Archivo de febrero, 2020

La infancia de Heberto Helder. José Tolentino.

Enlace a La infancia de Heberto Helder de José Tolentino en poesía y ciencia

En 2015 tuve conocimiento de la obra poética del portugués Daniel Faria; lo que, para quien esto escribe, constituyó un auténtico acontecimiento artístico y vital. De ello es muestra, por ejemplo, la entrada: Daniel Faria o la palabra poética como revelación  que publiqué en el blog La perplejidad del buzo en junio de 2017.

 

 

También, en este blog  de La alegrías de las musas, en la  entrada Leo a Tomás de Aquino en el Smartphone de  Juan Antonio González Iglesias de 15 de marzo de 2016. En esta última, tratábamos de mostrar cómo, en el ámbito de la poesía científica, no hace falta que los contenidos o referencias científicas o tecnológicas sean muy abundantes; sino que, en ocasiones, para que un poema quede marcado de forma indeleble por la ciencia, basta un pequeño detalle o una sola frase de contenido científico o tecnológico.

En esa época, sentí cierta curiosidad por conocer algo más sobre poesía portuguesa y me encontré con una breve antología, aparecida en el número 44 de la revista colombiana de poesía Arquitrave de agosto de 2009. Allí descubrí, entre otros, varios poemas de José Tolentino. Y guardé, para un futuro en la sección de poesía y ciencia, el tierno y sorprendente poema La infancia de Heberto Helder.

 

 José Tolentino

Ese futuro para La infancia de Herberto Helder en poesía y ciencia ha acabado por llegar en este febrero de 2020.

En la citada revista Arquitrave, se indica que una de las corrientes fundamentales de la poesía en portugués de las últimas dos décadas se caracteriza por un intento de (sic) “regreso a lo sublime, a través de una poesía intensamente cargada de metáforas y hasta representaciones algo surrealistas (…) Es una poesía donde muchas veces las imágenes y metáforas no son reconocibles de inmediato y el sentido del mundo es ampliado por la propia poesía, por la propia palabra, de una forma sorprendente. Poesía de alguna forma deudora de la herencia de Mario Cesariny o de Herberto Helder..

Por su parte, en la misma revista, se glosa la obra poética de José Tolentino con los párrafos siguientes: “…aporta un lenguaje cristalino que busca la precisión del vocablo. Poseedora de una intertextualidad clásica y sagrada, su poesía se reviste de un tono casi elocuente que refleja un cierto neo-romanticismo de cariz órfico, a través de un registro elíptico y atento a los enigmas y abismos del cosmos, desvelando una inmensa sabiduría sobre el caos del mundo. Es una poesía a veces profundamente jubilosa.”

En el mismo número de la revista Arquitrave está incluido El poema que  constituye una “poética” en toda regla.

El poema es un ejercicio de disidencia, una profesión de incredulidad en la omnipotencia de lo visible, de lo estable, de lo aprehendido. El poema es una forma de apostasía. No hay poema verdadero que no convierta al sujeto en forajido. El poema obliga a pernoctar en la soledad de los bosques, en campos nevados, por orlas intactas. ¿Existe acaso otra verdad en el mundo además de aquella que no pertenece a este mundo? El poema no busca lo inexpresable: no hay beato que, en la agitación de su piedad, no lo invoque. El poema devuelve lo inexpresable. El poema no alcanza esa pureza que fascina al mundo. El poema abraza precisamente esa impureza repudiada por el mundo.

En cuanto a La infancia de Herberto Helder, sólo puedo decir que es tierno, jubiloso, cristalino, muy elegante y mueve a la emoción. Imagina una posible infancia de Herberto Helder, fallecido en 2015 y que está considerado como el mayor poeta portugués de la segunda mitad del siglo XX.

 

Herberto Helder 

El poema muestra poderes y acciones del poeta de niño: marcar la latitud de las estrellas ordenando canicas sobre la hierba, desordenar el universo con un poema:

“… un poema
es un tumulto
que puede estremecer
el orden del universo.”

También ser un ángel, escribir informes sobre el silencio y encontrar a Dios por los baldíos. Lo que le ocurría, todo, “… antes / de aprender el álgebra.”

Biografía de José Tolentino Mendoça (ver Nota)

José Tolentino, (Madeira, 1965), Licenciado en Teología, con una tesina sobre la poesía de Ruy Belo (1989), fue ordenado sacerdote católico en 1990. Hizo estudios en Ciencias Bíblicas en el Instituto Pontificio de Roma y es Doctor en Teología por la Universidad Católica de Lisboa, con la tesis La construcción de Jesús, una lectura de Lucas 7, 32-50, donde enseña Estudios Bíblicos. En 2006 apareció su recopilación poética A noite abre meus olhos. Sus ultimos poemarios han sido O estado do bosque, (2013) y  Teoria da fronteira, (2017). Es Premio de Poesía Ciudad de Lisboa y de Ensayo del Pen Club de Portugal, dirige la revista Didaskalia y el secretariado de la Conferencia Episcopal de su país.

Nota

Si se asoman a la  biografía en Wikipedia de José Tolentino; se darán cuenta del formidable vuelco de su biografía en los últimos dos años. A principios de 2018 le fue encargada la realización de los ejercicios espirituales para el papa Francisco I. Desde entonces fue nombrado, primero, obispo y, desde noviembre de 2019, cardenal de la iglesia católica. Así que ya ven; algo insólito: un poeta cardenal en poesía y ciencia.

