El siguiente nivel que he querido superar respecto de otros poemarios anteriores, que elaboraba a modo de “colección” sin hilo argumental, es el de organizarlos todos mediante una trama narrativa, de manera que pueda seguirse un relato a través de los poemas, estando enlazada la situación de cada poema con el siguiente. Por tanto, aplicando los postulados de la Pragmática literaria a este caso, el sentido último del poemario sólo podría descifrarse mediante la interpretación de todo el conjunto, sin renunciar a la literalidad que puede derivarse de la lectura de cada poema por separado. Todo el conjunto, el libro completo, compondría un único poema.

De acuerdo con esto, si bien es tarea de los teóricos atribuir el sentido final de un poema (ya que al tratarse de un texto “cifrado” no puede leerse literalmente sino que es necesario atribuirle una traducción para desvelar su significado encontrando las intertextualidades y referencias a otras obras a las que el autor puede que no haya tenido acceso o no sea consciente de su influencia), creo que la primera lectura que ha de hacerse de La perla de la poesía es cómo todas las conciencias, incluidas las de los animales, cambian y redirigen su pensamiento, y por ende su rutina existencial, por el trance de enfrentarse a la visión de la belleza, representada por la perla.

“Frente a una ostra con una gran perla primigenia
descubro la nueva forma de deseo de otredad que no es tragar.
Siento como una ira extraña a mí. Es amor.”

(La perla de la poesía, 2017).

Desvelando por último el significado del símbolo principal del libro, para mí la perla de la poesía es sinónimo del don de la sabiduría, que –si se sigue la línea del poemario- hay una animal en concreto que cree que le corresponde poseer, por ostentar, según él mismo, el máximo nivel de pureza, serenidad y perfección de forma. No quiero desvelar el desenlace del poemario por respeto a la máxima de mantener la tensión del relato siempre que sea posible, pero hay otro ser, el más desconcertante e imposible de clasificar dentro del reino animal y vegetal, que interfiere en el final del libro, resolviéndose la trama de un modo que espero sea de interés para los lectores.

Al topillo le mueve el gato montés, a la lombriz le mueve el topillo,
al tejón le mueve el halcón peregrino, a la liebre le mueve el águila,
a la cabra le mueve el romero, a la culebra le mueve el aguilucho,
al caballo salvaje le mueve su sombra, a la abeja la mueve el trigo sarraceno,
al reflejo de la luna sobre el agua le mueve el viento, al faisán le muevo yo, pero
¿quién mueve a esa criatura de dos pies? ¿Quién le pisa los talones?

 (La perla de la poesía, 2017).

 

Enlaces

1.    La perla de la poesía, Ediciones El que no duerme. https://www.amazon.es/perla-poesia-pearl-poetry/dp/1547294302/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=

2.    Surfing Ecstasy, Ediciones El que no duerme. .https://www.amazon.es/Surfing-Ecstasy-Susana-Barragues-Sainz/dp/1547218347/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1506187427&sr=1-1&keywords=surfing+ecstasy

3.    Hasta este momento, se encuentran en poesía y ciencia 3 poemas de Susana Barragués. Son:
- La molécula.   http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/poemas/poesia.asp?id=556
- El corazón.   http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/poemas/poesia.asp?id=317
- El fonendoscopio.   http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/poemas/poesia.asp?id=592

 

 

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