Cultura y estado

No es que uno crea que el Estado deba subvencionar la cultura; lo ideal sería que ésta fuera tan vigorosa que no necesitase de la ayuda estatal, cosa que no ocurre, por desgracia en España. (La ausencia de subvenciones debiera extenderse a las empresas de armamentos, industria farmacéutica, líneas áreas, lo que no siempre sucede, y si no que se lo pregunten al presidente Bush. Estas subvenciones son brutales en contraste con los menguados  dineros que se entregan al discurso cultural. Lo que no justifica, cuando lo hay, el amiguismo.) Descartada la precariedad. do pertinente es que el Estado no subvencione, pero sí que cree las condiciones en que las artes florecen. Esto fue lo que hizo y hasta ahora ha venido  haciendo el Estado francés hasta la llegada de monsieur Sarkoszy, quien muy a lo Hayek, él,  ha dicho que urge romper con la tradicional ayuda francesa a la cultura. (Atenuante para el presidente: en Francia está subvencionado casi todo, hasta el abuso).Cimero caso de apoyo a la cultura: el de los Habsburgo, monarquía de derecho divino pero liberal, que contribuyó de modo decisivo a que Austria fuera el centro de una imponente cultura literaria, plástica, musical, filosófica, matemática, etcétera.

 

Miguel García-Posada

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Comentarios

Opino que la cultura nunca debe recibir subvenciones estatales. ¿Qué tipo de cultura producen las subvenciones?

El Estado sólo practica la política cultural, cuestión muy distinta, más emparentada con la industria que con la cultura en sí. Veo incluso vergonzoso que tenga que existir un "Ministerio de Cultura" cuyo interés de fondo es el adoctrinamiento. Subvenciones no, libertad para crear sí, cosa que no se produce porque, o bien estás en la órbita del poder de turno para publicar o divulgar tu obra, o bien te quedas fuera de ella viendo tus posibilidades reducidas a la mínima expresión. Conozco artistas, cineastas, escritores, pintores, etcétera, que por no comulgar con los políticos de turno se les niega cualquier posibilidad de divulgación.

La cultura se desarrolla en marcos de libertad, no bajo el paraguas de subvenciones, leyes y reglamentos.

Así que lo siento, pero con mis impuestos no quiero que se ofrezcan subvenciones.

Saludos

José Luis

Compartinos estos principios, básicos y fundamentales que deben regir las políticas relacionadas con la divulgación y, sobre todo, el rescate de los valores culturales. Y eso es así, siempre se ha tratado de manipular y politizar las Instituciones que están obligadas a fomentar la identidad de los pueblos, niños y jóvenes. Encargan en esas posiciones, personas que obedecen líneas que, en vez de hacer crecer el desarrollo cultural, van deteriorando la imagen nacional. Por estas y otras razones, estamos en crisis cultural. Debemos legislar para crear fondos sólidos sin depender de las fluctuaciones políticas. Me pareció oportuno el escrito. saludos.

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