Dios nos da fe y ojos para ver. ¡Laus deo!

 

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Luz. Margaret Tait.

Enlace a Luz de Margaret Tait en poesía y ciencia

Edición de la obra poética de Margaret Tait en España

La elección de nuevos poemas para poesía y ciencia ha acabado llevándonos, de nuevo, a la poeta y cineasta escocesa Margaret Tait por las cualidades de su discurso poético que vimos en su día, con motivo de la inclusión en febrero de 2016, de su poema Agua en la sección de poesía y ciencia y en el post realizado en el blog La alegria de las musas ; y en el que profundizaremos, a continuación con motivo de un nuevo poema de de la autora escocesa: Luz, que en este febrero de 2020 nos ocupa.

Margaret Tait (Tomado de https://cronicaglobal.elespanol.com/)

“¿De dónde sacas los poemas…? Me pregunta Teresa Barbado… Y a veces le tengo que contestar lo de la copla Menos faltarle a mi “mare” de Pepe Pinto:

… que a una mare no se encuentra
y a ti te encontré en la calle.

Que algo así como calles, sin filiación ni identidad cierta, son esos internetes amplísimos en dónde con frecuencia encontramos información que, muchas veces, ingenuos o entregados, damos por buena

Es el caso de Margaret Tait que con tres obras poéticas publicadas – en autoedición: origins and elements (Edimburgo; 1959), The Hen and the Bees (Edimburgo; 1960) y Subjects and Sequences (Edimburgo; 1960); a las que habría que añadir la edición, en 2012 de sus obras completas Margaret Tait: Poems, stories and writings. (Ed. Sara Neely. Manchester , Cercanet 2012); hasta 2015 estuvo totalmente inédita en castellano.

La aventura de comprar un libro

En 2015, con motivo de la programación de la artista escocesa en el Festival Internacional de cine documental de Navarra se produjo la edición (bilingüe) del volumen Gallina significa miel: poemas escogidos y ensayos sobre cine de Margaret Tait. De complicado título, (para el que se elige el verso inicial del poema que da título al segundo libro de Margaret Tait: Te Hen and the Bees); e improbable o, mas bien, imposible portada que pueden ver a continuación.

En este libro nos podemos encontrar  varios escritos sobre cine y 32 poemas de Margaret Tait traducidos al castellano por Antonio Rivero Taravillo, (entre los que se encuentran Agua y Luz incluidos en poesía y ciencia); junto con, además, un par de interesantes estudios introductorios sobre las obras cinematográficas y  poéticas de Tait.

Como habrán visto, ante la pregunta de Teresa Barbado,  me animé a buscar y a adquirir, finalmente, el libro. Así que me asomé a las firmas, (o más bien a “la firma”), de adquirir libros por internet; y lo encontré y adquirí el pasado día 4 de febrero por 8,50 €.

Lo que me extrañó, porque – supongo que por el escaso número de ejemplares a la venta – en fechas anteriores de la inclusión del poema Agua en poesía y ciencia (febrero de 2016), el libro aparecía a la venta casi como un “incunable”, a más de 200 €, ó directamente, no había ejemplares. Cuando estoy escribiendo esto, he vuelto a mirar  – el 12 de febrero – y los ejemplares a 8,5 € habían desaparecido y estaban a precios superiores a 120 € por el librito en cuestión.

Es lo que tiene el perverso efecto de confundir lo raro con lo incunable en estos sistemas, dicen que inteligentes, de formación de precios.

La poesía de Margaret Tait: su fascinante acercamiento a Federico García Lorca.

Además de la fijación del texto en su bibliografía específica, en el ensayo sobre la obra poética de Tait, realizado por Sarah Neely, que aparece en el libro, se aporta una mayor claridad sobre las características de su poesía que podríamos resumir en el sentido infantil de asombro ante el mundo, junto con el “cuestionamiento” empírico de su funcionamiento y la forma de mirar: acechar la imagen o “poesía de presencia”, como la describió su esposo Alex Pairi.

O dicho por Sarah Neely, (Sic), “En la obra de Tait, ambas formas (poesía y cine) no están separadas. Tanto en la poesía como en su cine, se explora el poder de la mirada atenta de forma incitante. En muchos aspectos, es poética antes de coger una cámara o una pluma. La cámara y la pluma son simples herramientas para explorar la poesía del mundo que la rodea.”

Y lo que resulta fascinante es que Margaret Tait reflexiona sobre la mirada poética a través de Góngora y García Lorca, (del que, por cierto, comenzó a realizar una traducción de Poeta en Nueva York). A continuación, incluyo sus palabras exactas al respecto.

” Para Góngora, una manzana es tan intensa como el mar, y una abeja, tan sorprendente como un bosque. Se sitúa frente a la Naturaleza con ojos penetrantes y admira una belleza idéntica que iguala a todas las formas. Entra en lo que se puede llamar el mundo de cada cosa y allí proporciona su sentimiento a los sentimientos que le rodean. Por eso le da lo mismo una manzana que un mar, porque sabe que la manzana en su mundo es tan infinita como el mar en el suyo. Y así sucesivamente. Góngora trata con la misma medida todas sus materias (…) Y un poeta debe saber esto dice Lorca.”

En Luz:

Las ondas son lo que son:
brillo,
oscilación,
rítmico movimiento que es esencia inherente de todas las cosas.
En última instancia, sólo hay movimiento,
nada más.

Todas estas características de la obra de  Margaret Tait, tan ideales y propensas para escribir poesía científica.

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