Contra Francia

Tal vez fue en el entusiasmo de los mítines electorales, pero Nicolas Sarkoszy produjo durante su campaña algún pensamiento particularmente inquietante. Vino a decir que el Estado no tenía por qué gastarse el dinero en las Humanidades, que con lo que había ya era suficiente, y que debía invertir en las cosas prácticas: ingenierías, laboratorios, investigación…  Cuando habla así Sarkoszy le da la razón a quienes le niegan la condición de francés genuino y lo ven más como un inmigrante, pues, desde luego, lo que ha dicho, lo que dijo “Le Monde” “dixit” es un torpedo lanzado contra la misma línea de flotación del barco de la  gran cultura francesa, sustentada desde el siglo XVII  en sus brillantísimos y muy abundantes escritores. Sin Rousseau (y antes de él los grandes del clasicismo), Voltaire y los enciclopedistas, Hugo y los románticos, Baudelaire y Stendhal, Balzac y Flaubert, por citar solo unos  pocos nombres, Francia no habría tenido esa cultura que ha deslumbrado al universo entero y ha dado su propia y profunda identidad. Es tan evidente que parece mentira que el flamante presidente haya dicho esto.

 

Miguel García-Posada

 

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Comentarios

No creo que estos grandes intelectuales que cita, sean frutos de las inversiones que hiciera el Estado Francés en Humanidades en esa época. Creo que detrás de esta reseña hay algo de demagogia. Ya sabemos qué ocurre con la subvenciones estatales en la mayoría de los casos. Si no hay criterios de méritos, para lo único que sirve es para que los inútiles se aprovechen de los presupuestos del Estado (estamos en época de declaración de la renta y todo esto duele mucho).

Napoleón ¿también era un inmigrante?

No comerciemos con la grandeza que dijo Malraux -el inventor de la cosa- al referirse al Emperador.

Por cierto ¿y el exilio de Hugo?

Lo que plantea el nuevo presidente es Por Francia, como Esperanza, nuestra Esperanza, por Madrid.

Buho, esos "grandes intelectuales" lo eran porque el estaddo no se ocupaba de pagarles nada ni los necesitaban como fans. Eran libres y con frecuencia malditos. Ahora los gobiernos los necesitan como palmeros.

Totalmente de acuerdo, Nokia. ¡Que fácil es utilizar el dinero ajeno para beneficiar a alguien caprichosamente, sin criterio objetivo, solo para pagar servicios prestados! Nada mas escarbar un poco donde se vea alguna subvención, para rápidamente detectar el fin que se pretende con ella! Y muy pocas se salvan.

Pero no creo, Buho, que haya la menor demagogia en las palabras de García-Posada: hay un abismo entre la protección interesada (que en el caso de España tiende a rebajar los niveles para favorecer una cultureta politicobailable) y el dejar a los intelectuales a su aire, que es como deben estar. García-Posada se cura en salud. No sé por qué ahora se suele llamar damagogia a toda expresión o idea formulada que no coincide con la nuestra. Es que la experiencia española crea fantasmas por todos lado.

¿Y ya tenemos a CAM en el Ministerio?

¿Qué opina Vd. Sr. G-P?

Señor García Posada: hace una buena cantidad de años publicó usted en <i>El País</i> un artículo sobre el sentido del término "violentos". ¿Cree que se puede conseguir ese artículo en internet?

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