Marcianita. José Imperatore Marcone.

Enlace a Marcianita de José Imperatore Marcone en poesía y ciencia

Verano de 2012. Expedición del Curiosity a Marte.

“Hacia mediados de agosto (de 2012), en una tarde esplendorosa con vistas al Cantábrico cerca de San Vicente de la Barquera, comentábamos la poca atención que – entre Juegos Olímpicos e incendios – se estaba prestando a la expedición a Marte del Curiosity. Lo comparábamos a la ilusión del primer aterrizaje en la Luna en 1969 que, desde luego, sí que marcó la vida de muchos de nosotros. Surgió entonces la canción Marcianita, que sólo yo parecía recordar.”

 

 

Así comenzaba el post sobre la canción Marcianita que incluí en el blog La perplejidad del buzo a primeros de septiembre de 2012.

 

Febrero de 2018. Exposición Marte. La conquista de un sueño en el espacio

Ya quedan pocos días (finaliza el día 4 de marzo) para que cierre sus puertas la exposición Marte. La conquista de un sueño en el espacio Fundación Telefónica.

 

 

En esta interesantísima exposición, que no deberían perderse, hay espacios dedicados al planeta rojo en la literatura, el cine y la música popular. En este último aspecto, se recordaba, por ejemplo, Life  on mars de David Bowie; pero ¡ay! no se mencionaba la estupenda Marcianita que llegó a ser bastante popular en los años sesenta en España en la versión de Billy Cafaro.

Olvido imperdonable que remediamos trayéndola a poesía y ciencia. Con ello, además, inauguramos una senda aún no explorada: la ciencia en las canciones de la música popular; cuyas letras, son – quien lo duda – poesía en acción.

Marcianita fue compuesta en 1959 en Chile por Galvarino Villota Alderete, música, y por José Imperatore Marcone, letra. De ellos no sabemos gran cosa, salvo que fueron los autores de otra joya: Luminarias, memorable canción que repasaba las diferentes estrellas femeninas de la época en Francia, Inglaterra, etc. contraponiéndolas con nuestra Sara Montiel y con la cantante de la canción que era, en realidad, la superestrella para su novio.

Volviendo a Marcianita, nos interesa por un doble motivo. Es, en primer lugar, muestra de como la ciencia, las noticias científicas y Marte, en concreto, se acaban incluyendo en la cultura popular; en la canción pop.

Cierto es que de forma bastante ligera y superficial. Pero superficialidad y banalidad son, en la mayor parte de las ocasiones, la forma en que aparecen cualquier tipo de tópicos en la canción popular.

En un segundo aspecto, nos interesa también constatar como se produce la supervivencia de las formas poéticas y la afición por las palabras rimadas, no en las formas convencionales de la poesía académica – que comienza, por esos años, una etapa de capa caida de la que aún no se ha recuperado – sino en las letras de la música popular: rock, pop, copla, etc. Opinión que no es mía sino que es lo que pensaban poetas de nombre y fuste como Manuel Vázquez Montalbán, Jaime Gil de Biedma o Leopoldo Panero, entre otros.

Por todo ello, Marcianita y otras composiciones como ella tienen todo el derecho a estar en poesía y ciencia y nosotros, el deber de tomar nota del fenómeno.

Además, Marcianita es una canción muy divertida. En su primera versión, grabada por Los Flamingos en 1959, la música es de combo instrumental, y el ritmo una especie de charleston con unos coros muy oldies.

 

En P Tinto, aparecía Marcianita 

 

La segunda grabación del argentino Billy Cafaro, la más conocida en España, sigue con una base instrumental muy jazzy, pero se añaden guitarras, el protagonismo vocal lo toma el cantante solista y a pesar de la letra, en que se denosta nominalmente el rock en el estribillo: “Quiero una chica de Marte que sea sincera / que no se pinte, ni fume, ni sepa siquiera lo que es rock and roll”, se puede considerar como una de las primeras muestras del rock and roll latino con un éxito grande, sobre todo en Sudamérica, habiéndose realizado de la misma más de 130 versiones. (Ver Nota).

Marcianita surge a finales de los cincuenta en que había una fiebre de noticias sobre apariciones de ovnis y los cienes estaban llenos de películas de ciencia ficción sobre extraterrestres.

El fondo es un anhelo de amor de un tipo – el narrador – al que parece que no se le dan nada bien lo de ligar y mantener las relaciones con chicas: “En la tierra no he logrado / que lo ya conquistado se quede conmigo no más”.

Todo ello en una letra muy divertida en que se aviene con la marciana sea como sea: “…blanca o negra, espigada, pequeña, gordita, delgada serás mi amor”

Y acaba formulando un augurio colosal, (que no se diferencia mucho de todos los fiascos que estudios científicos de carácter más serio han formulado sobre el futuro), que no se ha cumplido:

“y en el año 70 felices seremos los dos.”

Nota

Un interesante artículo sobre el tema es “Marcianita”:  música y mujer a destiempo” de Juan Pablo González en Revista Brasileira de Música. Río de Janeiro, v. 25, n. 1, p. 25-39, Jan./Jun. 2012.

 

 

 

 

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